No hay enfermedades sino enfermos
Proverbio médico repetido hasta la saciedad que todos proclaman y pocos practican
Flor acampanada de la Datura estramonium,planta tóxica de uso homeopático
Una de las razones por las que me gusta tanto la homeopatia es porque tambien me gusta mucho la psicopatologia y siempre he sido un enamorado de la vieja psiquiatría europea, aquella que describió los síntomas mentales en profundidad y detalle antes de que todo pereciera en el altar de la psiquiatría pragmática americana y la sucesiva edición de los DSMs.
Los genetistas en la actualidad vuelven a preocuparse por los síntomas recortados, los microsintomas o los sintomas únicos en lugar de atender a los síndromes o a los trastornos mentales completos: una de las razones por las que se vuelve al sintoma es por la razón de que las poblaciones psiquiátricas son heterogéneas es decir son genéticamente distintas aun en la misma enfermedad. En este post hablé precisamente de esta cuestión.
El homeópata es un médico que busca sintomas que identifiquen a un enfermo y no tanto su enfermedad, por ejemplo el rubro “ansiedad” no identifica a nadie (todos podemos tener anisedad) sin embargo el rubro “mejora con los baños calientes” reduce la lista de posibilidades a una minoria.
Es realmente curioso asistir a la confección de una anamnesis homeopática por la búsqueda precisa de ese síntoma que pueda identificar el sufrimiento de un paciente y disecarlo entre miles de otros similares.
Para entender mejor lo que es un sintoma homeopático describiré tres niveles o estratos de búsqueda: los rasgos constitucionales, las modalidades y los estados. Me detendré sobre los dos primeros por considerarlos los más especificos.
Rasgos constitucionales.-
Existen sintomas que pertenecen al primer nivel, son los más dificiles de encontrar, los rasgos constitucionales y son dificiles porque el individuo probablemente ya los ha olvidado y no los refiere sino contaminados por otros aprendizajes ulteriores. En sintomas “generales” es donde vamos a encontrar estos rasgos constitucionales, tambien en el capitulo de “deseos y aversiones”, “miedos” e “ilusiones”.
Exige que la persona se ponga en el nivel de su niño interior y conteste al interrogatorio con la inocencia de un niño. ¿A que tuvo usted miedo cuando era pequeño? ¿A la oscuridad, a los fantasmas, al abandono? Es muy poco probable que un adulto reconozca tener miedo a la oscuridad, pero si ese miedo puede detectarse es un ejemplo de un miedo constitucional, es decir de un rasgo que no ha sido compensado por otros aprendizajes que los han modificado u oscurecido, es por ello que la busqueda de un sintoma homeopático asi es fundamental y probablemente representa la mayor dificultad en la tarea de un homeopata o un psicopatólogo sutil que en cualquier caso anda buscando la subjetividad individual profunda de su paciente.
Cuando se hace una historia clinica se buscan precisamente estos sintomas recortados, estos sintomas que están señalando hacia una individualidad. La homeopatia me recordó precisamente esta técnica de rebuscar entre este tipo de sintomas que mas que señalar una enfermedad están señalando un enfermo, una idiosincrasia tanto constitucional como reaccional.
Lo mismo sucede con la lateralidad: se trata de algo innato que puede tambien sufrir variaciones. Las personas tenemos una lateralidad definida y cuando nos dañamos tendemos a hacerlo casi siempre en un hemicuerpo y que no tiene nada que ver con la lateralidad neurologica que en cualquier caso es anisotropica (existen al menos tres planos de lateralidad, lo que hace que podamos ser zurdos de pierna pero diestros de mano o de oido). La lateralidad izquierda-derecha o la lateralidad cambiante de Lycopodium (de derecha a izquierda), nos dan una pista de los remedios a utilizar.
La mejor-peor hora del dia es también algo innato y relacionado con la psicocronologia de nuestro organismo: peor al despertar es tipico de Lachesis que duerme mal y el empeoramiento de Sulfur suele ser a media mañana. Arsenicum empeora de noche.
Los deseos alimentarios y las aversiones son tambien constitucionales de no ser por la enorme cantidad de condicionamientos culturales, familiares, étnicos o de simple moda que se dan cita en ellos. Cuando se hace una historia clinica a un adolescente casi todos contestan que sus alimentos preferidos son las pastas o las hamburguesas, es decir comida-basura de esa que por alguna razón tanto agrada a cierta edad. Este tipo de respuesta no está señalando nada y el médico hará bien en pasarla por alto. Otra cosa son determinados deseos o aversiones como el pescado o el marisco tipicos de Phosphorus.
He nombrado al citar a Phophorus el fenómeno de la polaridad (aversión-deseo) que se conceptualizan del mismo modo. La razón de la existencia de estas polaridades que son constantes en los humanos tiene para mi una explicación posible: la existencia de rasgos constitucionales que se han suprimido en favor de otros aprendidos, es bien sabido que los humanos junto con las ratas somos de los pocos animales que podemos construir neofobias, es decir desarrollar un miedo a los alimentos desconocidos o a las estereotipias y preferencias bizarras. Asi se explica que Phosphorus pueda tener deseo de pescado o aversión por el mismo, en realidad el deseo seria algo ligado a su naturaleza mientras la aversión seria algo ambiental que diseminaria en dos polos su preferencia innata. Afortunadamente la homeopatía considera -como tambien hace el psicoanálisis- tanto la aversión como el deseo como pertenecientes a un mismo origen patogenésico en este caso.
Con todo lo importante es no detenerse demasiado en los alimentos concretos y anotar sobre todo las preferencias con los sabores, por ejemplo la preferencia por el dulce o el chocolate tipicos de Pulsatilla y Lycopodium discriminan mejor que el gusto por un alimento concreto que en cualquier caso puede haber sido condicionado por el hábito. El gusto por el alcohol tambien discrimina mejor (Nux vomica, Sulfur) que cualquier otra bebida, del mismo modo que la sed ardiente de Lycopodium o la ausencia de sed de Pulsatilla o la preferencia por el agua muy fria de Veratrum o Phosphorus o incluso el beber a pequeños tragos de Arsenicum pueden orientar hacia la busqueda del simillinum..
La reacción ante el enfado o el disgusto es tambien muy orientativa de un rasgo constitucional: algunas personas cuando se disgustan buscan activamente el consuelo (Pulsatilla) mientras otras se esconden para llorar amargamente y no buscan ni aceptan consuelo (Natrum muriaticum), son las mismas que prefieren los alimentos salados y el pan y mantienen relaciones ambivalentes con el sol y el agua del mar.
Del mismo modo hay personas que mejoran con el aire libre o el movimiento (Rhus Tox) mientras otras buscan la quietud (Bryonia), otras no toleran los ambientes cargados y se acaloran o enrojecen facilmente (Pulsatilla, Ignatia), otras son frioleras como Nux Vomica y otras muy calurosas (Sulfur)
Uno de los rasgos de personalidad que suele mantenerse tambien constante es la sensibilidad a la admonición: determinadas personas no pueden tolerar que las riñan o les den reprimendas (Phosphorus), incluso pueden llegar a enfermar por tal cosa. En mi opinión esta extrema sensibilidad junto con la sensibilidad a la música de Aurum que incluso llora cuando oye determinado tipo de música o la sensibilidad de Phosphorus son rasgos constitucionales. Algunas personas son muy sensibles a los olores y los ruidos como Sepia o a las picaduras de insectos (Apis, Ledum pallustre)
De todos los rasgos de personalidad conocidos en psicologia me parece que el rasgo “cooperación” es uno de las más independientes del condicionamiento posterior, junto con el “altruismo”, la “clarividencia” y la “compasión” todos cubiertos por Phosphorus. Del mismo modo los remedios egoístas son tres, Sulfur, Nux Vomica y Lycopodium, es muy probable que el egoismo sea tambien un rasgo constitucional. Tambien considero los celos y la posesividad de Lachesis como constitucionales más allá de la experiencia personal o la exposición a situaciones de celos en la infancia, se trata de niños que se enferman por celos al nacer un hermanito.
Modalidades.-
Tal y como dije más arriba resulta dificil discriminar un rasgo constitucional de un rasgo aprendido, tanta mas seguridad cuanto mas anclado en la infancia y el desarrollo se incruste el sintoma. Las modalidades se suponen rasgos pero no estoy seguro si responden a estrategias facilitadas genéticamente o bien a tareas aprendidas a posteriori. Por ejemplo es dificil saber si “la mejoria en la playa” de Medorrynum es constitucional o aprendida, tampoco podemos saber si ese sentimiento de culpa que apresa a este medicamento o a Veratrum es o no es constitucional.
En realidad llamamos modalidad a aquello que hace el paciente con su síntoma a fin de mejorarlo, neutralizarlo o derivarlo hacia un determinado esquema cognitivo que le permita experimentarlo desde una posición conocida, desde su patrón de reactividad habitual. El concepto de modalidad está relacionado con el concepto psicoanalitico de defensa y probablemente el uso de unas modalidades u otras participa tanto de factores constitucionales como de aprendizajes facilitados.
Por ejemplo Arsenicum y cualquiera de sus sintomas empeora de noche pero mejora con agua caliente bebida a pequeños sorbos, tambien mejora con los baños calientes. No sabemos si esto es constitucional pero un paciente que presente cualquier sintoma y trate de aliviarse a través de estas estrategias está usando la patogenesia de Arsenicum que provoca además una gran inquietud, sed y una tendencia a la hiperactividad.
El capitulo donde podemos ver mejor las modalidades de los pacientes es el de “trastornos por”, se trata de los trastornos o enfermedades que arrancan a partir de un estrés identificable.
Lo interesante de este capitulo es que nos permite observar de cerca las maniobras del paciente cuando sufre alguna adversidad y que constituye un amplio epígrafe en psicología conocido como trastornos adaptativos o trastornos secundarios a estrés.
La gracia de la homeopatia es que no se conforma con saber que existe una relación entre la injuria y la enfermedad sino que describe múltiples posibilidades que en sí mismas representan modalidades. Asi:
Suponga que asiste a la muerte de un familiar querido, su padre, madre o hermano. Esta perdida puede ser vivida de muchas maneras a pesar de que es sólo eso un acntecimiento estresante por ser una perdida significativa.Todos los sistemas psicológicos aceptan que este acontecimiento puede causar enfermedades tanto fisicas como mentales.
Pero no es sólo el acontecimiento lo que hace enfermar a las personas sino los mecanismos que ponemos en marcha para aliviar, entender o explicarnos esa perdida, asi como las consecuencias que sobre nuestra vida podemos anticipar.
Algunas personas la viven desde la cólera o la rabia, otras desde la indignación, otras desde la pena silenciosa. Puede ser vivido desde la decepción o desde el abandono, desde la traición o desde la perdida de confianza en Dios. cada cual va a hacer algo con ese sentimiento de perdida y es precisamente ese algo (su modalidad) lo que nos está mostrando la subjetividad más profunda del sujeto, es decir sus automatismos emocionales anclados en aprendizajes precoces.
En este caso tomaremos dos sintomas: uno el sintoma objetivo de la perdida y otro la modalidad del paciente en si. Esta modalidad nos va a dar en realidad muchos datos sobre el funcionamiento de su mente dado que esas estrategias emocionales son en realidad automatismos o condicionamientos aprendidos aunque quizá relacionados con su idiosincrasia constitucional. No debemos olvidar que el funcionamiento intrinseco del cerebro (memoria y anticipación) representan las formas de aprendizaje: esos emparejamientos que llamamos condicionamiento que es la forma mas primitiva de aprender que tienen las células, tambien las neuronas.
Esta es la razón por la que determinados patrones tienden a estabilizarse y a repetirse, no tanto porque la personalidad sea de una pieza, estable y para siempre sino porque la tendencia de los humanos es a reaccionar siempre de la misma manera, siguiendo surcos conocidos.
Vale la pena señalar que para este tipo de acontecimientos vamos a encontranos dos medicamentos de tropismo por el SNC, la Staphysagria y la Ignatia Amara.
Un sintoma homeopático es aquello que nos diferencia de los demás, algo perceptual o sensitivo, que casi nunca nadie nos preguntó y a lo que casi nunca prestamos atención y que sin embargo convive con nosotros desde siempre y para siempre en nuestra naturaleza más profunda.



Tal y como puede observarse lo que sucede es que en una habitación hay un señor que deja unas gafas dentro de un cajón, posteriormente una señora cambia la ubicación de las gafas y las deja en otro lugar, luego el señor vuelve a la escena. La pregunta que se le hace al sujeto que se está explorando es la siguiente. ¿Donde buscará el señor sus gafas?

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