Archivos para 21 octubre 2008

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Paradojas de la opulencia alimentaria

No hay más que darse una vuelta por el supermercado de la esquina para caer en la cuenta de que vivimos en un mundo donde la oferta de bienes alimentarios supera con creces a la demanda. ¿Cómo entender pues que en un mundo ideal, en cuanto a disponibilidad de bienes alimentarios, existan bolsas de sufrimiento vinculados a la inanición?

¿No se trataba de combatir el hambre por todos los medios? ¿No era esta la quimera en la que creímos, mientras crecíamos? ¿Qué ha sucedido? ¿Qué nos ha sucedido?

Veo una verdulería con toda clase de alimentos bien presentado, y recuerdo ahora que los tomates que conocí mientras era un niño no eran tan grandes ni tenían la piel tan reluciente. Jamás vi tampoco berenjenas de ese tamaño, ni naranjas sin semillas, o especies tan raras de lechugas. Concluyo que más de la mitad de las verduras que venden en el supermercado de la esquina deben ser especies desconocidas, puesto que no alcanzo a conocer ni siquiera sus nombres. Las otras, las conocidas me sorprenden por su volumen y sobre todo por su tersura, parecen como lavadas, como tratadas químicamente para mejorar su aspecto. Para uniformar su tamaño, aquí le dan mucha importancia a la presentación, divago.

Por proceder de una familia de agricultores y haberme pasado la vida entre verduras, trato de entender las razones por las que más de la mitad de las familias que otrora se dedicaban a la agricultura han abandonado sus cultivos a su suerte. Me pregunto donde estarán ubicadas las fincas que dan a luz estos maravillosos frutos. ¿De donde saldrán estos limones o estas naranjas?. Con lo difícil que era lograr que los pájaros no arruinaran una cosecha de cerezas, lo complicado que resultaba conseguir hibridar especies de naranjas para conseguir un tamaño adecuado para el mercado europeo y que además no contuviera semillas. Las abejas casi siempre arruinaban las buenas intenciones de los agricultores y el resultado casi siempre dejaba mucho que desear.
¿Quién habrá conseguido que casi todos los melones sean sabrosos?, con lo difícil que era lograr en mi infancia que entre diez al menos uno resultara comestible.
Es más que evidente que la oferta que encuentro en el supermercado es una oferta genéticamente fraudulenta. Los tomates ya no son más tomates, las ciruelas no son ya ciruelas. De aquellos que conocí en mi infancia sólo mantienen los nombres que los identifican. El resto ha sido manipulado, propiciando y embelleciendo su aspecto para hacerlo más duradero (perdurable), y sobre todo más deseable. Pero ¿sucederá lo mismo con su valor energético?.
Nadie lo sabe, pero existen sospechas más que fundadas acerca de que el valor energético de los alimentos ha sido modificado, como también su sabor y su olor.

En otro orden de cosas existe una cierta desconfianza derivada de nuestra mala conciencia por el progreso, ante lo que se ha venido en llamar las enfermedades postindustriales. Existe una atmósfera de creencias irracionales acerca de los mutágenos químicos o ionizantes que nos rodean, verbigracia las antenas de los teléfonos móviles, los microondas o los vertidos industriales hacia quienes se dirige gran parte de las sospechas de gran parte de los males que aquejan a la humanidad. Creo que esta desconfianza se debe a las contradicciones sociales que generan las propias condiciones de la explotación industrial y al sentimiento generalizado, en gran parte erróneo de que las ventajas de la industrialización sólo benefician a una determinada clase social. Esta idea, subsidiaria de la mala conciencia con que el capital se ha instalado en nuestras vidas, tiende a proyectar nuestros miedos en la misma trama industrial que todos disfrutamos y cuyas ventajas pocas veces admitimos.

Esta mala conciencia es comprensible porque los sistemas democráticos han logrado blanquear los efectos perniciosos del capital y la industrialización a través de un reparto equilibrado de los excedentes a través de los impuestos y las políticas de bienestar social. Sin embargo la causa del problema no está en conseguir un reparto más equitativo de los beneficios de la depredación, sino en el propio sistema de producción que tiende a una sobreexplotación de materias primas a través de la coartada de la democratización de cualquier bien social, que no esconde sino la lógica productiva de un mayor consumo y una mayor accesibilidad de cualquier cosa.

En primer lugar porque estas frutas a las que antes me refería se recolectan en invernaderos, con una tierra cada vez más empobrecida en oligoelementos y nitrógeno, sin posibilidad de barbecho. Aquellos tamaños imposibles a los que antes me refería se consiguen con manipulaciones genéticas conocidas con el nombre común de hibridaciones: en realidad la forma tradicional con que conocíamos lo que ahora se denominan alimentos transgénicos, una practica conocida desde la antigüedad y a la que debemos inventos tan interesantes como la cerveza o la mandarina, por no hablar del toro de lidia.

Así y todo no hay que demonizar lo transgénico, el problema no está tanto en la manipulación genética como en la producción industrial de alimentos transformados para hacerlos más apetecibles a los ojos de los compradores o más resistentes al paso del tiempo que va desde su recolección hasta su consumo.

Una vez más el problema no es tanto la técnica en sí sino la producción en masa, la sobreexplotación y la sobreoferta de alimentos que lleva a una democratización y a una mcdonalización de la producción.

Todo ello se consigue las más de las veces alterando su contenido energético, de modo que seguir hablando hoy de las calorías de los alimentos es un disparate. El problema no está en las calorías sino en las modificaciones que han sufrido en su composición íntima los alimentos que consumimos. Por ejemplo el contenido en magnesio de los vegetales ha disminuido, si lo comparamos con el contenido de las lechugas que consumíamos de pequeños, los que ahora rozamos los cincuenta años.

Por no hablar de los plaguicidas, de los conservantes industriales prohibidos o permitidos, de los abonos químicos y de las manipulaciones industriales que cabe esperar en cualquier alimento enlatado o tratado químicamente.

Los aceites no son todos iguales, ni siquiera los aceites de oliva son todos iguales. Cuando se habla del valor antioxidante del aceite de oliva nos referimos tan sólo a aquellos que presentan – al menos- un enlace doble de dos carbonos (monoinsaturados). El ácido oleico se desnaturaliza con el calor (pierde este enlace), por tanto sólo tiene interés antioxidante y valor terapéutico aquel que es extraído en doble presión en frío (el primero que sale de la destilación), el resto carece de valor medicinal, aunque conserve un cierto valor gastronómico

Todo ello va configurando un panorama de desconfianza más que razonable entre los usuarios, que da nuevos argumentos a los que han decidido adelgazar por razones espúreas. También en conductas más o menos simétricas por parte de los fabricantes que – cada vez más- se afanan en mantenernos informados a través de carteles donde nos advierten de la composición de determinados alimentos, siempre basadas en algoritmos indescifrables (los conservantes) o en una tabla de calorías que poco o nada añaden a nuestro interés por conocer realmente qué es lo que comemos.

Existe una evidencia cada vez mayor de que en las sociedades opulentas, nos alimentamos mucho, pero nos alimentamos peor que en aquellas comunidades rurales donde se consumen alimentos en régimen de autogestión agrícola, lo que a mi parecer es un argumento en torno a la paradoja alimentaria que da titulo a este post. La mayor oferta de bienes alimentarios no viene ni de lejos, acompañada de una mayor calidad en nuestra alimentación.

Aunque es cierto que para un consumidor urbano, hoy, es prácticamente imposible contagiarse una brucelosis (fiebre de malta), gracias a la pasteurización de leches y quesos, es más que obvio que la contaminación por metales pesados, toxinas derivadas de la fermentación de las proteínas y otras derivadas de la mala utilización de la glucosa son más frecuentes entre la población urbana y opulenta que entre las comunidades agrícolas primitivas. Por otra parte a este argumento hay que añadir otra paradoja, me refiero a la progresiva intolerancia a lácteos que cada vez más afecta a la raza blanca (caucásica), en otro tiempo perfectamente adaptada a este consumo.

No es lo mismo tomar vitamina C que tomar una naranja, por una razón fundamental: la vitamina C (el ácido ascórbico) es desde luego el substrato biológico que el cuerpo humano precisa para determinadas reacciones químicas, pero este ácido ascórbico debe ser ingerido, absorbido, asimilado y transportado allí donde su presencia fuera necesaria. Tomar 1 gramo de ácido ascórbico al día (una dosis por encima de la necesaria, para las necesidades usuales) no equivale a presuponer que nuestras necesidades de vitamina C hayan sido satisfechas. Para empezar no todo el ácido ascórbico se absorberá, no todo se utilizará y no todo será correctamente transportado. Todas estas operaciones dependen de la persona individual, del estado de absorción de su intestino, de otros medicamentos o alimentos que le acompañen en la dieta y de un sinfín de variables –algunas de ellas desconocidas- que interfieren en la absorción de la vitamina.

Los nutrientes de los alimentos no deben ser confundidos con otras sustancias como las vitaminas, los minerales o las provitaminas que careciendo de valor nutritivo alguno, aportan al organismo dosis infinitesimales de determinadas sustancias que intervienen como catabolizadores del metabolismo celular. En este sentido la alicina del ajo que carece de cualquier poder nutritivo, es sin embargo un potente antibiótico, lo que equivale a decir que en los alimentos existen sustancias que operan en nuestro organismo más allá de su poder nutritivo o calórico, se trata de los oligoelementos o de las conocidas vitaminas cuyos efectos no se dejan ver en cuanto a su potencial terapéutico, sino en su potencial profiláctico en tanto que nos protegen de determinadas enfermedades.

Los oligoelementos y las vitaminas son excelentes preventivos y no tanto buenos medicamentos una vez que la enfermedad ya se ha declarado, excepción hecha del escorbuto, la pelagra o el beri-beri, enfermedades deficitarias de determinadas vitaminas que son muy raras en nuestro entorno.

Tomar una naranja será siempre algo más deseable que tomar un comprimido de vitamina C, siempre que la naranja no haya sido indebidamente manipulada. No sólo porque la naranja contiene otros nutrientes que están ausentes en el comprimido, sino – sobre todo- porque la naranja es un sistema vivo, un sistema equilibrado donde cada substancia que acompaña al nutriente esencial, presenta con él un todo organizado que energéticamente y no sólo químicamente, presenta ventajas con el ácido ascórbico aislado.

Una de las curiosidades que presentan los sistemas vivos es que parecen funcionar como un todo, como un “cóctel terapéutico”. Sus partes aisladas o las moléculas sueltas que parecen ser responsables de su actividad farmacológica no presentan ni de lejos las mismas propiedades que el nutriente en estado activo, tal y como se presenta en la naturaleza. Algunos autores han señalado que es posible que sea la combinación de varios factores la responsable de su actividad terapéutica y no las moléculas aisladas que creemos responsables de su actividad. En este sentido me referiré al caso del beta-caroteno, un precursor vegetal de la vitamina A. Sus propiedades como antioxidante son independientes de la propia vitamina A y se encuentran maximizadas en su estado natural probablemente por su combinación con otros carotinoides existentes en la zanahoria y que no se encuentran en las cápsulas industriales. Este dilema no está resuelto adecuadamente y es posible que gran parte de las paradojas alimentarias que proceden del uso de extractos preparados de estas substancias pierdan mediante su manipulación industrial parte de las propiedades que presentan en su estado in vitro (natural).

Seguiré hablando de paradojas alimentarias y me referiré ahora al caso del calcio. El Calcio representa el 2% de la materia orgánica de un ser vivo, es un elemento necesario para la matriz ósea y para la vida celular, para la transmisión nerviosa y para el trabajo muscular. Nuestras necesidades de Ca son ubicuas y más notables durante la época de crecimiento y también en la menopausia. Sin embargo las necesidades de Ca no se resuelven tomando calcio en comprimidos, por la misma razón que antes esgrimía con la vitamina C.

Hay personas que absorben perfectamente el Calcio y otras personas a los que los suplementos de Ca no hacen sino complicarles la vida. El Ca y el Magnesio son dos elementos muy parecidos, por decirlo de alguna manera son como primos hermanos, sólo se diferencian en una cosa: uno tiene una órbita más de electrones que el otro, sin embargo aunque físicamente presenten algunas diferencias relacionadas con el estado orbital, químicamente son idénticos: los dos tienen dos electrones en su órbita más periférica. Es decir, reaccionan con otros elementos formando sales al perder con facilidad estos electrones. Ambos, forman parte de un equilibrio bioquímico que hace que el exceso de uno vaya seguido del descenso del otro. Dar calcio a una persona osteoporótica que a su vez tenga un magnesio bajo, supone condenarle a un exceso de calcio en sangre que será transportado a lugares ajenos al hueso, dando lugar así – y paradójicamente- a una mayor descalcificación.

El riesgo más importante de esta sobredosis de calcio, está en la calcificación de la aorta, y del riñón. Menos graves son las calcificaciones de los músculos o de los tendones.

A veces la mejor manera de asegurarnos un buen aporte de Calcio está precisamente en conseguir un buen equilibrio entre el calcio y el magnesio, es decir aportando magnesio en lugar del calcio. La mejor manera de asegurar este equilibrio es a través de una alimentación armónica que de cuenta al mismo tiempo de las necesidades de calcio y magnesio junto con otros oligoelementos como el fósforo y el flúor que también intervienen en la arquitectura de la matriz ósea y precisan de un aporte que resulte de un equilibrio homeostático entre ellos.

La mejor manera de asegurar este aporte equilibrado es a través de una alimentación suficiente, variada y completa. La leche entera y sin pasteurizar es el mejor medio de asegurar el aporte de estos minerales en el equilibrio que la naturaleza organizó para ser consumida por el hombre. Por el contrario las leches enriquecidas en calcio no suponen ninguna ventaja sobre la leche sola.

Si tenemos en cuenta que muchas personas han desarrollado en Europa una intolerancia a lácteos y que la mayor proporción de Ca se encuentra precisamente en la leche, antes de plantearnos una terapia substitutiva con Ca deberemos preguntarnos ¿Podrá esta persona admitir un exceso de Ca exógeno en su dieta? ¿Corremos el riesgo de que ese calcio sea transportado a lugares ajenos al hueso (tendones, riñones)? ¿Es calcio lo que necesita o magnesio?

Las personas que no toleran la leche por intolerancia a la lactosa de la misma pueden consumir sin embargo leches fermentadas como el yogur que en cualquier caso siempre será bien tolerado, o bien leches sin lactosa.

Si una persona tiene antecedentes de litiasis renal, lo mejor es abstenerse de proporcionar complementos de Ca, más aun si tolera bien los lácteos y estos forman parte de una dieta equilibrada. Sin embargo hay que pensar siempre que nuestras necesidades de magnesio no son bien atendidas, no sólo por el antagonismo que mantiene con el Ca, sino por el progresivo empobrecimiento de este elemento en nuestra dieta.

Las fuentes más comunes de magnesio son la leche y los vegetales de hoja verde. Si tenemos en cuenta de la sobreproducción de los mismos, así como la pobreza de estos cultivos casi siempre realizados en invernadero, podemos concluir que nuestras necesidades de magnesio no se hallan bien atendidas en una alimentación común, sobre todo cuando se restringe el uso de los alimentos antes citados.

Lo mismo sucede con el hierro, un metal que es componente esencial de la hemoglobina y responsable de múltiples transportes iónicos. Tomar suplementos de hierro en forma química es una manera de asegurarse una buena diarrea. El intestino se deshace del metal no porque el organismo no lo necesite sino porque es incapaz de asimilarlo sino va unido a un grupo hemo. Por eso, la mejor manera de asegurarse un buen aporte de hierro es a través del hígado y de la carne roja, donde aparece ligado al acido fólico y a la vit B12, la forma natural de la asimilación del hierro en la dieta de los carnívoros. El aporte de hierro en forma de sales que encontramos en los vegetales resulta mucho más incierta que la anterior y por eso las dietas vegetarianas puras siempre cursaran con un déficit en el aporte del mismo. Dicho de un modo más claro el hierro del hígado de cerdo es más asimilable que el hierro de las lentejas o de las espinacas, por mucho que a Popeye le pese.

Las mayores necesidades de hierro las tienen las mujeres en edad fértil, por las perdidas que las menstruaciones suponen de este metal, sin embargo, como siempre, el aporte de hierro se halla sujeto a unas leyes inexorables, dado que el almacenamiento y transporte del mismo se realiza a través de un circuito cerrado que incluye su vinculación a la ferritina: una especie de almacén hepático del mineral y a la transferrina una proteina que lo transporta a través del torrente sanguíneo.

De hecho un aumento de la ferritina es un magnifico marcador del estado del hígado, similar al que ofrecen los enzimas hepáticos, SGOT, SGPT y SGGT, no es extraño encontrar ferritinas altas en alcohólicos. También es un magnífico marcador tumoral.

Asegurar una función hepática impecable es tanto o más importante que mantener un aporte equilibrado de hierro. Una vez más, lo que se impone es el equilibrio, la armonía entre los distintos componentes que forman parte de la materia viva.

Sin embargo, en otro orden de cosas creo que después de haber hablado de la baja cualidad de los alimentos que consumimos he de hacer algunas consideraciones acerca de las condiciones en que los consumimos.

Etimológicamente, comer es una palabra que procede del latin cum cudere, que significa “estar con alguien”. Comer no es sólo una función de aporte de energía es sobre todo un acto social. Los animales superiores tienen dos formas de alimentarse: el comensalismo y el “vagabond feeding”, la alimentación vagabunda. Podríamos traducir ambos conceptos etimológicos con nuestras mas acertadas y castizas coordenadas gastronómicas: comer de caliente o apacentar.

Comer de caliente significa, compartir alimentos en una mesa, permanecer sentados y disponer el concurso de energía según un severo ritual derivado del “orden de picada” que rige en los mamíferos más gregarios y que se llama comensalismo. Primero los niños (una cesión de soberanía típicamente humana), luego los varones dominantes y luego las hembras, primero las jóvenes y luego las menopáusicas (las mas resistentes a la inanición), sobre todo en lo que respecta a la carne.

Apacentar, por el contrario, es atiborrarse de comida rápidamente o “picar” de pie, casi siempre comida fría, una forma que adoptan los herbíboros trashumantes o los simios mas humanizados. Al parecer, esta forma de alimentarse supone una ventaja evolutiva en las especies amenazadas por depredadores y que deben permanecer bien despiertas al acecho de las trampas que la sabana les procure. Este tipo de especies se alimentan mientras van caminando y son generalmente rumiantes, es decir primero tragan la comida y luego más tarde, cuando pueden, la digieren a sus anchas.

Sin embargo algunos simios que no son rumiantes también han adoptado este modelo alimentario en su repertorio gastronómico: esconden comida, la roban, la consumen siempre de pie y no siguen en ningún caso el turno de la jerarquía alimentaria que, como siempre en biología, prioriza a los más fuertes en detrimento de los más débiles: hembras y crías. Se trata, pues de una inteligente y algo psicopática manera de saltarse el orden militar impuesto por el comensalismo como estilo alimentario en los carnívoros.

El hombre en general se rige por un estilo de comensalismo calcado de los carnívoros depredadores. Si observamos un ritual cualquiera en los estilos de reparto en cualquier mesa familiar observaremos como, salvando los estilos individuales o étnicos, casi todos los grupos humanos, desde los más primitivos hasta los más sofisticados se alimentan según un ritual que sigue unas reglas implícitas que casi nunca se discuten y que proceden de aquella jerarquía atávica con las correcciones añadidas de nuestro altruismo social.

Este modelo alimentario del grupo familiar ha sobrevivido durante miles de años hasta que se rompió recientemente por la incomparecencia de la mujer en la mesa familiar. Su incorporación al mundo del trabajo fragmentó notablemente la cohesión interna del grupo gastronómico, hasta el punto de que prácticamente ninguna familia moderna hoy en día se reúne a comer, al menos la comida principal diaria.

Nuestro abandono del comensalismo a favor del “vagabond feeding” aunque no se considere un factor causal en si mismo, es al menos una invitación a la reflexión: la mayor parte de las anoréxicas que componen la muestra de Castellón, (una investigación en forma de encuesta donde se investigaron variables clínicas y psicosociales de una serie de pacientes tratadas en nuestra Unidad de trastornos alimentarios), arroja unas cifras que cuando menos inducen a la perplejidad. La mayor parte de los chicos y chicas entre los 16-28 años no comen en casa su comida principal, pero ni siquiera las anoréxicas y bulímicas de nuestra muestra disponen de la posibilidad de hacerlo. La mayor parte de nuestros adolescentes comen en el colegio, algunos más afortunados, con una abuela o nodriza, pero una nada desdeñable parte de estos pacientes ¡comen solos!, sin ningún tipo de tutela o sin ningún tipo de contacto social. Son precisamente estos adolescentes los que adoran la comida basura y los que practicarán a su vez con sus propios hijos, el “vagabond feeding” más feroz.

EL MITO DE LAS CALORIAS PERDIDAS

La mayor parte de las personas que conozco, tanto las que atiendo profesionalmente y que padecen un trastorno alimentario, como aquellas que conozco personalmente y que no se hallan diagnosticadas de ningún trastorno mental, presentan una preocupación excesiva por la dieta, que es la expresión de una inaceptación del propio cuerpo o de los cambios que el tiempo va provocando en él con la irrupción del miedo a envejecer y la obsesión por aparentar una edad que ya no se tiene ni jamás se tendrá.

Una preocupación que no tiene nada que ver con sus hábitos higiénicos sino que están más bien relacionados con la apariencia, se trata de una preocupación estética que a veces está emparentada con la necesidad de aceptación por parte de los demás y a veces con un enigmático “sentirse bien con uno mismo”.

Me sería muy difícil hacer una lista con diez personas conocidas que en algún momento de su vida no hayan hecho un régimen con mayor o menor sentido común: hacer algún tipo de dieta es normal, se ha convertido es una especie de epidemia de donde surgen precisamente los trastornos alimentarios más graves.

No quiero decir con esto que todas las personas que hacen dietas sean susceptibles de enfermar a causa de un trastorno alimentario sino que lo que en la población general es “ponerse a dieta”, en la población que atienden los psiquiatras “es una anorexia o una bulimia”. De aquellas lluvias proceden estos lodos. Todos los trastornos alimentarios comienzan con una dieta, es bueno repetirlo hasta el paroxismo.

La motivación estética es la responsable – sin duda- de que la población general esté mas preocupada por su aspecto físico, haga más ejercicio, y los gimnasios sean hiperfrecuentados por la población en “edad de merecer, y no sólo por ella: prácticamente todo el mundo sigue algún tipo de dieta en forma interrumpida, hace algún tipo de ejercicio y somete su cuerpo a disciplinas físicas con tal de arañar unos gramos de grasa, allanar el abdomen, por no hablar de las torturas de la medicina estética con su fácil recurso al bisturí.

Con todo lo cierto es que –efectivamente- comemos demasiado. Si comparamos la ingesta de comida con cualquier otra función orgánica caeremos en la cuenta de que no le damos nunca descanso a nuestro sistema digestivo que apenas ha dejado de trabajar ya debe estar dispuesto para deglutir y metabolizar otra comida. La sobreingesta de “calorías vacías” es la responsable de la obesidad que abruma a nuestros contemporáneos pero también es cierto que el hambre es a veces un estimulo biológico que sirve para encubrir otras necesidades amordazadas por la costumbre o la represión.

Una de los mayores errores que siguen abrumando a pacientes y dietistas son las consabidas listas-fetiche de calorías: el contenido calórico de los alimentos. Se supone que una persona con una actividad física media necesita al día unas 2500 cal, todo lo que está por debajo de esta cifra se considera una dieta hipocalórica que en teoría debe adelgazar y todo lo que está por encima de aquella cifra es hipercalórico y por tanto debe engordar, en sujetos normales y estándar.

Lo que sucede es que los sujetos estándar no existen, porque cada individuo es desde el punto de vista energético, único e irrepetible: así no es raro encontrarse con la paradoja –una vez más- de que lo que engorda a unos, a otros les adelgaza y que no existe una dieta estándar que haga el mismo efecto sobre diferentes sujetos.

Lo importante no es el numero de calorías que se consumen sino la cualidad de alimentos que se asimilan, algo que tiene que ver, no ya tan sólo con la calidad de los propios alimentos sino con la integridad de la barrera intestinal, las incompatibilidades entre alimentos y el medio interno, entendiendo como tal a la completa integridad tanto de los medios de transporte como los de utilización de la energía.

Volviendo otra vez al tema del calcio como ejemplo, decir que los suplementos de calcio son completamente inútiles en una comida presidida por el tomate. Esta sabrosa solanácea es capaz de formar quelatos con el Ca y también con el hierro, de modo que tomar calcio en la misma comida en que tomamos tomate es una forma de asegurar la inutilización de aquél. Por otra parte los suplementos cálcicos de la leche son los responsables del aumento de la frecuencia de litiasis renal (aunque no sea la única causa)

Este aspecto de personalización tanto de la dieta como del ejercicio, depende de las variaciones individuales de cada persona. Así, mientras unos precisan ejercicios intensos y enferman cuando hacen una vida demasiado sedentaria, otros sólo toleran ejercicios suaves como caminar y es para ellos suficiente con este pequeño ejercicio diario. Naturalmente, el ejercicio extenuante o el sedentarismo extremos son perjudiciales para casi todos, pero la recomendación genérica de hacer ejercicio que se hace a la población, no deja de ser un error bienintencionado en la que hasta los políticos caen con grotesca frecuencia porque no todo el mundo puede tolerar los mismos niveles de ejercicio, como tampoco todos pueden tolerar las mismas dietas, tanto para adelgazar como para engordar.

He observado que los pacientes afectos de un trastorno alimentario tienen una especial afinidad por el deporte, pero también he observado que muchas veces una anorexia comienza cuando se abandona un deporte intenso y competitivo. Con todo, lo usual, es que anorexia y entrenamiento deportivo coincidan en un mismo individuo, una circunstancia muy peligrosa si además existen vómitos por las perdidas de potasio que pueden derivar en una arritmia cardiaca y en una muerte súbita.

El ascetismo de las anoréxicas ha sido señalado hasta el paroxismo y también se ha llamado la atención sobre que determinados deportes competitivos como la danza o la gimnasia artística suponían verdaderos laboratorios de anoréxicas. Es verdad. Pero también es cierto que en ocasiones cuando una paciente abandona la disciplina física de un deporte intenso cualquiera, es para sustituirla por la informe disciplina ligada al cuerpo que supone la anorexia.

Por otra parte este tipo de deportes efectuados desde antes de la pubertad consiguen detener el crecimiento longitunidal de las que lo practican. No sabemos aun por qué las mujeres menudas tienen un menos riesgo de padecer cáncer de mama, a la vez que suelen tener mayor éxito sexual. La baja estatura de las atletas de gimnasia rítmica correlaciona con una mayor resistencia a este tipo de cáncer, como la mayor parte de mujeres orientales al parecer por un retraso de la menarquía o la supresión de múltiples ciclos de la menstruación. No sabemos quienes son los sujetos que pueden beneficiarse de una intensidad baja o alta de deporte, pero algunos autores han señalado que esta relación puede deberse al tipo de sangre (D´Amato). Para este autor el grupo 0 es el grupo que puede beneficiarse de un trabajo muscular intenso, siendo los demás grupos mucho más sedentarios en su tolerancia al ejercicio físico.

Me estoy refiriendo al ejercicio físico, pero también podría referirme al esfuerzo mental. Quizá las jovencitas afectas de la enfermedad de Chron o cualquier tipo de enfermedad inflamatoria intestinal, sean desde el punto de vista psicosomático, el grupo donde la intolerancia al estrés mental esté mayormente representado.

Por otra parte hacer ejercicio para adelgazar no deja de ser una forma de pervertir el sentido higiénico de hacer ejercicio. El ejercicio no debe hacerse para perder peso, sino para adaptar el cuerpo, el corazón y nuestro sistema circulatorio a una demanda superior a la que estamos acostumbrados debido a nuestra vida sedentaria. Se trata de utilizar el cuerpo para lo que está diseñado, para lo que está adaptado.

Se trata de quemar energías y agresividad (el exceso de norepinefrina), de aprender a autotranquilizarse por medio del cansancio muscular: una de las más baratas posibilidades de provocarse una deplección de endorfinas. La broncodilatación y la sensación de bienestar que sigue al ejercicio físico, no debe ser en ningún caso utilizada para un fin tan espúreo como adelgazar sino para explorar los limites del esfuerzo y los confines de la resistencia, con el fin de ponerla a nuestro servicio en las situaciones de sobredemanda que conocemos con el nombre de estrés.

OTRA PARADOJA: EL ESTRÉS DEL HOMBRE MODERNO

El ser humano actual es el resultado de una cadena de adaptaciones que desde la caverna han propiciado cambios permanentes en su morfología, en su fisiología y en su mentalidad. Se trata de modificaciones que han necesitado millones de años y que son los restos de las luchas del hombre contra su ambiente, siempre hostil y peligroso para su supervivencia. Además, estos cambios están inscritos en el genoma humano, a partir de pequeñas variaciones que en forma de mutaciones van configurando (siempre con un cierto retraso) la adaptación de las ordenes génicas hacia los nuevos individuos, que reciben de sus antecesores, una memoria de la especie, un manual de instrucciones acerca de aquellas estrategias más adaptativas y eficaces, que en parte pueden resultar algo obsoletas a causa de la “basura” que contienen y que nunca son perfectas ni mucho menos fatales.

Recibimos una información que en las sociedades opulentas ya es inservible. Nuestro cuerpo está perfectamente adaptado a las hambrunas, a las catástrofes naturales, al sufrimiento y al cansancio, al frío y al calor extremos, pero estos riesgos ya no forman parte del catálogo de nuestras amenazas ambientales o expectativas de vida. Estamos perfectamente diseñados para resistir los venenos naturales y las enfermedades bacterianas, para imponernos o aliarnos con nuestros enemigos, para negociar, resistir o claudicar, pero estamos muy poco dotados para lidiar con conflictos complejos, para derrotar a los virus o para trabajar ocho horas delante de un ordenador o en una cadena de producción.

Nuestro cuerpo estuvo diseñado para la huida de los depredadores, para cazar y recolectar, para las marchas nomádicas. Parecemos olvidar que el hombre sedentario es un invento demasiado reciente como para que nos hayamos adaptado del todo a las consecuencias de un trabajo, que en realidad, implica muy poco a los músculos y al esqueleto y demasiado al cerebro y al sistema hormonal.

Nuestras cápsulas suprarenales se inventaron para derramar adrenalina (norepinefrina) y cortisona al torrente sanguíneo ante una situación de lucha/huida. Una vez desaparecieron del mapa de futuribles los ataques de predadores, nuestras cápsulas suprarenales nos siguen advirtiendo de los peligros adaptando su funcionalidad hacia los temores que invaden al hombre de hoy, con una pequeña objeción: aunque hemos aprendido a suprimir nuestra agresión y nuestros mecanismos de lucha/huida, no podemos hacer lo mismo con la secreción de la cápsula suprarenal, ella sigue funcionando a su modo, aunque el cerebro se empeñe en disimular y mirar hacia otro lado cuando estamos furiosos o asustados.

Por otra parte hemos aprendido a disociar el sexo de la reproducción y a emplearlo con fines lúdicos. Hemos aprendido a rechazar aquellas partes de nuestra sexualidad que entran en colisión con nuestro deseo y hemos soportado el celibato con estoicismo y la programación de nuestros embarazos y nuestros partos con arreglo a nuestras conveniencias, derivadas de nuestro occidental concepto de la autorealización. Naturalmente esto es muy poco natural porque contradice nuestro esquema genético y nuestras posibilidades de adaptación con respecto a aquel código. Esto es también estrés, pero un estrés que procede de nuestro albedrío, un estrés electivo, del que pocas veces somos conscientes.

Ahora se habla mucho del estrés y en ocasiones es asimilado a una entidad nosológica cualquiera. Como la palabra estrés supone una sobredemanda sobre el cuerpo, siempre me he preguntado por qué en la época actual, donde los hombres viven rodeados de confort, de calefacción y de aire acondicionado, de un exceso de alimentos y de vacaciones pagadas, podemos suponer que tenemos estrés.

Puedo entender perfectamente el estrés de hombre primitivo: siempre pendiente de un ataque, del dolor de muelas ante lo que muy poco se podía hacer, de los dolores y los accidentes del parto, del frío que tuvo que soportar en la época glaciar, de las enfermedades, de los venenos. Incluso puedo hacer un ejercicio de memoria y suponer el estrés de nuestros abuelos, sometidos a condiciones de vida invivibles, a infecciones constantes, a dificultades de hábitat, trabajando una tierra inhóspita y desagradecida para arrancarles los alimentos del día a día. ¿Por qué comenzamos a hablar de estrés precisamente cuando las condiciones de vida han mejorado para casi todos?

La razón más importante que encuentro para contestar esta pregunta es que el estrés no es sólo una sobredemanda que se hace de menos a más, sino también la que va de más a menos. Decir estrés es decir cambio y este cambio puede ser percibido como una ganancia o como una perdida, pero en cualquier caso es siempre una perdida del equilibrio anterior, de la homeostasis.

Esta percepción de ganancia o perdida es lo que delimita precisamente el sentimiento de estar en sobre demanda, que es un sentimiento subjetivo, en ningún caso se trata de una sobre demanda objetiva y mensurable. Toda sobre demanda precisa para ser atendida de un sobre esfuerzo y este sobre esfuerzo es precisamente nuestro concepto actual de estrés.

Esta conceptualización del estrés, sus grados y sus relaciones con las enfermedades, ha sido investigado por muchos autores. Nombraré a Holmes y Rae que investigaron y editaron un inventario de eventos próximos puntuándolos según su capacidad para enfermar a las personas que los sufrían. Así por ejemplo la perdida de un ser querido era puntuada con 100 puntos, dado que 100 de cada 100 personas veían perturbada su salud con este acontecimiento.

Además existe otra razón que mas atrás apuntaba: el estrés actual del hombre moderno se debe, no tanto a sobre demandas de esfuerzo físico, sino a sobre demandas intelectivas, psicológicas y sociales. Ya no necesitamos hacer esfuerzo alguno para calentarnos, para alimentarnos o para guarecernos de la lluvia, pero necesitamos continuamente aprender estrategias para salvaguardar nuestra integridad social o eso que hemos venido en llamar identidad. La complejidad del mundo en que vivimos nos exige aprender cosas nuevas continuamente y a veces a fracasar en esta tarea. Para un adolescente los mensajes de exclusión que le llegan en forma de criticas sobre su cuerpo (sobre todo si proceden de sus iguales) pueden suponer una fuente de estrés, difícilmente objetivable según nuestros conceptos de estrés clásicos. Encontrar amigos que les entiendan o que les liberen del ostracismo social, puede ser para una anoréxica una fuente de sufrimiento similar a la del hombre de la caverna ante una hambruna en una época glaciar o al menos así lo entiende su sistema hormonal. Porque nadie puede sufrir sino por aquello que sufre. O sea, que cualquier sufrimiento, aun aquellos más subjetivos e incomprensibles son similares a cualquier sufrimiento objetivo, a aquellos que nos resultan comprensibles.

Cualquier muerte es siempre algo brutal, extemporáneo, porque nadie puede morir sino de su propia muerte ( Marco Aurelio)

Por si fuera poco también hemos llegado a la conclusión de que el estrés es una enfermedad de la mente, una enfermedad mental olvidando que se trata de un síndrome de adaptación general: no atendemos a las señales que nuestro organismo nos envía desde diversos puntos muy alejados del cerebro. Así no estamos acostumbrados a pensar en términos de estrés hepático o estrés renal, cuando nos alimentamos de azucares o bebemos cerveza en lugar de agua.

Hay que recordar ahora que el exceso de azucares de nuestra alimentación supone un sobre esfuerzo biológico, porque este exceso de azucares debe almacenarse en el hígado a través del glucógeno. Este almacenamiento de glucógeno tiene unos limites que la evolución determinó como óptimos para atravesar circunstancias de déficit. El mayor estrés hepático que los seres humanos actuales soportamos en nuestro hígado, descontando a los medicamentos, es el exceso de azucares de nuestra dieta.

Por otra parte bebemos muy poca agua y cuando lo hacemos es un agua excesivamente mineralizada. Este déficit de aporte hídrico (o de exceso de minerales) supone un sobre esfuerzo renal, más aun si lo combinamos con un exceso de otras bebidas azucaradas o alcohólicas como las colas o la cerveza. Al ser hiponatrémica (tiene menos Na que el agua), la cerveza contribuye a una mayor deshidratación sobrecargando el trabajo renal, del mismo modo que hace la cafeína y el alcohol.

De modo que el estrés no es sólo un fenómeno mental, sino sobre todo un factor de desestabilización externo en todos y cada uno de los aparatos corporales. Pensar que el estrés es una especie de depresión por sobre esfuerzo, es pretender olvidar que en un cuadro depresivo, probablemente, otros sistemas le hayan precedido en la sobrecarga y que sólo su claudicación previa haya propiciado la emergencia ulterior del cuadro mental.

La disociación entre lo mental y lo corporal me parece uno de los errores más impresionantes que la ciencia ha cometido desde que el pensamiento científico se instaló como paradigma de conocimiento del hombre y la naturaleza. A lo largo de numerosos artículos he hecho varias menciones a este hecho de fragmentación dual y quiero ahora dar una regla para corregir esta tendencia en el lector. Imagínese un piano con tres octavas. La octava baja representaría del ombligo hacia abajo, la octava media del cuello hasta el abdomen y la octava más alta del occipucio hasta el cuello.

La melodía sonará en la octava más alta, la armonía o los acordes en la octava media y los bajos en la octava baja. Las tres cadenas suenan al mismo tiempo (o secuencialmente) dotando de sentido y de color a la melodía. Así sucede pues en el organismo humano, la mente canta una melodía que el corazón, el hígado y los pulmones dotan de sentido, mientras los bajos (el esqueleto) sostienen toda la estructura armónica.

Lo más sorprendente de este modelo es que el Do bajo y el Do alto suenan con la misma frecuencia (aunque con distinta longitud de onda), lo que les hace ser al mismo tiempo la misma nota aunque suene en una distinta octava.

Con este concepto vibratorio podemos tener un mejor mapa mental acerca de la unicidad de todo el sistema orgánico que llamamos cuerpo humano. La mente puede enfermar antes o después que el cuerpo pero siempre incluye disonancias en cualquier otro aparato. La mente no es pues más que una distinta forma de organización de la materia, del mismo modo que el Do de una octava baja o el Do de una octava alta.

Lo energértico y lo material vibran como armónicos y representan un paquete de información.

18
oct
08

10 sintomas psiquiátricos tratables con homeopatía

La Psiquiatríaes la disciplina médica que se ocupa de los fenómenos mentales, para su conceptualización divide estos fenómenos en síndromes, conjuntos de síntomas que suelen aparecer agrupados en la práctica, sin embargo este agrupamiento no presupone que linealmente debamos aceptar, sin más, que responda a una entidad preestablecida fija y natural, más bien parece que tales agrupamientos se deben a nuestra manera particular de conceptualizar el sufrimiento psíquico, en una manera de proceder que es calcada del naturalismo. La nosografía psiquiátrica carece de una validación experimental más allá del empirismo observacional que la alimenta desde el siglo XIX.

Es frecuente en Psiquiatría que resolvamos en un diagnóstico de un síndrome cualquiera ante un paciente que presenta síntomas mezclados de distintos síndromes, por ejemplo el síndrome ansioso, el depresivo, el fóbico y el de despersonalización suelen presentarse muy frecuentemente unidos. El síndrome anoréxico, el síndrome obsesivo y el síndrome bulímico, junto con la impulsividad y la somatización también suelen presentarse agrupados en los pacientes individuales, planteando problemas epistemológicos comunes a la Psiquiatría, no solamente entre síndrome y síndrome , sino también entre síndrome (estado) y rasgo, llevando al absurdo las clasificaciones categoriales en dos ejes.

Otra característica epistemológicamente ambigua de la psiquiatría procede de la tozudez de Descartes y de la negación de lo psíquico que arrastramos desde que se sacara a empujones el hecho anímico del hecho corporal y más aun: se negara el hecho psíquico en si mismo asimilándolo a una forma distinta de manifestación de la materia. La división del hombre en trozos, y más aun, de la medicina en especialidades responde a esta manera de pensar, lo que ha propiciado que ni los médicos somáticos consideren el hecho psíquico como un fenómeno asociado al malestar físico ni los psiquiatras lleguen a considerar el hecho médico o somático que se encuentra detrás de un malestar psíquico. Es evidente que esta manera de pensar ha hecho crecer y progresar algunas disciplinas médicas como por ejemplo la cirugía, tambíén es cierto que se han conseguido dominar prácticamente todas las enfermedades agudas gracias a los antibióticos, sin embargo son de señalar en el debe, la mutación de los gérmenes hacia formas más virulentas, la aparición de nuevos virus patógenos para los humanos, la contaminación con metales pesados y productos de la degradación industrial ,la multiplicación de enfermedades neoplásicas y la elevación de la frecuencia de malestares crónicos que proceden de un mal tratamiento preventivo de casi todas las enfermedades agudas que no responden a los tratamientos con frecuencia demasiado agresivos de la alopatía. El resultado de la compartimentación del saber médico ha sido una profundización en la brecha que separa lo mental de lo corpóreo en la errónea convicción de que un malestar mental reside necesariamente en procesos bioquímicos averiados en el cerebro, usualmente a nivel de sistemas de neurotransmisión, perdiendo de vista el hecho de que un malestar mental puede tener su origen en una víscera alejada y sin lesión estructural alguna.

La homeopatía como la medicina china por el contrario no intenta clasificar los fenómenos mentales separadamente de los físicos, sino que los incluye en un continuo, donde la toxicidad conocida o experimentalmente reproducida del fármaco en cuestión se hace coincidir con el síndrome clínico que presenta el paciente para elegir un medicamento determinado. Su campo de observación no es la clínica sino la toxicologia, su campo de saber procede de los efectos tóxicos de plantas, minerales o productos de origen animal bien conocidos por sus efectos tóxicos y cuando estos efectos tóxicos son desconocidos recurre al proving, a la toma repetida de un medicamento en una persona sana observando qué efectos produce no solamente a nivel físico, sino también a nivel mental incluyendo lo onírico.

A continuación me propongo dar a conocer aquellos síntomas psiquiátricos que son sensibles a un medicamento homeopático cualquiera. Todos los médicos, incluyendo a los psiquiatras deberían conocerlos, no solamente porque no existen alternativas a muchos de ellos en el arsenal medicamentoso convencional, sino porque muchas veces su mecanismo de acción irá más allá de la indicación precisa que propongo, sucederá cuando ese medicamento indicado sintomáticamente coincida con el constitucional, algo que suele suceder con frecuencia y que deja al medico y al propio paciente atónitos ante el alcance terapéutico de la homeopatía.

La homeopatía puede utilizarse de dos modos, uno sintomático, es decir dirigido hacia un síntoma concreto y otro genérico o constitucional, dirigido hacia un modo reaccional específico. Cuando la utilizamos de modo sintomático debemos usar diluciones bajas, usualmente diluciones decimales 4, 8, 12, 18, 20, 28, DH, etc. Cuando la usamos de un modo constitucional precisamos de diluciones más altas, usualmente de 30 CH hacia arriba. Recientemente se ha propuesto un modo terapéutico novedoso, el acorde de potencias, es decir utilizar un preparado con distintas potencias o diluciones en el mismo preparado. Este modo de proceder tiene algunas ventajas sobre el tradicional modelo unicista: por una parte evitar las agravaciones homeopáticas y por otro prestar al clínico un preparado que va a ser útil para un determinado síntoma al mezclar distintas diluciones en una sola toma con independencia de que coincida o no con la reactividad particular del sujeto. En contradicción con esta forma de pensar, el modelo unicista es decir el uso de un solo medicamento para cada individuo solo logrará ser eficaz en el caso de estar bien elegido y si además no existen bloqueos. Dicho de otra manera, el margen de error al prescribir un fármaco por encima de las 30CH es muy grande, tanto que contradice la teoría del placebo para la homeopatía pero también constriñe el uso de la homeopatía a unos pocos iniciados.

Personalmente no he visto nunca ninguna curación homeopática que pueda deberse al placebo, algo que si he podido observar en los tratamientos alopáticos. Además existe otra condición que hace que un medicamento aun bien elegido, no haga ningún efecto, se debe a lo que conocemos con el nombre de bloqueo, un estado hipoérgico donde el sujeto no responde a ningún estimulo, ni siquiera a los pequeños estímulos que representan los tratamientos homeopáticos que siempre trabajan empujando la fuerza vital a través de su flujo natural, dicho de otro modo la homeopatía ayuda a que el organismo se defienda por si mismo algo que sucede en la mayor parte de los casos, incluso cuando de lo que se trata es de morir en paz.

Por último no es necesario decir que cuando se acierta con el medicamento constitucional o con el alma de la situación actual cualquier síntoma puede responder. ¿Todos los síntomas responden? He de decir que me he llevado muchas sorpresas con la homeopatía, pero mi casuística es demasiado poco extensa y circunstrita a mi especialidad – la Psiquiatría- para generalizar resultados, diré sin embargo que en mi opinión la homeopatía resuelve las enfermedades curables y a veces algunos síntomas concretos que no responden a ningún tratamiento alopático conocido. Más allá de eso no me atrevo aun a decir nada más.

1.-Agitación nocturna

La agitación nocturna es un síntoma extraordinariamente frecuente en Psiquiatría, Neurología y Geriatría y tan rebelde que a veces pone patas arriba no solo uno sino casi todo el vademécum psiquiátrico convencional. Los psicofármacos tienen efectos paradójicos en los ancianos, las benzodiacepinas en lugar de sedar puedan provocar excitación paradójica y disforia, los antipsicóticos tan utilizados en la sedación rápida provocan utilizados crónicamente síntomas extrapiramidales y obesidad, los antidepresivos pueden ser mal tolerados debido a sus efectos anticolinérgicos, y hasta los antihistamínicos más suaves pueden provocar somnolencia, caídas con frecuentes fracturas y excitación paradójica en los ancianos.

La homeopatía dispone de un medicamento adecuado para el tratamiento de la agitación o inquietud nocturna. El Arsenicum album, un anhidrido arsenioso que a nivel tóxico da un cuadro similar de agitación e inquietud, pero que en diluciones homeopáticas es ideal para el tratamiento sintomático de estos pacientes inmanejables con medicamentos convencionales que son o muy sensibles a los psicofármacos o por el contrario se encuentran embotados precisamente por un abuso de medicamentos sedativos. El Arsenicum album por si solo puede controlar la sintomatología de agitación de pacientes ancianos, siempre y cuando este estado empeore de noche. Para ello utilizo el preparado de los laboratorios Phinter-Heel en acordes Arsenicum Injeel forte que se encuentra en ampollas que pueden inyectarse o beberse. El Mezereum Homarcord del mismo laboratorio posee diluciones de Chininum arsenicosum en acorde y en gotas. Utilizo 30 gotas diluidas en un litro de agua, a consumir durante un día entero a tragos agitando intensamente antes de beber. Su efecto es realmente sorprendente y todo médico debería de contar con este medicamento en su vademécum alternativo.

El Arsenicum album está descrito en muchas Materias médicas como el medicamento de elección en la anorexia. Personalmente no estoy de acuerdo con esta prescripción, no he visto nunca ninguna anoréxica que mejore con este medicamento, sin embargo esta discrepancia personal procede otra vez de mi epistemología psiquiátrica. Para mi una anorexia es algo distinto a la simple falta de apetito, es un síndrome psiquiátrico de rechazo al alimento por motivos estéticos unido a la amenorrea y la obsesividad. Sin embargo debo decir que es cierto que Arsenicum album es un buen remedio para la anorexia simple, es decir para la inapetencia o para aquellas personas, usualmente mayores que rechazan los alimentos (sitiofobia) y no pueden tolerar su presencia o su olor. Este tipo de cuadros alimentarios no son anorexias, sino cuadros psicosomáticos abigarrados donde probablemente existan otras causas metabólicas o toxicidades tisulares que hacen que el paciente rechace la comida a veces imitando una anorexia mental, este tipo de cuadros cada vez son más frecuentes en población adulta y probablemente respondan a una mimetización del malestar similar a la que hacen las anoréxicas mentales adolescentes a partir de la inanición. Es decir la inanición puede desarrollar síndromes anoréxicos experimentales por si misma, este tipo de inanición responde bien al Arsenicum album y no las anorexias mentales clásicas donde la paciente no presenta dolores quemantes, ni ansiedad nocturna, dos de las condiciones para una buena respuesta al Arsenicum.

Por último, el Arsenicum album es un buen medicamento de senectud, los jóvenes con constituciones simpáticas, rápidos y trabajadores que no pueden estarse quietos responden mejor al Phosphorus. El Arsenicum es el Phosphorus de los mayores, del mismo modo el Kali sulphuricum es la mejor sal de potasio para este tipo de pacientes de edad avanzada que sufren problemas asociados de arteriosclerosis vasculares. Como medicamento coadyudante para este tipo de personas utilizo el Barijodeel (de Phinter-Heel) en comprimidos que lleva Arnica, el propio Kalium Phosphoricum y Anacardium.

2.- Despersonalización

Aunque ubicua en toda la sintomatología psiquiátrica, la despersonalización, la desrealización y la disociación no cuentan en el vademécum psiquiátrico con ningún especifico concreto para mejorar o mitigar estos estados que algunas veces son enormemente desagradables para quien los sufre. Contrariamente a esta idea existen evidencias de que determinados medicamentos como las benzodiacepinas poseen un efecto disociativo por si mismas que se utiliza en anestesia para inducir olvidos del pre o postoperatorio. Las drogas tipo cannabis también tienen efectos disociativos así como el café o las experiencias agudas de estrés. La disociación leve y poco intensa es un síntoma psiquiátrico que afecta muy probablemente al 60-70% de la población en algún momento de su vida bien de forma espontánea o bien después de algún estrés o toma de fármacos o drogas de abuso.

Los psiquiatras consideran con frecuencia la disociación como un síntoma banal que procede de la activación de un mecanismo de defensa universal y probablemente tengan razón, en tanto que se trata de un mecanismo cuya función es mantener determinados materiales (cognitivos, mnésicos, afectivos o conductuales) desagregados entre si con objeto de hacerse irreconocibles para la conciencia. En este sentido la disociación es el mecanismo opuesto a la asociación mediante la cual agregamos aspectos concretos a una determinada experiencia a la vez que la vinculamos con aspectos históricos del Yo. La asociación en este sentido trabaja para conseguir un sentido unitario, histórico de la experiencia humana, mientras que la disociación opera en sentido contrario y nos aleja de la historicidad que como sujetos vamos construyendo con nuestra vida y experiencia acumuladas. Se trata en todo caso de un mecanismo de alarma que tiende a preservar la experiencia del “aquí y ahora” aunque a veces la intensidad de esta experiencia de lugar a situaciones catastróficas como el estupor, la fuga o amnesia disociativa persistente o más frecuentemente a experiencias corporales inusuales, distorsiones perceptivas o el más frecuente fenómeno de la autoscopia, verse a si mismo como si el Yo estuviera fuera del cuerpo, algo frecuente en los postoperados debido a los medicamentos administrados en la anestesia.

Con todo, lo más frecuente es que estos fenómenos disociativos estén incluidos en formas abortivas de trastornos por pánico. Algunas personas son capaces de desdoblar su conciencia cuando se ven sumidos en un ataque de pánico y pueden modificar el miedo y transformarlo en una experiencia inusual de tipo disociativo. Evidentemente siempre será mejor sentir que uno se encuentra fuera del cuerpo unos pocos segundos que el ataque de pánico con el desagradable cortejo vegetativo acompañante y que estas personas logran eludir. Otros consiguen minimizar sus ataques y convertirlos en ataques de vértigo, otros en movimientos coreiformes de las piernas y otros por fin en un cuadro psicosomático como diarrea o vómitos, en todos estos casos existe un fenómeno disociativo asociado que permite eludir si bien no las consecuencias cognitivas del miedo si al menos sus consecuencias glandulares. Hay que recordar que no existe somatización sin disociación, sin ese trabajo de mantener separados los afectos de sus consecuencias viscerales o mentales.

Si la Psiquiatría carece de soluciones especificas para la disociación más allá de los antidepresivos, algunos de los cuales pueden mejorar – no tanto la disociación- sino el estado de ánimo basal. La homeopatía dispone de dos medicamentos enormemente útiles para las vivencias disociativas, se trata de Anacardium Orientale y de Cannabis Indica, ambos son muy parecidos en su mecanismo de acción aunque en el caso de Anacardium nombraré además un síntoma que me parece de interés: su tropismo en el estomago. ¿Qué relación tiene el estomago con la disociación? Para un medico occidental ninguna relación pero un medico chino no se sorprendería tanto de esta comorbilidad. Para la medicina china la disociación no está en el cerebro sino en el estomago y más concretamente en el duodeno, es allí precisamente donde la digestión separa (disocia) lo puro de lo impuro, lo asimilable de lo inasimilable. La función mecánica de la digestión corresponde al duodeno pero la función mental corresponde a las energías del duodeno, es decir a las energías Fuego, hay que recordar que el duodeno es la víscera hueca (Yang) que se corresponde con el corazón (Yin).

Lo cierto es que Anacardium es tanto un buen antidisociativo como un magnifico medicamento para la ulcera gastroduodenal. Hay que recordar que si lo usamos para la ulcera habrá que darlo a bajas diluciones pero si lo utilizamos como antidisociativo habrá que usarlo a 30 CH o 200 CH. recomiendo comenzar por 30 CH si existen problemas gastroduodenales en una persona con ataques disociativos cosa sorprendentemente frecuente. En ocasiones Anacardium es también de utilidad en esas personas que poseen clarividencia, que creen poseer o poseen un don curativo y que efectivamente tienen cierta intuición para tener sueños proféticos o sincrónicos.

Cannabis indica es muy parecido a Anacardium y está indicado en esas personas que habiendo abusado de la marihuana han alcanzado lo que se conoce como un estado amotivacional, suelen ser adolescentes que presentan problemas en sus elecciones a largo plazo, disconformidades con la sociedad o la identidad, experiencias perceptivas distorsionadas generalmente asociadas a las dos mitades del cuerpo, presentan trastornos en la percepción del tiempo, son extremadamente sensuales y relatan experiencias beatificas concretas que sin llegar a ser delirantes resultan cuando menos inusuales, además tienen antecedentes de consumo de marihuana de forma crónica y persistente.

3.-Duelo reciente

Como psiquiatra he de decir que el medicamento homeopático más interesante y el que primero utilicé con éxito fue Ignatia. Lo realmente curioso de Ignatia (cuyo principio activo es la estricnina) es que se adapta muy bien a todas las pérdidas, desengaños, sufrimientos sentimentales o perdidas de seres queridos siempre que esta pérdida sea reciente con independencia del síndrome clínico que presente el paciente. Lo he administrado en trastornos de pánico, depresiones reactivas, o en situaciones de estrés vinculadas al sufrimiento sentimental. Ignatia se adapta muy bien a los terrenos de la mujer liberada, asertiva y competente, pero también a las tipologías matriarcales, madres que sufren por la emancipación de sus hijos, “el nido vacío” a el alejamiento ocasional o definitivo del marido o hijos. Es un medicamento clásico de lo que la Homeopatía llama histeria, un rótulo que en Psiquiatría ya no se usa debido a su ambigüedad, en realidad Ignatia resolverá perfectamente tanto un síntoma psicosomático, como el bolo esofágico (un síntoma que siempre se nombra en las materias medicas acentuando su aspecto paradójico) como cualquier otro, desde la depresión hasta la bulimia siempre y cuando en cuyo origen se encuentre el desengaño, la decepción o la pérdida.

Es evidente que ante una pérdida no todo el mundo reacciona igual, la homeopatía ha descrito en el capitulo sobre “Trastornos por…” múltiples formas reactivas en cuyo origen se encuentra la perdida misma. Si sospechamos que un determinado evento tiene relación con un desarrollo mórbido lo que debemos preguntarnos es ¿Desde qué emoción concreta ha vivido esta persona esa pérdida? ¿La ha vivido, desde la cólera suprimida, desde la pena silenciosa, desde la decepción universal, desde la vergüenza, o desde la indignación? Cada medicamento homeopático se adaptará mejor a unas reactividades que a otras. Por ejemplo, Opium es ideal cuando algo se ha vivido desde la vergüenza y se trata de ocultar, Staphysagria estará indicado cuando se ha ofendido el honor o el pudor y es la indignación evidente la emoción fundamental. Ignatia se adaptará a las pérdidas o desengaños que se viven desde la decepción o la pena silenciosa y Colocynthis es de elección frente a la ira suprimida que se somatiza en aparato digestivo o vísceras huecas.

Usualmente utilizo un preparado de los laboratorios Phynter- Heel llamado Ignatia homarcord, que además de Moschus, un medicamento antihistérico-antisomatización contiene un balanceo en acorde de la propia Ignatia y además se presenta en gotas que pueden diluirse (30 de ellas) en un litro de agua y consumirse a tragos durante un día.

4.-Indiferencia y estupor

Hay que recordar que Hipnos era el Dios del sueño, hermano gemelo de Tanatos, ambos hijos de la noche (Nix). La mitología griega les otorga la condición de necropompos, “los que acompañan al moribundo al Hades”. Existen cuatro personajes fundamentales para esta tarea, primero entra Hipnos en acción provocando un estado similar al sueño, la inmovilidad, luego Tanatos acompaña al moribundo a la tumba, allí le recoge Hermes-Mercurio que le baja al inframundo, Caronte le lleva en la barca hasta la otra orilla y es depositado al cuidado de Hades ya en el Tártaro. Hipnos a su vez tuvo un hijo incestuoso con su madre, Morfeo cuya función es disfrazarse para aparecer en los sueños de los hombres.

La indiferencia afectiva es un síntoma ubicuo en Psiquiatría, lo podemos encontrar en formas muy graves en patologías como la esquizofrenia o la melancolía. No conviene confundir la indiferencia que es un estado de no-dolor, con la anhedonia que es un estado de no-placer, aunque a veces las podemos encontrar mezcladas formando parte de un mismo síndrome psiquiátrico. En sus formas psiquiátricas más graves puede llegar al estupor catatónico y en sus formas somáticas más intensas casi siempre a la parada respiratoria, sin embargo lo más frecuente son esos conglomerados afectivos de embotamiento, desinterés, ausencia de dolor (cuando debería haberlo), un aspecto que se ha señalado como de congelamiento afectivo, anergia e hiporeactividad a los estímulos. En su extremo más intenso puede asimilarse al coma.

Hay que recordar ahora que este cuadro es precisamente la intoxicación hípnica atribuible al opio y a su “similinum” homeopático de Hipnos, el dios del sueño, que imita a la muerte, la inmovilidad y la falta de reacción incluso la más arcaica, de ellas, el dolor. Opium está indicado en este tipo de cuadros, más aun cuando su origen es un traumatismo craneoencefálico, un trauma mental o una pérdida vivida desde la vergüenza o el deshonor y que además trata de ocultarse.

5.- Dolor somatomorfo

El dolor somatomorfo es probablemente la enfermedad crónica por la que los pacientes somáticos son remitidos con más frecuencia a los psiquiatras. Se trata del conocido dilema que presentan los clínicos a la hora de etiquetar un síntoma invalidante que carece de justificación orgánica alguna. Es usual que cuando un médico convencional no encuentre razones para justificar un determinado dolor lo etiquete como histérico, es decir como falseado y lo remita al psiquiatra con intención de conceptualizarlo desde el punto de vista psicógeno. Algo así ha pasado con la entidad misteriosa conocida como fibromialgia, sospechosa en un principio de tratarse de una nueva enfermedad psiquiátrica, ha sido retomada por reumatólogos y rehabilitadores ante la presión de las asociaciones de enfermos por conseguir la depsiquiatrización de este malestar por otra parte muy común y en amplia extensión en las sociedades opulentas. En un principio se sospechó que la fibromialgia era una enfermedad mental, ante la falta de evidencias de lesiones objetivas, además existía otra causa de sospecha: las pacientes con fibromialgia respondían bien a la amitriptilina, un antidepresivo tricíclico y además eran en su mayoría mujeres solas con cargas familiares y en el umbral de la menopausia. Hoy, aunque la fibromialgia ha pasado a formar parte de la clientela de distintos especialistas, es evidente que se encuentra desubicada nosológicamente planteando dilemas a la división de la medicina en especialidades y refractaria a casi todos los tratamientos ensayados con la exclusión de la amitriptilina que mejora en parte el dolor al mejorar el estado de ánimo a expensas de introducir molestos efectos secundarios.

Mi opinión sobre la fibromialgia es que se trata de una enfermedad de origen desconocido, pero presumo que tiene más de orgánico que de puramente psiquiátrico. Estoy al tanto de los avances que sobre ella se van dando y me estimulan las teorías sobre el intestino permeable y la toxicidad muscular de determinados metabolitos del ciclo de Krebs (el ácido tartárico) quizá como consecuencia de una infección crónica del intestino grueso por Candida Albicans. En mi experiencia profesional he tratado a un sin numero de fibromiálgicas, tanto con alopatía (con pobres resultados) y últimamente con una combinación de medicamentos homeopáticos y homeotoxicologia. Concretamente estoy estudiando los resultados de una combinación de fármacos de los laboratorios Phinter en un grupo de 7 fibromiálgicas que siguen además diversos tratamientos rehabilitadores en mi Hospital. Dado que los resultados no están todavía cuantificados debido a que el ensayo no ha terminado, no voy a publicarlo aquí y ahora, pero me gustaría adelantar algunas cosas que han resultado parcialmente eficaces. Se trata de dos medicamentos del laboratorio nombrado más arriba: El Coenzyme Compositum , un medicamento homeotoxicológico que contiene varios enzimas involucrados en el ciclo de Krebs y que se presenta en ampollas, el Lymphomyosot, un drenador linfático de la matriz extracelular y el Spascupreel, un medicamento homeopático a base de acordes de Colocynthis que disminuye el dolor musculo-esquelético. La Chamomila, un medicamento de enorme interés en Pediatría es también aplicable en aquellas personas que reaccionan exageradamente al dolor.

En mi opinión sea cual sea la etiología de la fibromialgia existe un estado de hipereactividad al dolor por probables lesiones difusas de la matriz extracelular que envuelve todo el organismo, es posible imaginarse que esa matriz se haya vuelto rígida por depósitos de sustancias inertes en ella que impidan el normal trasiego de sustancias y detritus. Hay que recordar que en esa matriz extracelular existen fibras nerviosas tanto simpáticas como parasimpáticas que podrían estar microscópicamente comprometidas a partir de estos depósitos (usualmente glicoproteinas). He observado que el drenaje linfático que se consigue de muchas formas pero también mediante el remedio homeopático Lymphomyosot prepara al organismo frente a otros remedios como el Spascupreel que probablemente administrado sin el previo drenaje no mostraría su actividad. Espero más adelante publicar los resultados de mi investigación en algún lugar, pero mientras tanto quiero decir que la homeotoxicología y la homeopatía pueden resultar de un extraordinario interés para tratar esta patología tanto si en su origen se encuentra un factor psicógeno desencadenante, usualmente un divorcio o una mortificación crónica, como un enfriamiento o un tratamiento con antibióticos, tres de los grandes estresores que podemos encontrar como precipitantes.

En cuanto a la personalidad de la fibromiálgica y su relación con el síndrome de fatiga crónica, véase el epígrafe sobre agotamiento y fatigabilidad.

6.- Paranoia y rencor.-

La paranoia es una enfermedad psiquiátrica afortunadamente poco frecuente en sus formas más graves y que carece en la actualidad de tratamiento alguno más allá de la administración crónica de antipsicóticos que la mayor parte de las veces resultan ineficaces en la transformación del delirio de los sujetos. La diferencia que existe entre una paranoia y una esquizofrenia paranoide es que los paranoides conservan una cierta estructura en su personalidad, deliran sobre cosas posibles (engaños, amores, inventos, enfermedades o persecuciones) en comparación con los esquizofrénicos cuyos delirios son fragmentarios, cambiantes, fantásticos o francamente bizarros. Además los paranoides por lo general pueden llevar una vida más adaptada y suelen enquistar su delirio, de manera que pueden aparecer como personas normales siempre y cuando no se hable de la temática concreta que es la base del delirio.

La Psiquiatria ha perdido mucho tiempo clasificando los delirios paranoides según su temática y muy poco tiempo estudiando las actitudes profundas de la personalidad con respecto al propio delirio. La medicina china por ejemplo propone que la paranoia procede del riñón (miedo) y más concretamente de la viscera yang del riñón: la vejiga de la orina, según su fisiopatología podemos encontrarnos con dos formas de paranoia, una por un defecto de yin del riñón que se vería incapaz de controlar el fuego del corazón y otra por el “fuego de agua” es decir por un incendio energético de los excesos yang de riñón. Hablando en términos psicopatológicos es verdad que la paranoia puede desarrollarse en personas que han vivido en ambientes aterradores, en este sentido el miedo podría enfermar al riñón tal y como lo conceptualizan los médicos chinos, pero también existe otra vía de entrada la paranoia: las vivencias de humillación que provocarían excesos yang en el riñón. Siguiendo la ley madre-hijo existiría aun otra posibilidad que la pena (metal) enfermara al riñón (miedo). Dicho de una manera más ortodoxamente psiquiátrica a la paranoia se puede llegar de tres maneras, mediante la repetición de vivencias de terror, de humillación o de pena, sin contar con las desarmonías de Qi innatas.

Naturalmente los síndromes paranoides que corresponderían a estas tres etiologías sería distinta, el primer caso, aquellas causadas por el terror es seguro que se traduciría en una personalidad desconfiada y hostil, pero también con un comportamiento activo, querulante, peleador y malicioso. En el segundo caso podríamos encontrarnos casos de paranoia donde el miedo, la reacción de huida y evitación, la “atmósfera de persecución” o la “atmósfera de evitación o escape social” representarían extremos entre la menos y la más adaptada de las formas. El tercer caso, por fin serían aquellas vivencias paranoides que acompañan a la melancolía o a la depresión, una enfermedad donde lo paranoide puede aparecer entremezclando el sindrome paranoide y el depresivo.

Nitricum acidum es el ácido nítrico (NO3H) y representa a uno de esos medicamentos homeopáticos dirigidos al miasma sifilítico. Para Hahneman la psora, la sicosys, la sífilis y la tuberculosis no eran simplemente enfermedades individuales, sino improntas genéticas que se transmitían al linaje de los humanos mediante la impregnación del material genético , esta idea que en parte contradice la teoría darwinista de que sólo podemos heredar de nuestros padres los caracteres heredables, parece que vuelve a poner de moda el modelo de herencia lamarckiano, que sostenía que los caracteres adquiridos también pueden heredarse. Lo cierto es que existen niños que contraen el SIDA en el útero de sus madres, por no hablar del síndrome alcohólico fetal o de los estigmas dentarios de la sífilis connatal, bien es cierto que en estos casos el feto se infecta en el útero si la madre también es portadora de sífilis, SIDA o es una alcohólica crónica. No está por tanto demostrado que el padre pueda introducir en el código genético de sus hijos mensajes que reproduzcan su alcoholismo, blenorragia, sífilis o tuberculosis directamente. Algunos homeópatas no toman las ideas de Hahneman al pie de la letra y se conforman con admitir la herencia de estas tendencias, algo que por otra parte no necesita demostración alguna y sostienen que en los tiempos del maestro no se sabía lo suficiente de genética para conocer las leyes de la herencia, así que Hahnneman echó mano de una metáfora, el miasma.

Con metáfora o sin ella, lo cierto es que Nitricum acidum es un medicamento a tener en cuenta por los psiquiatras que trabajan con este tipo de personas, paranoides, con antecedentes de alcoholismo en alguno de sus padres, querulantes, hostiles, vengativos, maliciosos y donde el rencor da lugar a fenómenos sociopáticos y conductas disadaptadas. Nitricum acidum tiene una indicación no psiquiátrica que justamente aparece con mucha frecuencia en este tipo de personas: me refiero a la patología rectal o anal, se trata de un magnifico medicamento de los orificios, sobre todo cuando existen grietas, erosiones, sangrados, condilomas, ulceras, neoformaciones o verrugas perianales.

Desde el punto de vista psiquiátrico Nitricum acidum se adapta al síntoma paranoide activo, querulante, donde el sujeto se siente víctima de una injusticia y que no duda en mantener pleitos diversos con todas las instituciones a las que culpa de su desgracia.

7.- Perfeccionismo.-

El perfeccionismo es uno de esos síntomas con que los psiquiatras nos encontramos desvalidos a la hora de dar un remedio para aliviarlo. Nosotros lo conceptualizamos como un rasgo de carácter y no como un síntoma, lo cual le hace, si cabe, aun más refractario a cualquier tratamiento. El perfeccionismo es sin duda uno de esos síntomas que más hacen sufrir a la humanidad, se trata de uno de los grandes enemigos de la felicidad y del bienestar cuando se convierte en una compañía intensa y común de la personalidad, algo demasiado frecuente como acompañamiento de las anorexias restrictivas, una de las enfermedades más comunes de nuestros adolescentes opulentos.

El perfeccionismo es probablemente una solución de compromiso que no tiene un único origen: por una parte existe un modelo social que presiona en una determinada dirección y que consigue abrumar a muchas chicas responsables, que buscan la excelencia y que tienen buenos rendimientos académicos. La paradoja es que estas chicas realizan un esfuerzo extraordinario para mantener estos rendimientos a la vez que intentan responder a las expectativas que sus padres y sobre todo, la sociedad entera pone hoy sobre las mujeres, una tarea heroica, porque conjugar la belleza con los roles tradicionales de la mujer y al mismo tiempo encajar los valores emergentes como la competencia masculina en un mundo fascinado por el dinero, los resultados y las demostraciones de brillo, es una tarea frecuentemente imposible.

Además existe otro factor psicológico y personal: la muchacha debe realizar este esfuerzo en un momento de cambio, donde aun no ha integrado los cambios hormonales, ni las modificaciones de su cuerpo, mientras intenta construir una identidad que dé cabida a las exigencias anteriores, mientras simultáneamente pone a prueba su capacidad de seducción ante merodeadores masculinos y mientras se compara con sus iguales. Semejante tarea precisa de un apoyo similar en intensidad del padre y aquí viene precisamente el conflicto, muchos padres apoyarán a sus hijas si estas se muestran dóciles, obedientes, son cariñosas y extravertidas, es decir si coinciden con los modelos femeninos del padre, pero negarán este apoyo a aquellas muchachas ambiciosas, independientes e introvertidas que son precisamente las que tienen más riesgo de enfermar de perfeccionismo, de excelencia, sin olvidar tampoco a las madres que pueden sentirse humilladas por los rendimientos o voluntad férrea de sus hijas.

Usualmente lo que hacen estas muchachas, es llegar a una situación de negación de lo que de femenino hay en ellas mediante un retroceso de la formula hormonal prepuberal, utilizando una estrategia de retardo del crecimiento a través de la inanición, al mismo tiempo este estado de emaciación electiva favorece la aparición de fenómenos obsesivos, al tiempo que provoca modificaciones del estado de conciencia aumentando la percepción de autoeficacia en la joven que es así incluida en un torbellino o bucle sin fin de ayunos, inanición y perfeccionismo aumentado.

Los médicos chinos conceptualizan los fenómenos obsesivos de tres maneras fundamentales: el exceso de reflexión procede de las energías Tierra cuya función es establecer vínculos, y la Tierra puede enfermar a su vez por un exceso de reflexión u obsesividad. Además, la Tierra nutre el metal, la transformación de los vínculos, el perfeccionismo es un fenómeno obsesivo que procede del metal, que puede enfermar tanto de pena, como de un déficit de las energías Tierra. Por último existe otra estirpe obsesiva en el Agua (miedo), lo que nosotros conceptualizamos como fobias impulsivas y que se produciría a través de una disfunción primaria del riñón o bien de un defecto de las energías del metal que se verían comprometidas a la hora de nutrir el Agua del mismo, este cuadro sería más fóbico que compulsivo, usualmente representado por el miedo a dañar.

Nosotros conceptualizamos el perfeccionismo como un fenómeno obsesivo pero sabemos que existen ciertas diferencias con el trastorno obsesivo-compulsivo verdadero (que estaría ligado a las energías Tierra), y la obsesividad entendida genéricamente. Siguiendo el modelo tradicional chino, el perfeccionismo metálico de las anoréxicas de nuestro tiempo representaría un exceso Yang del metal al que se llegaría mediante una insuficiencia de la Tierra para expandir los vínculos del Metal (o para separarse de él) y que corresponde psicológicamente con las transiciones de las lealtades y afectos desde los padres hacia los iguales, frecuentemente incluyendo los primeros escarceos sexuales y sus ansiedades consiguientes. En este sentido considero la anorexia como una estrategía de evitación de la muchacha por identificarse con la función materna o al menos para retardarla, en esta constelación el perfeccionismo representaría los esfuerzos de la niña para recuperar los apoyos del padre (o de la madre) perdidos en su batalla por lograr emanciparse al mismo tiempo que precisa apoyarse en figuras a veces ausentes, insuficientes o distantes.

Otras muchachas ante este mismo problema optan por estrategias diferentes aun manteniendo su mascarada núbil de inanición, se posicionan hipertrofiando su pasividad femenina, su indolencia, o su dependencia, dando a entender que carecen de deseos y simplemente esperando a que algo suceda, como Perséfone parecen esperar que alguien las rapte o las rescate de si mismas. Otras por el contrario optan por la rebeldía, la insumisión o el desafío social.

Sepia es el medicamento homeopático que mejores resultados da con el perfeccionismo extremo de las muchachas del primer grupo aquellas que optan por la autoexigencia, la excelencia, suprimen su sexualidad y sus reglas y presentan rituales compulsivos como síntoma central. En realidad estos rituales obsesivos, tanto como el perfeccionismo representan la dificultad de estas muchachas para conjugar su sexualidad, con las soluciones que en un determinado momento resultaron adaptativas para asegurarse el apoyo del padre ( o la madre). Hay que señalar que ninguna muchacha puede progresar afectivamente ni desplegará toda su potencialidad sin ese efectivo apoyo paterno, algo que suele ser fácilmente detectable, aunque posteriormente este mecanismo se libera porque provoca una percepción de autoeficacia que resulta en una universalización del mismo para toda situación.

Si Sepia resulta un buen medicamento para reducir el perfeccionismo de las muchachas autoexigentes que buscan la excelencia, Silicea es ideal para aquellas otras que como Perséfone simplemente aguardan, disminuyen sus rendimientos académicos debido a su incapacidad para resultar competentes en esa vorágine y se abandonan pasivamente a su destino. Tanto uno como otro son remedios constitucionales que deben emplearse a altas diluciones para aliviar los síntomas mentales. Silicea es más lento de acción que Sepia.

8.- Agotamiento y fatiga.-

Probablemente la fatigabilidad es una de las demandas médicas más frecuentes en medicina de familia y que usualmente se resuelve mediante la administración de vitaminas, complejos energéticos y con determinada frecuencia mediante antidepresivos.

Nuestra conceptualización acerca del agotamiento está huérfana de teorizaciones y también de ubicación nosológica. Todo pareciera indicar que el agotamiento no puede existir si hay una buena alimentación y en consecuencia una avitaminosis o una carencia, algo que los médicos dan por supuesto con demasiada facilidad. Como decía en el epígrafe anterior la inanición de la anoréxica debería manifestarse en un síndrome de agotamiento, sin embargo las pacientes nos aparecen como vivaces, bien despiertas y en absoluto cansadas, se trata de una consecuencia bien conocida de la inanición por si misma. La hiperactividad de la persona inane es consecuencia de la misma inanición, sin embargo tanto esta hiperactividad como la postración del enfermo febril deben tener el mismo tratamiento médico. Hay que considerar el agotamiento tanto si se encuentra disfrazado de hiperactividad como si es evidente en la postración.

Los acidum son medicamentos homeopáticos extraordinarios para todas las condiciones del agotamiento o la fatigabilidad. Disponemos de dos medicamentos fundamentales, el Phosphoricum acidum (ácido fosfórico) y el Muriaticum acidum (acido clorhidrico).

Muriaticum acidum está indicado cuando el agotamiento está referido a la función materna, tanto en sentido literal como alegórico. Funcionará tanto cuando el agotamiento esté relacionado con partos, lactancias y crianzas prolongadas tanto como si este agotamiento se debe a la “función de cuidado”, algo que ha venido en llamarse el síndrome del cuidador. Es bastante frecuente que aquellas personas que tienen la responsabilidad de cuidar de otros, tanto parientes como enfermeras quiebren su salud durante el tiempo en que ejercen sus cuidados y a veces que inmediatamente después de cesar en estos cuidados inicien ellos a su vez un estado mórbido que muchas veces se confunde con un duelo. He visto casos donde el cuidador ha muerto repentinamente mientras cuidaba de un enfermo que más tarde se recuperaba, este tipo de circunstancias nos obligan a pensar en las energías que se consumen durante el cuidado de un enfermo, sobre todo cuando el pariente se niega a apartarse de él, cosa que es posible observar con madres que cuidan de un hijo grave.

Algunas personas tienen un riesgo más elevado de sucumbir a este tipo de experiencias: se trata de aquellas personas que tienen según la medicina tradicional china, un déficit de Yin de hígado. El elemento madera es el responsable de la agresión de defensa, pero también de la asertividad, la planificación y la decisión. Energéticamente hablando pueden enfermar de dos maneras, o bien por la incapacidad de retirarse o bien por la incapacidad de implicarse o de rendirse o desanimarse fácilmente. La incapacidad de retirada es la que ahora nos interesa conocer para vincularla al tema del agotamiento, se trata de personas que son incapaces de dejar algo a medias, si son amas de casa no serán capaces de aplazar una determinada tarea, si han sido humillados en alguna cosa, no cesarán de acosar al humillador hasta obtener una compensación, si discuten por algo trataran de llevar la discusión hasta el esperpento. Nunca se retiran, se rinden o abandonan. Este tipo de personas son incapaces de descansar, de sobreponerse o de reponer energías, su sueño es además de mala calidad y no reparador. Para ellas no existe la palabra ceder, convalecer o apartarse, si ceden será por un accidente, un colapso nervioso o una enfermedad grave.

El elemento madera (sistema energético del hígado) tiene entre otras funciones la nutrición de músculos y tendones, es usual que este tipo de personas asimilables a lo que nosotros clasificamos como personalidad masoquista o pasivo-agresiva, planteen problemas de agarrotamiento muscular, pinzamientos, protusiones, hernias y contracturas musculares. En relación con la fibromialgia que antes nombré, existen muchas evidencias de que el síndrome de fatiga crónica y la propia fibromialgia participen de un cuadro clínico común y que dinámicamente exista una supresión de la agresividad que a veces puede alcanzar incluso a la autoafirmación de cualquier área del ser que puede estar inhibida, algo que podría explicar la acción benefactora de Colocynthis.

El agotamiento de la función materna como cualquier otra ansiedad puede llegar a traspasar los limites del individuo y contagiarse a otros, usualmente a los hijos. Es frecuente que un niño pueda responder a Muriaticum acidum cuando su madre se encuentre en una situación de agotamiento debido a los cuidados que pueda estar brindando a otra persona, usualmente a un anciano.

Phosphoricum acidum es un magnifico medicamento de agotamiento físico y psíquico, por ejemplo el que encontramos en jóvenes que se someten a dietas excesivas, ejercicio o planes de estudios devoradores. En este sentido Phosphoricum acidum es un buen medicamento coadyudante de la anorexia, adelgazamiento, y de primera elección en la fatigabilidad y agotamiento psico-fisico.

9.-Deficits cognitivos ligados a la edad.-

Los especialistas estamos tan acostumbrados a trabajar con diagnósticos operativos que cuando vemos a un paciente que presenta un problema de memoria lo primero que hacemos es iniciar una larga tarea de diagnóstico para demostrar un cuadro demencial – de base orgánica- que siempre sospechamos ante un paciente de edad que inicia problemas de memoria.

Esta actitud es seguramente adecuada, pero la mayor parte de las veces no encontramos ninguna prueba de neuroimagen (costosísimas), ni de neuropsicologia que demuestre nada más allá de una cierta perdida cognitiva sin filiación alguna. Es decir nos encontramos lo normal, lo esperable: un sufrimiento casi siempre sin filiación que deja al paciente sin ningún remedio que pudiera mitigar sus déficits subjetivos. Además de eso nos podemos encontrar un paciente abotargado, excesivamente sedado y multitratado con medicamentos que tienen en el hígado la primera barrera de detoxificación, múltiples malestares tratados crónicamente con antihipertensivos, antidepresivos, sedantes, por nombrar tan sólo algunos de los más utilizados y que en los pacientes de edad avanzada debido a la ralentización de su metabolismo operan como auténticos venenos.

En este contexto es muy característico que los pacientes mejoren después de suprimir o de redefinir la toma de fármacos. En Psiquiatría es muy frecuente observar que un paciente que nos ha sido remitido por una sospecha psiquiátrica mejore después de suspender alguna de estas explosivas mezclas que representan la dispersión del saber médico en especialidades sin que nadie ponga un cierto orden o priorice qué fármacos son necesarios y cuales son prescindibles. Es realmente curioso que seamos los psiquiatras que hemos sido con frecuencia acusados de utilizar fármacos peligrosos los que con frecuencia pongamos un cierto sentido común en las multiprescripciones.

Cuando me llega un paciente así, usualmente me dedico a descargar el sistema hepático de tanta agresión externa, a veces simplemente retirando fármacos convencionales y utilizando fármacos homeotoxicológicos. Para el drenaje y limpieza de un organismo sobrecargado de este modo utilizo, la solución detoxificante de Phinter-Heel, un combinado de tres frascos, uno lleva Lymphomyosot, ya nombrado, otro Berberis, un mágnifico drenador del riñón y el tercero Nux vomica el drenador digestivo universal. 30 gotas de cada frasco en 1 litro de agua y día. También son útiles el Chelidonium Homarcord, y Galium heel, ambos existen en forma de gotas

El déficit de memoria suele responder a dos medicamentos, uno de ellos es el Plumbum y el otro la Ambra grisea. El Plumbum (plomo metálico) es un medicamento asombroso, cuando está indicado mejora notablemente las capacidades cognitivas y afectivas de los sujetos que lo toman, se trata de un metal que está indicado en aquellas personas que derivan hacia la esclerosis desde una posición de rigidez o dureza emocionales, también en el Parkinson y en realidad en cualquier enfermedad neurodegenerativa, sin embargo mi experiencia con él no pasa de algunos casos tratados con éxito de pacientes que presentan déficits cognitivos, usualmente la dificultad para recordar nombres, fechas, citas o quehaceres.

Los metales pesados como se sabe no se deben encontrar en el organismo humano pero también sabemos que se encuentran con frecuencia debido al problema de la contaminación de la cadena alimentaria. Una fuente común de contaminación con el plomo son las industrias de esmaltes y cerámica y también en linotipistas o los que trabajan en imprentas con materiales tóxicos que contienen el metal. La intoxicación crónica con plomo provoca una enfermedad llamada saturnismo que probablemente ha desaparecido de nuestro ambiente, desde que las conducciones de agua fueron sustituidas por cobre, sin embargo mi opinión es que es posible presuponer que existan reacciones de hipersensibilidad al plomo (y al resto de metales pesados) que sean idiosincrásicas para determinadas personas. Cuando sospecho un paciente “Plumbum metallicum” suelo pedir una determinación en sangre y siempre me encuentro con algún que otro picogramo de plomo, que no permite por supuesto diagnosticar una intoxicación (un saturnismo), pero si permite especular con una especial sensibilidad al metal sobre todo cuando el paciente responde al plomo homeopático. Eludir los metales pesados es probablemente imposible en una sociedad contaminada e industrializada como la nuestra y donde nadie parece decidido a renunciar al bienestar que esta industrialización y gran consumo nos depara, pero al menos el médico debe saber que determinados contaminantes pueden resultar mórbidos en ausencia de intoxicación franca o letal, algo que en el futuro nos vamos a encontrar cada vez con más frecuencia, en los plásticos, el mercurio y otros contaminantes, incluyendo a lo que ya se conoce con el nombre de disruptores hormonales, sustancias químicas que funcionan como estrogenos-like y que pueden estar implicados en la baja fertilidad masculina de determinadas zonas geográficas.

Plumbum como Silicea en la infancia-adolescencia se adapta a la constitución fluórica, melancólica, lenta y simpática que se manifiesta por asimetrías, implantación dental incorrecta, paladar ojival e hiperlaxitud ligamentosa que se corresponde con el miasma sifilítico de Hahneman.

La Ambra grisea es un medicamento de senilidad pero también de transiciones, retardo en la dentición o retardo en abandonar “el paquete”, está indicada en la vejez prematura y en todas las situaciones ligadas a la senilidad. Uso un preparado llamado Cerebrum compositum en ampollas, que lleva todos los principios homeopáticos ligados al envejecimiento.

10.- Terrores nocturnos

El miedo es una emoción universal en el ser humano y probablemente una señal de alarma arcaica e innata. Al margen de que algunos pacientes tienen motivos más que sobrados para ser miedosos, debido a que han sido expuestos a condiciones de terror durante su crianza, bien por proceder de entornos aterradores como aquellos que tienen padres maltratadores o abusivos, la verdad es que existen personas más miedosas que otras. La constitución cárbónica que en homeopatía se describe como gordos y fofos, pero que pueden ser conceptualizados como parasimpáticos y lentos son las constituciones más vulnerables al miedo y a desarrollar estructuras fóbicas o evitativas en la época de adultos.

La manifestación más común del miedo en los niños, son sin duda tres: el miedo a estar solo, el miedo a la oscuridad y el terror nocturno. Los tres síntomas suelen ir unidos y suelen responder a medicamentos de la serie carbónica como Calcarea carbonica o Kali carbonicum, ambos como tratamientos de fondo, pero quiero referirme sobre todo a los terrores nocturnos que se manifiestan con pesadillas.

La pesadilla es un ensueño de carácter terrorífico que suele despertar al soñante que no recupera el estado de vigilia hasta después de haber pasado un cierto tiempo y haber despertado del todo, a veces es necesario ser despertado, de tan vividos que son los contenidos de la pesadilla, de manera que en cierto modo la pesadilla supone la irrupción de material inconsciente en la interfase de sueño-vigilia. Los materiales que suelen componer estas pesadillas son mágicos y primitivos, contenidos del inconsciente que aun se encuentran activos entre los infantes, a veces monstruos, fantasmas, vampiros o seres mitológicos alimentados por películas o narraciones a las que los niños se exponen demasiado precozmente debido a la ubicuidad de la televisión y a la sobrecarga de imágenes a las que se ven sometidos.

Este tipo de niños suelen poseer una intensa vida imaginativa y presentar alucinaciones hipnopómpicas (al despertar) e hipnagógicas (al dormirse) muy vividas y que suelen recordar estando despiertos confundiéndolas con experiencias reales en estado de vigilia.

Los terrores nocturnos suelen desaparecer con la edad a veces dejando ciertas secuelas de evitación, rasgos de personalidad temerosa o ansiedad o hipersensibilidad sociales. Por el contrario los adultos también pueden tener pesadillas después de haber sido afectados por alguna clase de estrés, destacan sobre todo las pesadillas recurrentes sobre un hecho traumático que acaecen en un trastorno por estrés agudo o postraumatico, quizá el síndrome clínico que con más frecuencia involucra a las pesadillas en el adulto.

El Estramonium es el mejor medicamento homeopático antipesadilla, se trata de una solanácea (datura estramonium) cuyos principios activos (como en el beleño y la belladona) son alcaloides bien conocidos por los médicos, ya que todos ellos contienen atropina. La atropina es un agente anticolinérgico que tiene la capacidad de inducir una intoxicación del SNC con hipertermia que puede ir desde una psicosis con delirio alucinatorio visual, hasta la muerte. Las psicosis atropínicas han sido bien estudiadas a partir de la intoxicación accidental de pacientes que la ingerían y también a través de ciertas practicas psicodislépticas comunes en la cuenca mediterránea con el uso folcklórico de los extractos secos de estas tres plantas, que se utilizaban para inducir trances místicos, midriasis y visiones en el contexto de ceremonias rituales. La atropina sigue utilizándose en medicina como midriatico y sus derivados como la Buscapina como antiespásmodicos, sin embargo el beleño y la belladona han dejado de utilizarse debido a su toxicidad.

Sus formas homeopáticas – sin embargo- poseen enormes indicaciones en psiquiatría homeopática como antipsicóticos homeopáticos, de ellos el estramonio posee indicaciones en los delirios de tipo religioso y el Hyosciamus (beleño) en los celos delirantes o delirios eróticos (erotomania de Clerambault). Mi experiencia sin embargo con estos fármacos se limita al tratamiento de algunos casos de estrés postraumático con pesadillas terroríficas y en las pesadillas infantiles. El estramonio homeopático (Estramonium Injeel Forte) junto con el Aconitum son los medicamentos de elección con estos pacientes infantes que en ningún caso deberían ser tratados con psicofármacos.

09
oct
08

Fenotipos y reactividades:12 medicamentos homeopáticos

Aunque los paradigmas conceptuales de la Homeopatía y la Psiquiatría funden mal, el interés psiquiátrico de algunos medicamentos homeopáticos está bien contrastado. Una de las razones por las que el uso de medicamentos homeopáticos es mal conocido deriva de la divergencia de paradigmas y de determinados prejuicios respecto al cuerpo conceptual de la Homeopatia. En mi opinión estos prejuicios están bien fundados: la homeopatía es una ciencia desarticulada del resto de conocimientos científicos lo que la hace – merecidamente- acreedora de una sospecha bien fundada acerca de su efectividad tal y como sucede con la acupuntura. En mi opinión estas disciplinas deberian de someterse al imperio de la ciencia de una manera decidida, un esfuerzo que reconocemos en el psicoanálisis al menos en los desarrollos más modernos de esta concepción.

Por otra parte sucede que la propia homeopatia -desde su propio cuerpo científico- elude el pronunciarse acerca del interés que determinados medicamentos ejercen sobre la esfera mental, en una consideración unicista de la naturaleza humana pues tanto la medicina china como la homeopatia se situan en un más acá de la dualidad, lo mental no sería para ellas más que signos y síntomas emparentados con lo corporal sin disociarlos de lo orgánico, este mérito al menos hay que reconocérselo si bien determinadas alusiones a un principio etéreo, espiritual o vital siguen impregnando ambas concepciones. Por fin, las materias médicas y las indicaciones de los medicamentos homeopáticos – que proceden del cuerpo de conocimientos de la toxicología- no han conseguido abrirse camino en la esfera de conocimientos consensuados en parte por la obsolescencia de las observaciones de sus maestros.

Está por escribirse una nueva materia médica que responda a las necesidades de nuestros pacientes actuales, nuevas indicaciones, precisas y claras sobre los medicamentos homeopáticos que encuentran precisamente en lo doctrinario el principal obstáculo a salvar. Personalmente, no creo en los remedios únicos y para toda la vida y creo que un paciente puede beneficiarse de muchos medicamentos a lo largo de su evolución. Este punto de vista antidogmático puede resultar contradictorio con lo que se conoce como homeopatia unicista pero puede resultar interesante para la mayoría de los lectores que no abrazan ninguna concepción inmaterial de la naturaleza humana y que saben que genética y medio ambiente colisionan constantemente y en diferente grado según el periodo vital del paciente..

HOMEOPATIA Y TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD

Mi intención en este post es ir construyendo una nueva materia medica obtenida del contraste con la realidad clínica y los conocimientos de otras ciencias actuales que pueda resultar de interés -al menos para repensar las cosas- desde el punto de vista de un clínico heterodoxo.

La personalidad es un constructo etéreo difícil de definir y mucho más de conceptualizar. Podemos definirla como el conjunto de factores innatos o heredados (temperamento) junto con la colisión de aquellos en el aprendizaje o medio ambiente (carácter). También podemos definirla como el conjunto de rasgos persistentes en nuestra forma de reaccionar frente al medio, las defensas, locus de control y modos de afrontamiento que utilizamos pra hacer frente a las contrariedades o el estrés. Al no disponer de marcadores biológicos para su medida, nuestras convicciones acerca de qué factores pertenecen al temperamento y qué factores al carácter (y por tanto más influenciables por el aprendizaje) quedan siempre en una cierta ambiguedad. Hoy se admite que la introversión-extroversión es probablemente el rasgo de carácter con más influencia biológica y por tanto menos influenciable culturalmente. A este rasgo han ido añadiéndose otros (el modelo de los cinco factores de Costa y Mc Rae y el más reciente modelo de 7 factores de Cloninger). Así podemos llegar a diferenciar lo que es un rasgo (es decir algo persistente en la personalidad) de lo que es un estado (algo que sucede, como una enfermedad psiquiátrica). En Psiquiatria clasificamos a los primeros en el eje 2 y a los segundos en el eje 1. Aun así nos encontramos con múltiples dilemas diagnósticos que proceden por una parte de la heterogeneidad (múltiples síntomas de series diversas aparecen juntos) de los síntomas y por otra, de que muchos síntomas pueden clasificarse tanto como de eje 1 como de eje 2. Sucede con la distimia crónica por ejemplo, no sabemos aun si es un trastorno afectivo (algo que sucede o se aprende) o algo que permanece como un conjunto de rasgos que hacen al individuo vulnerable a determinados eventos vitales, probablemente las dos cosas son ciertas, pero se trata de un ejemplo para ver las dificultades taxonómicas que se presentan a la hora de clasificar y definir qué es carácter o personalidad y qué es un trastorno o enfermedad.

Con todo, los manuales de clasificaciones de enfermedades mentales no describen fenotipos reales sino la conceptualización consensuada por los psiquiatras acerca de “como suceden las cosas en la clínica”, es decir suponemos que los síndromes y trastornos que clasificamos responden a entidades reales, y lo hacemos por la evidencia de que casi siempre se presentan agrupados. Naturalmente. hasta que no dispongamos de marcadores biológicos no podremos delimitar mejor estos fenotipos, por eso me parece pertinente la aproximación a otras ciencias que trabajan con fenotipos, en este caso la homeopatía lo hace con fenotipos toxicológicos.

Al objeto de contribuir a un lenguaje común y a una integración de las observaciones de unos y otros intentaré fundir los hallazgos de la Psiquiatria con la homeopatía, mediante el modelo de Cloninger y sus siete factores de la personalidad (temperamento y carácter) que son los siguientes:

Evitación del daño (ED).- Hace referencia al factor innato relacionado con las estrategias que utiliza el sujeto para eludir los riesgos. No se heredan los miedos específicos pero una alta evitación del daño correspondería un mayor numero de temores, aprensiones y fobias, así como el uso del mecanismo de la evitación ante las dificultades.

La búsqueda de novedades (BN).- Este factor incluye probablemente otros subtipos relacionados con las sensaciones físicas (búsqueda de sensaciones) además de otro tipo de búsquedas, usualmente estéticas o intelectuales. Se trata del conocido factor de apertura a la experiencia descrito por Costa y Mc Rae. La búsqueda de novedades representa la apertura de nuestro sistema de aprendizaje hacia nuevas experiencias.

La dependencia de la recompensa (DR).- Significa el grado de sensibilidad que tiene el sujeto a los estímulos reforzantes o aversivos del entorno. Una persona con bajo nivel de DR será siempre más difícilmente educable que aquel que muestra avidez por las recompensas sean del tipo de que sean. La independencia de la recompensa representa un sistema de aprendizaje cerrado en si mismo, el individuo se las arregla solo y sólo confía en sí mismo a la hora de provocarse estimulación, motivación o tranquilización.

Persistencia (P).- Representa la voluntad, la capacidad del individuo para mantener proyectos a largo plazo, en ausencia de recompensas inmediatas.

Autodirección (A).- Es la capacidad del individuo para llevar una vida autónoma, responsable, orientada hacia metas y madura. Los obsesivos y los narcisistas son los únicos que puntúan alto en esta escala.

Cooperación (C).- La actitud compasiva, solidaria, empática, considerada y altruista. Como podrá verse más abajo excepto el trastorno de personalidad por dependencia todos los demás tienen puntuaciones bajas en cooperación e incluso en este caso no podríamos hablar de una verdadera cooperación sino de una estrategia de identificación con las propias dificultades.

Autotrascendencia (At).- Es la capacidad del individuo para sentirse parte de algo superior a si mismo o al grupo al que pertenece. Trascendencia espiritual, intelectual, estética, religiosa y en general el deseo de trascenderse a si mismo legando algo a la posteridad. Correlaciona fuertemente con la ambición y la creatividad. Como podrá observarse a continuación ningún trastorno de personalidad posee puntuaciones altas en At excepto el trastorno esquizotípico.

A continuación en la siguiente tabla correlaciono los factores de Cloninger con los Trastornos de personalidad según DSM y CIE-10.

TRASTORNO

ED

BN

DR

P

A

C

At

dependencia

alta

baja

alta

baja

baja

alta

baja

evitación

alta

baja

alta

baja

baja

baja

baja

anancástico

alta

baja

baja

alta

alta

baja

baja

negativista

alta

baja

baja

baja

baja

baja

baja

antisocial

baja

alta

baja

baja

baja

baja

baja

limite

baja

alta

alta

baja

baja

baja

baja

histérico

alta

alta

alta

baja

baja

baja

baja

narcisista

baja

alta

baja

alta

alta

baja

baja

esquizoide

baja

baja

baja

baja

baja

baja

baja

paranoide

alta

baja

baja

alta

baja

baja

baja

esquizotipico

alta

alta

baja

baja

baja

baja

alta

HACIA UNA NUEVA MATERIA MEDICA

SEPIA

La tinta de la sepia, jibia o choco, es la defensa que este cefalópodo utiliza para confundir a sus depredadores, un truco evolutivo que comparte con muchas especies como el calamar y el pulpo. La tinta de la sepia contiene polisacáridos, aminoácidos y un pigmento, la melanina que como es bien sabido representa en los seres humanos la base de la pigmentación de la piel a través de unas células especializadas en su síntesis: los melanocitos que dependen a su vez de estímulos hipotalámicos liberadores de una hormona que facilita su síntesis, la MSH. Es evidente que la síntesis de melanina y los melanocitos en particular representan una condición adaptativa muy importante; gracias a ella nos defendemos de las radiaciones solares y hasta ahí, todo conocido y bien sabido. Pero ¿si la melanina es el pigmento que defiende nuestra epidermis de la agresión solar, qué sentido tiene que existan melanocitos en el ojo, tronco cerebral (sustancia negra) y medula espinal?¿Qué función desarrollan más allá de la piel?

Los melanocitos tienen el mismo origen embrionario que las neuronas, a las que se parecen además morfológicamente más que a otra célula. Su estirpe embriológica es pues común con las células nerviosas, además de esta coincidencia histológica la síntesis de la melanina se realiza a través de la misma vía de la dopamina y la noradrenalina: la vía de las catecolaminas representando en este sentido una ruta algo distinta, pero cuyo origen es el mismo. A partir de la tirosina -un aminoácido no esencial porque se sintetiza a partir de la fenilalanina- existen dos vías metabólicas: una, que desemboca en la dopamina y noradrenalina y otra ruta que va a derivar el la síntesis de la melanina y que depende de un enzima portador de átomos de Cobre (tirosinasa, un enzima ausente en los albinos). El papel de la melanina en el ojo y el sistema visual es intuitivamente comprensible, pero no se entiende muy bien su presencia en la via piramidal y en la sustancia negra del cerebro ¿qué papel desempeña la melanina allí?.¿Se comporta como un neurotransmisor?

No lo sabemos, pero a la tinta de la sepia se le atribuyen funciones terapéuticas distintas, se sospecha que puede ser un buen antidepresivo, tanto como la dopamina o la noradrenalina, un anticanceroso y un antimicrobiano. Además de ser un buen complemento gastronómico es posible que la tinta de la sepia a dosis altas sea, además neurotóxica, aunque las dosis tan elevadas no permitan aun establecer el rango operativo de su toxicidad, descrita por Hahnemman.

Estoy de acuerdo -sin embargo- en que utilizar la Sepia como antidepresivo universal es un error. Probablemente la tinta de la sepia sólo es útil en determinados fenotipos depresivos que aparecen insinuados en las materias médicas clásicas. En mi opinión la Sepia a dosis homeopáticas es útil en las depresiones que cursan con apatía y anhedonia, se adapta mejor a las depresiones de las mujeres y mejor aun en las menopáusicas (igual que los antidepresivos noradrenérgicos, tipo Reboxetina) que cursan con irritabilidad o cólera (distimias), síntomas psicosomáticos como dolor de espalda (de preferencia en los omoplatos), cistocele y “bearing down” (sindrome de congestión pélvica) y que además presentan síntomas somáticos relacionados con la hipertensión portal (estasis hepático, problemas ginecológicos, hemorroides) y problemas en la piel derivados de la hiperpigmentación (manchas, nevus, etc).El núcleo del carácter principal de la acción de Sepia reside en un estilo de vida y de interacción presidido por el antagonismo consigo misma, que en Psiquiatria corresponde con el carácter pasivo-agresivo o vacilante, se trata de personas que mejoran con el movimiento y que son activas, criticas, envidiosas y rencorosas, pero que presentan dificultades para la expresión de afectos cálidos con los suyos o que viven solas sin necesidad de nadie con quien compartir. Recordaré a continuación el perfil caracterológico de Sepia según el modelo de Cloninger arriba explicado, obsérvese como según los factores analizados concuerda perfectamente con el trastorno negativista, vacilante o pasivo-agresivo de la personalidad, muy parecido al trastorno obsesivo de la personalidad o anancástico del que solo se diferencia por un item, la autodirección, probablemente los pacientes pasivo-agresivos son menos autónomos que los obsesivos.

ED

BN

DR

P

A

C

At

Sepia

alta

baja

baja

baja

baja

baja

baja

Negativista

alta

baja

baja

baja

baja

baja

baja

La similitud con las condiciones del cefalópodo son constantes: la sepia es un animal depredador que practica el mimetismo y se confunde mediante la melanina con el fondo arenoso y pedregoso del fondo marino en cuyo interfase habita. La sepia tiene una gran actividad sexual, pero tan sólo una vez en su vida, no pone huevos sino crias prácticamente autónomas desde que salen del cuerpo de la madre a las que abandonan prácticamente a partir de su nacimiento a su suerte. Su instinto maternal es pues muy deficitario. De esta similitud procede otra de las indicaciones de la Sepia homeopática: el antecedente de aborto, la incapacidad de la madre para gestar a sus embriones o de abandonar a sus hijos puede tener alguna relación más allá de la metáfora como indicación de Sepia. Es un buen medicamento de menopausia para combatir los sofocos o distermias de esta fase de la vida, donde la infertilidad (o la ausencia de reglas) puede hacer emerger patologías que durante la vida fértil y la menstruación quedaron potencialmente ocultas.

Sepia es asertiva y enérgica, la perfecta ama de casa con escaso margen para la demostración de afecto, es asertiva y suele llamar a las cosas por su nombre y carecer de tacto y consideración al menos con los suyos. Sin embargo es dubitativa (baja A) en comparación con los obsesivos o anancásticos con quien comparte buena parte de factores. Los hombres no suelen presentar patogenesias Sepia, exceptuando a los homosexuales. Lo más frecuente es que presenten una patogenesia Natrum carbonicum, similar a Sepia.

LACHESIS

En general los venenos de las serpientes son neurotóxicos, miotóxicos, hemotóxicos ,citotóxicos o nefrotóxicos, según la especie y la cantidad total de veneno inoculado. Lachesis mutus, es un ofidio del genero “viperidiae” conocido como mutus porque carece de cascabel. Aun tratándose de la serpiente venenosa más grande que se conoce, no es de las más letales. Su veneno es predominantemente neurotóxico y hemotóxico y aunque su mordedura es tan desgarrante como la de un perro, rara vez suele ser mortal. Las serpientes utilizan su veneno para inmovilizar y digerir a sus victimas y lo inoculan tras la mordedura. Este veneno suele tener características neurotóxicas presinápticas (impidiendo la liberación de un determinado neurotransmisor), postsinápticas impidiendo la unión del neurotrasnmisor a un determinado receptor o impidiendo su degradación mediante el bloqueo de un determinado enzima catabolizador, este neurotransmisor común a todos los ofidios es la acetilcolina. En el caso de Lachesis su mecanismo neurotóxico es precisamente este último, bloqueando la colinesterasa que es es el enzima que degrada la acetilcolina y provocando un síndrome de estimulación vagal o colinérgico. En Medicina convencional sabemos que la atropina revierte el sindrome vagal.

Conocemos muy poco acerca de las costumbres de este exótico reptil pero mucho acerca de Lachesis como medicamento homeopático gracias a Hering: se trata de un remedio de amplio interés psiquiátrico porque sus indicaciones homeopáticas concuerdan con algunos fenotipos facilmente reconocibles en Psiquiatria. Lachesis es clasicamente un buen remedio de celos, pero no de cualquier clase de celos, sino de celos posesivos y sobre todo indicado en los celos de mujeres. Se adapta mejor a mujeres menopáusicas como Sepia o a los celos que atormentan a los homosexuales, después de Sepia es el mejor medicamento en la menopausia probablemente por sus efectos sobre la circulación sanguínea. Es además necesario que existan algunos datos que orienten hacia Lachesis, la verborrea o hipertimia, la exageración o dramatización de los afectos, la necesidad de ser el centro de atención y las reacciones coléricas o desproporcionadas cuando son frustradas en esta expectativa. En resumen el fenotipo psiquiátrico más parecido a esta propuesta homeopática es el trastorno histriónico de la personalidad. Obsérvese la similitud de este trastorno con Lachesis

ED

BN

DR

P

A

C

At

Histérico

baja

alta

alta

baja

baja

baja

baja

Lachesis

baja

alta

alta

baja

baja

baja

baja

Desde el punto de vista psiquiátrico el trastorno histriónico de la personalidad es un constructo descriptivo que pertenece al Cluster B de la personalidad (según el DSM-IV). La mejor forma de entender desde el punto de vista neurobiológico este constructo es acudir al modelo tetradimensional de Cloninger. Según este autor el carácter viene definido por cuatro parámetros temperamentales innatos: la busqueda de novedades, la evitación del peligro, la dependencia de la recompensa y la persistencia. Y tres parametros caracteriales concretos: la autodirección, la cooperación y la autotrascendencia.

Cada uno de estos parámetros depende de un neurotransmisor concreto, asi la busqueda de novedades está determinada por la dopamina, la evitación del peligro por la serotonina, la dependencia de la recompensa por la oxitocina y la persistencia por la noradrenalina. En el cluster B de la personalidad que agrupa los trastornos histrionico. limite, antisocial y narcisista del DSM-IV, que se caracterizan por la siguiente combinación caracterial siguiente: bajas autodirección, cooperación y autotrascendencia. Concretamente el trastorno histriónico de la personalidad se caracteriza en el plano temperamental por alta búsqueda de novedad, alta dependencia de la recompensa y bajas evitación del daño y persistencia.

Traducido al lenguaje coloquial significa que una persona afecta de un trastorno histriónico de personalidad es una persona voluble y caprichosa (baja persistencia) que se somete a situaciones de riesgo (baja evitación del peligro), que se adhiere a lo nuevo (búsqueda de novedad) y que depende activamente de las recompensas rápidas y a corto plazo, es decir que tiene un apego alto, por lo que será una persona sentimental, concuerda con las descripciones clásicas de la histeria.

En mi opinión es en este cluster de personalidad donde podemos esperar que Lachesis haga un efecto terapéutico. Un paciente que tiene una excesiva sensibilidad a la oxitocina (conductas de apego y afiliación) y dopaminérgica (búsqueda de novedades), asi como baja actividad de serotonina (evitación del peligro) y de noradrenalina (persistencia) se encuentra desequilibrado en situaciones vulgares de interrelación personal. Si existiera un fármaco que reuniera en uno solo las cuatro potencialidades (aumentar serotonina y noradrenalina y disminuir dopamina y oxitocina, habríamos encontrado la solución a los problemas de estas personas, que efectivamente se benefician de los ISRS, y de los antipsicóticos atipicos, (que tienen acción antidopaminérgica y serotoninérgica) pero que empeoran con los agonistas dopaminérgicos y con las drogas que actuan en este sistema como las anfetaminas. Es muy posible que los ISRS operen aumentando la percepción de riesgo y por tanto propiciando las reacciones de huida y evitación. Del mismo modo los antipsicóticos atipicos -a bajas dosis- pueden regular a la baja el parametro “búsqueda de novedad”. De la potencialidad de los antagonistas de la oxitocina como moduladores de la ansiedad de separación o “exceso de afiliación” de este tipo de pacientes nada se sabe aun, hallándose en estadío experimental. Hay que recordar que la oxitocina es un peptido segregado por la neurohipofisis del que hasta ahora se sabe que participa en las contracciones del parto, pero tambien en el orgasmo y en un plano más conductual en la fidelidad. Es muy posible que las personas que tengan un perfil alto de oxitocina, no sólo resulten más vocacionalmente monógamas que las demás sino que presenten síntomas derivados de un apego patológico a sus figuras de referencia, lo que podría manifestarse en el plano afectivo por conductas y cogniciones de celos. En el plano de la psicopatología se caracterizarían por una conducta destinada a la afiliación social que concuerda con la extroversión y la tendencia gregaria de la histeria en general.

Si recordamos que es la estimulación colinérgica la responsable de la toxicidad de Lachesis, los síntomas que a continuación pueden acompañar el cuadro clínico y que han sido observados por los homeopatas pueden ser inferidos por el clínico. Lachesis empeora durante el sueño, que ya de por si estimula el sistema parasimpático, padece pesadillas y síntomas de ahogo, con gritos y somniloquia, que por cierto también puede tener en estado de vigilia: Lachesis no aguanta la ropa ceñida ni en cintura ni en el cuello por la extrema sensibilidad de su piel. Puede haber también apneas del sueño, no hay que olvidar que el veneno de Lachesis puede resultar un paralizante del sistema respiratorio y que además puede provocar bradicardia y vómitos por estimulación vagal, Lachesis puede ser un buen remedio de bulimia. También lo es de ovarios sobre todo cuando la patología se centra en el ovario izquierdo (quistes luteinicos o poliquistosis). Lachesis predomina en el hemicostado izquierdo (igual que Sepia). Mejora con la menstruación y empeora con el frío y el tacto superficial.

PULSATILLA

Pulsatilla Pratensis o de los prados es una planta silvestre con flores color violeta que pertenece a la familia de las ranunculáceas y cuyo principio activo es la anemonina, un alcaloide inestable que se pierde en la desecación, volatilizándose. Actualmente ya no se usa en fitoterapia debido a su toxicidad, aunque su empleo folklorico ha sido como vermicida y probablemente como abortivo. También se ha usado como antiespasmódico del mismo modo que la belladona aunque a diferencia de esta carece de actividad psicotomimética. En la actualidad su uso se ciñe a la homeopatía constituyendo uno de los principales policrestos.

Su perfil caracterológico se yuxtapone a lo que en psiquiatría se conoce como trastorno de la personalidad por dependencia, aunque no se trata de una superposición lineal. El fuerte apego de las personas dependientes, asi como su temor al peligro y quizá también sus maniobras de evitación pueden corresponderse claramente con el perfil homeopatico de Pulsatilla, aunque tambien Silicea, Kali carbonicum y Phosphorus pueden compartir características con Pulsatilla y se impone el diagnóstico diferencial. Obsérvese a continuación la similitud de Pulsatilla con el trastorno de personalidad por dependencia:

ED

BN

DR

P

A

C

At

Dependencia

alta

baja

alta

baja

baja

alta

baja

Pulsatilla

alta

baja

alta

baja

baja

baja

baja

Pulsatilla se describe como una persona dulce, abandónica, seductora ,compasiva y con fuerte tendencia al llanto como mecanismo de provocar compasión en los demás, probablemente de piel blanca y cabellos rubios con tendencia a la obesidad. Quien ha visto llorar a una Pulsatilla sabe inmediatamente identificarla, se trata de un llanto que conmueve en oposición al llanto de Natrum muriaticum que es más bien un sollozo entrecortado que no busca la compasión del médico Aunque Pulsatilla puede ser celosa como Lachesis, sus celos ceden cuando vuelve a ser el centro de atención afectiva, mientras que Lachesis guarda el rencor y se muestra vengativa, además Lachesis como Sepia son enérgicas y asertivas mientras que Pulsatilla es dócil, servicial y afectuosa. Pulsatilla se reconoce enseguida por responder rápidamente al consuelo que la tranquiliza y mejora, buscar la compañia de los demás y resultar sensible a las palabras tranquilizadoras, amistosas o cariñosas en oposición a Natrum muriaticum que prefiere la soledad cuando está airada. Phosphorus sin embargo es seguramente mas asertivo y cooperador que Pulsatilla.

Pulsatilla es calurosa y enrojece con facilidad, son frecuentes los sentimientos de verguenza y quizá tambien fobias sociales por la necesidad de ser aceptada sin condiciones. No tolera los ambientes cerrados o cargados con humo y es probable que desarrolle fobias especificas a estar en lugares concurridos o a comer en publico cuando es observada por alguien que no conoce apenas. No hay Pulsatilla sedienta, bebe poca agua y casi nunca tiene sed. Puede desarrollar enfermedades genitales frecuentemente en los ovarios y también en los testículos, Pulsatilla tiene una gran avidez por los órganos sexuales tanto masculinos como femeninos.

Prefiere los dulces y se muere por el chocolate, detesta las grasas y las comidas pesadas, respondiendo con dispepsia a las mismas. Agrava con la regla y precisa constantemente mimos y demostraciones de afecto que la mejoran. Detesta el tabaco y el humo, mejora al aire libre y agrava de noche. Puede tener miedos infantiles como por ejemplo a las tormentas..

En resumen Pulsatilla se acopla perfectamente al estereotipo femenino de docilidad, suavidad y búsqueda de afecto por medio de la compasión, la compañía y el afecto. Tanto si estamos hablando de una personalidad normal como de una patología psiquiátrica identificar la constitución Pulsatilla puede resolver múltiples problemas que representan encrucijadas médicas, entre los que me gustaría destacar la afición al chocolate.

SULPHUR

En estos momentos me encuentro en condiciones de criticar los repertorios de sintomas homeopáticos en función de su ambigüedad. Como se ha visto anteriormente no existe ningún trastorno de personalidad que puntúe alto en el factor cooperación (C), excepto el trastorno por dependencia e incluso en este caso hablaríamos de una cooperación forzada por sus propias necesidades. Ningún trastorno de personalidad es altruista, (aunque si muchos tipos homeopáticos como Phosphorus), esta es la diferencia entre la Psiquiatríia (que clasifica patologías y no posee una teoria que explique la normalidad) con la Homeopatía (que clasifica tipos reaccionales y no tiene una teoría que explique la patología) lo cual posee algunas ventajas y desventajas: la psiquiatría nos permite mejor discriminar entre el rango de normalidad y la patología a partir de sus descripciones retóricas pero la homeopatía nos aporta mayor riqueza y aproximación entre los fenotipos reales y no tan sólo trastornos de personalidad descriptivos. Sin embargo el modelo de Cloninger nos aporta un dato más a las descripciones DSM, no sólo tendríamos que atender al patrón maladaptativo crónico de aprendizajes, conductas y cogniciones sino también por la ausencia (o puntuaciones bajas) en los factores de cooperación (C) y autotrascendencia (At), donde sólo el trastorno esquizotipico puntúa significativamente alto. En este sentido el modelo de Cloninger nos aclara mucho más en qué consiste realmente un patrón maladaptativo de personalidad.

Siguiendo estas consideraciones ¿qué significado tiene el item egoísmo descrito en homeopatia? Naturalmente no puede correlacionarse este item con ningún trastorno psiquiátrico concreto en tanto que todos los trastornos psiquiátricos se caracterizarían por puntuar bajo en cooperación (C). Se podrá decir que la homeopatía no clasifica trastornos de la personalidad sino tipos de reacción toxicológicos (fenotipos) y seguramente es cierto pero su lenguaje ha quedado obsoleto para el intercambio científico de hoy y por eso propongo adaptar la jerga a los concoimientos actuales.

En este sentido Sulphur podría -forzando la descripción anterior- hacerse coincidir con el trastorno narcisista de la personalidad pero me gustaría introducir una novedad; Sulphur es una persona trascendente (puntúa alto en autotrascendencia) introduciendo una variable que no encaja del todo con el narcisismo puro y duro:

ED

BN

DR

P

A

C

At

Narcisista

baja

alta

baja

alta

alta

baja

baja

La modificación que se advierte según todas las descripciones homeopáticas de Sulphur correspondería más bien a este perfil

Sulphur

alta

alta

alta

alta

alta

baja

alta

Sin dejar de ser esencialmente un “egoísta” (por su baja puntuación en cooperación), nada nos permite presumirle como narcisista (en el sentido psiquiátrico) puesto que Sulphur añade altas puntuaciones a la evitación del daño (no es un temerario) y en autotrascendencia (es ambicioso, creativo y filosófico). Dicho de una manera más clara: los perfiles homeopáticos a veces pueden hacerse coincidir con el modelo de Cloninger y las clasificaciones internacionales y a veces no. Desde luego esto no representa ninguna novedad dado que la variabilidad humana solo contando con este modelo de 7 factores es difícil de apresar en toda su diversidad, es decir no todas las variaciones de la personalidad son clasificables, por eso en psiquiatría contamos con un diagnóstico residual: el trastorno de personalidad no especificado, una combinación poco frecuente de factores innatos que no forman parte de ninguna constelación conocida. Sulphur es uno de ellos y probablemente también Nux Vomica y Lycopodium. Obsérvese el perfil comparado de Nux vomica, su perfil tampoco encaja con el trastorno narcisista aunque se aproxima también a él:

ED

BN

DR

P

A

C

At

Nux vomica

baja

alta

alta

alta

alta

baja

alta

Se diferencian ambos en que Nux tiene una alta dependencia de la recompensa y por tanto altos índices de apego y aunque su autotrascendencia no está relacionada ni con temas espirituales o filosóficos, su ansia de trascenderse a si mismo le hace puntuar alto en At, una empresa a la que se empleará a fondo y con vigor. En Nux vomica puede existir incluso “un sentido de misión”, no tanto en clave fanática sino material, un sentido que falta en Sulphur quizá por su tendencia a holgazanear y a la autoindulgencia. Sulphur es mucho más miedoso que Nux vomica precisamente por su alta evitación del daño (ED) en comparación con Nux vomica que incluso puede llegar a ser temerario. Una distinción clave entre ambos procede la homeopatia: Nux vomica es friolero mientras que Sulphur es caluroso.

La combinación de factores de Sulphur (como los de Nux vomica) pueden explicar en parte los dilemas que tendrán que enfrentar en la vida: su alta búsqueda de novedades (centradas en lo intelectual), junto con los rasgos de su carácter, tendencia a la pasividad y a perdonárselo todo pueden llegar a pasarle factura en forma de algún tipo de adicción. Sulphur tiene deseo de alcohol y ese hábito puede llegar a resultarle fatal. Nux vomica también tiene afición por los excitantes o drogas estimulantes pero su riesgo principal procede de su tendencia al exceso, sexual o gastronómico, estímulos que carecen de importancia para Sulphur, que por el contrario puede llegar a ser homosexual precisamente por su espíritu transgresor y su yuxtaposición con el trastorno narcisista de la personalidad, donde se eligen objetos amorosos que compartan estilos similares con sus preferencias.

Sin embargo las descripciones de la homeopatia respecto a Sulphur se acercan más al trastorno esquizotipico que a cualquier otro. La razón es probablemente la coincidencia con las altas puntuaciones en autotrascendencia (At). Clásicamente las descripciones de Sulphur vienen a coincidir en un perfil extravagante, bohemio, elucubrador, interesado en temas teóricos, polemizador y cínico, un poco al estilo del filósofo griego Diógenes, junto con un desapego por el aseo o aliño personales y las convenciones sociales. Este perfil transgresor de Sulphur es probablemente más un subtipo esquizotipico que una característica esencial de su personalidad reactiva que puede ir desde lo que entendemos como una persona normal y sintónica hasta un reformador científico o literario dependiendo claro está de su talento, una dimensión que puede modificar por si sola al resto de la personalidad.

LYCOPODIUM

Con todo, el perfil homeopático que más concuerda con el trastorno narcisista de la personalidad (sin llegar a concordar en todo con él) es el perfil Lycopodium, que pertenece a la triada de los egoístas (Nux, Sulphur y el propio Lycopodium) y es probablemente el más dictatorial de todos ellos. Si Sulphur es un filósofo es decir una persona orientada hacia la teorización Lycopodium es un vanidoso autoritario perfecto, hacia los que dependen del él, pero adulador con los que están por encima un perfil que se adecua perfectamente al del político profesional.

ED

BN

DR

P

A

C

At

Narcisista

baja

alta

baja

alta

alta

baja

baja

Lycopodium

alta

alta

baja

alta

alta

baja

baja

La única diferencia que existe entre el trastorno narcisista de la personalidad y Lycopodium es que este puntúa alto en evitación del daño, Lycopodium es en el fondo efectivamente un cobarde, lo que le hace ideal para integrarse en las cadenas de mando de los valores políticos: adulador para los jefes y un déspota con los inferiores, incluyendo a su esposo/a e hijos a los que puede llegar a abandonar a su suerte.

Lycopodium es convencional y conservador, se muere por el dulce y es -como Sulphur- caluroso, puede entregarse también a los excesos gastronómicos como Nux Vomica, pero mejora con sopas y comidas calientes que también agradan a Sulphur. En realidad Lycopodium no es un verdadero narcisista sino por sobrecompensación de su complejo de inferioridad y llora sentimentalmente cuando le agradecen algo, por eso evita sobre todo comprometerse emocionalmente con nadie, se sabe demasiado vulnerable y sólo busca la superioridad o el poder para escapar de si mismo. Puede ser también un gran bebedor y sobre todo un sofisticado gourmet que pierde la cabeza por las marcas de los vinos o el buen marisco. El afán de notoriedad le distingue de sus similares egoistas o ególatras como Sulphur y Nux vomica que dependen menos de la opinión de los demás y más de sus propias fuerzas y proyectos.

Más parecido me parece sin embargo el perfil de Platina en relación con este constructo diagnóstico de trastorno narcisista de la personalidad. Las descripciones clásicas de Platina como una persona orgullosa. con sentimientos de pertenecer a una alta alcurnia y sus reacciones desproporcionadas cuando no es tratada de acuerdo con su supuesto origen casi aristocrático parecen concordar más con ese tratorno grandioso del Yo que es la patología narcisita y que puede detectarse ya en la niñez: son niños dificilmente educables por su baja dependencia de la recompensa (DR) que lloran cuando son amonestados y que no pueden soportar el consuelo. La soberbia de Platina , su arrogancia y su trato despreciativo parecen acoplarse mejor que en Lycopodium donde un afecto sentimental pueden estar del lado de hacer pensar en una personalidad reactiva o por sobrecompensación. Por otra parte la promiscuidad sexual o perversiones sexuales que se le atribuyen a Platina parecen estar más cercanas a este cluster C de la personalidad, aunque es posible encontrarlas tanto en el trastorno histriónico como en el limite de la personalidad. Causticum es también un egolatra, parecido a Sulphur con quien puede compartir un alto autoconcepto y a veces cierto fanatismo si se tiñe de politico reformador o religioso. Se dieferencian en que Causticum es sensiblón, aunque egoista y además es sus alternancias de humor que muchas veces le llevan a la ironia caustica en su forma de descalificar lo que le desagrada.

Es posible encontrarse entre los antecedentes de Lycopodium un bebé prematuro y la estancia durante un periodo de tiempo indeterminado en una incubadora, algunos autores suponen que este antecedente puede explicar sus sentimientos primitivos de angustia y desamparo para explicar su inferioridad innata. Sea como fuere Lycopodium no tolera los encierros o los lugares cerrados, es usual encontrar en este perfil fobias sociales sobre todo a hablar en público (algo realmente paradójico en personas de este estilo) y sobre todo fobia a volar o a los ascensores o túneles.

Lycopodium clavatum (pie de lobo) es una planta tóxica que ya no se usa en medicina excepto para fines cosméticos, de sus esporas se extrae un polvo llamado azufre vegetal que se usa como antisudoroso. De sus sumidades aereas se extraen un centenar de alcaloides, polisacáridos y esteroles que se utilizaron como antiespasmosdicos y oxitócicos. Su uso actual se limita a la homeopatia aprovechando quizá el similinum “duro por fuera, blando por dentro”.

PHOSPHORUS

Volviendo a los perfiles homeopáticos que no concuerdan con trastornos de personalidad conocidos, me gustaría referirme ahora a Phosphorus por las patologías psiquiátricas a las que son vulnerables los pacientes con un perfil Phosphorus:

ED

BN

DR

P

A

C

At

Phosphorus

alto

bajo

alto

alto

bajo

alto

alto

Como puede observarse Phosphorus incumple dos de las condiciones más arriba indicadas como criterios para un trastorno de la personalidad, puntua alto en cooperación (C) y en autotrascendencia (At). El resto parece comportarse como un trastorno de la personalidad del grupo C (obsesivos, evitadores, pasivo-agresivos y dependientes) de los que es una curiosa mezcla. Existe en Psiquiatria un trastorno de personalidad que todavía no ha adquirido carta de personalidad: se trata del trastorno depresivo de la personalidad que se encuentra clasificado en el DSM-IV a la espera de su validación dado que no todos los autores están de acuerdo en su existencia como un fenotipo real. En Homeopatia existe un equivalente de ese fenotipo, el que más se aproxima es desde luego Phosphorus.

Una persona sensible, cooperadora y compasiva, de baja autoestima y gustos y habilidades artisticas (plásticas sobre todo) que se preocupa por los demás y puede llegar a identificarse con el sufrimiento ajeno, al contrario de Pulsatilla o Silicea que se identifican con el dolor ajeno en tanto temen que le pueda pasar a ellas. Phosphorus es el cooperador verdadero en contraste con Pulsatilla, más dependiente y dócil, pero más egoista y también en contraste con Silicea que detesta las responsabilidades de mando pero no quiere ser menos que los demás, o con Causticum que puede llegar a ser tan sentimental que explote en llanto frente a la desgracia ajena. Phosphorus es el único perfil que se acopla al cooperador y altruista verdadero, a pesar de estar lleno de miedos (como por ejemplo a las tormentas), derrama su afecto con sus mascotas, con su familia, amigos y allegados. A veces puede constituir una personalidad llena de rasgos que son sufrimientos ajenos adheridos, como si llevando sobre sus hombros las cargas o culpas ajenas pudiera librar a sus seres queridos de su responsabilidad. Lo usual es que Phosphorus desarrolle una distimia, un TOC (trastorno obsesivo compulsivo) o una depresión franca por agotamiento intelectual. Phosphorus aspira a la perfección porque no se siente digno de amor, su baja autoestima y alto perfeccionismo pueden llegar a pasarle factura en una especie de disociación entre lo que debe hacer y lo que realmente se siente en condiciones de hacer. Esta división entre lo desiderativo (ideal) y lo posible está lejos de parecerse al conflicto de Anacardium donde esa dualidad está relacionada con impulsos agresivos y las introyecciones morales correspondientes o con Lilium Tigrinum que también puede estar sometida a obsesiones de contraste entre obsesiones sexuales y prescripciones morales.

Phosphorus puede también ser homosexual o creer que lo es, o tener dudas sobre su identidad en este sentido. Esta duda debe interpretarse como una duda obsesiva y representa el correlato entre una lucha entre lo que los homeopatas han llamado el Phosphorus prendido y el Phosphorus apagado, en el primer caso abundarán los dinamismos y sintomatología de la serie de la intensa actividad, anorexia, hiperactividad y altos rendimientos y en el segundo quizá maniobras purgativas, depresión, dudas obsesivas, pensamientos intrusivos y compulsiones de todo tipo. Phosphorus se adapta perfectamente a la mascarada que hoy en día representan los trastornos alimentarios que recorren una patología entre dos polos, anorexia y bulimia, alternando sus fases en un bucle repetitivo.

Phosphorus es tóxico para el higado y para la coagulación sanguinea, probablemente es el mejor medicamento homeopático para las hemorragias junto con Mercurius.

MERCURIUS

El Mercurio (Hg) es un metal pesado que se encuentra en la cadena alimentaria debido a la exposición del pescado a los contaminantes industriales y es además excipiente usual en colirios, antisepticos y vacunas. Recientemente se ha relacionado con la etiopatogenia del autismo. La imagen homeopática de Mercurius no presupone una intoxicación de Mercurio (aunque no se puede descartar). Lo realmente curioso de las imagenes homeopaticas es que coinicden con las imagenes toxicológicas, algo que se puede comprobar experimentalmente mediante un proving, es decir tomar el medicamento homeopatico y esperar a ver qué sucede: lo que sucederá es que a medio o largo plazo el medicamento provocará una agravación que coincide exactamente con las descripciones clásicas del envenenamiento. Por eso es licito hablar de fenotipo homeopático, en tanto que la intoxicación provee de una manera especifica de reaccionar según sea uno u otro tóxico.

Mercurius es descrito en todas las materias medicas haciendo referencia a su componente psicopática. Mercurius es probablemente el perfil homeopático que mayormente se asemeja a nuestro concepto de trastorno antisocial de la personalidad.

El trastorno antisocial de la personalidad es una entidad del cluster B de la personalidad que es muy controvertida en psiquiatria porque prejuzga e identifica como tales a prácticamente todos los delincuentes, sin embargo el concepto clásico de psicópata ya no se usa en las clasificaciones psiquiátricas quedando como un termino vulgarizado que no obstante mantiene su vigor clásico identificando a aquellas personas que no han logrado identificarse con las normas morales que rigen en su entorno y dando como resultado una personalidad con tendencia al engaño y a la manipulación, sin escrupulos morales de ningún tipo y sin sentimientos de culpa en relación con sus acciones que no siempre tienen porque ser destructivas. Efectivamente, no todos los psicopatas son violentos, ni tienen porque llegar a delinquir, este tipo de conductas necesitan además ciertos reforzamientos del medio y del aprendizaje individuales, lo que hace que el termino antisocial contenga un sesgo que muchos psiquiatras rechazan y se ha propuesto para reemplazarlo el termino disocial mucho más genérico y probablemente más categorizador de la mayoria de personas que presentan estos rasgos.

En la materia médica homeopática, sin embargo, se cae en otro error frecuente: se identifica a Mercurius con un asesino, victima de una pulsión destructiva irrefenable, tanto hacia los demás como a si mismo, al mismo tiempo que se hace referencia a sentimientos de culpabilidad o ansiedad de conciencia (en la jerga homeopática), sin negar que este fenotipo de peronas puedan existir creo que los autoreproches o los remordimientos ya de por si podrían descartar una psicopatia.

El modelo de Cloninger nos permite alejarnos de estos sesgos morales en la concepción de la configuración de la personalidad psicopática al referirlos a los 7 factores mencionados que quedarian asi:

ED

BN

DR

P

A

C

At

Antisocial

baja

alta

baja

baja

baja

baja

baja

Mercurius

baja

alta

baja

baja

baja

baja

baja

Efectivamente, Mercurius parece corresponderse exactamente con las puntuaciones tipicas que el trastorno de personalidad antisocial y no tanto en las descripciones clinicas que pueden corresponder tanto a un melancólico profundo como a un criminal desalmado. Esta es precisamente la ventaja que encuentro en la utilización del modelo de Cloninger que va más allá o mejor queda más acá de las descripciones y emplea tan solo los factores heredables quedando el resto al azar del libre albedrio o del aprendizaje.

Debido a sus bajas puntuaciones en DR, Mercurius es dificilmente educable, es un niño desobediente, hiperquinético, maleducado, que no parece responder a los castigos correctivos, a las amenazas o a los cumplidos, sin embargo puede ser cobarde, aunque es bastante poco evitador de los riesgos y por eso puede llegar a meterse en muchos problemas debido a la escasa capacidad de anticiparlos, es inquieto y parece no atender a los adultos, lo que muchas veces llevará a un diagnóstico de trastorno por deficit de atención (TADH) con o sin hiperactividad. Es, además, un buen remedio para estos niños hiperquinéticos que no paran quietos, y que tienen muchas dificultades de socialización, por no atender en ningun caso a los derechos de sus iguales. Mercurius tiene ideas suicidas y en este caso se parece a Aurum, piensa, planea, juega con cuchillos o bien se decanta hacia ideas carismáticas o revolucionarias y como es debidamente manipulador puede llegar a encontrar seguidores para sus planes Este estilo de personalidad puede llevarle hacia el juego, la drogadicción, el alcoholismo y en definitiva hacia las conductas de riesgo. Evita el estar sólo para huir de su impulsividad suicida y a sus fantasmas de ruina, maleficio o infortunio.

Mercurius es peleador, y puede presentar además rasgos paranoides, aunque nunca llegará ser un verdadero paranoide porque carece de persistencia (P) y de alta evitación del daño (ED) que son necesarias para el diagnostico de trastorno paranoide de personalidad, sin embargo puede llegar a desarrollar paranoias o trastornos delirantes en el eje 1 , asi como también profundas melancolías con riesgo suicida o suicidios ampliados (mata y se mata). En definitiva el porvenir de Mercurius es hacia una progresiva inadaptación, resentimiento social y marginación si sus conductas de riesgo no terminan con una muerte prematura, en su vejez se transforma en una persona amargada, manipuladora y dictatorial que acaba siendo abandonado por su familia a su suerte.

Aparece siempre como muy atareado, fruto de su hiperactividad que no cesa ni siquiera en la edad adulta, como Sulphuricum acidum, Medhorrinum, o Nitricum acidum tres remedios en los que se impone el diagnóstico diferencial.

Mercurius es sediento de bebidas frías (como Veratrum y China), tiene aversión al dulce y presenta ulceras purulentas con secreción sanguinolenta, puede estar indicado en toda clase de ulceraciones sangrantes como la enfermedad de Chron, la colitis ulcerosa, ulceras varicosas, ulceras rectales u orales.

CHINA

La quinina es un remedio importado a Europa por la condesa de Chinchón esposa del virey del Perú que en 1630 fué curada de las fiebres tercianas y de la que heredó su nombre hasta que se impuso como tratamiento de primera fila para el paludismo. Aun hoy se utilizan antipalúdicos de sintesis derivados de este alcaloide que se extrae de la corteza de la quina. Su perfil homeopático coincide con el trastorno paranoide de la personalidad. China es hipersensible, suspicaz, nunca mira a los ojos (teme el contacto ocular) y aparece en su juventud como una persona tímida, irresoluta y vergonzosa. Mejora por la noche, donde puede llegar a desarrollar una actividad intelectual irrefenable, haciendo proyectos o escribiendo poemas, su forma de sobrecompensar las dificultades que encuentra en comunicarse cara a cara y por medio de la palabra. Obsérvese a continuación el perfil China junto con el trastorno paranoide de la personalidad según el modelo de Cloninger:

ED

BN

DR

P

A

C

At

paranoide

alta

baja

baja

alta

baja

baja

baja

China

alta

baja

baja

alta

baja

baja

baja

Vemos que China tiene una alta persistencia, algo que comparte sólo con con el trastorno obsesivo de la personalidad, son pues, personas testarudas y recalcitrantes que parecen no aprender de la experiencia regresando continuamente a un mundo de aprendizajes cerrados poco influenciables por su ambiente. Sin embargo es útil no confundir al paranoico con el paranoide, Mercurius puede llegar a ser paranoico, tambien Hyosciamus y Stramonium, pero en China vamos a encontrar una atmósfera de autoreferencia como rasgo permanente de la personalidad. Los paranoides pueden pensar que las personas hablan o comentan acera de ellos, que son objeto de burlas o incluso de insultos, pero no llegan a delirar francamente y si lo hacen será en fases más tardias y siempre con un delirio persecutorio. Lo usual es que con el tiempo el perseguido pase a perseguidor y China evolucione hacia una conducta querulante, quejosa a reprochadora. Con todo el cuadro de personalidad que concuerda más intesamente con China es el llamado por Kretchsmer, delirio sensitivo-paranoide que en terminología actual es el trastorno paranoide de la personalidad: una pauta de dureza afectiva, distancia, desconfianza y anticipación de la traición que le lleva a una alta activación del escrutinio de las intenciones de los demás y a ofenderse fácilmente a partir de pequeñas señales a las que concede con un sesgo perceptivo una importancia crucial. La adición de estas señales falsas de las intenciones de los demás pueden llevarle con el tiempo a sistematizar un delirio bien fragmentario o un sistema delirante.

Homeopáticamente hablando la vulnerabilidad constitucional de China es la hipersensibilidad tanto a las perdidas orgánicas como a las perdidas afectivas y pueden explicarse a través de la configuración de su personalidad. Debido a sus bajas puntuaciones en BN y DR China siempre será un sujeto con un sistema de aprendizaje cerrado, es decir con poca apertura al conocimiento que no proceda de su propia cosecha., la manera en que afrontará el estrés sobre todo las humillaciones y fracasos será siempre extrapunitivo (dandole la culpa a los demás), poco a poco aprenderá a preservar su Yo grandioso mediante una combinación de extrapunición y reserva emocional lo que unido al temor a ser dañado (alta ED) le hará emplear la evitación como mecanismo de afrontamiento. Si además añadimos su alta persistencia (P) entenderemos que resulte incansable como victima e incansable como verdugo.

Una hipersensibilidad que es sobre todo sensorial, China no tolera los olores, ni ser mirado, la luz del dia y el dolor, sobre todo en el cuero cabelludo (signo diferencial). China (el trastorno de personalidad paranoide) pertenece al cluster A de la personalidad (los raros o extravagantes) que se caracterizan por no encontrar placer en la compañia de los demás, en aislarse y encontrar poco gusto en las actividades sociales, son los individuos desafiliativos, que se muestran hostiles en una entrevista méedica y que se niegan a contestar o a responder y que sobre todo evitan el contacto ocular. este tipo de personas pueden desarrollar delirios de tematica homosexual o erótica en clave de persecución: ideas referenciales acerca del conocimiento por parte de los demás de sus intenciones o sus actividades sexuales privadas. Su concición clinica es el comentario hostil contra su persona o la divulgación de su intimidad.

CALCAREA CARBONICA

A veces puede resultar complicado distinguir a un evitador de un paranoide. Ambos son miedosos, reservados, timidos y vergonzosos, sobre todo en la adolescencia. La diferencia es que el evitador tiene deseos de aceptación y sufre ante las señales de exclusión mientras que el paranoide desea la soledad y no encuentra placer en la interacción social. El paranoide es un solitario vocacional mientras que el evitador desea ser aceptado y sólo se abrirá cuando tenga la seguridad de que va a serlo sin condiciones. Calcarea carbonica es el evitador de la materia médica, miedoso, timido, irresoluto y que escruta constantemente la opinión que los demás tienen de él, algo que comparte con todos los calcareas. Es bastante improbable que desarrolle a diferencia de China ideas de autoreferencia o delirios complejos. Asi:

ED

BN

DR

P

A

C

At

Evitación

alta

baja

alta

baja

baja

baja

baja

Calcarea carbonica

alta

baja

alta

baja

baja

baja

baja

Como vemos se adapta perfectamente al trastorno de personalidad por evitación utilizando el modelo de Cloninger, se trata de una persona con alta evitación del daño (miedoso) baja busqueda de novedades y por tanto poca apertura hacia las experiencias nuevas, alta dependencia de la recompensa y persistencia baja, como baja autodirección, cooperación y autotrascendencia. Es una persona laboriosa, práctica, rutinaria y con altos indices de apego. Calcarea es friolento y está siempre constipado, puede llegar a ser obeso y se muere por el dulce, una serie de rasgos que comparten casi todas las personalidades dependientes que presentan rasgos fóbicos en relación con su baja autoestima y la presunción de que los demás nunca aceptarán a una persona como él. Algo que puede llevarlo a aparentar reserva, tozudez o distanciamiento que muchas veces aparecen como dificultades para expresarse o para hablar libremente de sus sentimientos (alexitimia), peor aun si existe una historia de humillaciones, de descalificaciones o de exclusión, como pueden sufrir los obesos infantiles sometidos a toda clase de descalificaciones por la crueldad de sus iguales.

Con todo lo más representativo de su personalidad es la presencia de numerosos miedos, que pueden tomar forma de fobias simples, a los animales, preocupación ansiosa por la pobreza, por los ladrones, a estar sólo, a la noche,a ir sólo por la calle. Es tan sensible que no puede ver peliculas de miedo y presenta de niño terrores nocturnos (como Stramonium), no tolera el trato grosero y constantemente está preocupado por sus finanzas y la ruina económica. De niño estos miedos pueden adoptar una forma de preguntas acerca de la muerte, la salvación o temas religiosos, en este sentido y sólo en este calcarea es precoz tal y como le señalan los textos homeopáticos. Se han descrito incluso conductas cleptómanas en los calcarea precisamente a partir de esta predisposición ligada al miedo a la pobreza, aunque los calcarea no son avaros como Arsenicum, pueden llegar a abandonarse a esta ilusión, y desarrollar quizá lo que hoy conocemos como sindrome de Diogenes. Calcarea quizá por este motivo desarrolla una conducta compensadora en favor del control de su ambiente y puede resultar métodico y calculador, pues no hay que olvidar que guarda cierto parentesco con los obsesivo-compulsivos aunque de menor persistencia (P) que aquellos. Calcarea pertenece al cluster C de la personalidad y comparte rasgos tanto con los obsesivos como con los dependientes y negativistas. Desde el punto de vista psiquiátrico lo que caracteriza a Calcarea en la ansiedad por el futuro (anticipatoria) y las fobias sobre todo a la evaluación social.

Belladona es un remedio relacionado con Calcarea, (es su agudo) y su perfil es muy parecido, los miedos y a veces la ira furiosa pueden decantar la elección sobre uno u otro, aunque su empleo es más útil en la fiebre, el delirio febril o en “el golpe de calor”. Calcarea tiene deseos de dulces, huevos, leche y a veces comidas no digeribles (pica). Su profundos temores le hacen vivir agazapado dentro de su propia ostra que es la perfecta metáfora homeopática del carácter de Calcarea.

Como norma general hay que recordar que los carbónicos están relacionados con el padre, mientras los muriaticos lo están con la madre, los phosphóricos con los hermanos y la familia y los sulphuricos con la pareja. Esta sencilla regla nos permitirá recordar que todos los carbónicos tienen cierto parecido, la elección de phosphorica o muriatica estará relacionado con el complejo observado en el paciente. Asi es posible encontrar un perfil muy similar a Calcarea carbonica, pero con el matiz de saber que es un hermano el causante del conflicto de nuestro Calcarea, entonces se impondra la elección de Calcarea phosphorica, un remedio que comparte gran parte del perfil del anterior. Todos los remedios de una misma familia se parecen, su elección depende del foco causante del conflict, del mismo modo como en una psicoterapia vamos dirigiendo la atención del paciente hacia el foco que consideramos que forma parte de su sufrimiento Lo realmente curioso de la homeopatía es que sin hablar o mencionar los focos neuroticos el apciente va abriendo en capas su conflictiva después de tomar el remedio. En este sentido parace que el mecanismo de curación es similar al que se produce en el curso de una psicoterapia profunda, aunque de un modo abreviado. No me pregunten por qué, no lo sé.

IGNATIA

Ignatia Amara (haba de S. Ignacio) es una planta cuyo principio activo principal es la estricnina y que ya no se usa en medicina alopática por su toxicidad, parece que se utilizó como vermicida y como potente laxante, la estricnina su alcaloide más importante también forma parte de la Nux Vomica y es conocida su toxicidad cerebral y sistémica. Sin embargo el perfil homeopático de Ignatia es más parecido a Natrum muriaticum (de la que es su agudo) que de la propia Nux Vomica con la que no obstante comparte algunas caracteristicas.

Tanto Ignatia como Natrum se acoplan bien a las personas temperamentales y apasionadas, dicho en palabras ortodoxamente psiquiátricas a las personalidades del cluster B (histriónicas, limites y antisociales). Usualmente se la considera en los manuales homeopáticos como un remedio clásico de histeria, sobre todo de la histeria de conversión o sintomas somatoformes, y todas las materias médicas coinciden en señalar a aquellos síntomas con un matiz paradójico. Esta definición de paradójico parece que hace referencia a los sintomas que carecen de explicación fisica en los tiempos en que fueron observados y conceptualizados. Sin embargo hoy, este apellido de paradójico carece de intencion descriptiva, en tanto que cualquier sintoma histérico es por definición antianatómico y antifuncional. El bolo histérico por ejemplo, un sintoma histérico clásico, que no impide comer o beber, en tanto que sabemos que ninguna histérica morirá por inanición pudo ser conceptualizado en el siglo XIX como tal, aunque sabemos hoy que puede ser producido por un espasmo esofágico, mediante un mecanismo antiperistáltico al que hoy ya no adjudicariamos la etiqueta de paradójico sino más bien la de histérico, o siendo más categóricos: como un trastorno de ansiedad o de conversión

Ignatia se acopla bien a aquellas personas fogosas y temperamentales que después de una perdida, una decepción sentimental o una ruptura hacen un sintoma relacionado simbólica y narrativamente con ese evento, siempre que se trate de algo agudo, es decir cercano en el tiempo. Si el tiempo transcurrido es muy alto se adaptará mejor Natrum muriaticum, el mejor remedio homeopático de los duelos a largo plazo, sobre todo de aquellos insuficientemente elaborados, ello se debe a la configuración del carácter que ambos, Ignatia y Natrum muriaticum, comparten.

ED

BN

DR

P

A

C

At

Histérico

baja

alta

alta

baja

baja

baja

baja

Ignatia

baja

alta

alta

alta

alta

baja

baja

Como vemos la diferencia esencial tanto con el trastrono limite o el histerico se basa en que tanto Ignatia como Natrum puntuan alto en persistencia (P) y autodirección (A). Probablemente en el siglo pasado las mujeres Ignatia eran menos asertivas (menor autodirección) que hoy acoplándose mejor al estereotipo histérico. Sin embargo hoy el perfil Ignatia se caracteriza por un temperamento de alta emocionalidad en el contexto de una personalidad más autodirigida, con más alta autoestima (en función de mayores logros para el género femenino) y probablemente más adaptada y compleja. esa es quizá la razón de que los sintomas histéricos hayan mudado su expresión. Hoy es dificil encontrar sintomas de conversión, salvo en las clases sociales bajas, la capacidad de simbolización ha desplazado los mecanismos primitivos de somatización en otros más elaborados como los cognitivos que ejercen una función de modulación de los temperamentos más intensos como son Ignatia o Natrum muriaticum. Aunque la combinación de factores innatos, segun el modelo de Cloninger nos recuerda cuales son los factores implicados en la intensificación de los afectos (alta dependencia de la recompensa, alta busqueda de novedad y baja evitación del riesgo), es muy probable que la clinica de estas personas haya cambiado por la presencia de factores culturales que han modificado la presentación del sufrimiento, quizá por esta razón a estos remedios se les conoce como remedios de la mujer liberada. Ignatia es una curiosa mezcla del trastorno histérico con el anancástico (alta P) y con el narcisista (alta A), lo que traducido al lenguaje coloquial significa que no es en absoluto una persona manejable o sugestionable, sino más bien autonóma y tozuda.

La alta persistencia (P) de Ignatia sin embargo la hace poseedora de una incapacidad para el olvido y el perdón. Ignatia no perdona, es rencorosa y como Natrum, parece elegir a sus parejas entre las personas más inadecuadas. Son precoces en todo, tanto en aventuras sexuales como en logros académicos y son esos niños precoces que asombran por parecer cualquier cosa menos niños. Son personas que tienden a idealizar (o a denigrar) a sus objetos amorosos lo que las hace muy vulnerables a las pérdidas que suelen acompañarlas toda la vida reconcomiendo sus vidas y ocupando sus fantasias y cavilaciones. Son personas reservadas que no piden ayuda y que no soportan la compasión ajena, detestan ser el blanco de algún tipo de consuelo y jamás lloran en la consulta y si lo hacen se trata de un sollozo avergonzado. Ignatia se mortifica a ella misma pero jamás lo hace con los demás, no busca consuelo ni comprensión para su dolor, lo que las distingue de otras histéricas, La incapacidad para el llanto es otra de las caracteristicas de Ignatia.

Ignatia no tolera el tabaco, ni el humo. Enferma por el calor o las corrientes a de aire, detesta los perfumes fuertes, el café y los dulces y sobre todo lo que más la enferma es si le llevan la contraria o tratan de consolarla. También empeora con la mestruación al contrario de Lachesis. Lo que más le gusta es el tomate y el queso.

ARSENICUM ALBUM

Arsenicum album es el mejor remedio homaoptáico para lo que los psiquiatras entendemos como trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad o anancástico. Este trastorno se caracteriza por un patrón de conducta basado en la meticulsidad, perfeccionismo, restricción emocional y tendencia a la rutinización presididos siempre por el orden, la rectitud y la minuciosidad. No prejuzga en absoluto el padecer un TOC (un trastorno obsesivo-compulsivo) con presencia franca de obsesiones y compulsiones, aunque probablemente estas correlacionan más frecuentemente con el trastorno de peronalidad obsesivo-compulsivo antes que con cualquier otro. Recordaremos cual es la configuración de este trastorno segun el modelo de Cloninger:

ED

BN

DR

P

A

C

At

Anancástico

alta

baja

baja

alta

alta

baja

baja

Arsenicum

alta

baja

baja

alta

alta

baja

baja

Como puede observarse comparte algunos items con Ignatia, la alta persistencia (P) y la alta autodirección (A), probablemente por esa razón a Ignatia se la ha etiquetado como histerico-obsesiva. Sin embargo según las descripciones clásicas el anancástico de la materia medica es Arsenicum que concuerda exactamente con nuestras descripciones tipo DSM y con el modelo de Cloninger.

En los repertorios clásicos homeopáticos no es posible encontrar síntomas actuales como por ejemplo el perfeccionismo, hay que ir a buscarlo a rubros como “concienzudo” donde también podemos encontrar a Carcinosin, probablemente el remedio más perfeccionista de la materia médica. Esta es, probablemente, la más importante esencia de Arsenicum: el exceso de autoconciencia o dicho en terminos homeopáticos, la ansiedad de conciencia. No es raro que un perfil asi, venga a atormentarse continuamente por cuestiones morales, éticas o religiosas. En la época en que se escribieron los tratados más importantes de homeopatía parece que las obsesiones más frecuentes eran las de tematica religiosa. Hoy probablemente los tipos Arsenicum ya no se debaten en cuestiones relativas a la bondad o maldad de sus actos sino a obsesiones y compulsiones relativas al cuerpo. Quizá por esa razón los homeopatas consideran a Arsenicum el principal remedio contra la anorexia mental, aunque hay que saber que en la época en que fueron escritos los tratados clásicos la anorexia mental aun no habia sido identificada como enfermedad mental y muy probablemente aquellos médicos pensaban que la anorexia era simplemente la falta nerviosa de apetito.

Arsenicum es un ansioso que empeora de noche a través de pensamientos (obsesiones) atormentadoras y persistentes. La inquietud e insomnio nocturno es una caracteristica de Arsenicum aompañados de desaliento, desazón y temor a la muerte. Los niños Arsenicum empeoran por la noche y necesitan ser acunados, acompañados o llevados en brazos para que se calmen, necesitan ser cambiados constantemente de lugar sobre todo cuando están con fiebre que siempre empeora a Arsenicum. Tanto Aconitum como Rhus toxicodendron son remedios parecidos para este tipo de sintomas.

Es una persona dubitativa que insiste mucho en preguntar siempre las mismas cosas , insistente y que parece responder al consuelo aunque sólo por un breve periodo de tiempo hasta que necesita volver a ser reconfirmado en sus dudas. Arsenicum puede ser un misántropo o un alcohólico que se refugia en el alcohol para mitigar su sufrimiento, puede llegar a degradarse en una pendiente de conducta hacia la crueldad y el desinterés por las necesidades de sus proximos, pero lo más comun es el Arsenicum pulcro, ordenado y elegante aunque rigido y algo encorsetado por la amabilidad excesiva o los buenos modales algo forzados.Sin embargo y al contrario de lo que estamos acostumbrados a pensar en Psiquiatría Arsenicum es también un remdio de impulsividad.

Arsenicum es el gran tacaño de la homeopatia, debido a que alberga temores a la pobreza, a pasar hambre o a una prospección siempre negativa del futuro. En definitva concuerda tanto con el moderno trastorno obsesivo de la personalidad como con la teorización freudiana de caracter sádico-anal y su triada clásica: avaricia, parsimonia y meticulosidad. Otros obsesivos o anacásticos que merece la pena recordar para el diagnóstico diferencial son Aurum metallicum con el que comparte gran parte de la sintomatologia y Silicea, junto con la misma Ignatia..

Arsenicum es friolero, pálido, enjuto y agrava en la noche, por el frio y la playa, los helados y las bebidas alcohólicas. Desea bebidas calientes, dulces, leche, pan y grasas. Es muy sediento.

Arsenicum se acopla perfectamente a los dolores de tipo quemante, al asma (que empeora de noche) y en las gastralgias relacionadas con la ulcera péptica.

AURUM METALLICUM

Aurum, el oro metálico es un remedio de multiples usos en Psiquiatría siempre que acertemos, como siempre sucede en Homeopatia, con el fenotipo reaccional. Considero a Aurum como un remedio afin a Arsenicum Albuem, aunque su efecto de acción requiere quizá una mayor profundidad en la patologia del paciente. Si Arsenicum tiene miedo a la muerte, Aurum carece de este miedo y en estadios avanzados puede llegar a desearla, de hecho los individuos Aurum son frecuentemente suicidas. Se trata, pues de un remedio de melancolía profunda, siempre que existan autoreproches o en un plano psicopatológico más profundo ideas de ruina, condenación o culpa. Es decir, Aurum se acopla perfectamente a los que en Psiquiatria entendemos cono trastorno afectivo mayor con melancolia o con sintomas psicoticos, incluyendo a los nihilistas. Sin embargo no hay que entender que Aurum es un antidepresivo sin más. Aurum completa su acción cuando el terreno sobre el que va a operar se adapta a su perfil toxicológico.

Aurum es un obsesivo-compulsivo como Arsenicum , se trata de personas que han llegado muy alto en su posición social o profesional debido a su laboriosidad y a su rigor en el trabajo. Para Aurum el trabajo bien hecho es prioritario y su vida laboral absorbe gran parte de sus energias vitales. No es raro que las personalidades conocidas como tipo A que se caracterizan por prisa, ambición y dedicación al trabajo sean las más vulnerables a padecer un infarto de miocardio. Aurum también tiene efecto sobre el corazón y la tensión arterial y probablemente el paciente Aurum muere casi siempre de un ataque cardiaco tal y como describen las materias medicas homeopáticas.

Hay que recordar que Aurum es el rey, no es de este mundo y casi siempre vive con la sensación de estar solo o abandonado, se trata probablemente del destino de personas superiores o que han adoptado un modelo de conducta.restrictivo con los placeres y autoexigentes en sus deberes Este sentimiento de abandono es una ilusión permanente en el caracter Aurum y supone la dificultad de este tipo de personas de encontrar apoyos permanentes en su trayectoria vital, debido entre otras cosas a su narcisismo, Aurum no tolera la contradicción y puede reaccionar de forma colérica cuando le llevan la contraria. Cuando sus apoyos comienzan a fallar Aurum comenzará a tener ideas suicidas, más tarde a hacer planes suicidas que no comunicará a nadie y más tarde llevará a cabo su plan de una manera violenta, probablemente si puede mediante armas de fuego, se aplica la condena más dura debido a sus continuas ilusiones de ser culpable de algun crimen (una ilusión que comparte con otros remedios). Aurum es además sentimental y llora cuando oye musica, sobre todo música clásica, es uno de los pocos remedios que son excepcionalmente sensibles a la música. Son personas que se quejan constantemente de un dolor osteocopo profundo sobre todo en la cama. Como Arsenicum empeora de noche

Aurum tiene tropismo por los organos genitales, aparato circulatorio y los ojos. está indicado tambien en múltiples enfermedades oftalmológicas. Es el único remedio de uveitis y de melanosis conjuntival, también está indicado en el vitiligo. Desde el punto de vista psiquiátrico puede utilizarse en personas abrumadas por obsesiones y compulsiones además de en las depresiones severas, siempre que exista algún sintoma de la serie nombrada, un componente de autoreproche y de ansiedad de conciencia. En las depresiones neuróticas o extrapunitivas donde no exista este componente de intrapunición simplemente Aurum no tiene ningún efecto

VERATRUM ALBUM

El heléboro blanco es una planta encumbrada bien adaptada a los lugares más altos de las cimas de los Alpes y los Pirineos, lo que se aprovecha en Homeopatia para construir su similinum: Veratrum es un trepador que busca encontrar su sitio en la cumbre de la sociedad. La planta ya no se usa en fitoterapia debido a la toxicidad de sus alcaloides: veratrina y otros, por su neurotoxicidad t su potente efecto laxante. Veratrum ha sido utilizado en homeopatia como antidiarreico, sobre todo en las diarreas más graves como las de forma colérica, donde sigue siendo uno de los mejoes medicamentos de la materia medica.

Mentalmente Veratrum es parecido a Arsenicum y a Aurum con quienes comparte gran parte de rasgos de personalidad, a medio camino entre el cluster B (histrionicos, limites, narcisistas), el C (obsesivo-compulsivo) y el A, (esquizotipico). Volviendo al modelo de Cloninger observaremos que:

ED

BN

DR

P

A

C

At

Veratrum

alta

alta

alta

alta

alta

baja

alta

Limite

alta

alta

alta

baja

baja

baja

baja

En cierto modo se parece al patrón limite de la personalidad. pero puede aparecer mejor adaptado debido a que puede puntuar alto en autodirección (A) y en autotrascendencia (At) compartiendo entonces un cierto parecido con los trastornos narcisista y esquizotipico y componiendo una configuración endofenotipica bastante diversa que puede recorrerr desde una conducta impulsiva sin más hasta una conducta fanática en la consecución de algún fin que aunque usualmente es el dinero, tambíen puede ser la reforma religiosa o politica configurando entonces un perfil algo distinto. La impulsividad de Veratrum suele estar relacionada con la conducta sexual que puede ir desde la promiscuidad hasta las perversiones sexuales. En otras ocasiones esta impulsividad está relacionada con los juegos de azar o el alcoholismo. La persistencia de Veratrum puede ser positiva o negativa y dará como resultado una u otra imagen. Si tiene una alta persistencia, su tozudez y perseverancia no fallarán hasta la consecusión de sus fines que suelen estar ligados al dinero y a la posición social, si es baja dará lugar a un cuadro clinico de una mayor desorganización. La alta (At) autotrascendencia puede configurar hasta delirios mesiánicos o megalómanos en su registro más psicótico, una configuración usual en politicos y reformadores de todo tipo que debido a su carisma pueden convertirse en seres muy peligrosos y asociales, porque Veratrum no se detiene hasta conseguir lo que se propone y carece de escrúpulos (mostrando aqui su perfil más sociopático) para delatar, denunciar, o destruir a sus oponentes, a todos aquellos que supongan un obstáculo para sus propósitos. Veratrum es manipulador y puede llegar a ser tan atractivo en sus maneras sociales que es dificil de identificar, siempre tratará de ofrecer su mejor cara a fin de ganarse el favor de aquellos que necesita para sus planes. Pero hay algo en Veratrum que es ingenuo, si lo comparamos con Lycopodium que es otro manipulador aunque sutil: Veratrum quizá debido a sus altas puntuaciones en (At) autotrascendencia, no disimula demasiado ni se anda con demasiados rodeos, no tomará precauciones y es posible que se meta de lleno en deudas económicas cuando carece de dinero o que cometa delitos económicos cuando tiene poder, delitos que siempre son detectados debido a la falta de escrupulos morales o a la ostentación cínica.

La paradoja de su carácter es que como Arsenicum tiene ansiedad de conciencia y puede llegar a presentar ansiedad por su salvación, se distingue de este en que prefiere la sal al dulce, pero como él tiene deseos de bebidas frías y es caluroso. Veratrum es demás sentimental y de fácil llanto cuando logra emocionarse por alguna razón superficial, tiene un sudor frio en la frente que le suele identificar y tiene deseos de grasas. Veratrum representa pues un compendio comprimido de casi todos los trastornos de personalidad conocidos, aunque con un predominio del cluster B (emocionales). Veratrum puede llegar a suicidarse como Aurum aunque a diferencia de aquel lo hará precipitándose al vacio o en el mar.

Gracias al modelo de Cloninger que descompone los sintomas descriptivos en endofenotipos biologicos podemos representarnos psiquiátricamente los fenotipos homeopáticos ofreciendo una mayor comprensión y riqueza a nuestra conceptualización de trastornos de la personalidad y ofreciendo además un modelo de normalidad.

06
oct
08

Psiquiatría y homeopatía

La psiquiatría y la homeopatía son dos disciplinas desconocidas entre si y lo son por una razón fundamental: ambas prácticas proceden de una concepción distinta de la naturaleza humana. Mientras la Psiquiatría es una especialidad médica que se ocupa de “lo mental” en una concepción dual de la naturaleza humana como resultado de la fragmentación que el saber médico impuso en la parcelación del vasto conocimiento sobre el ser humano, la homeopatía -del mismo modo que la Medicina tradicional china- no confiere a lo mental un estatuto distinto a “lo corporal”, sino que lo asimila, de manera que -aunque para la homeopatía- lo mental es muy importante a la hora de prescribir un fármaco determinado, no le confiere- a lo mental- un estatuto aparte a las manifestaciones sistémicas de la enfermedad.

Mi interés hacia la homeopatía surgió por varias razones:

La primera razón es que los fármacos homeopáticos carecen de toxicidad, de efectos secundarios y aun de efectos adversos, lo que la hace muy útil para tratar aquellos casos, donde el tratamiento farmacológico convencional pudiera ser una herramienta demasiado comprometida debido a la escasa intensidad de los síntomas. Me refiero a esos casos ambulatorios donde no es posible establecer un diagnóstico psiquiátrico reglado y en los que el sufrimiento del enfermo hace necesaria cualquier tipo de intervención. Estos casos por comunes serán perfectamente identificados por cualquier clínico y no precisan de una mayor explicación. Me refiero a lo que los psiquiatras entendemos como “casos psiquiátricos menores” (Goldberg), los más frecuentes -por otra parte- en nuestro quehacer diario.

La segunda razón procede de la propia semiología homeopática, un intento de búsqueda rigurosa del desencadenante y de la reactividad individual de cada sujeto. Acostumbrados como estamos, los psiquiatras a operar desde -cada vez más- un punto de vista “de manual”, interesados en encajar los sufrimientos individuales en categorías diagnósticas cada vez más pobres y más consensuadas, los psiquiatras estamos olvidando la anamnesis, las preguntas hipocráticas clásicas y la búsqueda de signos físicos y formas reactivas, que en cualquier caso, para las terapéuticas convencionales resultan redundantes.

La tercera razón y la que creo fue más importante en mi búsqueda fue, lo que los homeópatas llaman el alma del medicamento. La especificidad concreta de un determinado medicamento para un tipo reaccional algo más relacionado con el concepto hipocrático de physis que con nuestro concepto de carácter.

En realidad la homeopatía no clasifica tipologías constitucionales, sino el resultado de la interacción de una determinada constitución con una determinada reactividad. Esta unión entre el miasma heredado y la reactividad individual constituye el “similinum”, que en realidad es un intento más exacto y aproximado de clasificar lo que sucede en la realidad biológica. Aunque en homeopatía los remedios son asimilados a las tipologías, en realidad no es sino un exceso del lenguaje: no hay personas Lycopodium o personas Sulphur sino un determinada constitución que en equilibrio dinámico con la reactividad individual confiere al individuo una característica idiosincrásica que a veces somos capaces de reconocer en el alma del remedio.

Es sabido que en homeopatía no existen las indicaciones sintomáticas o sindrómicas, sino las idiosincrásicas, las indicaciones que encajan en la personalidad total reactiva de un determinado paciente. Este hallazgo entronca con algo que siempre e idealmente los psiquiatras habíamos buscado: encontrar medicamentos con perfiles individualizados para distintos sufrimientos sindrómicos. Lo realmente curioso de la homeopatia es que los medicamentos homeopáticos sólo funcionan cuando damos con esa sinergia entre la patogenesia de ese mismo medicamento y la patogenesia total del individuo a quien se le prescribe.

Esta convicción me animó en el sentido de ir más allá en la exploración de mis pacientes. Más allá del diagnóstico de manual (operativo) o del diagnóstico fenomenológico. Me impulsó a escarbar entre las distintas sensibilidades individuales y de algún modo me enriqueció como psiquiatra y como terapeuta.

Como ejemplo de lo que quiero decir:

En homeopatia existe un síntoma mental repertorizable que se llama egoísmo, para un psiquiatra, este síntoma en sí, no significa nada y de significar algo estaría relacionado con un diagnóstico de trastorno de personalidad del cluster del narcisismo. Para un homeópata decir narcisismo, sin embargo, no le dirá nada, sino que más bien se interesará en conocer más profundamente las razones de ese egoísmo.

¿Es un egoísmo por inferioridad? ¿Se trata de un egoísmo en una persona indolente? o ¿se trata más bien de un egoísmo en una persona con ambición de empresa?.

En el primer caso prescribirá Lycopodium, en el segundo Sulphur y en el tercero Nux Vomica.

Profundizando en este asunto, me ocupé de averiguar si en psiquiatria teníamos alguna nomeclatura que arrojara alguna luz sobre ello- Encontré el libro “Caracter y Neurosis” de Claudio Naranjo, un texto de integración entre diversos saberes empíricos y experimentales relativos al carácter y me encontré con la sorpresa de que el autor ya había correlacionado aquellos tipos homeopáticos con los más conocidos para nosotros “Trastornos de la personalidad”, que aunque sin corresponderse perfectamente, podrían equivaler al paranoide, narcisista y antisocial.

Otra consideración interesante de la homeopatía y que entronca con la psicología profunda es el manejo que hace de los conflictos entre opuestos, Así en Lycopodium podemos encontrar una lucha entre el sentimiento de minusvalía y el afán de poder, mientras en Silicea este mismo conflicto se dará entre el sentimiento de misnusvalía y el amor propio. Lycopodium es dominante porque quiere ser más, mientras que Silicea se muestra inflexible porque no quiere ser menos. Nux vomica es un glotón, mujeriego, trasnochador y sexualmente vigoroso, que aspira al poder impulsado por un sentimiento interno de misión, mientras que Sulphur que es también dominante y egoísta, es perezoso e indolente y se preocupa más por los aspectos puramente intelectuales de las cosas. Veratrum por el contrario “es un trepa” que además esconde un fanatismo, casi siempre religioso, entre sus motivaciones profundas o que busca el atractivo del glamour.

En suma, estas ricas descripciones coinciden -o al menos no se contradicen- con las clasificaciones categoriales que estamos acostumbrados a recorrer a fin de parcelar el infinito de posibilidades que los seres humanos comunes o trastornados mentalmente nos muestran en sus interacciones interpersonales. La diferencia entre la psiquiatría y la homeopatía es que mientras aquella es una ciencia observacional que se ocupa de agrupar entidades nosográficas a la espera de poder entender por qué algunas constelaciones se dan con más frecuencia que otras en la clínica y a esperar que esa nosografía que construye, pueda ser algún día utilizada de forma terapéuticamente eficaz al identificar los “targets psicobiológicos” implicados en tales estructuras, la homeopatia parte de un supuesto diferente: se ocupa de establecer correlaciones entre la toxicidad de una determinada droga y aplicarla despues diluida infinitesimalmente a los pacientes que presenten un “similinum” es decir una sintomatología parecida.

En este sentido me gustaría describir el alma o esencia de distintos medicamentos de interés psiquiátrico:

Medicamento Alma o Esencia
Sulphur Filósofo indolente
Nux vomica Dominante excitable
Lycopodium Cobarde dictador
Lachesis Suspicacia posesiva
Sepia Indiferencia resentida
Phosphorus Indefensión hipersensible
Natrum muriaticum Vulnerable por idealización
Hyosciamus Delirio erótico
Stramonium Delirio religioso
Ignatia Vulnerable mortificado
Pulsatilla Abandónica necesitada de amor
Aurum metallicum Exclusión autopunitiva
Kali carbonicum Minusvalía rebelde
Medorrhinum Desapego culpable
Baryta carbonica Pequeñez y retraso
Argentum nitricum Abandono expansivo
Arsenicum album Desesperanza culpable
Calcarea carbónica Miedoso impresionable
Silícea Sumiso con amor propio
Mercurius solubilis Agresión culpable
Nitricum acidum Desesperanza resentida
Causticum Fatalismo rebelde o mesianismo
Thuja Occidentalis Perversión culpable
Anacardium Orientale Ambivalencia insensible
Staphysagria Dignidad herida
Veratrum album Ambición megalómana o narcisismo
China Hipersensibilidad abandónica
Platina Soberbia hipererótica
Lilium Tigrinum Excitación sexual reprimida
Conium maculatum Frustración sexual culpable

Una vez enunciadas las esencias de estos medicamentos que los puedan hacer reconocibles de cara al terapeuta que los ha de aplicar, pasaremos en el siguiente post a profundizar en los distintos remedios, de cara a integrarlos en un saber comun entre la Psiquiatria y la Homeopatia.

02
oct
08

¿Qué hacer con la energía?: tratamiento homeopático

Los medicos chinos consideran que en los seres vivos coexisten estos tres planos que se conoce con el nombre de “Los tres tesoros” y tambien con el nombre de la trinidad taoista.

  • Un plano material o jing.
  • Un plano energético o Qi, para nosotros el aire, el Oxígeno.
  • Un plano espiritual o Shen, para nosotros la mente.

Pero su medicina esencial: la acupuntura trata en todo caso de redistribuir sus cargas energéticas. La medicina china opera en el plano energético, en el plano del Qi. Prácticamente la cirugia y la medicina material en china no se encuentran desarrolladas más allá de las importaciones que hayan recibido de occidente, su contribución más importante es pues la medicina que puso el énfasis en lo energético.

Un manera de definir el Qi es decirlo en nuestras propias palabras: el Qi es el oxigeno de aire y los procesos a los que la respiración alimenta: los procesos aerobios de nuestro organismo que extraen además suplementos de energia a través de la alimentación. Alimentación y respiración son como la gasolina y la energia que hace que estemos y permanezcamos vivos. De eso no cabe ninguna duda.

Un ser vivo es aquél que respira y se nutre, (con algunas excepciones que incluyen plantas y anaerobios).

De célula a célula circula una información sobre un soporte eléctrico, este flujo celular de energia se realiza a través de dos elementos: los electrones y los iones. La polarización y la despolarización celular son la base de la comunicación de célula a célula. De eso tampoco cabe ninguna duda.

La novedad que aporta la conceptualización china es que esta electricidad, el Qi no circula sólo por los nervios o de célula a célula sino por unos canales o meridianos invisibles que la medicina académica no ha podido en ningún momento objetivar y sin embargo esos meridianos (a pesar de no ser nervios) existen como se deduce de la medida de diferencias de potencial que pueden evidenciarse entre punto y punto. En términos comprensibles significa que la energia (el Qi) circula por una especie de cuerpo sutil que nada tiene que ver con el cuerpo real material.

Esta energia admite operaciones energéticas y plásticas que son las que describiré a continuación tomando a la homeopatía como herramienta terapéutica de forma práctica y general.

Apagar el fuego.-

Cuando el agua no es suficiente para detener el avance de los incendios energéticos que proceden de Yang (exceso de calor) en cualquier elemento se imponen medidas terapéuticas que tiendan a empujar a la fuerza vital hacia la restitución del equilibrio que conocemos con el nombre de salud. Hay que recordar que los excesos Yang siempre se verán acompañados de insuficiencias Yin, en un elemento o sistema o en varios. Natrum muriaticum es un buen remedio para apagar los excesos de Yang Tierra y madera, mientras que Sulfur me parece un magnifico remedio para apagar los Yang de Fuego o Agua. Del mismo modo Pulsatilla es eficaz en el mismo sentido que Natrum Muriaticum cuando el exceso de Yang Tierra se ha transformado en una actitud de excesiva dulzura, o condescendencia y falta de asertividad en aquella persona que se conforma con que le quieran aunque sea poco y con mala calidad. Lachesis es muy parecido a Sulfur en este sentido energético y apaga el exceso de posesividad, celos y rencor que proceden de un disbalance entre lo que se da y lo que se recibe. Por las mismas razones estos remedios son buenos para la menopausia una etapa de la vida donde es de esperar un recalentamiento de Yang por insuficiencia de Yin. Sepia es también un buen remedio de menopausia. Por el contrario en las mujeres asertivas, liberadas y perfeccionistas funcionará bien Ignatia que se adapta mejor al Yang de agua, cuando existe pánico y antecedentes de haber sido desencadenado por una pérdida reciente, usualmente un desengaño amoroso.

Selenium es el gran remedio de las transiciones de fuego como sustituto de Sulfur en edades avanzadas.

Cortar la madera.-

Cuando el metal no es suficiente para controlar la madera, bien por causas primarias o por un defecto del metal (que puede estar enterrado en la Tierra) o por un exceso de cólera suprimida funcionarán bien los remedios antiespasmódicos como Colocynthis, Chamomilla, Aconitum y todas las sales fosfóricas: Magnesia Phosphorica, Kali phosphoricum está indicado en edades avanzadas, del mismo modo Arsenicum album es un remedio indicado en los individuos coléricos cuando Phosphorus ya no está indicado.

A veces el Metal (expansión de los vínculos) no puede aparecer en auxilio de la madera porque su energía no se encuentra disponible por haber sido absorbido por la Tierra. Aunque la misión energética de la Tierra es la formación de vínculos y permitir su expansión en ocasiones nos encontramos con relaciones simbióticas que imposibilitan la función del Metal, hablamos entonces de Metal enterrado en la Tierra una situación de la que hablaré a continuación.

Proteger la Tierra.-

La mejor manera de proteger a la Tierra de la desertización, los incendios o las inundaciones es plantar árboles (madera) y no esquilmar sus recursos. A veces la debilidad constitucional o adquirida de la madera es insuficiente para conseguir “echar raíces” lo suficientemente profundas en la Tierra para conseguir la protección de su capa exterior. Otras veces es la acción del hombre la que atenta contra la débil protección de la misma desertizando sus recursos con la sobreexplotación maderera o de cosechas por no hablar de los pesticidas que terminan por dejar extenuada a quien debe de proteger y sostener el desarrollo del hombre. La función de Silicea es precisamente la de procurar una perfecta armonía entre la madera y la Tierra, el Sílice y los silicatos son las sales que dan consistencia a las hierbas, arbustos y árboles y representan en el humano la consistencia ósea y las energías tanto mentales como físicas que sostienen al individuo en pie, armonizando su autoafirmación con las exigencias del medio ambiente sin sucumbir al frágil equilibrio entre sistemas. Silicea es conocida como “el bisturí homeopático” y sirve para absorber o expulsar cuerpos extraños. Del mismo modo Silicea puede llegar a desenterrar el metal de la Tierra una condición conocida como estado simbiótico o ansiedad de separación, un estado que energéticamente se relaciona con la incapacidad del Metal de transformar los vínculos primarios desde la madre hacia otras personas, algo que podemos observar en niños o niñas que padecen fobia a la escuela, aunque he visto casos tan graves que incapacitan a los infantes en cualquier tipo de desarrollo de los vínculos que parecen apresados, encarcelados o sumergidos en la Tierra, una situación que frecuentemente nos obliga a tratar a la madre de sus excesos de Tierra.

Además de Silicea son especialmente útiles para desenterrar el metal las sales de fluor (el gas más caústico que se conoce), concretamente la Calcarea fluorica, Magnesia fluorica, y el Fluoricum acidum, el gran remedio narcisista. Las personas mayores se adaptarán mejor a Plumbum que a la propia Silicea. El agotamiento de los recursos de la Tierra debe tratarse con muriaticum acidum. El arquetipo de la madre agotada por sus funciones de maternidad.

Carbo animalis y Carbo vegetalis son dos remedios esenciales en la nutrición de la Tierra por medio homeopáticos.

Absorber el agua.-

La Tierra controla el exceso de agua hasta que sus recursos quedan anegados, cuando esto sucede debemos impulsar la fuerza vital detenida en el sentido de propiciar un impulso de la fuerza vital en el sentido restitutivo. Las sales de calcio se adaptan bien en los periodos de crecimiento en niños obesos, fofos y miedosos. Calcarea carbonica y Calcarea phosphorica son dos remedios homeopáticos esenciales durante el crecimiento y también en la osteoporosis. Del mismo modo Graphites es un magnifico secante del Agua en exceso y un medicamento que sigue bien a Sulfur en constituciones apasionadas y flemáticas que participan de ambos perfiles (sulfocarbónicos). Del mismo modo Natrum muriaticum apresa el agua en exceso debido a su composición química (cloruro de sodio) y está indicado cuando existe tendencia a hincharse y a retener agua que no puede ser absorbida o eliminada. Las personas mayores se adaptarán mejor a Baryta carbonica que a la propia Calcarea, como al propio Graphites al que considero el gran remedio de las transiciones de la edad adulta del mismo modo que a Ambra grisea que puede ser usado incluso en las transiciones de lactante a niño (retraso en el control de esfínteres).

Fundir el metal.-

El fuego es el elemento controlador del Metal y sus insuficiencias dan lugar a un exceso de energías metálicas que se transformaran usualmente en problemas broncopulmonares, colitis, problemas de piel y estados depresivos. La Tierra, nutridora del metal también favorece este estado de exceso de metal desde su inconsistencia o insuficiencia. La inestabilidad, la falta de lealtad hacia los próximos y familiares induce un estado como de andar por el aire o estar en la luna, el metálico es un egoísta que unas veces absorberá literalmente de forma canibalistica las energías de otro y tarde o temprano terminará por sustituirlo por alguien que se adecue mejor a sus caprichos.

El exceso de Yang en el metal se caracteriza por la impredictibilidad, la inestabilidad y la búsqueda de sensaciones y novedades y consecuentemente con una falta de previsión para el largo plazo y consideraciones morales o de cualquier otro tipo. Desde mi punto de vista Lycopodium es el remedio que mejor se adapta a este tipo de personas cuando el sujeto prefiere los dulces y presenta lateralidad derecha. Nux vomica por el contrario es útil en aquellos frioleros, que tienen una vida presidida por el exceso incluyendo comida, alcohol y drogas, entre otros estímulos para procurarse una continua fuente de activación. Veratrum irá bien en los casos donde una ambición desmedida entre en conflicto con la inestabilidad y las solanáceas como Hyosciamus o Stramonium funcionarán mejor en aquellos con defectos o inconsistencia de aporte de energías Tierra. La colisión entre las energías del Fuego y las energías del Metal dan lugar a una personalidad perversa, parafílica o al borde del colapso por excesos sexuales o de sus consecuencias. Platina se adaptará a las mujeres orgullosas o vanidosas con escasa consistencia para amar y que presentan tendencia a la promiscuidad o las perversiones sexuales Conium maculatum o Agnus castus pueden resultar útiles cuando el problema se focaliza en lo sexual, bien en un agotamiento por exceso o en un defecto de las energías de Fuego que cursan con una sexualidad restitutiva del vinculo.

Este post es un extracto del artículo del autor titulado “Defragmentando la ansiedad: un diálogo entre la medicina china, la homeopatia y el psicoanálisis” que está aqui.




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