Archivos para 14 julio 2010

14
jul
10

Miasmas homeopáticos

Uno de los conceptos más interesantes y tambien controvertidos de las teorizaciones homeopáticas es el concepto de miasma.

Un miasma es segun Hahnemann la impregnación de determinadas enfermedades que han supuesto azotes sanitarios de la humanidad en una especie de memoria celular que las conserva minimizadas, es decir representarian algo asi como una memoria resumida de una enfermedad. Para Hahnemann, los miasmas fundamentales son tres:

  • la psora, que procederia de la impregnación de la sarna y las enfermedades parasitarias de la piel trasmitidas por insectos y parásitos y que se caracterizaría por la hipofunción, debilidad y tambien por su contrario, lo que hoy llamamos hipersensibilidad.
  • la sycosis que representaría la impregnación de la gonorrea en la memoria celular universal, se caracteriza por la proliferación-perversión en forma de quistes, tumores, verrugas pero tambien en el plano mental estaría relacionada con lo que hoy llamamos obsesividad, hiperactividad o reacciones exageradas a acontecimientos de la vida que desequilibran la sycosis. Proliferación celular y proliferación descoordinada de pensamientos son términos equivalentes en la doctrina homeopática..
  • la sifilis que estaria relacionada con la infección sifilitica y que  se caracteriza por la destrucción y la necrosis, en el plano fisico se manifestaria por úlceras y hemorragias y en la mente por destructividad y demencia. las enfermedades degenerativas y autoinmunes son las manifestación patológica de su desequilibrio, asi como las enfermedades mentales más destructivas como algunas formas de esquizofrenia.

En realidad el concepto de miasma no equivale a la enfermedad completa que representa sino más bien a una predisposición, vulnerabilidad o el concepto más moderno de diatésis mucho más cercano a nuestro modo de conceptualizar las enfermedades como un modo de enfermar idiosincrásico al que hay que añadir el estrés es decir la influencia de factores externos a la propia predisposición. Asi hoy aceptamos que las enfermedades son una mezcla causal de una predisposición de varios factores genéticos y de estresores ambientales -modelo diatesis-estrés- junto con algun tipo de reactividad especial que le da personalidad a cada enfermo frente a cada enfermedad (modalidad).

Lo cierto es que el concepto de miasma-diatésis es muy parecido al concepto de dosha de la medicina ayurvédica (vatta, pita y kaffa) y me parece más interesante que nuestro ambiguo concepto de diatesis-estrés porque nos permite pensar como se relacionan  entre si los tres miasmas ( a los que se han unido recientemente el tuberculinico y el canrcerigeno dando por buena la idea de que en los sujetos individuales existen mezclas más o menos disarmónicas de los tres, como resultado de la diversidad genética de la humanidad.

Para Hahnemann la psora es el miasma original, el pecado original de la especie, la impregnación primordial que cabe pensar estuvo relacionada con nuestro contacto y convivencia diaria con parásitos, insectos, animales ponzoñosos, gusanos, lombrices y otros que seguramente amargaron la vida primitiva de nuestros ancestros que desarrollaron estrategias inmunológicas para defenderse de los mismos. Es posible que estas estrategias sean un legado de la psora original.

Aquellos que quieran saber que enfermedades, sintomas o molestias están relacionadas con cada miasma pueden visitar esta monografia.

Pero para mi la idea de miasma está relacionada con la idea ayurvédica de prakriti, es decir al suelo o borde más allá del cual no podemos retroceder, algo que podriamos llamar hoy tambien genética y que cabria identificar con constitución o predisposición. Sin embargo la idea homeopatica va más allá de este concepto de fatalidad genetica pues incluye en su conceptualización a los planes del organismo segun los cuales la enfermedad y sus manifestaciones serian la forma en que los planes de la propia vida se manifestarian cuando entran en contradicción con los planes del indivividuo, es entonces cuando se produce esa disonancia que se ponen en marcha de forma intempestiva,  lo que en otro lugar he llamado arquetipos celulares.(inflamación, necrosis, apoptosis y mitosis)

Y es precisamente en esos planes donde opera precisamente la homeopatia a través de medicamentos que diluidos y homeopatizados dan lugar precisamente a patogenesias (enfermedades) que son las que el organismo precisa externalizar para paradojicamente alcanzar asi la salud.

Dicho de otra forma: un remedio homeopatico no se corresponde a una personalidad sino a una patogenesia, es decir a una toxicidad que se parece a la que provocaria un medicamento determiando a dosis ponderales. Cuando decimos que tal persona es Ignatia, lo que estamos diciendo es que presenta una serie de sintomas parecidos a los que provocaria la intoxicación por Ignatia Amara, un planta tóxica que ya no se usa en medicina salvo en su forma homeopatica.

El remedio homeopatico que mejor se ajusta a cada cual está relacionado con el miasma especifico y existen remedios para cada cual, algunos de los cuales entendemos como drenadores, es decir medicamentos que además de constitutir remedios para una patogenesia son universales para el miasma concreto. Asi:

  • Sulfur es un buen drenador de la psora junto a Pulsatilla o Natrum muriaticum.
  • Thuya o Medorrynum lo son de la sycosis y la tendencia a la proliferación.
  • Mercurius o Syphillinum lo son de la sifilis junto a Nitricum Acidum.
  • Tuberculinum de la tuberculosis
  • Y Carcinosin lo es del miasma del cáncer que se supone es una mezcla disarmónica de todos los demás.

Pero además de eso existen medicamentos que ejercen su influencia en los tres miasmas, pongo el caso de Phosphorus o Natrum muriaticum que pueden provocar virajes entre ellos. Asi hablamos por ejemplo de las tres caras de Phophorus:

  • Un rostro psórico caracterizado por la compasión, la empatia y la cooperación y los temores (o la falta de ellos).
  • Una cara sycósica presidida por la obsesividad pero tambien por la hipomania, el hipererotismo o la hiperactividad mental.
  • Un plano siíilitico -phosphorus apagado- presidida por el agotamiento.

Un tratamiento homeopático deberá ir siempre acompañado de un complementario miasmático que asegure el drenaje de los virajes hacia otro miasma diferente al que se manifestó teniendo en cuenta que cada paciente particular puede poseer en estado latente diatésis que no se hayan manifestado aun debido al predominio de un miasma sobre los demás.

Cada ser humano adulto puede albergar en este sentido una sorpresa a la hora de manifestar su enfermedad que es empujada a la transformación cuando damos un medicamento homeopático.

Y a mi me parece que precisamente este concepto de transformación es el que vale la pena rescatar de las antiguas conceptualizacioens de Hahnemann para ponerlas al dia.

Significa que un individuo adulto cuando enferma, está presentando algo que podemos objetivar, se trata de los sintomas. Pero esos sintomas a su vez pueden representarse como patogenesias con distintos origenes o planos. Un individuo va a presentarse en la consulta con una mezcla de planos bien diferentes que tienen distintos significados, planos que son como capas de cebolla de sucesivas aposiciones patogenesicas y que el médico ha de aprender a discriminar a fin de poder ayudar a su paciente.

Diferenciando sobre todo las modalidades, de los rasgos y los constitucionales. La homeopatía debe aspirar siemprea tocar lo constitucional, el plano más profundo que es el plano que al moverse generará cambios significativos.

Hay que ir de afuera a dentro, es decir de lo más reciente a lo más antiguo, de lo mas superficial a lo mas profundo a fin de evitar las agravaciones y sobre todo de eludir los bloqueos.

Hablamos de bloqueo cuando un medicamento que parece bien elegido no hace ningun efecto. La causa mas frecuente de bloqueos es porque existe otra patología más reciente que se ha añadido a la anterior y que precisa resolverse antes de abordar la nuclear.

Tratar homeopáticamente a alguien es algo muy similar a una disecación anatomica o a  desnudarle: hemos de quitar la ropa mas externa si queremos llegar a ver al paciente desnudo, tal y como era cuando aun era un niño y aun no habia sido contaminado por los automatismos que nos apresan a nosotros los adultos que somos una aposición de multiples patogenesias adheridas y que son las responsables de las contradicciones y polaridades de nuestros sintomas.

05
jul
10

Rompetechos y la ley de la atracción

Hasta hace relativamente poco, la mayor parte de la gente creíamos que los optimistas lo son simplemente porque todo les va bien, y los pesimistas porque todo les va mal. Estábamos imbuidos de una causalidad rectilínea, lineal, estática que tenía sus raíces en los últimos siglos de explicaciones mecanicistas del mundo.

Pero las cosas han cambiado desde que la cuántica dejó de parecer una disciplina exclusiva de licenciados de alto nivel y se mostró como la más generosa y sensible de todas las ciencias, germinando y desplegando su multitud de ramitas hacia prácticamente todos los campos del conocimiento. Algunos aún se resisten a admitir sus innumerables aplicaciones a casi todo, pero, del mismo modo que no es necesario ser micólogo para saber que hay setas venenosas, no es necesario ser físico cuántico para comprender –aunque sea a nivel intuitivo- que de sus principios básicos (complejos y simples a la vez) surge una nueva comprensión del mundo y un nuevo modo de pensar la vida, visión que arrasó la concepción secular de las cosas y nos puso en camino de concebir desde otro prisma desde la mente humana a la célula, pasando por la botánica o cualquier cosa que esté integrada por elementos que vibran y que constituyen sistemas autoorganizados.

Esta idea no es original. Muchos -y me adhiero- piensan que en un futuro que ya está aquí el desconocer las ideas elementales de la física cuántica será tan limitador como puede serlo en nuestros días no hablar inglés o no saber manejar un ordenador. Es por esta razón que desde hace unos años han surgido obras como la famosa película documental “Y tú qué sabes?” (What the bleep do you know?) e incluso libros divulgativos, aunque a nivel más popular, del tipo de “El Secreto”. Pero, sea en el nivel que sea, han dado sus frutos y es por ello que a casi todo el mundo le suena familiar eso que algunos conocen como la “Ley de la Atracción” y, a algunos menos, conceptos como la sincronicidad de Jung o los campos mórficos de Sheldrake. Pero esto no importa ahora.

Rompetechos era un gracioso ejemplo gráfico de un optimista (miope en su caso, para más inri) que, debido a su aplastante miopía, iba generando destrozos y catástrofes a su alrededor pero a quien jamás ocurría nada malo. La Ley de la Atracción se encarnaba en él a la perfección y hasta nos hace pensar en el solipsismo dado que, para él, lo que no alcanzaba a ver simplemente no ocurría, ejemplificando cómo el mundo nos devuelve, como en reflejo, la misma visión con la que lo percibimos, en un flujo contínuo de sucesos en vaivén que, curiosamente, se acoplan como un guante a nuestro modo de ir por él.

Uno de los regalos más conocidos que nos ha hecho la cuántica es el llamado entanglement (entrelazamiento), que viene a enseñarnos que dos partículas alejadas entre sí ya sea un metro o sea kilómetros (en realidad la distancia es irrelevante, según los experimentos llevados a cabo), reaccionan igual y al mismo tiempo al ser intervenida una de ellas. Como saben, un hecho así no tiene ninguna explicación “razonable” en base a las leyes que la física tradicional conocía hasta ahora. Y sin embargo, es así: parecen existir unos hilos invisibles, una malla de causalidades, que correlacionan dos cosas, individuos, o sucesos que –según la lógica lineal- no tienen relación.

Y es ese entanglement o entrelazamiento, esos hilos invisibles, los que vinculan, por ejemplo, a un optimista y lo que le devuelve el mundo. De modo análogo, a una persona pesimista las cosas le irán mal por algo que popularmente llamamos “atraer la desgracia” o lo que la psicología llama “patrones repetitivos”, el psicoanálisis deseos reprimidos y el lenguaje popular “gafes”.

Quizá recuerden la pelicula “Forrest Gump” como ejemplo de un botarate a quien todo le sale bien y parece atraer la buena suerte que a su alrededor se ceba con casi todos aquellos más inteligentes que él mismo.

Rompetechos no creía en el mal, todo lo veía desde un prisma ingenuo (y miope), y no hay duda de que por eso mismo las desgracias jamás le ocurrían a él. Vean cómo incluso a un amenazante león lo tomaba por un cariñoso perrito:

(im

En realidad, en el mundo hay muchos rompetechos y, análogamente, también muchos pesimistas a los cuales todo les irá mal hasta que tomen conciencia de que el mundo y uno mismo estamos conectados por un entrelazamiento que nada sabe de nuestra ya caduca lógica. Es por esta razón que numerosos neurocientíficos ya hablan abiertamente de que es el cerebro el que crea la realidad y no al revés(1), lo cual –estarán de acuerdo- habríamos tomado por una aberración unas décadas atrás(2).

Es posible que si Rompetechos hubiera tenido conocimientos de cuántica le hubiera ocurrido como al cienpiés del cuento oriental, el cual dejó de saber coordinar sus pies en cuanto alguien le preguntó cómo podía hacer algo tan complicado y hubo de pararse a pensarlo. Y esto se debe a que hay principalmente dos vías para llegar a lo mismo pero hemos divinizado y sobresaturado demasiado una de ellas, la del intelecto. Hay cualidades que operan de forma muy distinta según se traten de un don natural pero descontrolado, o bien sean tomadas desde la atalaya de la conciencia.

Es seguro que el intelecto sea un enorme bien, una valiosísima herramienta, pero también es posible que sea necesario pero no suficiente. Si fuéramos conscientes de todas las probabilidades que nos ofrece el mundo en vez de limitarnos a enfocar la que más se ajusta a nuestro modo de verlo(3), quizá entonces también dejaríamos de estar tan subyugados por la materia (ese viejo sueño) y, de paso y lo que es aún mejor, acaso también por el sufrimiento.

Si observan bien la expresión de Thich Quang Duc -un monje budista que eligió inmolarse hace varios años como protesta por la opresión del budismo en Vietnam- comprenderán mejor a qué se refiere este post. No parece creíble que sólo con el intelecto pueda lograrse trascender el sufrimiento, sino que, una vez pasado por él, podemos  ir más allá.

Y más allá posiblemente esté todo entrelazado, entangled.

.

(1) Entrevista a Deepak Chopra aquí

(2) Según Francisco J. Rubia (catedrático de Fisiología de la UCM y autor de diversos libros) está bien establecido que la percepción no es una copia fidedigna de la realidad exterior, sino que sólo una parte se compone de estímulos externos, el resto es aportado por el cerebro. Para más información, ver esta conferencia del Dr. F. Rubia.

(3) En este post de este mismo blog hablamos de probabilidades y enfoques.

02
jul
10

Síntomas homeopáticos: psicopatología sutil

No hay enfermedades sino enfermos

Proverbio médico repetido hasta la saciedad que todos proclaman y pocos practican

Flor acampanada de la Datura estramonium,planta tóxica de uso homeopático

Una de las razones por las que me gusta tanto la homeopatia es porque tambien me gusta mucho la psicopatologia y siempre he sido un enamorado de la vieja psiquiatría europea, aquella que describió los síntomas mentales en profundidad y detalle antes de que todo pereciera en el altar de la psiquiatría pragmática americana y la sucesiva edición de los DSMs.

Los genetistas en la actualidad vuelven a preocuparse por los síntomas recortados, los microsintomas o los sintomas únicos en lugar de atender a los síndromes o a los trastornos mentales completos: una de las razones por las que se vuelve al sintoma es por la razón de que las poblaciones psiquiátricas son heterogéneas es decir son genéticamente distintas aun en la misma enfermedad. En este post hablé precisamente de esta cuestión.

El homeópata es un médico que busca sintomas que identifiquen a un enfermo y no tanto su enfermedad, por ejemplo el rubro “ansiedad” no identifica a nadie (todos podemos tener anisedad) sin embargo el rubro “mejora con los baños calientes” reduce la lista de posibilidades a una minoria.

Es realmente curioso asistir a la confección de una anamnesis homeopática por la búsqueda precisa de ese síntoma que pueda identificar el sufrimiento de un paciente y disecarlo entre miles de otros similares.

Para entender mejor lo que es un sintoma homeopático describiré tres niveles o estratos de búsqueda: los rasgos constitucionales, las modalidades y los estados. Me detendré sobre los dos primeros por considerarlos los más especificos.

Rasgos constitucionales.-

Existen sintomas que pertenecen al primer nivel, son los más dificiles de encontrar, los rasgos constitucionales y son dificiles porque el individuo probablemente ya los ha olvidado y no los refiere sino contaminados por otros aprendizajes ulteriores. En sintomas “generales” es donde vamos a encontrar estos rasgos constitucionales, tambien en el capitulo de “deseos y aversiones”, “miedos” e “ilusiones”.

Exige que la persona se ponga en el nivel de su niño interior y conteste al interrogatorio con la inocencia de un niño. ¿A que tuvo usted miedo cuando era pequeño? ¿A la oscuridad, a los fantasmas, al abandono? Es muy poco probable que un adulto reconozca tener miedo a la oscuridad, pero si ese miedo puede detectarse es un ejemplo de un miedo constitucional, es decir de un rasgo que no ha sido compensado por otros aprendizajes  que los han modificado u oscurecido, es por ello que la busqueda de un sintoma homeopático asi es fundamental y probablemente representa la mayor dificultad en la tarea de un homeopata o un psicopatólogo sutil que en cualquier caso anda buscando la subjetividad individual profunda de su paciente.

Cuando se hace una historia clinica se buscan precisamente estos sintomas recortados, estos sintomas que están señalando hacia una individualidad. La homeopatia me recordó precisamente esta técnica de rebuscar entre este tipo de sintomas que mas que señalar una enfermedad están señalando un enfermo, una idiosincrasia tanto constitucional como reaccional.

Lo mismo sucede con la lateralidad: se trata de algo innato que puede tambien sufrir variaciones. Las personas tenemos una lateralidad definida y cuando nos dañamos tendemos a hacerlo casi siempre en un hemicuerpo y que no tiene nada que ver con la lateralidad neurologica que en cualquier caso es anisotropica (existen al menos tres planos de lateralidad, lo que hace que podamos ser zurdos de pierna pero diestros de mano o de oido). La lateralidad izquierda-derecha o la lateralidad cambiante de Lycopodium (de derecha a izquierda), nos dan una pista de los remedios a utilizar.

La mejor-peor hora del dia es también algo innato y relacionado con la psicocronologia de nuestro organismo: peor al despertar es tipico de Lachesis que duerme mal y el empeoramiento de Sulfur suele ser a media mañana. Arsenicum empeora de noche.

Los deseos alimentarios y las aversiones son tambien constitucionales de no ser por la enorme cantidad de condicionamientos culturales, familiares, étnicos o de simple moda que se dan cita en ellos. Cuando se hace una historia clinica a un adolescente casi todos contestan que sus alimentos preferidos son las pastas o las hamburguesas, es decir comida-basura de esa que por alguna razón tanto agrada a cierta edad. Este tipo de respuesta no está señalando nada y el médico hará bien en pasarla por alto. Otra cosa son determinados deseos o aversiones como el pescado o el marisco tipicos de Phosphorus.

He nombrado al citar a Phophorus el fenómeno de la polaridad (aversión-deseo) que se conceptualizan del mismo modo. La razón de la existencia de estas polaridades que son constantes en los humanos tiene para mi una explicación posible: la existencia de rasgos constitucionales que se han suprimido en favor de otros aprendidos, es bien sabido que los humanos junto con las ratas somos de los pocos animales que podemos construir neofobias, es decir desarrollar un miedo a los alimentos desconocidos o a las estereotipias y preferencias bizarras. Asi se explica que Phosphorus pueda tener deseo de pescado o aversión por el mismo, en realidad el deseo seria algo ligado a su naturaleza mientras la aversión seria algo ambiental que diseminaria en dos polos su preferencia  innata. Afortunadamente la homeopatía considera -como tambien hace el psicoanálisis- tanto la aversión como el deseo como pertenecientes a un mismo origen patogenésico en este caso.

Con todo lo importante es no detenerse demasiado en los alimentos concretos y anotar sobre todo las preferencias con los sabores, por ejemplo la preferencia por el dulce o el chocolate tipicos de Pulsatilla y Lycopodium discriminan mejor que el gusto por un alimento concreto que en cualquier caso puede haber sido condicionado por el hábito. El gusto por el alcohol tambien discrimina mejor (Nux vomica, Sulfur) que cualquier otra bebida, del mismo modo que la sed ardiente de Lycopodium o la ausencia de sed de Pulsatilla o la preferencia por el agua muy fria de Veratrum o Phosphorus o incluso el beber a pequeños tragos de Arsenicum pueden orientar hacia la busqueda del simillinum..

La reacción ante el enfado o el disgusto es tambien muy orientativa de un rasgo constitucional: algunas personas cuando se disgustan buscan activamente el consuelo (Pulsatilla) mientras otras se esconden para llorar amargamente y no buscan ni aceptan consuelo (Natrum muriaticum), son las mismas que prefieren los alimentos salados y el pan y mantienen relaciones ambivalentes con el sol y el agua del mar.

Del mismo modo hay personas que mejoran con el aire libre o el movimiento (Rhus Tox) mientras otras buscan la quietud (Bryonia), otras no toleran los ambientes cargados y se acaloran o enrojecen facilmente (Pulsatilla, Ignatia), otras son frioleras como Nux Vomica y otras muy calurosas (Sulfur)

Uno de los rasgos de personalidad que suele mantenerse tambien constante es la sensibilidad a la admonición: determinadas personas no pueden tolerar que las riñan o les den reprimendas (Phosphorus), incluso pueden llegar a enfermar por tal cosa. En mi opinión esta extrema sensibilidad junto con la sensibilidad a la música de Aurum que incluso llora cuando oye determinado tipo de música o la sensibilidad de Phosphorus son rasgos constitucionales. Algunas personas son muy sensibles a los olores y los ruidos como Sepia o a las picaduras de insectos (Apis, Ledum pallustre)

De todos los rasgos de personalidad conocidos en psicologia me parece que el rasgo “cooperación” es uno de las más independientes del condicionamiento posterior, junto con el “altruismo”,  la “clarividencia” y la “compasión” todos cubiertos por Phosphorus. Del mismo modo los remedios egoístas son tres, Sulfur, Nux Vomica y Lycopodium, es muy probable que el egoismo sea tambien un rasgo constitucional. Tambien considero los celos y la posesividad de Lachesis como constitucionales más allá de la experiencia personal o la exposición a situaciones de celos en la infancia, se trata  de niños que se enferman por celos al nacer un hermanito.

Modalidades.-

Tal y como dije más arriba resulta dificil discriminar un rasgo constitucional de un rasgo aprendido, tanta mas seguridad cuanto mas anclado en la infancia y el desarrollo se incruste el sintoma. Las modalidades se suponen rasgos pero no estoy seguro si responden a estrategias facilitadas genéticamente o bien a tareas aprendidas a posteriori. Por ejemplo es dificil saber si “la mejoria en la playa” de Medorrynum es constitucional o aprendida, tampoco podemos saber si ese sentimiento de culpa que apresa a este medicamento o a Veratrum es o no es constitucional.

En realidad llamamos modalidad a aquello que hace el paciente con su síntoma a fin de mejorarlo, neutralizarlo o derivarlo hacia un determinado esquema cognitivo que le permita experimentarlo desde una posición conocida, desde su patrón de reactividad habitual. El concepto de modalidad está relacionado con el concepto psicoanalitico de defensa y probablemente el uso de unas modalidades u otras participa tanto de factores constitucionales como de aprendizajes facilitados.

Por ejemplo Arsenicum y cualquiera de sus sintomas empeora de noche pero mejora con agua caliente bebida a pequeños sorbos, tambien mejora con los baños calientes. No sabemos si esto es constitucional pero un paciente que presente cualquier sintoma y trate de aliviarse a través de estas estrategias está usando la patogenesia de Arsenicum que provoca además una gran inquietud, sed y una tendencia a la hiperactividad.

El capitulo donde podemos ver mejor las modalidades de los pacientes es el de “trastornos por”, se trata de los trastornos o enfermedades que arrancan a partir de un estrés identificable.

Lo interesante de este capitulo es que nos permite observar de cerca las maniobras del paciente cuando sufre alguna adversidad y que constituye un amplio epígrafe en psicología conocido como trastornos adaptativos o trastornos secundarios a estrés.

La gracia de la homeopatia es que no se conforma con saber que existe una relación entre la injuria y la enfermedad sino que describe múltiples posibilidades que en sí mismas representan modalidades. Asi:

Suponga que asiste a la muerte de un familiar querido, su padre, madre o hermano. Esta perdida puede ser vivida de muchas maneras a pesar de que es sólo eso un acntecimiento estresante por ser una perdida significativa.Todos los sistemas psicológicos aceptan que este acontecimiento puede causar enfermedades tanto fisicas como mentales.

Pero no es sólo el acontecimiento lo que hace enfermar a las personas sino los mecanismos que ponemos en marcha para aliviar, entender o explicarnos esa perdida, asi como las consecuencias que sobre nuestra vida podemos anticipar.

Algunas personas la viven desde la cólera o la rabia, otras desde la indignación, otras desde la pena silenciosa. Puede ser vivido desde la decepción o desde el abandono, desde la traición o desde la perdida de confianza en Dios. cada cual va a hacer algo con ese sentimiento de perdida y es precisamente ese algo (su modalidad) lo que nos está mostrando la subjetividad más profunda del sujeto, es decir sus automatismos emocionales anclados en aprendizajes precoces.

En este caso tomaremos dos sintomas: uno el sintoma objetivo de la perdida y otro la modalidad del paciente en si. Esta modalidad nos va a dar en realidad muchos datos sobre el funcionamiento de su mente dado que esas estrategias emocionales son en realidad automatismos o condicionamientos aprendidos aunque quizá relacionados con su idiosincrasia constitucional. No debemos olvidar que el funcionamiento intrinseco del cerebro (memoria y anticipación) representan las formas de aprendizaje: esos emparejamientos que llamamos condicionamiento que es la forma mas primitiva de aprender que tienen las células, tambien las neuronas.

Esta es la razón por la que determinados patrones tienden a estabilizarse y a repetirse, no tanto porque la personalidad sea de una pieza, estable y para siempre sino porque la tendencia de los humanos es a reaccionar siempre de la misma manera, siguiendo surcos conocidos.

Vale la pena señalar que para este tipo de acontecimientos vamos a encontranos dos medicamentos de tropismo por el SNC, la Staphysagria y la Ignatia Amara.

Un sintoma homeopático es aquello que nos diferencia de los demás, algo perceptual o sensitivo, que casi nunca nadie nos preguntó y a lo que casi nunca prestamos atención y que sin embargo convive con nosotros desde siempre y para siempre en nuestra naturaleza más profunda.




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