Este blog recibe numerosas entradas de personas que buscan información sobre homeopatía y que dejan comentarios y preguntas en cada uno de los post dedicados a este menester.
Muchas veces no contesto estas consultas por dos razones, la primera de ellas es que este no es el lugar para hacer consultas especificas e individuales. La segunda razón es porque yo no soy homeópata sino un simple aficionado.
Lo que yo soy es psiquiatra y llegué a la homeopatía movido por mi insaciable curiosidad. Utilizo una docena de remedios homeopáticos para tratar síntomas inabordables por otros medios o que no responden a los tratamientos convencionales o generan molestias o efectos secundarios intolerables.
De manera que soy un heterodoxo y utilizo la homeopatía como si fuera alopatía, usando remedios de forma sintomática, algunas veces -cuando lo tengo muy claro- utilizo remedios constitucionales pero la mayor parte de las veces el uso que doy a estas alternativas terapéuticas es el síntoma raro, los síntomas reactivos a alguna emoción reciente, o aquellos microsíntomas que no están en el espectro de lo abordable de forma alopática. Un ejemplo de estos últimos síntomas que no merecen la atención de los médicos convencionales es éste: “dolores quemantes que mejoran con el frío”, una indicación para el Arsenicum album.
Es por eso que celebré los protocolos Banerji pues permitían una prescripción de la homeopatía mas acorde con el sentir médico que procede según esta secuencia: anamnesis-diagnóstico-tratamiento. Una secuencia que es mejorable seguramente pero que se encuentra tan incrustada entre la tradición médica que es imposible obviarla.
Hace algún tiempo subí en este mismo blog un post de algunas indicaciones poco conocidas sobre medicamentos homeopáticos que según mi experiencia me habían resultado útiles para tratar algunos síntomas psiquiátricos que presentaban mis pacientes. Se trata, efectivamente, de mi experiencia, en ningún caso de una especulación teórica, todo lo que digo aqui procede de mi experiencia y es por eso que no suelo contestar a los que me hacen preguntas que no se encuentran entre lo que llamo mi experiencia personal. Ellos sabrán disculparme.
La red está plagada de discusiones acerca de la homeopatía, desde aquellos que la defienden con unos u otros argumentos hasta los que piensan que no es más que un placebo. Yo quiero aportar aquí mi opinión:
Descocemos como funcionan esas microdosis de venenos que llamamos medicamentos homeopáticos, pero una cosa he aprendido: su relación con el efecto más duro del placebo es cuestionable. De ser efectiva por efecto-placebo o perjudicial por el efecto-nocebo la homeopatía se comporta de una forma muy rara.
La primera evidencia es que no son de esperar resultados con cualquier medicamento sino tan sólo con aquellos que han demostrado su eficacia contra un síntoma determinado. Y así y todo, con una buena elección de por medio podemos encontrarnos con que nuestro paciente no ha notado ninguna mejoría.
Dicho de otra manera la homeopatía es seguramente menos eficaz que el placebo en las patologías complejas, sus efectos no son aditivos, ni existen superposiciones como sucede con los medicamentos alopáticos que deben -al menos entre los antidepresivos- un 30% de su acción al efecto placebo y otro 25 % a factores inespecíficos.
¿Como es posible que la homeopatía sea tan efectiva en los animales, plantas, niños o dementes?
Una de las cosas que desde siempre me llamó la atención respecto a la homeopatía es que era mucho más eficaz en aquellas personas que no mantenían opiniones dogmáticas sobre su malestar. Ese tipo de personas que no se encuentran contaminados por la yatrogenia social y mantienen abierto un sistema de exploración de lo novedoso pero que tampoco militan contra la ciencia oficial. Poco a poco fuí objetivando que las personas que mantienen puntos de vista fuertemente cartesianos o mecanicistas, opiniones genéticas sobre su malestar o creencias contaminadas a partir del contagio social son resistentes a ella.
Las certezas sobre el malestar crean resistencias contra la salud.
Del mismo modo lo son aquellas patologías que implican recompensas cerebrales antagónicas con los propósitos de la salud. Es muy difícil tratar con homeopatía una adicción a drogas, una esquizofrenia o una anorexia mental y lo es porque el cerebro se encuentra ocupado con saliencias farmacológicas o con cogniciones tóxicas de tal modo que el medicamento homeopático no puede ejercer su función de poner en marcha la cascada curativa que es siempre paulatina, se produce a partir de pequeños cambios imperceptibles que poco a poco van sumando sus efectos hasta conseguir la curación.
Pondré un ejemplo:
Nadie puede dejar de fumar con homeopatía por una razón fundamental:
El que quiere dejar de fumar no lo hace por si solo porque teme los síntomas de la abstinencia, el malestar que seguirá necesariamente – según él- al abandono del cigarrillo, un miedo que le disuade una y otra vez para hacerlo. Algunas personas son capaces de dejar de fumar con apoyo psicológico o con el concurso de ciertos fármacos (como el bupropion) que estimulan el sistema dopaminérgico y sitúan al ex-fumador en una continuo estado de hiperactividad o elación. El paciente no nota el ruido de su abstinencia pero si el ruido del bupropion -que se hace de notar- y sabe , por este ruido, que está haciendo algo para mitigar su estado de malestar. Con la homeopatia no lo logrará, pues la homeopatia no contiene ruido (estimulación dopaminérgica) por lo que deberá enfrentar su temor al abandono del tabaco sin ningún amuleto protector, es decir sin ningún efecto secundario sobreañadido.
Dicho de otro modo: los efectos secundarios de los fármacos tienen efecto-placebo.
Y aunque existen algunos medicamentos homeópaticos que son antídotos del tabaco (caladium seguinum o el tabacum) estos ni proporcionan placer ni por otra parte proporcionarán efecto secundario alguno por lo que el fumador quedará decepcionado y solo frente a su temor. Son, por esta razón, muy poco eficaces.
Dicho de otra manera ningún medicamento homeopático puede desplazar al tabaco ni a ninguna droga de síntesis del lugar que ocupa en el cerebro, más bien es de esperar el efecto contrario. Lo mismo sucede con algunas cogniciones que más arriba llamé impurezas.
El medicamento homeopático seguramente representa una información muy débil que en contacto con el cuerpo desencadena una tormenta -un vórtice- de reacciones que empujan al organismo hacia la restitutio ad integrum en algunos casos y en otros hacia la desaparición del síntoma a través del conocido mecanismo “simili similibus curantur“.
Pero esa pequeña información que viaja en un gránulo no puede empujar el ruido de las drogas de abuso o las creencias instaladas en forma de convicción o cuando el cerebro se encuentra recompensado por ayunos, exceso de ejercicio, vómitos autoprovocados, convicciones tóxicas u otro tipo de agresiones que realizamos contra nuestro cuerpo. A más ruido menos posibilidad de que la homeopatía funcione.
Como regla general hay que saber que un organismo sometido a un tratamiento con psicotropos muy difícilmente responderá a la homeopatía, sencillamente el sistema se encuentra paralizado.
Lo mismo sucede con organismos depauperados o inanes: la delgadez extrema, el agotamiento físico, la inanición o la caquexia no son los mejores terrenos para que la homeopatía despliegue su potencialidad restauradora del fluir vital, en estos casos -antes al contrario- podemos agravar la situación.
A este fenómeno de detención del fluir vital le llaman los homeópatas: bloqueo.
El bloqueo es el mismo fenómeno que como psiquiatra he evidenciado en numerosas ocasiones: el paciente es inabordable, bien porque está enfadado, estuporoso, inconsciente, demasiado perturbado para ser explorado o bien en esa situación que llamamos “estado precontemplativo”, es decir un estado donde el paciente ignora o niega que tenga una enfermedad.
Esa falta de conciencia de enfermedad es algo muy parecido al bloqueo, simplemente el paciente es refractario a cualquier abordaje y hay que esperar el momento propicio para prescribir cualquier cosa, también en el curso de una psicoterapia: decir la verdad al paciente no resuelve su problema, pues debe de haber una preparación, una tarea a realizar antes de enfrentar la verdad, una tarea de fortalecimiento. Antes de eso cualquier ayuda puede caer del lado opuesto al que pretendemos, hay un momento oportuno para saber y hay un momento oportuno para restablecerse, sucede también con la homeopatía: el remedio bien elegido que ayer fue ineficaz mañana puede ser muy reparador.
Todo medico y también todo psiquiatra debería al menos familiarizarse con dos medicamentos homeopáticos de amplio espectro en trastornos mentales, de primera linea, uno de ellos es la Ignatia Amara, un medicamento antihistérico que puede resolver desde un duelo reciente, hasta síntomas inexplicables médicamente. La Ignatia es el medicamento de las paradojas, de los síntomas que no encajan en las descripciones oficiales. Es probablemente el medicamento más prescrito por mi en ese tipo de situaciones donde los pacientes presentan estados subclínicos de depresión o de ansiedad, síntomas somáticos paradojales (tragan sólidos pero no líquidos, comen pero no engordan) o estados adaptativos a contrariedades de la vida de cariz emocional. Es ideal para tratar a muchachas en esa curva de la vida que llamamos adolescencia. A 30 CH tiene mas una acción antiansiosa y a 200 CH funciona mas como antidepresivo.
El segundo medicamento que vale la pena recordar es el Arsenicum album, lo uso para la agitación nocturna en ancianos que además presentan confusión mental, en este tipo de situaciones es milagroso y nos permite abandonar los psicofármacos que no hacen mas que empeorar la situación al oscurecer más la conciencia ya de por si estuporosa y fluctuante del anciano. A 30 CH en una dosis nocturna (6 gránulos) ese paciente que antes se pasaba toda la noche paseando y alucinando por la casa comenzará a dormir.
¿No me crees?
Pruébalo.
Eso es ciencia.
Admirable heterodoxia…
Sí, esto es ciencia.
Ovación le dejo.
Necesito saber quien es el médico que escribio este articulo, y si atiende en Buenos Aires. Gracias.Irma
Irma, el medico que escribió este articulo soy yo y mi nombre aparece en el copyright de este articulo y no atiendo en Buesnos Aires porque vivo en España (Castellón)
Muy buen artículo. Buscaba info sobre Ignatia Amara y caí aquí.
Saludos.
Por su parte,un impresionante tratamiento integral de la persona.Soy una estudiante de psicología que,como tantas,se enfrenta todos los días a un mecanicismo absurdo frente a un esoterismo demasiado lejano después de haber des-aprendido tantas cosas.Y a punto de probar (mañana mismo) un tratamiento homeopático para el tabaquismo y después de haberme preguntado tantas veces con mis libros de biopsicología en mano cómo puede ser que la teoría de la similitud funcione cuando el síndrome de abstinencia necesita también sus propios contrarios (me explico..:
¿si el cuerpo contrarresta el chute de dopamina que sube -momentaneamente- por ejemplo la tensión arterial con un buen síndrome de abstinencia que de antemano ha bajado esa presión (seguro que me estoy equivocando de síntoma, pero ud. me entiende, creo en que el síndrome de abst. es un susto del cuerpo por lo que viene -con los estímulos condicionados precisos- y que se prepara químicamente en el extremo contrario)la homeopatía o bien enseñaría al cuerpo a agravar su mono (sin embargo la ansiedad también se produce mientas fumamos..complicado) o bien a agravar los efectos de la droga frente al mono mientras el mono está?)¿cual de los dos trata?
Por otro lado,es difícil de explicar pero, también considerando sus reflexiones sobre el bloqueo al tratamiento, se me ocurre pensar que si el paciente es consciente de que la tormenta se está produciendo en sus sentimientos,deseos y necesidades y busca ahí el remedio, probablemente la estrategia que aprenda de la homeopatía pueda estar en ese plano (buena ilusión de control, jeje) ya que es muy posible que todas las señales positivas que el medicamento la proporcione,si es que las hay,sean aprendidas como estrategias y recursos -soy consciente de que estoy hablando en un plano muy subjetivo, pero es cierto que si se aprende a evocar una emoción, se puede usar esa emoción cuando es necesaria- (si me he sentido un poco más tranquila despues de tomar 3 granulos para el mono, la próxima vez tendré más confianza en mi capacidad de estar tranquila y recordaré la emoción de satisfación tras tranquilizarme, con lo cual tendré mas incentivos que me traerán pensamientos positivos..)Supongo que aquí está la frontera entre el placebo y el aprendizaje emocional y según la homeopatía dice creo, también integral.
A pesar de todos los castillos en el aire y los fosos en la arena, y de la lógica aplastante de su artículo, he de decirle que no renunciaré las próximas semanas al efecto placebo de mi tratamiento homeopático, ya que con la compulsion necesito una ayudita y no me quiero dar al bupropion, porque lo próximo sería un prozac para mi síndrome premenstrual,no se sienta nadie ofendido.
Si ha llegado hasta aquí le agradezco la paciencia,me consuelo pensando que la incontinencia verbal escribiendo sobre tabaquismo significa que estoy bastante motivada esta vez!Para los estudiantes de la Uned es apasionante poder hablar de los libros con un profesional..muchas gracias por su articulo!
Gracias por ese comentario tan enriquecedor Marieta.
Yo lo que creo es que hay que diferenciar el sindrome de abstinencia fisico del psiquico. Y es algo que e smuy dificil de discriminar sino imposible para un consumidor de drogas. El tabaco en mi opinión genera un sindrome de abstinencia muy débil, fijate que dormimos 8 horas y no tenemos sindrome durante el sueño, lo primero que deberia afectarse en un sindorme de abstinencia es el sueño.
Yo lo que creo es que los fumadores tenemos horror a dejarlo por dos razones: creemos que lo pasaremos mal o que engordaremos. En realidad el sindrome de abstinencia del tabaco depende mucho de la evaluación que hagamos sobre ella. El cerebro simplmente nos engaña haciendonos anticipar el desastre y eso hace que lo pasemos muy mal sin encender sigarrillos que es lo que realmente deja hábito y no tanto la nicotina aunque es cierto que la nicotina se adhiere a los receptores nicotinicos, pero en tres dias se ha limpiado del todo.
Creo que dejar de fumar es ugual de dificil que dejar cualquier otra cosa que ya se está haciendo pero no es tanto por un problema fisico sino psiquico: nos equivocamos al evaluar las consecuencias y nos proporcionamos placer de otra forma (con comida o ejercicio) a fin de compensar la saliencia de nuestro cerebro.
Es por eso por lo que la homeopatia no puede hacer nada, ya que se trata de un ruido demasiado grande para que desarrolle sus efectos sutiles.
Pero te deseo suerte en el intento.
hola de nuevo paco! Sobre la diferenciación entre adicción física y psicológica, estoy de acuerdo con lo que dices y el argumento del sueño es brutal, pero también hay que considerar que el síndrome de abstinencia “fisico” como tal siempre funciona disparado por un estimulo relacionado con el consumo de la droga,cuando el cuerpo sabe que una situación precede la toma, desencadena las desfensas e incrementa el mono:
si un consumidor de heroína que está acostrumbrado a inyectarse una dosis siempre en compañía,usa la misma dosis inyectándose a solas, probablemente sufra una sobredosis porque la mente y el cuerpo no las vió venir.Su síndrome de abstinencia (llamemosle “físico”)va condicionado con un contexto ambiental y psicológico y por eso creo que aunque una sustancia ya no permenezca en nuestro cuerpo causándonos dependencia, nuestro propio cerebro se ocupa de desequilibrar la química y los neuroreceptores cuando la adicción psicológica continúa,volviéndola física de hecho.
Menos mal que también es sabio y el condicionamiento, cuando se deja de consumir, se desaprende! La saliencia de la que hablabas que compensábamos con comida y ejercicio como bien dices pasa por actitud. Una buena manera de encararlo pasaría por no demonizar la ansiedad como estado temporal de curación, tomándola como una buena inquietud vital para explotar todas las facetas nuevas de no fumadores, me explico: cuando sufrimos por no tener algo en las manos, es agradable pensar que podemos llevar unas piedritas para jugar o hilos para trenzar mientras hablamos, y que probablemente seamos más constantes para hacer algo bonito que cuando no sentíamos esa ansiedad. Es una oportunidad,además no nos daría una expresión gestual muy mala, no?
Ahora bien, tampoco frivolizo con la ansiedad, hay veces que supera, pero entonces no está mal emplear alguna técnica de respiración para bajarla y asumir el control. Hay que armarse de muchas herramientas, pero como estamos inquietos, lo haremos.
El ejercicio como dices también es una mina,creo que al fin y al cabo se trata de canalizar toda esa ansiedad hacia una identidad sin el cigarro en la mano, que luego no necesita de todas esas cosas pero al principio necesita sentirse independiente y como decías, no superada por el miedo a la ansiedad.
Me ha encantao lo de que nos equivocamos al evaluar las consecuencias de dejar el hábito, trabajaré sobre ello..;D
Pero claro, cuándo un médico nos dice todo eso..la pregunta es:¿Nos han educado en una salud autogestionada?Muchas gracias por el espacio!
con lo del médico no me refería a tí paco, iba al hilo de las herramientas y las terapias ofrecidas en las consultas para dejar de fumar…!
Mis felicitaciones por un artículo estupendo. Estaba buscando información sobre por qué han retirado las cepas de Carcinusinum en España y uno de los vínculos me reenviaba aquí. Me ha enriquecido mucho su lectura. Efectivamente, esto es ciencia. Un abrazo y enhorabuena por el trabajo.
He leido el libro del Dr. Emilio Morales “La magia de la homeopatía”. Me ha fascinado por la claridad de exposición entre otros. También leo (fundamentalmente en internet) críticas a la homeopatía, muchas de las cuales se descalifican por si solas. Pero lo que me choca frontalmente es que algunos “críticos” incluyen la homeopatía dentro de este vasto campo irracional (para mi) del esoterismo. ¿Podría Vd. aclararme esta cuestión? Gracias por adelantado Alfredo Ruiz
La homeopatia es una rama desgajada de la medicina por razones que ahora no vienen al caso pero que tiene una caracteristica clinica que la define: los medicamentos que usa no son farmacos en sí sino rastros de información diluidos en agua. Pero además tiene otra caracteristica que se opone a la farmacologia convencional o alopática: los farmacos que usa (la homeopatia) no ejercen su funcion por via quimica por lo que no existen antidepresivos, antiulcerosos, antialgicos ni antinada. El farmaco homeopatico se supone que resuena con una determinada patologia (simili similibus curantur) y ayuda al organismo a recuperar la salud. la razón por la que creo que está asociada al efecto placebo o a la magia es que la homeopatia no encaja bien en el metodo experimental: no es posible diseñar protocolos para demostrar la efectividad de un farmaco por definición: cada enfermo aun de un misma patologia responderá a un farmaco y no a otro.
Personalmente creo que la homeopatia es muy eficaz cuando se acierta con el remedio (esa es la dificultad) y no hace nada cuando te equivocas, lo que sugiere que el efecto placebo no es la causa de su efectividad.
QUISIERA SABER SI EXISTE TRATAMIENTO HOMEOPÁTICO PARA DEJAR DE FUMAR, ME URGE DEJAR ESE VICIO Y NECESITO AYOA. LE TENGO MUCHISIMA FÉ A LA HOMEOPATÍA.
GRACIAS
QUISIERA SABER SI EXISTE TRATAMIENTO HOMEOPÁTICO PARA DEJAR DE FUMAR, ME URGE DEJAR ESE VICIO Y NECESITO AYUDA. LE TENGO MUCHISIMA FÉ A LA HOMEOPATÍA.
GRACIAS
soy una persona que estoy yendo a la homeopatia cerca de 19 años, ahora quisiera saber siendo doctor psiquiatrico como puede ayudar a un joven que tiene adicion a la marihuana, casi no duerme, tiene cambios de temperamento, se cree que tiene mucho atractivo, tiene ese sentimiento de superioridad, cree todo lo que le dicen los amigos, no le gusta que la familia lo abrace ni lo toque. esta estudiando creyo muchas cosas y no paso el semestre. gracias por su ayuda
Hola Doctor
Hace unos dias visité una homeopata unicista por primera vez. El problema que me llevó alli fué mi niña de 4 años, ella siempre ha tenido mucha dificultad para dormirse, desde pequeña nunca durmió bien y tampoco se dormia en el coche como otros niños, la siesta la dejo al año y medio mas ó menos, a pesar de la estricta rutina que desde pequeña la hemos sometido, en fín que ya nosotros también tenemos insonnio, creo que cronico producto a eso,,,,,bueno el caso es que se lo contamos todo a la homeopata y ella le receto Carsinusinum, yo estaba muy contenta y llena de ilusiones porque pensé, creo que por fin hemos encontrado la ayuda que tanto hemos buscado, pero mi sorpresa fué al informarme sobre la sustancia de que esta echo ese remedio, no me gustó nada lo que leí, llamamos a la homeopata y nos dejo que ella pensaba que era lo mejor y que eso no le haria ningun mal si no le hacia bien, pero Doctor yo no voy a darselo y otra vez volvemos a estar en las mismas, estoy muy decepcionada nunca pensé que ese tipo de cosas existieran para curar otras, para mi es terrible pensar en darle eso a mi niña, si me hubiera mandado un remedio con arsenico, mercurio, no sé cualquier cosa de esas sa la habria dado, pero este remedio no, por favor Doctor que me dice usted sobre eso que le comento y que piensa del remedio ? Un saludo
Queridos todos:
He notado que ultimamente existe una proliferacion de mensajes que son en realidad consultas medicas. Este lugar no es el entorno adecuado para tal cosa sino un foro de discusion de ideas y propuestas teoricas sobre distintos temas incluyendo a la homeopatia.
Yo ni siquera soy homeopata sino un teórico de las medicinas alternativas y no atiendo ni en Internet ni en parte alguna pacientes privados.
Por otra parte creo que la relacion medico-paciente es insustituible y es además necesaraiamente vis a vis.Arriesgar sin ver al enfermo es un ejemplo de mala praxis que no estoy dispuesto a cometer.
Os ruego que no me hagais consultas personalizadas y useís este foro para lo que está pensado: discutir sobre las ideas y los prinicipos generales que alumbran las cosas.