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02
jul
10

Síntomas homeopáticos: psicopatología sutil

No hay enfermedades sino enfermos

Proverbio médico repetido hasta la saciedad que todos proclaman y pocos practican

Flor acampanada de la Datura estramonium,planta tóxica de uso homeopático

Una de las razones por las que me gusta tanto la homeopatia es porque tambien me gusta mucho la psicopatologia y siempre he sido un enamorado de la vieja psiquiatría europea, aquella que describió los síntomas mentales en profundidad y detalle antes de que todo pereciera en el altar de la psiquiatría pragmática americana y la sucesiva edición de los DSMs.

Los genetistas en la actualidad vuelven a preocuparse por los síntomas recortados, los microsintomas o los sintomas únicos en lugar de atender a los síndromes o a los trastornos mentales completos: una de las razones por las que se vuelve al sintoma es por la razón de que las poblaciones psiquiátricas son heterogéneas es decir son genéticamente distintas aun en la misma enfermedad. En este post hablé precisamente de esta cuestión.

El homeópata es un médico que busca sintomas que identifiquen a un enfermo y no tanto su enfermedad, por ejemplo el rubro “ansiedad” no identifica a nadie (todos podemos tener anisedad) sin embargo el rubro “mejora con los baños calientes” reduce la lista de posibilidades a una minoria.

Es realmente curioso asistir a la confección de una anamnesis homeopática por la búsqueda precisa de ese síntoma que pueda identificar el sufrimiento de un paciente y disecarlo entre miles de otros similares.

Para entender mejor lo que es un sintoma homeopático describiré tres niveles o estratos de búsqueda: los rasgos constitucionales, las modalidades y los estados. Me detendré sobre los dos primeros por considerarlos los más especificos.

Rasgos constitucionales.-

Existen sintomas que pertenecen al primer nivel, son los más dificiles de encontrar, los rasgos constitucionales y son dificiles porque el individuo probablemente ya los ha olvidado y no los refiere sino contaminados por otros aprendizajes ulteriores. En sintomas “generales” es donde vamos a encontrar estos rasgos constitucionales, tambien en el capitulo de “deseos y aversiones”, “miedos” e “ilusiones”.

Exige que la persona se ponga en el nivel de su niño interior y conteste al interrogatorio con la inocencia de un niño. ¿A que tuvo usted miedo cuando era pequeño? ¿A la oscuridad, a los fantasmas, al abandono? Es muy poco probable que un adulto reconozca tener miedo a la oscuridad, pero si ese miedo puede detectarse es un ejemplo de un miedo constitucional, es decir de un rasgo que no ha sido compensado por otros aprendizajes  que los han modificado u oscurecido, es por ello que la busqueda de un sintoma homeopático asi es fundamental y probablemente representa la mayor dificultad en la tarea de un homeopata o un psicopatólogo sutil que en cualquier caso anda buscando la subjetividad individual profunda de su paciente.

Cuando se hace una historia clinica se buscan precisamente estos sintomas recortados, estos sintomas que están señalando hacia una individualidad. La homeopatia me recordó precisamente esta técnica de rebuscar entre este tipo de sintomas que mas que señalar una enfermedad están señalando un enfermo, una idiosincrasia tanto constitucional como reaccional.

Lo mismo sucede con la lateralidad: se trata de algo innato que puede tambien sufrir variaciones. Las personas tenemos una lateralidad definida y cuando nos dañamos tendemos a hacerlo casi siempre en un hemicuerpo y que no tiene nada que ver con la lateralidad neurologica que en cualquier caso es anisotropica (existen al menos tres planos de lateralidad, lo que hace que podamos ser zurdos de pierna pero diestros de mano o de oido). La lateralidad izquierda-derecha o la lateralidad cambiante de Lycopodium (de derecha a izquierda), nos dan una pista de los remedios a utilizar.

La mejor-peor hora del dia es también algo innato y relacionado con la psicocronologia de nuestro organismo: peor al despertar es tipico de Lachesis que duerme mal y el empeoramiento de Sulfur suele ser a media mañana. Arsenicum empeora de noche.

Los deseos alimentarios y las aversiones son tambien constitucionales de no ser por la enorme cantidad de condicionamientos culturales, familiares, étnicos o de simple moda que se dan cita en ellos. Cuando se hace una historia clinica a un adolescente casi todos contestan que sus alimentos preferidos son las pastas o las hamburguesas, es decir comida-basura de esa que por alguna razón tanto agrada a cierta edad. Este tipo de respuesta no está señalando nada y el médico hará bien en pasarla por alto. Otra cosa son determinados deseos o aversiones como el pescado o el marisco tipicos de Phosphorus.

He nombrado al citar a Phophorus el fenómeno de la polaridad (aversión-deseo) que se conceptualizan del mismo modo. La razón de la existencia de estas polaridades que son constantes en los humanos tiene para mi una explicación posible: la existencia de rasgos constitucionales que se han suprimido en favor de otros aprendidos, es bien sabido que los humanos junto con las ratas somos de los pocos animales que podemos construir neofobias, es decir desarrollar un miedo a los alimentos desconocidos o a las estereotipias y preferencias bizarras. Asi se explica que Phosphorus pueda tener deseo de pescado o aversión por el mismo, en realidad el deseo seria algo ligado a su naturaleza mientras la aversión seria algo ambiental que diseminaria en dos polos su preferencia  innata. Afortunadamente la homeopatía considera -como tambien hace el psicoanálisis- tanto la aversión como el deseo como pertenecientes a un mismo origen patogenésico en este caso.

Con todo lo importante es no detenerse demasiado en los alimentos concretos y anotar sobre todo las preferencias con los sabores, por ejemplo la preferencia por el dulce o el chocolate tipicos de Pulsatilla y Lycopodium discriminan mejor que el gusto por un alimento concreto que en cualquier caso puede haber sido condicionado por el hábito. El gusto por el alcohol tambien discrimina mejor (Nux vomica, Sulfur) que cualquier otra bebida, del mismo modo que la sed ardiente de Lycopodium o la ausencia de sed de Pulsatilla o la preferencia por el agua muy fria de Veratrum o Phosphorus o incluso el beber a pequeños tragos de Arsenicum pueden orientar hacia la busqueda del simillinum..

La reacción ante el enfado o el disgusto es tambien muy orientativa de un rasgo constitucional: algunas personas cuando se disgustan buscan activamente el consuelo (Pulsatilla) mientras otras se esconden para llorar amargamente y no buscan ni aceptan consuelo (Natrum muriaticum), son las mismas que prefieren los alimentos salados y el pan y mantienen relaciones ambivalentes con el sol y el agua del mar.

Del mismo modo hay personas que mejoran con el aire libre o el movimiento (Rhus Tox) mientras otras buscan la quietud (Bryonia), otras no toleran los ambientes cargados y se acaloran o enrojecen facilmente (Pulsatilla, Ignatia), otras son frioleras como Nux Vomica y otras muy calurosas (Sulfur)

Uno de los rasgos de personalidad que suele mantenerse tambien constante es la sensibilidad a la admonición: determinadas personas no pueden tolerar que las riñan o les den reprimendas (Phosphorus), incluso pueden llegar a enfermar por tal cosa. En mi opinión esta extrema sensibilidad junto con la sensibilidad a la música de Aurum que incluso llora cuando oye determinado tipo de música o la sensibilidad de Phosphorus son rasgos constitucionales. Algunas personas son muy sensibles a los olores y los ruidos como Sepia o a las picaduras de insectos (Apis, Ledum pallustre)

De todos los rasgos de personalidad conocidos en psicologia me parece que el rasgo “cooperación” es uno de las más independientes del condicionamiento posterior, junto con el “altruismo”,  la “clarividencia” y la “compasión” todos cubiertos por Phosphorus. Del mismo modo los remedios egoístas son tres, Sulfur, Nux Vomica y Lycopodium, es muy probable que el egoismo sea tambien un rasgo constitucional. Tambien considero los celos y la posesividad de Lachesis como constitucionales más allá de la experiencia personal o la exposición a situaciones de celos en la infancia, se trata  de niños que se enferman por celos al nacer un hermanito.

Modalidades.-

Tal y como dije más arriba resulta dificil discriminar un rasgo constitucional de un rasgo aprendido, tanta mas seguridad cuanto mas anclado en la infancia y el desarrollo se incruste el sintoma. Las modalidades se suponen rasgos pero no estoy seguro si responden a estrategias facilitadas genéticamente o bien a tareas aprendidas a posteriori. Por ejemplo es dificil saber si “la mejoria en la playa” de Medorrynum es constitucional o aprendida, tampoco podemos saber si ese sentimiento de culpa que apresa a este medicamento o a Veratrum es o no es constitucional.

En realidad llamamos modalidad a aquello que hace el paciente con su síntoma a fin de mejorarlo, neutralizarlo o derivarlo hacia un determinado esquema cognitivo que le permita experimentarlo desde una posición conocida, desde su patrón de reactividad habitual. El concepto de modalidad está relacionado con el concepto psicoanalitico de defensa y probablemente el uso de unas modalidades u otras participa tanto de factores constitucionales como de aprendizajes facilitados.

Por ejemplo Arsenicum y cualquiera de sus sintomas empeora de noche pero mejora con agua caliente bebida a pequeños sorbos, tambien mejora con los baños calientes. No sabemos si esto es constitucional pero un paciente que presente cualquier sintoma y trate de aliviarse a través de estas estrategias está usando la patogenesia de Arsenicum que provoca además una gran inquietud, sed y una tendencia a la hiperactividad.

El capitulo donde podemos ver mejor las modalidades de los pacientes es el de “trastornos por”, se trata de los trastornos o enfermedades que arrancan a partir de un estrés identificable.

Lo interesante de este capitulo es que nos permite observar de cerca las maniobras del paciente cuando sufre alguna adversidad y que constituye un amplio epígrafe en psicología conocido como trastornos adaptativos o trastornos secundarios a estrés.

La gracia de la homeopatia es que no se conforma con saber que existe una relación entre la injuria y la enfermedad sino que describe múltiples posibilidades que en sí mismas representan modalidades. Asi:

Suponga que asiste a la muerte de un familiar querido, su padre, madre o hermano. Esta perdida puede ser vivida de muchas maneras a pesar de que es sólo eso un acntecimiento estresante por ser una perdida significativa.Todos los sistemas psicológicos aceptan que este acontecimiento puede causar enfermedades tanto fisicas como mentales.

Pero no es sólo el acontecimiento lo que hace enfermar a las personas sino los mecanismos que ponemos en marcha para aliviar, entender o explicarnos esa perdida, asi como las consecuencias que sobre nuestra vida podemos anticipar.

Algunas personas la viven desde la cólera o la rabia, otras desde la indignación, otras desde la pena silenciosa. Puede ser vivido desde la decepción o desde el abandono, desde la traición o desde la perdida de confianza en Dios. cada cual va a hacer algo con ese sentimiento de perdida y es precisamente ese algo (su modalidad) lo que nos está mostrando la subjetividad más profunda del sujeto, es decir sus automatismos emocionales anclados en aprendizajes precoces.

En este caso tomaremos dos sintomas: uno el sintoma objetivo de la perdida y otro la modalidad del paciente en si. Esta modalidad nos va a dar en realidad muchos datos sobre el funcionamiento de su mente dado que esas estrategias emocionales son en realidad automatismos o condicionamientos aprendidos aunque quizá relacionados con su idiosincrasia constitucional. No debemos olvidar que el funcionamiento intrinseco del cerebro (memoria y anticipación) representan las formas de aprendizaje: esos emparejamientos que llamamos condicionamiento que es la forma mas primitiva de aprender que tienen las células, tambien las neuronas.

Esta es la razón por la que determinados patrones tienden a estabilizarse y a repetirse, no tanto porque la personalidad sea de una pieza, estable y para siempre sino porque la tendencia de los humanos es a reaccionar siempre de la misma manera, siguiendo surcos conocidos.

Vale la pena señalar que para este tipo de acontecimientos vamos a encontranos dos medicamentos de tropismo por el SNC, la Staphysagria y la Ignatia Amara.

Un sintoma homeopático es aquello que nos diferencia de los demás, algo perceptual o sensitivo, que casi nunca nadie nos preguntó y a lo que casi nunca prestamos atención y que sin embargo convive con nosotros desde siempre y para siempre en nuestra naturaleza más profunda.

11
jun
10

El trabajo con las emociones segun la medicina tradicional china

Nosotros los occidentales estamos acostumbrados a oir que algunas enfermedades mentales son polares, es decir transcurren entre dos polos y por eso llamamos Trastorno bipolar a una curiosa enfermedad ciclica conocida desde la antiguedad que se caracteriza por oscilaciones del humor que en los casos más intensos y graves tiene lugar desde la euforia (mania) hasta la melancolia (depresión), emociones que en nuestro modo de pensar son opuestas aunque no son las únicas como veremos a continuación.

Lo que desconocemos los occidentales es que esta enfermedad del ánimo – el trastorno bipolar- ya habia sido conceptualizada por la tradición médica china, aunque bien es cierto que en su modelo explicativo, la MTC no considera a esta la unica enfermedad polar, sino que como podemos ver en el esquema de más abajo existen cinco polaridades, es decir cinco modos de enfermar oscilantes entre emociones.

Tal y como puede verse en el esquema, a cada emoción corresponde un órgano y una viscera, un sabor, un color, un canal sensorial, una estación de año y un elemento (agua, madera, fuego, metal y tierra). En este modo de pensar cíclico, holistico, dinámico e integral, lo que enfermaria a un individuo seria el personal trasiego que hace con sus emociones, es decir la manera en que inhibe, agota, desplaza o nutre cada una de esas posiciones siguiendo las siguientes leyes que llamaremos las leyes de las cinco polaridades:

Ley de madre-hijo.

Significa que:

1.-Tierra nutre metal

2.-Metal nutre agua

3.- Agua nutre madera

4.-Madera nutre fuego

5.-Fuego nutre tierra

Y por el contrario

El hijo enferma (agota a la madre).

1.-Tierra apaga fuego

2.-Fuego consume madera

3.-Madera consume agua

4.-Agua consume metal

5.-Metal consume tierra.

Ley del abuelo-nieto.-

Si la madre y el hijo se relacionan directamente a través de sus aspectos de nutrición y de desgaste, los opuestos (abuelos) se relacionan de una forma bien distinta: lo hacen controlando a su contrario, es decir estableciendo relaciones bipolares entre ellos. Asi

1.-El fuego controla el metal (la alegria controla la pena , embriagado en lugar de apenado)

2.-El metal controla la madera. (la pena controla la ira, triste en lugar de rabioso)

3.-La madera controla la tierra (La ira controla la reflexión, pensar antes de hacer)

4.-La Tierra controla el agua. (La reflexion controla el miedo, escuchar al otro tiene efectos antimiedo)

5.- El agua controla el fuego (el miedo controla la alegria, sin comentarios)

De estas cinco polaridades la que es más proxima a nuestros modelos explicativos es la primera, es decir el par alegria-pena, sin embargo el resto son bastante desconocidos para nosotros si descontamos la relación entre pena y rabia que sabemos bien que son dos emociones que se relevan en algunos de nuestros pacientes que presentan patologias de la pena (depresiones) cuando en realidad están profundamente airados o enfadados por alguna razón. Entendamos pues que el termino “controla” es algo asi como un eje de retroalimentación de ida y vuelta (bidireccional) entre emociones que son facilmente intercambiables a través del aprendizaje precoz, es decir aquellos aprendizajes que se realizan a través de condicionamientos simples y precoces (arcos reflejos) y que por tanto van a perdurar toda la vida.

Cada una de estas emociones tiene un nombre cuando se presentan en estado patológico, entendiendo la patologia como su exceso o defecto, asi:

1.-La alegria patológica es euforia o exceso de seriedad.

2.-La reflexión patologica es obsesividad y perfeccionismo.

3.-La pena patológica es la melancolía clásica o la depresión.

4.-El miedo patológico es pánico.

5.-La ira excesiva es violencia o cólera.

Visto en términos de psicopatología ya podemos entender las mismas correspondencias:

1.-La euforia controla la melancolía o dicho de una manera más psicológica: la manía es una defensa contra la depresión.

2.- La melancolía controla la ira o bien: la depresión es rabia reprimida.

3.- La cólera controla la reflexión excesiva (las conocida agresividad latente de los obsesivos)

4.–La obsesividad controla el pánico ( el conocido efecto antipánico de las ideas y de las perchas cognitivas). La obsesión es la máscara del miedo.

5.- El pánico controla la euforia (el conocido efecto antipánico del alcohol o las drogas euforizantes)

Aqui podemos de nuevo ver el esquema:

Observe el lector que las flechas rojas son los opuestos (contrarios) tal y como los conceptualizamos nosotros los occidentales y representan la retroalimentación que se deriva del verbo “controlar”, las flechas verdes la función nutricia de madre a hijo y las flechas amarillas la función desgaste de hijo a madre. De modo que existe no una sino 15 polaridades emocionales donde podemos ver como cada una de ellas nutre, desgasta o controla a una emoción diferente.

Para nosotros psicólogos o psiquiatras lo que nos interesa cuando vemos a un enfermo es el diagnóstico, es decir qué es lo que hay enfermo en él, cual es la emoción primaria que enfermó. Nótese que aunque la sintomatología que presenta un enfermo puede ser melancólica (pulmón, pena) no necesarimante su patologia procederá de este sistema sino de cualquier otro relacionado con él, puede que sea el abuelo quien lo enfermara (Fuego, alegria), puede que fuera el déficit de la madre (Tierra, reflexión) o puede que fuera el elemento agua (miedo, riñón) quien lo agotara en su función. Lo cual nos vuelve a introducir en una vieja máxima que aprendí mientras estudiaba psicoanálisis y que dice que las enfermedades son o bien el producto de una carencia o de una toxicidad. En cualquier caso de un desequilibrio o disarmonía entre los cinco elementos.

¿Cómo podemos saber cual es la emoción primaria que enfermó?

Nótese que a cada elemento corresponde también un órgano de los sentidos y un sabor:

1.- Metal, olfato, picante.

2.-Agua, oido, salado.

3.-Madera, vista, ácido.

4.-Fuego, tacto, amargo.

5.- Tierra, gusto, dulce.

La mejor forma y más directa de averiguar cual es el elemento enfermo primario es preguntar sobre cual es el canal de los sentidos preferido por el paciente, es decir aquel con el que disfruta más y mejor. Bien entendido que en ocasiones es bastante fácil porque casi siempre vamos a encontrar un déficit (por ejemplo un déficit visual o un deficit auditivo o una falta de fuerza subjetiva visual u auditiva) pero en otras ocasiones lo que vamos a encontrar es un exceso por ejemplo de olfato (hiperosmia). Naturalmente el déficit no tiene porque ser objetivo y basta con un déficit simbólico, asi hay muchas personas que no escuchan (y por tanto no oyen), este tipo de personas es como si estuvieran sordos y deben ser considerados energéticamente sordos, afectando al elemento Agua, no escuchan porque tiene demasiado miedo.

Y estas personas que no escuchan son precisamente aquellos que presentan disfunciones sociales o presentan sintomas de agresividad, hiperactividad o disforia con un predominio de la ira expresada que procede del miedo (Agua en déficit o Fuego en exceso)

Una vez identificada la emoción primaria tóxica son muchas las cosas que podemos hacer desde el punto de vista psicoterapeutico, pero siguiendo la MTC podemos tambien comenzar por rehabilitar las emociones averiadas a través de sus pares sensoriales. Por ejemplo en la anorexia mental donde existe una averia (aqui hay un mapa de la lengua) casi siempre primaria del elemento Tierra (gusto) que conlleva un exceso de reflexión, obsesividad y perfeccionismo es positivo comenzar por aprender o reaprender a identificar sabores, comenzando por salados, dulces, amargos, ácidos y picantes y sus combinaciones, sin olvidar que tambien los sabores están presidido por la ley de los abuelos  y que ciertos sabores controlan a otros. Asi la preferencia excesiva por el sabor dulce (Tierra) puede ser neutralizada rehabilitando el reconocimiento de su opuesto bloqueado (el ácido de la madera).

Lo importante es nutrir aquello que se encuentre en déficit, y esto puede lograrse de forma directa (nutriendo directamente el déficit primario) o bien bloqueando aquello que está intoxicando el elemento o emoción ad hoc. teniendo en cuenta que la salud consiste en restablecer el equilibrio perdido entre fuerzas elementales y que cada persona tiene unas características que le hacen especial, devolver la salud es devolverle al individuo la capacidad de lidiar con sus emociones primarias sin necesidad de desviarlas a un elemento que no es suyo, a un lugar o espacio que es de otro.

Teniendo en cuenta que el aprendizaje emocional es precoz y que casi siempre se establece en nuestra primera infancia a través de reflejos condicionados (sin critica racional) y de imitaciones parentales es necesario recordar que nuestras emociones suelen ser calcos o borradores de las emociones de nuestros padres y que aprendermos con ellos nuestras modalidades, es decir la forma en que expresaremos esas mismas emociones toda nuestra vida hasta que aprendamos (en el mejor de los casos) estrategias para minimizarlas.

Significa que el miedo de un niño es el miedo que aprendió de su padre o madre, pero la forma (modalidad) en que expresará ese miedo tendrá que ver con su especial idiosincrasia y no tanto con la modalidad parental. Asi un niño puede expresar sus miedo al abandono a través de la pelea, mientras que su madre lo puede estar expresando con una enfermedad crónica de la piel.

Trabajar con las emociones significa reconocer las emociones como genuinas y usar los mecanismos de entrada sensorial para sanarlas, no solamente a través de las palabras como hacemos en las terapias convencionales sino muchas veces a través de los organos de los sentidos, el uso del color, la rehabilitación del gusto, la acupuntura, la MTC (medicina tradicional china) y la homeopatia por citar solo algunas de las más conocidas.

28
oct
09

Ideas coemergentes y falsas creencias

Una falsa creencia puede definirse como una creencia que se apoya en algo no verificable. La definición que da la wiki está aqui:

La idea de falsa creencia fue acuñada por el psicólogo Albert Ellis, se basa en la teoría de que todos los seres humanos reciben a lo largo de su ontogenia (evolución de vida), información parcializada e indemostrable. Esto provoca reacciones emocionales inapropiadas o exageradas, que pueden mermar nuestro objetivo de sobrevivir primero y ser feliz en nuestra vida cotidiana.

Existen ciertas creencias falsas que están relacionadas con la teoria de la mente es decir en la convicción (o falta de convicción) de que el resto de seres humanos tienen un mente con planes, intenciones  y propósitos que pueden no coincidir con los nuestros. Me gustaria ponerles como ejemplo estas viñetas que se utilizan para explorar la falta de una teoria de la mente en los niños autistas.

tarea-de-primer-ordenTal y como puede observarse lo que sucede es que en una habitación hay un señor que deja unas gafas dentro de un cajón, posteriormente una señora cambia la ubicación de las gafas y las deja en otro lugar, luego el señor vuelve a la escena. La pregunta que se le hace al sujeto que se está explorando es la siguiente. ¿Donde buscará el señor sus gafas?

Si el entrevistado tiene una “teoria de la mente” dirá que las buscará alli donde las dejó, es decir en la mesa, pero si el sujeto explorado tiene un déficit de la teoria de la mente dirá que las buscará alli donde las escondió la señora. La razón es que este ultimo sujeto no sabe discriminar entre el pensamiento del señor y el suyo propio que ha contemplado toda la escena, confundirá las intenciones del sujeto con las suyas.

La falta o déficit de una teoria de la mente tiene como consecuencia la construcción de creencias falsas, pero no solo estas creencias pueden formarse por falta de una teoria de la mente sino que las más de las veces se construyen por mimetismo social, simplemente damos por buenas las definiciones que nos llegan de los medios, la politica, la television, la ciencia, la religión, la economía o de cualquier otra autoridad social. Podemos llegar a creer cualquier mentira siempre y cuando sea una mentira compartida por muchos.

En esta web hay un buen resumen del documental llamado “La trampa” de Adam Curtis que cuenta como las ideas en que se basan ciertas creencias falsas que sostenemos casi todos nosotros no surgen del vacío sino que se encadenan unas con otras y coemergen. Son por asi decir coetáneas: la teoria de los juegos y la disuasión nuclear, el materialismo individualista de nuestro tiempo, la invención de la psiquiatria computarizada y basada en cuestionarios y clasificaciones operativas tipo DSM, la teoría del gen egoísta, la corrupción financiera en alianza o no con la politica, la determinación genética de la conducta y la explosión del negocio de los psicofármacos y tambien la aparición de nuevas enfermedades no son debidas al azar sino consecuencia de sistemas de pensamiento que proceden de entender la libertad como un valor amputado en aras de la comodidad.

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Algunas falsedades.-

  • Es falso que seamos egoistas, materialistas e individualistas, si los somos es porque creemos serlo y porque creemos que esa es la mejor estrategia para sobrevivir.
  • Es falso que los genes planeen estrategias por sí mismos.
  • Es falso que los seres humanos seamos máquinas predecibles o nuestra mente un ordenador que procesa algoritmos. O nuestro cuerpo un simple transportadior de genes.
  • Es falso que exista una determinación genética del comportamiento humano para todos los casos.
  • Es falso que todo malestar o sentimiento incómodo pueda ser categorizado como una enfermedad a tratar.
  • Es falso que la psiquiatria quepa en un manual o en un cuestionario.
  • Es falso que la voluntad humana pueda ser categorizada o modelizada a través de números u operaciones matemáticas.
  • Es falso que la politica deba desertar en favor de la economia para favorecer el crecimiento y el progreso.
  • Es falso que la ciencia llegará un dia a resolver todos los problemas del hombre.

Es cierto que somos capces de construir creencias de todo tipo y que estamos sometidos constantemente a la tentación de tratar como verdades absolutas las más grandes falacias, sólo necesitamos un caldo de cultivo social que las sostenga y un experto bendecido por los medios que las promulgue.

04
sep
09

Homeopatía y psicoterapia

hormiga y neurona

Durante mas de 15 años ejercí la psicoterapia con una metodología ecléctica inspirada en el psicoanálisis aunque fuertemente influida también por posiciones humanistas. Me formé en una época donde ya se conocían algunas razones por las que la psicoterapia era o no efectiva. Después de muchos años donde la pugna se dio entre posiciones conductuales y psicoanalíticas, gran parte de mi actividad profesional discurrió en un entorno donde la integración era el modelo que parecia acercarse más al ideal.

Ya se conocia por aquel entonces que:

  • Todas las psicoterapias eran igualmente efectivas, no existía ninguna hegemonia de unas sobre otras.
  • La variable critica parecia reposar más en el terapeuta que en la técnica.
  • Las psicoterapias funcionaban por razones bien distintas a las que sostenían sus defensores muchas veces por razones desconocidas.
  • Las psicoterapias verbales precisaban de cierto “gusto psicológico” y compromiso por parte de los pacientes, una especie de vocación incrustada en su conciencia que corrientemente no existía en los pacientes más graves.
  • La verbalización de los problemas, la reconstrucción cognitiva de lo vivído, el análisis de la transferencia, la catarsis emocional y la provisión de nueva información pos si mismas parecian no ser suficientes para algunos pacientes.

Había algo que se nos estaba escapando, algo que no era verbal y que no dependía de la reconstrucción cognitiva o emocional.

En esa práctica psicoterapéutica de unos 20 años aprendí algunas cosas sobre “como se curan los pacientes” y por qué otros pacientes no mejoran con la psicoterapia a pesar de los esfuerzos, también aprendí algunas cosas del por qué algunos pacientes empeoran con la psicoterapia.

No cabe ninguna duda de que la psicoterapia es efectiva por la información que fluye entre dos personas y que no es necesariamente verbal. No puede atribuirse todo su potencial curativo ni a la energía, ni a nada material pues usualmente no se usan fármacos. También es cierto que no podemos prescindir del llamado efecto placebo o de la sugestión pura y simple (presentes en todas las interacciones humanas) sin embargo y a pesar de las ideas de algunos autores como Eysenck -el padre de la idea de que en la psicoterapia sólo existe efecto placebo- la psicoterapia es algo más que efecto placebo y contiene en su proceder virajes a veces imprevisibles que se encuentran más allá de él.

Hoy, las psicoterapias han pretendido alcanzar un cierto estatuto cientifico y es por eso que han dejado de ser artesanales y han optado por una cierta protocolización. Algunos terapeutas protocolizan sus intervenciones de tal forma que son capaces de manejar las interacciones con sus pacientes de un modo más comprensible para ellos mismos. Sin embargo la efectividad de la psicoterapia suele ser la misma y es mayor cuanto mayor es la experiencia del terapeuta y su capacidad para empatizar con un amplio grupo de desórdenes mentales o psicosomáticos.

Por razones personales dejé de ejercer la psicoterapia y entré en contacto con la homeopatía de la que por aquel entonces no sabia una palabra. Me di cuenta de que existían ciertos paralelismos entre la psicoterapia que yo practicaba y el ejercicio de la homeopatía.

Una de las ideas que comparten ambas disciplinas es el papel que juegan los síntomas y su relacion con la enfermedad. Para los médicos y para muchos psicólogos el síntoma es la expresión de una enfermedad, algo asi como su forma. Podemos reconocer las enfermedades por los molestos y disfuncionales síntomas, de lo que se trata en una terapia médica o psicológica es de hacerlos desaparecer o al menos disminuir su intensidad o adaptarse a ellos.

Para un terapeuta formado psicodinámicamente o un homeópata el síntoma es el proceso biológico puesto en marcha por el organismo vivo para deshacerse de la enfermedad.

Dicho de otro modo: el síntoma nos orienta hacia una enfermedad pero también aprendimos a verlo en clave de autocuración, representa los intentos del organismo -a veces fallidos-  por curarse.

Si esto último es cierto, curarse no implicaria necesariamente suprimir los sintomas sino aprovecharse de ellos para impulsar la curación en un determinado sentido.

Usualmente los síntomas pueden dividirse en dos grandes grupos: los agudos y los que acompañan a una enfermedad crónica, lo que precisa de una teorización acerca de qué cosa es una enfermedad aguda y qué cosa es la cronicidad.

Nuestra tendencia como médicos es considerar que las enfermedades crónicas son consecuencia de una enfermedad aguda que no se trató correctamente o no desapareció del todo o bien que en la evolución de las enfermedades crónicas se dan recidivas, es decir reagudizaciones que es necesario suprimir para que la enfermedad pierda virulencia.

Me di cuenta precisamente tratando pacientes con psicoterapia que esta supresión de sintomas agudos era un error y que precisamente el episodio agudo es una oportunidad para curarse. ¿Qué hacer con esas personas normaloides que dicen que no tienen ningun problema y que desarrollan enfermedades psicosomáticas o viven todo el tiempo enredados en la ansiedad o la depresión? ¿es verdad que estas personas no tienen ningún problema?

Claro que los tienen, todos tenemos problemas solo que algunas personas se han especializado en ocultarlos o negarlos de tal modo que viven ajenos a ellos y son incapaces de verbalizarlos. Este tipo de personas alexitímicas son propensos a desarrollar enfermedades psicosomáticas, en una psicoterapia no hay más remedio que descompensarlos, es decir conseguir que hagan una enfermedad aguda.

Toda enfermedad crónica sueña con convertirse en una enfermedad aguda.

Y eso es precisamente lo que hace la homeopatia: inocular una enfermedad aguda en condiciones controladas a través de un veneno diluido infinitesimalmente que ha perdido su capacidad tóxica química pero guarda algo que representa una información, un simillinum, un parecido con la enfermedad que sufre el paciente como la hormiga se parece a la neurona de la fotografía de arriba.

Pero para entender mejor el concepto de enfermedad aguda y enfermedad crónica es necesario retomar un concepto físico fundamental: me refiero e la segunda ley de la termodinámica que gobierna a los organismos vivos y que dice asi: desde el punto de vista termodinámico todos los sistemas tienden hacia su destrucción a través de la ganancia de entropía.

La ganancia de entropía tiene que ver con el orden y el supremo orden es el inorgánico es decir la muerte. Es posible decir que la muerte es el punto hacia el que tienden todos los seres vivos y que se produce a través de la ganancia de entropia. La neguentropia, es decir el balance negativo de entropia sería el punto opuesto en el que el sistema ha perdido energia y ha ganado información y que a veces llamamos desorden.

Es importante saber que los estados neguentrópicos son estados en los que los sistemas poseen una mayor información y que se caracterizan todos ellos por un estado de baja energía es decir por fatigabilidad. La estabilidad no informa de nada, la inestabilidad y el desorden contienen información sistémica que pueden traspasar a otro sistema biológico.

Desde este punto de vista la enfermedad señala algo, es decir informa sobre algo mucho más que la salud que por ser estable no contiene en si misma información. La enfermedad es desorden.

Sin embargo las enfermedades se graduan según una escala relacionada con el punto de desorden (neguentropia) que acumulan. Asi las enfermedades crónicas se encuentran más lejos de la estabilidad que las enfermedades agudas. Las enfermedades agudas, por ejemplo en los niños se encuentran muy cercanas a la salud, basta a veces un dia o dos de fiebre alta para que el niño recupere su estabilidad anterior, hablamos entonces de restitutio ad integrum, la recuperacion de las condiciones iniciales.

En la enfermedad aguda el sujeto puede recuperar sus condiciones iniciales (su estado anterior a la enfermedad) sin embargo en la enfermedad crónica es imposible recuperar más que el estado anterior de la última bifurcación.

Y sucede por una razón: porque a veces la enfermedad crónica se reajusta y organiza en torno a unas condiciones cercanas a la estabilidad: un estado disipativo, el orden en el desorden.

De manera que podemos teorizar que las enfermedades son estados alejados de la estabilidad y que dependen de las condiciones iniciales tal y como sabemos desde Prigogyne. Determinadas enfermedades serian reversibles (restitutio ad integrum) y otras por el contrario solo pueden retroceder hasta la ultima bifurcación que es aquel punto donde el sistema se desequilibró tratando de encontrar una nueva estabilidad en el desorden, algo que el propio Prigogyne describió como estructuras disipativas que son un buen modelo para entender la cronicidad.

Es por esta razón que las enfermedades crónicas son tan estables aun dentro de un entorno de baja energía y de malestar: es posible hablar de una reorganización de la enfermedad dentro de la propia enfermedad que la vuelve dócil y aparentemente inmóvil.

Es por eso que la psicoterapia y tambien la homeopatía a veces agravan a los pacientes pues obligan a la enfermedad a descompensarse y a buscar una nueva reorganización a veces haciendo una reagudización y otras veces empeorando los sintomas sin evidencia alguna de agudización.

Hasta el mismísimo Freud describió este asunto en “Analisis terminable e interminable” y que bautizó con el nombre de “reacción terapeutica negativa”, una especie de resistencia heroica del sistema que no se resignaba a abandonar la estabilidad ganada en la enfermedad. Freud pensaba -no sin cierta intuición- que esta reacción se debia al masoquismo primario, es decir a una especie de pulsión de muerte que se opondría a la pulsion libidinal que era en teoria la que llevaba el proceso analítico adelante.

Y no andaba equivocado del todo porque en realidad lo que está en juego en una enfermedad es precisamente la ganancia o perdida de entropia, es decir la aproximación o distanciamiento del equilibrio y ya sabemos que el supremo equilibrio, el supremo orden es la muerte. Para un paciente con una enfermedad aguda, pongamos por caso una amigdalitis, su cercania con el equilibrio se logrará después de superar la crisis, pero para un enfermo diabético ,una enfermedad aguda no le curará de su diabetes sino que le llevará al punto en que estaba en su ultima bifurcación, un punto que en cualquier caso para él no es la restitución sino quizá un estado peor en el sentido de que la enfermedad aguda puede activar otras enfermedades que sólo se manifiestan en un estado de neguentropía.

De manera que la pulsión de muerte freudiana no existe, lo que existe es una tendencia a la estabilidad en todos los niveles energéticos, aun en los más bajos lo que se traduce en una viscosa adherencia a la enfermedad.

Significa que no es que las enfermedades agudas o el estrés causen enfermedades por sí mismas sino que propician la emergencia de otras enfermedades que no se hubieran manifestado de no alcanzar un estado lejano al equilibrio, un estado neguentrópico, pues son precisamente estos estados de entropía negativa (que poseen mayor información) los que propician y activan todas las vulnerabilidades genéticas.

En realidad para que una vulnerabilidad genética se manifieste es necesario una información externa que sólo se producirá en un estado neguentrópico.

Es esta la razón por la que todas las pulgas suelen ir al mismo perro. No es que las enfermedades agudas causen las crónicas sino el estado del sistema alejado del equilibrio. Por la misma razón el estrés prolongado al disminuir la entropía del sistema pone al organismo en condiciones de enfermar a cualquier vulnerabilidad.

Y es por eso que el tratamiento de las enfermedades crónicas debe hacer por capas, de dentro afuera, tal y como recomiendan los homeópatas, del sintoma más nuevo al mas antiguo, recorriendo hacia atrás como en una cebolla todas sus capas hasta llegar a la ultima bifurcación donde el sistema ya no puede ser recobrado, decimos entonces que el estado del paciente es irreversible. Por ejemplo no podemos curar una diabetes tipo 1 con fármacos, ni homeopáticos ni de cualesquiera otra naturaleza, ni una esquizofrenia crónica con ningún método pues siempre nos dariamos de bruces con una última capa de la cebolla que resultaria impermeable. Algo que los psicoanalistas denominan acertadamente mediante una metáfora mineral: “la roca de la castración”

Sin embargo si podemos aprovechar una reagudización de la esquizofrenia o un primer episodio psicótico para conseguir un estado de reequilibrio del sistema que no implique una perdida de entropía eludiendo asi la cronicidad. Pienso que los tratamientos del futuro deberán contar con este esquema: intervención en crisis durante los episodios agudos y darle una mayor importancia a las manifestaciones sintomáticas de la enfermedad como algo genuino -que indica un esfuerzo sanador- y no sólo como algo a suprimir.

Clinicamente está bien establecido desde la época clásica que las esquizofrenias tienen mejor pronóstico cuando debutan con un episodio agudo y desorganizado que cuando debutan de forma insidiosa con síntomas negativos y poco claros , las formas tormentosas suelen tener mejor pronóstico que las formas apagadas. Si nos limitamos a oscurecer el curso natural de la enfermedad taponándola con psicofármacos lo que estamos oscureciendo a largo plazo es la evolución de esta enfermedad hacia la cronicidad.

El tratamiento ideal seria la no-supresión de los síntomas y la intervención psicoterapeutica debería limitarse a acompañar al paciente en su brote agudo hasta que fuera capaz de integrarlo en su psiquismo no como un cuerpo extraño a enquistar sino como una experiencia existencial que como todas las demás ha de integrarse narrativamente. Los psicofármacos convencionales lo que hacen es imponer su poderío químico taponando los esfuerzos del cerebro en evacuar las irrupciones caóticas que proceden del inconsciente.

Una enfermedad mental es siempre una irrupción del caos en el psiquismo vigil y consciente, una expresión de desorden que es la forma como la naturaleza busca de nuevo un renacimiento después de una experiencia emocional devastadora. Una especie de sueño que no pudo ser soñado.

Toda la medicina alopática funciona de este modo, un fármaco es una sustancia química que con independencia de su idoneidad en un proceso cualquiera tiene una diana terapéutica. Por ejemplo los inhibidores de la recaptación de serotonina tan prescritos hoy en dia, contienen como todos los sistema quimicos señales y ruidos. La señal es inequívoca -bloquean la recaptación de serotonina en las sinapsis- y lo hacen con independencia de si el cerebro tiene o no la suficiente serotonina para funcionar adecuadamente. Van a ligarse obligatoriamente a determinados receptores aumentando la disponibilidad de serotonina.

Pero aumentar la disponibilidad del cerebro de la serotonina tiene un peaje biológico puesto que es imposible estimular un sistema y dejar intactos a los demás: al aumentar la serotonina en determinadas sinapsis estamos modificando todo el sistema cerebral. Lo estamos reseteando puesto que el cerebro sometido al bombardeo de los inhibidores tratará de adaptarse a la nueva situación, no solamente fabricando más receptores para la serotonina sino enmudeciendo a unos y estimulando a otros neurotransmisores.

No existen tratamientos específicos cuando introducimos un psicofármaco en el organismo y cuya diana está en el cerebro, todo el sistema se ve afectado por el ruido informativo que causa la molécula: modificar solo un sistema es una ilusión de la psicofarmacología.

Y a veces, sin embargo, en un paciente deprimido este desbarajuste le mejora la depresión. No sabemos por qué pero es posible especular que es el ruido precisamente el que obliga al cerebro a reajustarse y a veces este reajuste provoca una mejoria clinica como probablemente suceda con la terapia electroconvulsiva.

En conclusión la psicoterapia y la homeopatía comparten no pocos presupuestos sobre el hecho de enfermar y sobre el hecho de sanar, tambien son de señalar las correspondencias entre sus respectivas visiones sobre la cronicidad y la resolución de la enfermedad entendiendo los sintomas como expresión de un intento biológico por alcanzar un estado termodinámico cercano al equilibrio.

Bibliografia:

Este post se ha realizado bajo la inspiración de textos del Dr Gebauer sobre sus investigaciones sobre el mecanismo de acción de la homeopatía a las que remito al lector interesado en profundizar sobre estos aspectos:

Homeopatia, enzimas e información

Una nueva teoria sobre las diluciones infinitesimales

17
jul
09

Impurezas cognitivas y homeopatía

Este blog recibe numerosas entradas de personas que buscan información sobre homeopatía y que dejan comentarios y preguntas en cada uno de los post dedicados a este menester.

Muchas veces no contesto estas consultas por dos razones, la primera de ellas es que este no es el lugar para hacer consultas especificas e individuales. La segunda razón es porque yo no soy homeópata sino un simple aficionado.

Lo que yo soy es psiquiatra y llegué a la homeopatía movido por mi insaciable curiosidad. Utilizo una docena de remedios homeopáticos para tratar síntomas inabordables por otros medios o que no responden a los tratamientos convencionales  o generan molestias  o efectos secundarios intolerables.

De manera que soy un heterodoxo y utilizo la homeopatía como si fuera alopatía, usando remedios de forma sintomática, algunas veces -cuando lo tengo muy claro- utilizo remedios constitucionales pero la mayor parte de las veces el uso que doy a estas alternativas terapéuticas es el síntoma raro, los síntomas reactivos a alguna emoción reciente, o aquellos microsíntomas que no están en el espectro de lo abordable de forma alopática. Un ejemplo de estos últimos síntomas que no merecen la atención de los médicos convencionales es éste: “dolores quemantes que mejoran con el frío”, una indicación para el Arsenicum album.

Es por eso que celebré los protocolos Banerji pues permitían una prescripción de la homeopatía mas acorde con el sentir médico que procede según esta secuencia: anamnesis-diagnóstico-tratamiento. Una secuencia que es mejorable seguramente pero que se encuentra tan incrustada entre la tradición médica que es imposible obviarla.

Hace algún tiempo subí en este mismo blog un post de algunas indicaciones poco conocidas sobre medicamentos homeopáticos que según mi experiencia me habían resultado útiles para tratar algunos síntomas psiquiátricos que presentaban mis pacientes. Se trata, efectivamente, de mi experiencia, en ningún caso de una especulación teórica, todo lo que digo aqui procede de mi experiencia y es por eso que no suelo contestar a los que me hacen preguntas que no se encuentran entre lo que llamo mi experiencia personal. Ellos sabrán disculparme.

La red está plagada de discusiones acerca de la homeopatía, desde aquellos que la defienden con unos u otros argumentos hasta los que piensan que no es más que un placebo. Yo quiero aportar aquí mi opinión:

Descocemos como funcionan esas microdosis de venenos que llamamos medicamentos homeopáticos, pero una cosa he aprendido: su relación con el efecto más duro del placebo es cuestionable. De ser efectiva por efecto-placebo o perjudicial por el efecto-nocebo la homeopatía se comporta de una forma muy rara.

La primera evidencia es que no son de esperar resultados con cualquier medicamento sino tan sólo con aquellos que han demostrado su eficacia contra un síntoma determinado. Y así y todo, con una buena elección de por medio podemos encontrarnos con que nuestro paciente no ha notado ninguna mejoría.

Dicho de otra manera la homeopatía es seguramente menos eficaz que el placebo en las patologías complejas, sus efectos no son aditivos, ni existen superposiciones como sucede con los medicamentos alopáticos que deben -al menos entre los antidepresivos- un 30% de su acción al efecto placebo y otro 25 % a factores inespecíficos.

¿Como es posible que la homeopatía sea tan efectiva en los animales, plantas, niños o dementes?

Una de las cosas que desde siempre me llamó la atención respecto a la homeopatía es que era mucho más eficaz en aquellas personas que no mantenían opiniones dogmáticas sobre su malestar. Ese tipo de personas que no se encuentran contaminados por la yatrogenia social y mantienen abierto un sistema de exploración de lo novedoso pero que tampoco militan contra la ciencia oficial. Poco a poco fuí objetivando que las personas que mantienen puntos de vista fuertemente cartesianos o mecanicistas, opiniones genéticas sobre su malestar o creencias contaminadas a partir del contagio social son resistentes a ella.

Las certezas sobre el malestar crean resistencias contra la salud.

Del mismo modo lo son aquellas patologías que implican recompensas cerebrales antagónicas con los propósitos de la salud. Es muy difícil tratar con homeopatía una adicción a drogas, una esquizofrenia o una anorexia mental y lo es porque el cerebro se encuentra ocupado con saliencias farmacológicas o con cogniciones tóxicas de tal modo que el medicamento homeopático no puede ejercer su función de poner en marcha la cascada curativa que es siempre paulatina, se produce a partir de pequeños cambios imperceptibles que poco a poco van sumando sus efectos hasta conseguir la curación.

Pondré un ejemplo:

Nadie puede dejar de fumar con homeopatía por una razón fundamental:

El que quiere dejar de fumar no lo hace por si solo porque teme los síntomas de la abstinencia, el malestar que seguirá necesariamente – según él-  al abandono del cigarrillo, un miedo que le disuade una y otra vez para hacerlo. Algunas personas son capaces de dejar de fumar con apoyo psicológico o con el concurso de ciertos fármacos (como el bupropion) que estimulan el sistema dopaminérgico y sitúan al ex-fumador en una continuo estado de hiperactividad o elación. El paciente no nota el ruido de su abstinencia pero si el ruido del bupropion -que se hace de notar- y sabe , por este ruido, que está haciendo algo para mitigar su estado de malestar. Con la homeopatia no lo logrará, pues la homeopatia no contiene ruido (estimulación dopaminérgica) por lo que deberá enfrentar su temor al abandono del tabaco sin ningún amuleto protector, es decir sin ningún efecto secundario sobreañadido.

Dicho de otro modo: los efectos secundarios de los fármacos tienen efecto-placebo.

Y aunque existen algunos medicamentos homeópaticos que son antídotos del tabaco (caladium seguinum o el tabacum) estos ni proporcionan placer ni por otra parte proporcionarán efecto secundario alguno por lo que el fumador quedará decepcionado y solo frente a su temor. Son, por esta razón, muy poco eficaces.

Dicho de otra manera ningún medicamento homeopático puede desplazar al tabaco ni a ninguna droga de síntesis del lugar que ocupa en el cerebro, más bien es de esperar el efecto contrario. Lo mismo sucede con algunas cogniciones que más arriba llamé impurezas.

El medicamento homeopático seguramente representa una información muy débil que en contacto con el cuerpo desencadena una tormenta -un vórtice- de reacciones que empujan al organismo hacia la restitutio ad integrum en algunos casos y en otros hacia la desaparición del síntoma a través del conocido mecanismo “simili similibus curantur“.

Pero esa pequeña información que viaja en un gránulo no puede empujar el ruido de las drogas de abuso o las creencias instaladas en forma de convicción o cuando el cerebro se encuentra recompensado por ayunos, exceso de ejercicio, vómitos autoprovocados, convicciones tóxicas u otro tipo de agresiones que realizamos contra nuestro cuerpo. A más ruido menos posibilidad de que la homeopatía funcione.

Como regla general hay que saber que un organismo sometido a un tratamiento con psicotropos muy difícilmente responderá a la homeopatía, sencillamente el sistema se encuentra paralizado.

Lo mismo sucede con organismos depauperados o inanes: la delgadez extrema, el agotamiento físico, la inanición o la caquexia no son los mejores terrenos para que la homeopatía despliegue su potencialidad restauradora del fluir vital, en estos casos -antes al contrario- podemos agravar la situación.

A este fenómeno de detención del fluir vital le llaman los homeópatas: bloqueo.

El bloqueo es el mismo fenómeno que como psiquiatra he evidenciado en numerosas ocasiones: el paciente es inabordable, bien porque está enfadado, estuporoso, inconsciente, demasiado perturbado para ser explorado o bien en esa situación que llamamos “estado precontemplativo”, es decir un estado donde el paciente ignora o niega que tenga una enfermedad.

Esa falta de conciencia de enfermedad es algo muy parecido al bloqueo, simplemente el paciente es refractario a cualquier abordaje y hay que esperar el momento propicio para prescribir cualquier cosa, también en el curso de una psicoterapia: decir la verdad al paciente no resuelve su problema, pues debe de haber una preparación, una tarea a realizar antes de enfrentar la verdad, una tarea de fortalecimiento. Antes de eso cualquier ayuda puede caer del lado opuesto al que pretendemos, hay un momento oportuno para saber y hay un momento oportuno para restablecerse, sucede también con la homeopatía: el remedio bien elegido que ayer fue ineficaz mañana puede ser muy reparador.

Todo medico y también todo psiquiatra debería al menos familiarizarse con dos medicamentos homeopáticos de amplio espectro en trastornos mentales, de primera linea, uno de ellos es la Ignatia Amara, un medicamento antihistérico que puede resolver desde un duelo reciente, hasta síntomas inexplicables médicamente. La Ignatia es el medicamento de las paradojas, de los síntomas que no encajan en las descripciones oficiales. Es probablemente el medicamento más prescrito por mi en ese tipo de situaciones donde los pacientes presentan estados subclínicos de depresión o de ansiedad, síntomas somáticos paradojales (tragan sólidos pero no líquidos, comen pero no engordan) o estados adaptativos a contrariedades de la vida de cariz emocional. Es ideal para tratar a muchachas en esa curva de la vida que llamamos adolescencia. A 30 CH tiene mas una acción antiansiosa y a 200 CH funciona mas como antidepresivo.

El segundo medicamento que vale la pena recordar es el Arsenicum album, lo uso para la agitación nocturna en ancianos que además presentan confusión mental, en este tipo de situaciones es milagroso y nos permite abandonar los psicofármacos que no hacen mas que empeorar la situación al oscurecer más la conciencia ya de por si estuporosa y fluctuante del anciano. A 30 CH en una dosis nocturna (6 gránulos) ese paciente que antes se pasaba toda la noche paseando y alucinando por la casa comenzará a dormir.

¿No me crees?

Pruébalo.

Eso es ciencia.

15
ene
09

Démeter-Perséfone: las diosas vulnerables

Si Hera fue victimizada por Zeus a través de sus infidelidades, las mayores contrariedades de Démeter proceden de la maternidad.

Perséfone, su hija, fue raptada por Hades-Plutón y llevada al mundo subterráneo. La tristeza que embargó a Démeter fue tan grande que amenazó con secar toda la tierra dejándola improductiva. Los dioses tuvieron que mediar en este conflicto y convencer a Hades a que devolviera a Perséfone al mundo de los vivos, al final se llegó a un acuerdo y Perséfone pasó medio año con su madre y otro medio año con Hades, por esa razón, según el mito, durante el invierno la tierra permanece estéril. Démeter es la diosa de la fertilidad y por tanto la diosa de la agricultura y concretamente de los cereales, el pan. Démeter está orientada hacia la maternidad, hacia los hijos y más simbólicamente hacia las relaciones de ayuda y nutritivas.

Démeter -su arquetipo- se activa ante cualquier necesidad de otra persona desvalida, el deseo de ayudar innato en la niña Démeter se pondrá en movimiento allí donde sienta que alguien la necesita, está orientada hacia el cuidado de ancianos y niños, hombres débiles que buscan una madre y quizá enfermos o proscritos.

La mayor dificultad de Démeter procede del agotamiento de su función materna o que se ponga en marcha demasiado precozmente sin la debida protección de otras diosas o del Ego dando lugar a un embarazo indeseado. Démeter se sentirá llamada allí donde sienta que alguien la necesita, de ahí precisamente la frecuencia con que las muchachas Démeter son vulneradas, abusadas y dominadas. Su mayor vulnerabilidad procede pues de la dependencia de otros y de la codependencia que pueden inducir. También es de temer su autodestructividad.

Metatipos de Démeter.- Démeter y Afrodita juntas en una adolescente pueden hacer estragos si están activadas simultáneamente, algo que suele suceder con frecuencia en nuestra sociedad. Démeter no sabe decir no a la necesidad ajena y Afrodita es la diosa del amor y del arte, ambas en conjunción y sin la necesaria activación de Hera que hace de mediadora entre ambas, este metatipo presenta riesgos evidentes en la adolescencia femenina. Muchas niñas Démeter (que tienen madres Démeter victimizadas) hacen de madres de sus propias madres, se encuentran parentizadas y son incapaces de cuidar de si mismas, estas niñas sufren sobrecargas Démeter al asumir roles inadecuados o extemporáneos.

Soluciones para Démeter.- Démeter no tiene un esposo interno, su arquetipo instintivo está relacionado con la maternidad en contraste con Hera que carece de esta pulsión, en consecuencia Démeter hará todo lo posible para retrasar la maduración de sus hijos y sufrirá con la separación, emancipación y el “nido vacio”, si no puede dar no será del todo feliz y sufrirá también por las consecuencias de darse demasiado. En este sentido hay que cultivar:

1.- Que Démeter cuide de Démeter, es decir que la persona que ha demostrado poder cuidar de los demás aprenda a cuidar de si misma.

2.- Aprender a decir no a las exigencias de los demás, aprender a poner limites, apoyándose en Hera, la diosa de los pactos.

3.-Elaborar las pérdidas y renacer, la depresión puede representar un renacimiento, como sucedía en los misterios de Eleusis, aprovechar los descensos a los infiernos para redimirse y rebrotar en cada primavera, hay que recordar que la generosidad de Démeter propició que sus dones fueran traspasados al género humano, en este sentido puede considerarse una diosa benéfica como Prometeo.

Habilidades y dificultades de Perséfone.- Perséfone era la hija de Démeter que fue violada y forzada por Hades-Plutón a ser su esposa. Se trata de un arquetipo femenino universal victimizado por los hombres y que se encuentra bien representada entre las pacientes adolescentes en relación con las dificultades que muchas chicas tienen para hacerse un hueco en la expresión de su verdadera naturaleza. Un muchacha Artemisa puede haber sido “forzada” por sus padres a doblegar su naturaleza con tal de conseguir acercarla al modelo tradicional de muchacha sumisa y complaciente. Los padres apoyan sobre todo a las niñas que son agradables con los demás o que al menos se esfuerzan en agradar pero ninguna niña y ningún arquetipo podrá prosperar sin el apoyo del padre. En este sentido es posible esperar Perséfones confusas, en cuanto a la orientación hacia metas profesionales, vitales o con conflictos más profundos en su identidad.

Perséfone quiere agradar y para ello tiene que sacrificar su verdadera naturaleza y adaptarse a lo que los demás esperan de ella, cuando este juego se realiza durante mucho tiempo y de manera muy intensa pueden aparecer muchachas sin proyecto vital, con dudas sobre su futuro que simplemente se dedican a esperar que algo suceda, a ser rescatadas o raptadas debido a la enorme confusión que sienten en su interior al no haber podido desarrollar ningún aspecto autónomo de las diosas.

Estas muchachas tienen mucho riesgo de consumir drogas o escapar hacia aspectos de irrealidad y de convertirse en “prostitutas” en el sentido más arquetipico del término: aquellas que amputan algo valioso de si mismo/as para ser aceptado/as por otros, aquello/as que se venden en lo más íntimo.

En realidad Perséfone y Démeter forman una dualidad, una díada frecuentemente activada en las relaciones madre-hija o hijo, se trata de la conocida simbiosis. En ella la madre no deja escapar al hijo/a de su influjo, instrumentaliza a sus hijos en función de sus necesidades Démeter y obstaculiza la ganancia de autonomía de los mismos. Detrás de una Perséfone puede existir una madre Démeter o un patriarcado forzado o violento.

Metatipos de Persefone.- En nuestra cultura, la ingenuidad y la belleza juntas (Persefone- Afrodita) forman parte del consumo de mitos eróticos, bien en la pantalla, bien en la iconografía o en la pornografía. La doncella eterna (Koré) complaciente, sumisa, delgada o andrógina y poco consciente de su atractivo y de su sexualidad (en realidad con una sexualidad suprimida) forman parte del imaginario masculino de todo occidente, incluyendo a Japón.

No es de extrañar que este arquetipo atraiga a numerosas adolescentes confusas que carecen de toda subjetividad a base de haber sido “forzadas” a adaptarse a un determinado arquetipo culturalmente aceptable. Lo usual es encontrarse con una madre Démeter, que a su vez también fue Perséfone en su adolescencia y se sintió raptada en su matrimonio y a un padre fascinado por la belleza y sumisión de las niñas, un padre tipo Hefesto o francamente rudo y patriarcal. A veces nos podremos encontrar con una pareja Hera-Zeus (disfrazado de pajarillo indefenso), es decir un padre que no apoya a la hija en función de su propia vulnerabilidad en relación con su esposa que desvaloriza, descalifica o está francamente celosa de su hija o bien un padre francamente sociópata y descalificador que gusta de hacer sufrir.

Soluciones para Perséfone.-

1.- Erotizar a Persefone-Koré, cuando Afrodita está suprimida. Hay que recordar que Perséfone no es una diosa virgen, además de estar casada con Hades, se le atribuyen romances y amoríos con Hermes y con Adonis que tuvo que compartir con Afrodita por orden de Zeus. Evocar a Afrodita puede ser una buena solución para los dilemas de la Persefone doncella eterna y obligarla a crecer, algo que inevitablemente surgirá en la transferencia (con un terapeuta varón)

2.- Ayudar a otras. Hay que señalar que Perséfone es la diosa del Tártaro, algo que viene a representar el inconsciente, en este sentido Perséfone puede mediar entre lo oculto y lo visible y mediante una profesión de ayuda, brindar asesoramiento a personas confundidas a fin de que no se pierdan en sus viajes al mundo subterráneo. Este carisma relacionado con la luna y con Hécate (la diosa bruja de la cara oculta de la luna) está presente en Perséfone y su poder debe ser evocado para encontrar vías de trascendencia a su propia experiencia.

3.- Ir más allá de Perséfone. A veces una mujer Perséfone casada no comienza a ir más allá de si misma sino después de un divorcio. Sucede porque probablemente su boda no representó una iniciación sino una continuidad de su experiencia de rapto, otras veces es una experiencia homosexual en la que Perséfone puede ser arrastrada y que no representó sino otra forma de aquiescencia. Perséfone debe aprender a tomar riesgos y explorar lo que verdaderamente es importante para ella, perder suavidad, receptividad y complacencia forman parte de su rehabilitación. Hera puede resultar de ayuda para Perséfone asi como Afrodita, sin embargo el arquetipo de Narciso (en realidad un arquetipo pregenital) puede representar una nueva complicación, muy similar al metatipo Perséfone- Afrodita.

Bibliografía:

Shinoda, Jean: “Las diosas de cada mujer“. Kairós.

28
ago
08

El karma de Althusser

En este post me propongo poner un ejemplo de causalidad kármica basada en un caso real, concretamente al caso de Louis Althusser y basada en un libro autobiográfico titulado “El porvenir es largo” y sobre el que ya hablé en este post. Sin embargo entonces me ocupé básicamente de las razones que Althusser esgrimió para que la justicia le considerara imputable por el crimen de su esposa Hélene: no lo logró y terminó sus días ingresado en un manicomio, la justicia siempre le consideró un alienado.

Para aquellos que quieran saber más sobre este caso pueden visitar este enlace donde se hace un análisis psicoanalítico del caso bastante bueno. O en este otro.

En el post anterior di una serie de definiciones sobre el karma que recuerdo al lector para que pueda seguir mi argumentación en el caso concreto de Althusser:

  • Karma es repetición de algo que vuelve de forma aparentemente inevitable y que está relacionado con el concepto freudiano de la compulsión repetitiva.
  • La acepción blanda y la más popular de karma se relaciona con el destino y la predestinación.
  • El karma es el balance de nuestros actos, el premio o castigo segun que ese balance haya sido positivo o negativo: hay una rueda de la fortuna y de la maravilla y una rueda de la desgracia y de la calamidad segun el “karma” que derramamos en cada uno de nuestros actos y elecciones.
  • No hay karma sin acción, sin conducta concreta, no hay karma sin intencionalidad, ni hay karma sin elección aunque se trate de una elección lejana o compulsiva . A veces puede parecer que estas elecciones están enajenadas pero esto siempre es por la disociación entre aquello que se eligió y las posibilidades que el individuo dejó escapar, el aspecto de alienación es siempre un subterfugio moral para eludir las responsabilidades de los propios actos realizadas “a posteriori”, una forma de pretexto racional. Aquello que acontece por fuera de la intencionalidad del sujeto no es karma ni deja rastros para la repetición

El caso de Louis Altusser contiene una novedad acerca del karma como entidad individual, parece que existe en este caso y otros muchos una compulsión repetitiva que es transgeneracional, que atraviesa las generaciones y que nos acerca bastante a esa idea del karma como maldición familiar como sucede en los mitos, donde los pecados o faltas de los abuelos parece que son purgados por los nietos, probablemente los terapeutas de familia y los que abrazan teorias sistémicas estarán de acuerdo en que existe un modelo repetitivo que atraviesa de parte a parte las generaciones y que trasmiten los “pecados” de una estirpe entera hasta que se encarnan en un individuo cualquiera que se ofrece al “sacrificio” y que es entonces llamado “paciente designado“, como si hubiera en las familias una especie de karma que va repitiéndose hasta que alguien rompe con la maldición usualmente en forma de locura, maldad o tragedia. Este aspecto del karma entronca con la tradición budista de la reencarnación, en este sentido no seria tanto el alma la que vaga de cuerpo en cuerpo buscando su purificación sino un determinado espíritu familiar el que se transmite a través de las relaciones de dominio y apego entre padres e hijos. En el caso de Althusser puede observarse precisamente como el karma individual del propio pensador es el mismo karma de su madre, es precisamente el “pecado” (la falta) de la madre lo que Althusser asume como propio de forma “espontánea”, lo que nos lleva a plantearnos el problema del libre albedrio y de la intencionalidad, pues no existe acto volitivo sin intencionalidad.

De su biografía solo rescataré aquellos elementos que me sirven para ilustrar qué es lo que se repite y por qué. En este sentido no quiero ser exhaustivo dándole al lector todos los elementos de análisis y le remito a su libro autobiográfico citado más arriba o a cualquiera de los artículos publicados en Internet que hablan tanto de su infancia como de su obra intelectual. Para mi los hitos más importantes de la biografia de Althusser son los siguientes:

  • Su familia tanto materna como paterna eran franceses pied noirs que vivían en Argelia y que eran algo así como funcionarios de la metrópoli que se relacionaban entre sí y que de alguna forma estaban destinados a emparentar, naturalmente estamos hablando de familias conservadoras y católicas.
  • Su madre perdió al amor de su vida -precisamente llamado Louis- en un accidente de aviación durante la primera guerra mundial.
  • Su madre se casó entonces con el hermano del fallecido y cuando nació Althusser decidieron darle el nombre del aviador desaparecido.
  • La relación entre Louis y su madre fue siempre muy estrecha, ya que Louis era en cierto modo -y a pesar de que tenia una hermana menor- el consuelo de su madre. Louis entendió desde su más temprana infancia que su madre le utilizaba para compensarse de su desgracia y de un matrimonio mal avenido con su padre al que describe con un carácter impulsivo y algo violento.

Con estos datos podemos reconstruir el karma que a través de la madre se trasmite hasta Louis: su destino es ser el sustituto del amor perdido de su madre en su corazón -al que bautiza con el mismo nombre- y la compensación de los sinsabores y decepciones de su matrimonio. Los chicos que son admitidos en el seno del deseo compensatorio de sus madres suelen ser perfectos y dóciles hijos a la vez que buenos estudiantes y eso fue lo que sucedió precisamente con Louis, comenzó a destacar precozmente en el colegio prometiendo una larga y fecunda carrera. El problema para Louis comenzaría a plantearse cuando alcanzó la madurez sexual, es entonces cuando comienzan sus problemas, primero con las poluciones nocturnas que trata de ocultar llenándose de vergüenza. Con el despertar de su libido comienzan precisamente sus primeros conflictos con esa madre posesiva, perfeccionista y amargada que le separa de sus iguales e interviene fácticamente negandole la sexualidad como más tarde se verá.

Es significativo que Althusser se masturbara por primera vez durante su cautiverio en la segunda guerra mundial en un campo de concentración nazi y que lo hiciera por indicación de uno de sus compañeros, lo insólito es que tenia 28 años y que precisara de asesoramiento, un dato que señala a una inhibición sexual muy importante de carácter culpógeno. En realidad pasó toda le guerra en ese campo de concentración dado que su regimiento entero se rindió sin combatir algo que más tarde sus enemigos en el partido comunista francés siempre le reprocharían . Lo asombroso de este cautiverio es que probablemente y descontando algunos episodios en la casa de los abuelos en Alsacia fue su periodo más feliz y sosegado desde el punto de vista mental , en realidad su primer episodio depresivo tuvo lugar tras la liberación: Althusser se deprimió al ser liberado, un dato que merece la pena retener para entender el karma de Althusser que estaba ligado precisamente a la cautividad.

Esta reacción frente a la liberación puede resultar chocante a aquellas personas no profesionales que siempre se imaginan los episodios depresivos como reacción vivencial a adversidades o a calamidades de la vida. No, en ocasiones el episodio depresivo tiene que ver con una ganancia y no con una pérdida, aunque en realidad Althusser no sintió la liberación como una ganancia sino que le enfrentaba con muchas de las posibilidades de la libertad -siempre incierta- y con la responsabilidad de tener que asumir una orientación profesional desligada de su familia. Señalaré que este primer episodio depresivo fue tan grave que precisó un ingreso hospitalario y la primera tanda de electrochoques y de inhibidores de la monoaminooxidasa, primeros antidepresivos que se sintetizaron y cuyos efectos secundarios eran difícilmente soportables, no sería la única vez que los recibiera en su su vida. Probablemente Althusser era un enfermo afecto de un trastorno bipolar aunque su diagnóstico en este contexto importa muy poco: lo que importa realmente es el destino del personaje, algo que él mismo comenzó a labrarse en este episodio que relataré a continuación fiándolo a mi memoria.

Cuenta en sus memorias un episodio acaecido en sus años puberales, andaba entonces Althusser enamoriscado de una muchachita de su misma edad a la que había conocido en la playa. El asunto es que aquel encuentro generó algunas citas más y la alarma de su madre que le regañaba por esa amistad. El recuerdo -que al parecer contó a su psicoanalista- era poco más o menos asi: se habia citado con ella y iba a dirigirse a la playa en su bicicleta, cuando su madre se dio cuenta de hacia donde iba y simplemente se le quedó mirando. Entonces Altusser que ya iba en dirección a la playa cambió bruscamente de sentido para apaciguar a su madre que ya estaba al parecer al acecho y sabedora de a dónde iba su hijo.

Este cambio de sentido en la dirección de su carrera tiene en mi opinión una lectura karmática concreta. Althusser ya habia sido designado por el destino (por su madre) como el sustituto del amor de su vida, al parecer este se habia acoplado bastante bien a las exigencias de su madre, pero su despertar sexual le impulsaba en otra dirección: la de su propio deseo. ¿Qué hizo entonces Althusser? Como puede verse en ese recuerdo de la playa, lo que hizo fue renunciar a si mismo y plegarse al deseo de su madre. En este episodio Althusser reconstruye los primeros carriles de su karma, su destino en ese momento quedó sellado a partir de su propia elección de erigirse en la prótesis materna. Althusser no seria ya Althusser sino la prolongación de la vida que su madre no había podido vivir por sí misma. La misión de Althusser seria desde entonces seguir ese rastro que su madre le propuso y hacer de su vida un ejercicio de simulación, apenas visible en las bambalinas de su talento filosófico e intelectual aunque no tanto político.

No es de extrañar que su segundo ataque melancólico fuera poco después de tener su primera experiencia sexual completa, es cuando conoce a Hélene la que seria su esposa con la que ejerce una especie de redentorismo social puesto que Hélene era una mujer sin demasiada formación y por supuesto sin fortuna, una especie de paria social que como él militaba en el partido comunista francés que seria otro de los escenarios donde Althusser escenificaria su karma de cautividad pues los ortodoxos comunistas de aquel entonces le coartaron continuamente su libertad filosófica e intelectual.

De su relación con Hélene interesa destacar que se trataba sobre todo de una relación tormentosa, pasional y canibalistica, de ese tipo de relaciones donde uno termina por devorar al otro. Muy probablemente en la evolución de su enfermedad Althusser intercaló múltiples episodios hipomaníacos que le llevaban a situaciones de exhibicionismo, escenas truculentas, desafíos, conductas bizarras, peticiones sexuales indiscretas a otras mujeres en presencia de Hélene, etc. Es muy probable que Hélene estuviera harta de él y que intentara varias veces divorciarse, el caso es que no lo consiguió y segun relata el propio Althusser en su biografia, Hélene le confesó que no podia vivir sin él pero tampoco con él, le rogó por tanto que la matara puesto que tampoco tenia valor para hacerlo por si misma.

Y eso fue lo que sucedió, Althusser no podia decirle que no a Hélene (como tampoco pudo hacer con su madre) y fue por eso que un día en un estado que hoy definiriamos como disociativo la estranguló. Lo cierto es que ni él mismo supo nunca por qué lo hizo aunque siempre defendió que era absolutamente responsable por ese crimen y que debería ser juzgado y castigado por él.

Pero no lo consiguió y fue declarado inimputable por causa de enfermedad mental, Althusser no volvería a salir de su ultimo cautiverio, el Hospital de St Anne.

Si Althusser mató a su mujer porque Hélene era la personificación de su madre o la mató porque ella se lo pidió y no pudo negarse no lo sabremos nunca y en mi opinión solo tiene un interés medico-legal. Lo importante es que su vida fue una prolongación de la tragedia de su madre que él aceptó llevar a cuestas de forma espontánea plegándose al karma de aquella. Tuvo una oportunidad de liberarse de aquel legado pero decidió no hacerlo, prefirió seguir los carriles de seguridad que le proporcionaba aquel fundamento familiar del que él era una parte muy importante quizá un mito.

Lo que le volvió durante toda su vida fue su decisión de vivir enjaulado, prisionero en la vida de otro, como un recuerdo sin corporalidad alguna, un fotograma desteñido y eso es lo que logró hasta que murió cautivo en este caso de la psiquiatría por prescripción judicial.

¿Qué hemos aprendido de esta historia?

El karma es sobre todo la sucesión de decisiones, cogniciones y sendas que vamos abriendo y transitando en la vida presididos siempre por algo que nos vino legado por nuestros progenitores. El buen karma es aquel que desde ese lugar logra transformarse en algo nuevo si es necesario saliéndose del destino que para nosotros planearon otros.

¿Mala suerte o karma?

Este blues precisamente habla de eso, se trata de un tema muy conocido de Albert King y que tambien fue grabado por Cream, vale la pena oirlo, se trata de “Born under a bad sign”(Nacido bajo una mala estrella):




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