Archivos para la Categoría 'mitologia'

18
May
09

Perdidos en la tribu

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Fue por causalidad, zapeando un aburrido domingo por la noche, intentaba eludir los resúmenes de la jornada futbolística cuando me encontré con esta serie de la que nunca habia oido hablar. Comencé a mirarla un poco por la belleza de las imágenes que me atraparon en primera instancia -quizá por su exotismo-, y enseguida me di cuenta de que se trataba de un reality show, pero en este habia algo diferente, algo de mayor calidad, asi fue como me quedé pegado al televisor y asi fue como nace este post: una reflexión sobre un programa que me impresionó.

Es en tele cuatro, y en este enlace están colgados los videos del programa, más cercano a una visión antropológica que a la cutrez de los programas que tratan de penetrar hasta la cocina de la banal intimidad de otros, más cercano a “Bailando con lobos” que a “Gran hermano” y de ahi su interés y su belleza.

Tres familias enteras pertenecientes a nuestro entorno concursan con el fin de aguantar hasta el final una serie de pruebas heroicas viviendo en tribus lejanas y tratando de adaptarse a sus costumbres y culturas. Gana la familia que al final es aceptada-admitida por la tribu, pierde aquella que se rinde y se va o es expulsada por el consejo que en cada tribu ejerce el poder y la capacidad de sanción.

La gracia es que la salvación y el premio final sólo puede ganarse en conjunto, de forma familiar por asi decir, lo que complica llegar a la meta e invalida las soluciones individuales. El programa ya ha sido realizado en varios paises con el nombre de Ticket to the tribe, y en España será presentado por Nuria Roca.

Lo que enseguida llama la atención del espectador es la colisión de culturas: por una parte una cultura primitiva, orientada hacia la preservación y dominada por el sentido común, por otra parte, una cultura- la nuestra- representada por la unidad familiar, con grandes contradicciones en su seno y dominada por los prejuicios y los estereotipos.

En el programa se abordan los grandes temas del hombre: la alimentación, la sexualidad, las relaciones de pareja, las relaciones con la colectividad y el tema del poder y el reparto del trabajo. Todo se dirime en el consejo que es el lugar donde los jefes de la tribu imparten -con un tono de sabiduria que va más allá de lo esperable-, los premios y las sanciones que merecen las conductas individuales, se imparten refuerzos a las conductas que lo merecen y se improvisan definiciones sobre cada una de las personas que intervienen en el juego. El resultado es que las personas se sienten integradas en algo superior a si mismas, obtienen refuerzos a su identidad y aprenden que sus conductas inciden en la totalidad de modo que sus desviaciones propician castigos concretos que aceptan sin rechistar. Para algunos una oportunidad de socializarse y escapar de esa sobredosis de uno-mismo que consume nuestra civilización.

La alimentación.-

El primer problema que se les plantea a nuestros conciudadanos es que tienen que aprender a comer cosas repugnantes para nuestro gusto, tambien alimentos cuya composición desconocen. La variación en la dieta es tan brutal que presupone una modificación importante de lo que es necesario y lo prescindible: el agua y la comida después de unos dias de repugnancias y ascos se convierte en el centro de la atención de unos y otros. Los integrantes de la tribu hacen observaciones tan interesantes como esta: “están demasiado gordos a pesar de que no comen, si siguen asi no podrán mantenerse en pie”. Algo que deberia hacernos pensar en nuestra dieta, ¿cómo es posible que estemos tan gordos si no comemos? Es evidente que comemos demasiadas calorías vacias, esa es la base de la alimentación occidental.

El siguiente dilema que se plantea a nuestros civilizados ciudadanos es cazar para comer: las proteinas animales no abundan en ninguno de los hábitats de las tribus de Africa o Indonesia donde se desarrolla la serie y en cualquier caso las nutritivas proteinas son necesarias, para un mundo como aquel comerse un jabalí es un verdadero festín perfectamente ritualizado de acuerdo con las creencias animistas de la tribu en cuestión. Nada debe dejarse al azar, hay que cazar al animal vivo y darle muerte en un determinado contexto para que el espiritu del jabalí se convierta en protector de la tribu.

No es de extrañar que la matanza sea un rito con sentido iniciático. Hay que matar para comer y todos deben asistir a la ceremonia. ¿Qué sucede con nuestros pulcros ciudadanos? Pues que algunos de entre ellos no resisten ver como se mata a los animales y tienen crisis de verdadera histeria si son obligados a contemplar el rito.

Otra contradicción, nos gusta comer carne pero no podemos soportar el visionado del sacrificio del animal como si la carne que comemos procediera del limbo de lo politicamente correcto. Algunos de los concursantes llegaron a ponerse enfermos durante la matanza y algunos desesperados huyeron despavoridos de la escena amenazando con abandonar el programa si se les obligaba al visionado.

La escena fue revisada en el consejo que desaprobó la conducta de la mujer que habia provocado la ruptura del ritual y fue amonestada en publico. Decidió seguir una vez se hubo calmado y comprendió que los “salvajes” sintieron aquello como una desprecio a sus costumbres, al mismo tiempo que trataban de consolarla en su explosión de llanto.

Una de cal y otra de arena: castigos, amonestaciones pero tambien apoyo emocional para las discrepancias y refuerzos constantes para todas aquellas conductas que impliquen cohesión social.

Mi conclusión con respecto al tema alimentario es que los hombres civilizados tenemos demasiados escrúpulos a la hora de vertir sangre, una sangre que es preciosa -sagrada- y necesaria pues nuestra especie no hubiera podido sobrevivir sin las preciadas proteinas animales. Comer carne pero negarse a contemplar el sacrificio de la misma es una contradicción de la postmodernidad, una más que pone en evidencia la debilidad de nuestro registro simbólico.

Hombres y mujeres.-

El tema del poder intersexual no podia tardar mucho en salir a la palestra de las contradicciones y antagonismos entre una cultura inmunodeprimida como es la nuestra y una cultura fuerte y vigorosa como son las culturas primitivas. Es el gran tema del reparto del trabajo y las obligaciones comunitarias. Las mujeres primitivas trabajan mucho dentro y fuera de casa, cocinan, conservan, lavan, recolectan, y buscan y transportan agua desde lugares muy alejados a sus “domicilios”, los hombres cazan y gobiernan los intereses colectivos.

Un problema que no tardó demasiado en salir es el tema del “machismo” , una palabra-estereotipo con el que muchas mujeres zanjan el tema de las diferencias sexuales que en realidad apelan tanto a la distribución de los tareas como en los roles sociales. En Namibia las mujeres están obligadas a llevar agua al caer el crepúsculo para que sus maridos se laven, pero no les está permitido lavarse a ellas. Un desperdicio de agua en tanto que son ellos los que han quedado impuros tras la caceria-matanza. Contemplar la escena en que la esposa le lleva agua a un marido culpabilizado por no poder compartir el agua con su mujer no tuvo desperdicio.

Las mujeres se sienten orgullosas de llevarles el agua a sus cazadores maridos y estos -a su vez- se sienten orgullosos de poder alimentar a su esposa e hijos, a su familia. ¡Cuan diferente a lo que sucede en nuestras culturas postindustriales!. A los hombres se les ha arrebatado el orgullo de alimentar y proveer a sus familias y las mujeres se han sobrecargado con tareas de hombres a la vez que han quedado desprotegidas en su carrera hacia la igualdad, pues los hombres han desertado de sus roles tradicionales sin haber logrado inventar otros.

Cuando se plantea en la tribu el tema de la igualdad, los hombres recurren a esta frase ¿si no puedo alimentar a mi familia y protegerla para qué sirve un hombre? Y las mujeres dicen: ¿Si no soy competente para llevar el agua para mi marido, por qué iba a permanecer conmigo?

Y cuando la cosa se pone fea las mujeres son obligadas a cazar por ellas mismas, es entonces cuando se dan cuenta de que al fin y al cabo su posición en la tribu es de privilegio: ellas no están obligadas a cazar y sin embargo comen tambien proteinas, las que su marido les trae, algo que va más allá del verbo compartir y que se encuentra en las entrañas de nuestra humanidad: los vinculos sociales nacieron precisamente de este intercambio proteico.

Argumentos de lo más sensato y coherente que han sido sustitudos por esa especie de ruptura y defenestración de los roles sexuales en nuestro mundo a la vez que asistimos cada vez más a sufrimientos que proceden de la ausencia de rol en los hombres (anomia)  o la deseabilidad de  ser protegida (desvalimiento), algo que muchas sólo alcanzan alguno/as a traves de la enfermedad o la incapacidad en esta sociedad nuestra tóxica y diseminadora de reglas antihumanas, casi siempre titánicas.

Viendo la serie de “Perdidos”, me di cuenta de que el gran problema que tienen las civilizaciones modernas es el enorme poder que acumulan tanto las mujeres como los niños. Un poder dificil de gestionar individualmente y que les ha sido arrebatado a los hombres que cada vez más aparecen como incompetentes, exiliados e irresponsables.

Una de las escenas mas conmovedoras del capitulo de ayer tuvo lugar en el seno de una familia con dos hijas, hermanas bien distintas entre ellas, una con una carácter algo deshinbido e impulsivo y la otra mas bien mogijata y perfeccionista. Naturalmente la primera está disfrutando con la experiencia y se le nota en su cara de picardia el placer con el que está viviendo esta experiencia en una tribu ganadera, la otra asustadiza, temorosa y aprensiva tampoco puede ver como su padre, un tipo compacto da muerte a una cabra para alimentar a su familia, un verdadero honor para cualquier hombre. ¿Comprenderá ella como su hermana ya ha comprendido que los hombres son hombres precisamente para eso?

¿Y que la función de la mujer es apartarse a un lado y no hacerle ascos a la vida?

Estoy seguro de que la hermana impulsiva se acoplará mejor a este mundo hostil que la hermana aprensiva lo que viene a demostrar que lo que aqui consideramos patologias de carácter no son sino variantes de la personalidad que muestran su validez cuando nos enfrentamos a adaptaciones en ambientes hostiles o deprivados donde la preservaciónvuelve a poner las cosas en el lugar donde siempre debieron permanecer a fin de que las comunidades fueran prósperas, cohesionadas y laboriosas.

La gestión de lo colectivo.-

El ultimo comentario que me gustaria hacer es algo relativo a la vida en comunidad. La tribu se reune junto al fuego fin de gestionar la vida común y diaria, alli se toman las grandes decisiones y todos participan en ellas. Una especie de psicoterapia de grupo donde unos son amonestados por alguna falta y redimidos a través del castigo o la simple admonición, una especie de reparto equitativo de bienes y cargas, una autoridad inapelable que cuenta con el apoyo de lo colectivo para hacerse obedecer.

Pero que sobre todo dota de sentido a lo colectivo y a la identidad propia, no es raro que a un adolescente se le obligara a recordar los nombres de los individuos de aquella comunidad. Aprendió ahi una cosa muy importante: cada persona tiene un nombre, como él mismo, la identidad no se diluye en el colectivo a pesar de ser una comunidad muy cohesionada. Aprender de memoria los nombres de todos fue algo esencial para aprender algo de sí mismo y de la equidad: todos somos iguales, lo que para él como miembro de esa comunidad resultaria ciertamente tranquilizador, al fin y al cabo la exclusión del bicho raro es imposible en un entorno asi.

Una de las frases que me quedaron grabadas fue la intervención de un feísimo jefe ¿tiene sentido ser feo o guapo en un entorno asi?, sin nariz que participaba en las homilias llenas de sentido común con que pretendia adoctrinar a nuestros racionales concursantes.

“Para pertenecer a esta tribu, un hombre debe enfrentar todos sus temores”, una sabia perla que me quedó flotando en la cabeza y me indujo a pensar “cuanta razón tiene este hombre”. La mayor parte de nosotros no sabemos si quiera a qué cosas les tenemos miedo, siempre lo hemos disimulado y ante ese continuo disimulo hemos llegado a desconectarnos tanto de nuestro miedos que ya nos resultan ajenos e irreconocibles. Que una persona solo pueda conocer su miedo a la sangre cuando asiste a una matanza es una verdadera desgracia para la humanidad.

¿Cuantas personas lectores de este post no han visto nunca matar a un cerdo, a una gallina o a un conejo y sin embargo los comen?

¿Cuantos hombres lectores de este post se sienten responsables de su mujer y sus hijos? ¿qué clase de compromisos nos atan con nuestras parejas?¿como les proveen y como distribuyen las cargas del hogar?

¿Cuantas mujeres se sienten protegidas  y proveidas pro sus parejas sexuales y qué hacen para conservarlas?

Un programa para volver a ver, dará que hablar.

15
Ene
09

Démeter-Perséfone: las diosas vulnerables

Si Hera fue victimizada por Zeus a través de sus infidelidades, las mayores contrariedades de Démeter proceden de la maternidad.

Perséfone, su hija, fue raptada por Hades-Plutón y llevada al mundo subterráneo. La tristeza que embargó a Démeter fue tan grande que amenazó con secar toda la tierra dejándola improductiva. Los dioses tuvieron que mediar en este conflicto y convencer a Hades a que devolviera a Perséfone al mundo de los vivos, al final se llegó a un acuerdo y Perséfone pasó medio año con su madre y otro medio año con Hades, por esa razón, según el mito, durante el invierno la tierra permanece estéril. Démeter es la diosa de la fertilidad y por tanto la diosa de la agricultura y concretamente de los cereales, el pan. Démeter está orientada hacia la maternidad, hacia los hijos y más simbólicamente hacia las relaciones de ayuda y nutritivas.

Démeter -su arquetipo- se activa ante cualquier necesidad de otra persona desvalida, el deseo de ayudar innato en la niña Démeter se pondrá en movimiento allí donde sienta que alguien la necesita, está orientada hacia el cuidado de ancianos y niños, hombres débiles que buscan una madre y quizá enfermos o proscritos.

La mayor dificultad de Démeter procede del agotamiento de su función materna o que se ponga en marcha demasiado precozmente sin la debida protección de otras diosas o del Ego dando lugar a un embarazo indeseado. Démeter se sentirá llamada allí donde sienta que alguien la necesita, de ahí precisamente la frecuencia con que las muchachas Démeter son vulneradas, abusadas y dominadas. Su mayor vulnerabilidad procede pues de la dependencia de otros y de la codependencia que pueden inducir. También es de temer su autodestructividad.

Metatipos de Démeter.- Démeter y Afrodita juntas en una adolescente pueden hacer estragos si están activadas simultáneamente, algo que suele suceder con frecuencia en nuestra sociedad. Démeter no sabe decir no a la necesidad ajena y Afrodita es la diosa del amor y del arte, ambas en conjunción y sin la necesaria activación de Hera que hace de mediadora entre ambas, este metatipo presenta riesgos evidentes en la adolescencia femenina. Muchas niñas Démeter (que tienen madres Démeter victimizadas) hacen de madres de sus propias madres, se encuentran parentizadas y son incapaces de cuidar de si mismas, estas niñas sufren sobrecargas Démeter al asumir roles inadecuados o extemporáneos.

Soluciones para Démeter.- Démeter no tiene un esposo interno, su arquetipo instintivo está relacionado con la maternidad en contraste con Hera que carece de esta pulsión, en consecuencia Démeter hará todo lo posible para retrasar la maduración de sus hijos y sufrirá con la separación, emancipación y el “nido vacio”, si no puede dar no será del todo feliz y sufrirá también por las consecuencias de darse demasiado. En este sentido hay que cultivar:

1.- Que Démeter cuide de Démeter, es decir que la persona que ha demostrado poder cuidar de los demás aprenda a cuidar de si misma.

2.- Aprender a decir no a las exigencias de los demás, aprender a poner limites, apoyándose en Hera, la diosa de los pactos.

3.-Elaborar las pérdidas y renacer, la depresión puede representar un renacimiento, como sucedía en los misterios de Eleusis, aprovechar los descensos a los infiernos para redimirse y rebrotar en cada primavera, hay que recordar que la generosidad de Démeter propició que sus dones fueran traspasados al género humano, en este sentido puede considerarse una diosa benéfica como Prometeo.

Habilidades y dificultades de Perséfone.- Perséfone era la hija de Démeter que fue violada y forzada por Hades-Plutón a ser su esposa. Se trata de un arquetipo femenino universal victimizado por los hombres y que se encuentra bien representada entre las pacientes adolescentes en relación con las dificultades que muchas chicas tienen para hacerse un hueco en la expresión de su verdadera naturaleza. Un muchacha Artemisa puede haber sido “forzada” por sus padres a doblegar su naturaleza con tal de conseguir acercarla al modelo tradicional de muchacha sumisa y complaciente. Los padres apoyan sobre todo a las niñas que son agradables con los demás o que al menos se esfuerzan en agradar pero ninguna niña y ningún arquetipo podrá prosperar sin el apoyo del padre. En este sentido es posible esperar Perséfones confusas, en cuanto a la orientación hacia metas profesionales, vitales o con conflictos más profundos en su identidad.

Perséfone quiere agradar y para ello tiene que sacrificar su verdadera naturaleza y adaptarse a lo que los demás esperan de ella, cuando este juego se realiza durante mucho tiempo y de manera muy intensa pueden aparecer muchachas sin proyecto vital, con dudas sobre su futuro que simplemente se dedican a esperar que algo suceda, a ser rescatadas o raptadas debido a la enorme confusión que sienten en su interior al no haber podido desarrollar ningún aspecto autónomo de las diosas.

Estas muchachas tienen mucho riesgo de consumir drogas o escapar hacia aspectos de irrealidad y de convertirse en “prostitutas” en el sentido más arquetipico del término: aquellas que amputan algo valioso de si mismo/as para ser aceptado/as por otros, aquello/as que se venden en lo más íntimo.

En realidad Perséfone y Démeter forman una dualidad, una díada frecuentemente activada en las relaciones madre-hija o hijo, se trata de la conocida simbiosis. En ella la madre no deja escapar al hijo/a de su influjo, instrumentaliza a sus hijos en función de sus necesidades Démeter y obstaculiza la ganancia de autonomía de los mismos. Detrás de una Perséfone puede existir una madre Démeter o un patriarcado forzado o violento.

Metatipos de Persefone.- En nuestra cultura, la ingenuidad y la belleza juntas (Persefone- Afrodita) forman parte del consumo de mitos eróticos, bien en la pantalla, bien en la iconografía o en la pornografía. La doncella eterna (Koré) complaciente, sumisa, delgada o andrógina y poco consciente de su atractivo y de su sexualidad (en realidad con una sexualidad suprimida) forman parte del imaginario masculino de todo occidente, incluyendo a Japón.

No es de extrañar que este arquetipo atraiga a numerosas adolescentes confusas que carecen de toda subjetividad a base de haber sido “forzadas” a adaptarse a un determinado arquetipo culturalmente aceptable. Lo usual es encontrarse con una madre Démeter, que a su vez también fue Perséfone en su adolescencia y se sintió raptada en su matrimonio y a un padre fascinado por la belleza y sumisión de las niñas, un padre tipo Hefesto o francamente rudo y patriarcal. A veces nos podremos encontrar con una pareja Hera-Zeus (disfrazado de pajarillo indefenso), es decir un padre que no apoya a la hija en función de su propia vulnerabilidad en relación con su esposa que desvaloriza, descalifica o está francamente celosa de su hija o bien un padre francamente sociópata y descalificador que gusta de hacer sufrir.

Soluciones para Perséfone.-

1.- Erotizar a Persefone-Koré, cuando Afrodita está suprimida. Hay que recordar que Perséfone no es una diosa virgen, además de estar casada con Hades, se le atribuyen romances y amoríos con Hermes y con Adonis que tuvo que compartir con Afrodita por orden de Zeus. Evocar a Afrodita puede ser una buena solución para los dilemas de la Persefone doncella eterna y obligarla a crecer, algo que inevitablemente surgirá en la transferencia (con un terapeuta varón)

2.- Ayudar a otras. Hay que señalar que Perséfone es la diosa del Tártaro, algo que viene a representar el inconsciente, en este sentido Perséfone puede mediar entre lo oculto y lo visible y mediante una profesión de ayuda, brindar asesoramiento a personas confundidas a fin de que no se pierdan en sus viajes al mundo subterráneo. Este carisma relacionado con la luna y con Hécate (la diosa bruja de la cara oculta de la luna) está presente en Perséfone y su poder debe ser evocado para encontrar vías de trascendencia a su propia experiencia.

3.- Ir más allá de Perséfone. A veces una mujer Perséfone casada no comienza a ir más allá de si misma sino después de un divorcio. Sucede porque probablemente su boda no representó una iniciación sino una continuidad de su experiencia de rapto, otras veces es una experiencia homosexual en la que Perséfone puede ser arrastrada y que no representó sino otra forma de aquiescencia. Perséfone debe aprender a tomar riesgos y explorar lo que verdaderamente es importante para ella, perder suavidad, receptividad y complacencia forman parte de su rehabilitación. Hera puede resultar de ayuda para Perséfone asi como Afrodita, sin embargo el arquetipo de Narciso (en realidad un arquetipo pregenital) puede representar una nueva complicación, muy similar al metatipo Perséfone- Afrodita.

Bibliografía:

Shinoda, Jean: “Las diosas de cada mujer“. Kairós.

18
Oct
08

10 sintomas psiquiátricos tratables con homeopatía

La Psiquiatríaes la disciplina médica que se ocupa de los fenómenos mentales, para su conceptualización divide estos fenómenos en síndromes, conjuntos de síntomas que suelen aparecer agrupados en la práctica, sin embargo este agrupamiento no presupone que linealmente debamos aceptar, sin más, que responda a una entidad preestablecida fija y natural, más bien parece que tales agrupamientos se deben a nuestra manera particular de conceptualizar el sufrimiento psíquico, en una manera de proceder que es calcada del naturalismo. La nosografía psiquiátrica carece de una validación experimental más allá del empirismo observacional que la alimenta desde el siglo XIX.

Es frecuente en Psiquiatría que resolvamos en un diagnóstico de un síndrome cualquiera ante un paciente que presenta síntomas mezclados de distintos síndromes, por ejemplo el síndrome ansioso, el depresivo, el fóbico y el de despersonalización suelen presentarse muy frecuentemente unidos. El síndrome anoréxico, el síndrome obsesivo y el síndrome bulímico, junto con la impulsividad y la somatización también suelen presentarse agrupados en los pacientes individuales, planteando problemas epistemológicos comunes a la Psiquiatría, no solamente entre síndrome y síndrome , sino también entre síndrome (estado) y rasgo, llevando al absurdo las clasificaciones categoriales en dos ejes.

Otra característica epistemológicamente ambigua de la psiquiatría procede de la tozudez de Descartes y de la negación de lo psíquico que arrastramos desde que se sacara a empujones el hecho anímico del hecho corporal y más aun: se negara el hecho psíquico en si mismo asimilándolo a una forma distinta de manifestación de la materia. La división del hombre en trozos, y más aun, de la medicina en especialidades responde a esta manera de pensar, lo que ha propiciado que ni los médicos somáticos consideren el hecho psíquico como un fenómeno asociado al malestar físico ni los psiquiatras lleguen a considerar el hecho médico o somático que se encuentra detrás de un malestar psíquico. Es evidente que esta manera de pensar ha hecho crecer y progresar algunas disciplinas médicas como por ejemplo la cirugía, tambíén es cierto que se han conseguido dominar prácticamente todas las enfermedades agudas gracias a los antibióticos, sin embargo son de señalar en el debe, la mutación de los gérmenes hacia formas más virulentas, la aparición de nuevos virus patógenos para los humanos, la contaminación con metales pesados y productos de la degradación industrial ,la multiplicación de enfermedades neoplásicas y la elevación de la frecuencia de malestares crónicos que proceden de un mal tratamiento preventivo de casi todas las enfermedades agudas que no responden a los tratamientos con frecuencia demasiado agresivos de la alopatía. El resultado de la compartimentación del saber médico ha sido una profundización en la brecha que separa lo mental de lo corpóreo en la errónea convicción de que un malestar mental reside necesariamente en procesos bioquímicos averiados en el cerebro, usualmente a nivel de sistemas de neurotransmisión, perdiendo de vista el hecho de que un malestar mental puede tener su origen en una víscera alejada y sin lesión estructural alguna.

La homeopatía como la medicina china por el contrario no intenta clasificar los fenómenos mentales separadamente de los físicos, sino que los incluye en un continuo, donde la toxicidad conocida o experimentalmente reproducida del fármaco en cuestión se hace coincidir con el síndrome clínico que presenta el paciente para elegir un medicamento determinado. Su campo de observación no es la clínica sino la toxicologia, su campo de saber procede de los efectos tóxicos de plantas, minerales o productos de origen animal bien conocidos por sus efectos tóxicos y cuando estos efectos tóxicos son desconocidos recurre al proving, a la toma repetida de un medicamento en una persona sana observando qué efectos produce no solamente a nivel físico, sino también a nivel mental incluyendo lo onírico.

A continuación me propongo dar a conocer aquellos síntomas psiquiátricos que son sensibles a un medicamento homeopático cualquiera. Todos los médicos, incluyendo a los psiquiatras deberían conocerlos, no solamente porque no existen alternativas a muchos de ellos en el arsenal medicamentoso convencional, sino porque muchas veces su mecanismo de acción irá más allá de la indicación precisa que propongo, sucederá cuando ese medicamento indicado sintomáticamente coincida con el constitucional, algo que suele suceder con frecuencia y que deja al medico y al propio paciente atónitos ante el alcance terapéutico de la homeopatía.

La homeopatía puede utilizarse de dos modos, uno sintomático, es decir dirigido hacia un síntoma concreto y otro genérico o constitucional, dirigido hacia un modo reaccional específico. Cuando la utilizamos de modo sintomático debemos usar diluciones bajas, usualmente diluciones decimales 4, 8, 12, 18, 20, 28, DH, etc. Cuando la usamos de un modo constitucional precisamos de diluciones más altas, usualmente de 30 CH hacia arriba. Recientemente se ha propuesto un modo terapéutico novedoso, el acorde de potencias, es decir utilizar un preparado con distintas potencias o diluciones en el mismo preparado. Este modo de proceder tiene algunas ventajas sobre el tradicional modelo unicista: por una parte evitar las agravaciones homeopáticas y por otro prestar al clínico un preparado que va a ser útil para un determinado síntoma al mezclar distintas diluciones en una sola toma con independencia de que coincida o no con la reactividad particular del sujeto. En contradicción con esta forma de pensar, el modelo unicista es decir el uso de un solo medicamento para cada individuo solo logrará ser eficaz en el caso de estar bien elegido y si además no existen bloqueos. Dicho de otra manera, el margen de error al prescribir un fármaco por encima de las 30CH es muy grande, tanto que contradice la teoría del placebo para la homeopatía pero también constriñe el uso de la homeopatía a unos pocos iniciados.

Personalmente no he visto nunca ninguna curación homeopática que pueda deberse al placebo, algo que si he podido observar en los tratamientos alopáticos. Además existe otra condición que hace que un medicamento aun bien elegido, no haga ningún efecto, se debe a lo que conocemos con el nombre de bloqueo, un estado hipoérgico donde el sujeto no responde a ningún estimulo, ni siquiera a los pequeños estímulos que representan los tratamientos homeopáticos que siempre trabajan empujando la fuerza vital a través de su flujo natural, dicho de otro modo la homeopatía ayuda a que el organismo se defienda por si mismo algo que sucede en la mayor parte de los casos, incluso cuando de lo que se trata es de morir en paz.

Por último no es necesario decir que cuando se acierta con el medicamento constitucional o con el alma de la situación actual cualquier síntoma puede responder. ¿Todos los síntomas responden? He de decir que me he llevado muchas sorpresas con la homeopatía, pero mi casuística es demasiado poco extensa y circunstrita a mi especialidad – la Psiquiatría- para generalizar resultados, diré sin embargo que en mi opinión la homeopatía resuelve las enfermedades curables y a veces algunos síntomas concretos que no responden a ningún tratamiento alopático conocido. Más allá de eso no me atrevo aun a decir nada más.

1.-Agitación nocturna

La agitación nocturna es un síntoma extraordinariamente frecuente en Psiquiatría, Neurología y Geriatría y tan rebelde que a veces pone patas arriba no solo uno sino casi todo el vademécum psiquiátrico convencional. Los psicofármacos tienen efectos paradójicos en los ancianos, las benzodiacepinas en lugar de sedar puedan provocar excitación paradójica y disforia, los antipsicóticos tan utilizados en la sedación rápida provocan utilizados crónicamente síntomas extrapiramidales y obesidad, los antidepresivos pueden ser mal tolerados debido a sus efectos anticolinérgicos, y hasta los antihistamínicos más suaves pueden provocar somnolencia, caídas con frecuentes fracturas y excitación paradójica en los ancianos.

La homeopatía dispone de un medicamento adecuado para el tratamiento de la agitación o inquietud nocturna. El Arsenicum album, un anhidrido arsenioso que a nivel tóxico da un cuadro similar de agitación e inquietud, pero que en diluciones homeopáticas es ideal para el tratamiento sintomático de estos pacientes inmanejables con medicamentos convencionales que son o muy sensibles a los psicofármacos o por el contrario se encuentran embotados precisamente por un abuso de medicamentos sedativos. El Arsenicum album por si solo puede controlar la sintomatología de agitación de pacientes ancianos, siempre y cuando este estado empeore de noche. Para ello utilizo el preparado de los laboratorios Phinter-Heel en acordes Arsenicum Injeel forte que se encuentra en ampollas que pueden inyectarse o beberse. El Mezereum Homarcord del mismo laboratorio posee diluciones de Chininum arsenicosum en acorde y en gotas. Utilizo 30 gotas diluidas en un litro de agua, a consumir durante un día entero a tragos agitando intensamente antes de beber. Su efecto es realmente sorprendente y todo médico debería de contar con este medicamento en su vademécum alternativo.

El Arsenicum album está descrito en muchas Materias médicas como el medicamento de elección en la anorexia. Personalmente no estoy de acuerdo con esta prescripción, no he visto nunca ninguna anoréxica que mejore con este medicamento, sin embargo esta discrepancia personal procede otra vez de mi epistemología psiquiátrica. Para mi una anorexia es algo distinto a la simple falta de apetito, es un síndrome psiquiátrico de rechazo al alimento por motivos estéticos unido a la amenorrea y la obsesividad. Sin embargo debo decir que es cierto que Arsenicum album es un buen remedio para la anorexia simple, es decir para la inapetencia o para aquellas personas, usualmente mayores que rechazan los alimentos (sitiofobia) y no pueden tolerar su presencia o su olor. Este tipo de cuadros alimentarios no son anorexias, sino cuadros psicosomáticos abigarrados donde probablemente existan otras causas metabólicas o toxicidades tisulares que hacen que el paciente rechace la comida a veces imitando una anorexia mental, este tipo de cuadros cada vez son más frecuentes en población adulta y probablemente respondan a una mimetización del malestar similar a la que hacen las anoréxicas mentales adolescentes a partir de la inanición. Es decir la inanición puede desarrollar síndromes anoréxicos experimentales por si misma, este tipo de inanición responde bien al Arsenicum album y no las anorexias mentales clásicas donde la paciente no presenta dolores quemantes, ni ansiedad nocturna, dos de las condiciones para una buena respuesta al Arsenicum.

Por último, el Arsenicum album es un buen medicamento de senectud, los jóvenes con constituciones simpáticas, rápidos y trabajadores que no pueden estarse quietos responden mejor al Phosphorus. El Arsenicum es el Phosphorus de los mayores, del mismo modo el Kali sulphuricum es la mejor sal de potasio para este tipo de pacientes de edad avanzada que sufren problemas asociados de arteriosclerosis vasculares. Como medicamento coadyudante para este tipo de personas utilizo el Barijodeel (de Phinter-Heel) en comprimidos que lleva Arnica, el propio Kalium Phosphoricum y Anacardium.

2.- Despersonalización

Aunque ubicua en toda la sintomatología psiquiátrica, la despersonalización, la desrealización y la disociación no cuentan en el vademécum psiquiátrico con ningún especifico concreto para mejorar o mitigar estos estados que algunas veces son enormemente desagradables para quien los sufre. Contrariamente a esta idea existen evidencias de que determinados medicamentos como las benzodiacepinas poseen un efecto disociativo por si mismas que se utiliza en anestesia para inducir olvidos del pre o postoperatorio. Las drogas tipo cannabis también tienen efectos disociativos así como el café o las experiencias agudas de estrés. La disociación leve y poco intensa es un síntoma psiquiátrico que afecta muy probablemente al 60-70% de la población en algún momento de su vida bien de forma espontánea o bien después de algún estrés o toma de fármacos o drogas de abuso.

Los psiquiatras consideran con frecuencia la disociación como un síntoma banal que procede de la activación de un mecanismo de defensa universal y probablemente tengan razón, en tanto que se trata de un mecanismo cuya función es mantener determinados materiales (cognitivos, mnésicos, afectivos o conductuales) desagregados entre si con objeto de hacerse irreconocibles para la conciencia. En este sentido la disociación es el mecanismo opuesto a la asociación mediante la cual agregamos aspectos concretos a una determinada experiencia a la vez que la vinculamos con aspectos históricos del Yo. La asociación en este sentido trabaja para conseguir un sentido unitario, histórico de la experiencia humana, mientras que la disociación opera en sentido contrario y nos aleja de la historicidad que como sujetos vamos construyendo con nuestra vida y experiencia acumuladas. Se trata en todo caso de un mecanismo de alarma que tiende a preservar la experiencia del “aquí y ahora” aunque a veces la intensidad de esta experiencia de lugar a situaciones catastróficas como el estupor, la fuga o amnesia disociativa persistente o más frecuentemente a experiencias corporales inusuales, distorsiones perceptivas o el más frecuente fenómeno de la autoscopia, verse a si mismo como si el Yo estuviera fuera del cuerpo, algo frecuente en los postoperados debido a los medicamentos administrados en la anestesia.

Con todo, lo más frecuente es que estos fenómenos disociativos estén incluidos en formas abortivas de trastornos por pánico. Algunas personas son capaces de desdoblar su conciencia cuando se ven sumidos en un ataque de pánico y pueden modificar el miedo y transformarlo en una experiencia inusual de tipo disociativo. Evidentemente siempre será mejor sentir que uno se encuentra fuera del cuerpo unos pocos segundos que el ataque de pánico con el desagradable cortejo vegetativo acompañante y que estas personas logran eludir. Otros consiguen minimizar sus ataques y convertirlos en ataques de vértigo, otros en movimientos coreiformes de las piernas y otros por fin en un cuadro psicosomático como diarrea o vómitos, en todos estos casos existe un fenómeno disociativo asociado que permite eludir si bien no las consecuencias cognitivas del miedo si al menos sus consecuencias glandulares. Hay que recordar que no existe somatización sin disociación, sin ese trabajo de mantener separados los afectos de sus consecuencias viscerales o mentales.

Si la Psiquiatría carece de soluciones especificas para la disociación más allá de los antidepresivos, algunos de los cuales pueden mejorar – no tanto la disociación- sino el estado de ánimo basal. La homeopatía dispone de dos medicamentos enormemente útiles para las vivencias disociativas, se trata de Anacardium Orientale y de Cannabis Indica, ambos son muy parecidos en su mecanismo de acción aunque en el caso de Anacardium nombraré además un síntoma que me parece de interés: su tropismo en el estomago. ¿Qué relación tiene el estomago con la disociación? Para un medico occidental ninguna relación pero un medico chino no se sorprendería tanto de esta comorbilidad. Para la medicina china la disociación no está en el cerebro sino en el estomago y más concretamente en el duodeno, es allí precisamente donde la digestión separa (disocia) lo puro de lo impuro, lo asimilable de lo inasimilable. La función mecánica de la digestión corresponde al duodeno pero la función mental corresponde a las energías del duodeno, es decir a las energías Fuego, hay que recordar que el duodeno es la víscera hueca (Yang) que se corresponde con el corazón (Yin).

Lo cierto es que Anacardium es tanto un buen antidisociativo como un magnifico medicamento para la ulcera gastroduodenal. Hay que recordar que si lo usamos para la ulcera habrá que darlo a bajas diluciones pero si lo utilizamos como antidisociativo habrá que usarlo a 30 CH o 200 CH. recomiendo comenzar por 30 CH si existen problemas gastroduodenales en una persona con ataques disociativos cosa sorprendentemente frecuente. En ocasiones Anacardium es también de utilidad en esas personas que poseen clarividencia, que creen poseer o poseen un don curativo y que efectivamente tienen cierta intuición para tener sueños proféticos o sincrónicos.

Cannabis indica es muy parecido a Anacardium y está indicado en esas personas que habiendo abusado de la marihuana han alcanzado lo que se conoce como un estado amotivacional, suelen ser adolescentes que presentan problemas en sus elecciones a largo plazo, disconformidades con la sociedad o la identidad, experiencias perceptivas distorsionadas generalmente asociadas a las dos mitades del cuerpo, presentan trastornos en la percepción del tiempo, son extremadamente sensuales y relatan experiencias beatificas concretas que sin llegar a ser delirantes resultan cuando menos inusuales, además tienen antecedentes de consumo de marihuana de forma crónica y persistente.

3.-Duelo reciente

Como psiquiatra he de decir que el medicamento homeopático más interesante y el que primero utilicé con éxito fue Ignatia. Lo realmente curioso de Ignatia (cuyo principio activo es la estricnina) es que se adapta muy bien a todas las pérdidas, desengaños, sufrimientos sentimentales o perdidas de seres queridos siempre que esta pérdida sea reciente con independencia del síndrome clínico que presente el paciente. Lo he administrado en trastornos de pánico, depresiones reactivas, o en situaciones de estrés vinculadas al sufrimiento sentimental. Ignatia se adapta muy bien a los terrenos de la mujer liberada, asertiva y competente, pero también a las tipologías matriarcales, madres que sufren por la emancipación de sus hijos, “el nido vacío” a el alejamiento ocasional o definitivo del marido o hijos. Es un medicamento clásico de lo que la Homeopatía llama histeria, un rótulo que en Psiquiatría ya no se usa debido a su ambigüedad, en realidad Ignatia resolverá perfectamente tanto un síntoma psicosomático, como el bolo esofágico (un síntoma que siempre se nombra en las materias medicas acentuando su aspecto paradójico) como cualquier otro, desde la depresión hasta la bulimia siempre y cuando en cuyo origen se encuentre el desengaño, la decepción o la pérdida.

Es evidente que ante una pérdida no todo el mundo reacciona igual, la homeopatía ha descrito en el capitulo sobre “Trastornos por…” múltiples formas reactivas en cuyo origen se encuentra la perdida misma. Si sospechamos que un determinado evento tiene relación con un desarrollo mórbido lo que debemos preguntarnos es ¿Desde qué emoción concreta ha vivido esta persona esa pérdida? ¿La ha vivido, desde la cólera suprimida, desde la pena silenciosa, desde la decepción universal, desde la vergüenza, o desde la indignación? Cada medicamento homeopático se adaptará mejor a unas reactividades que a otras. Por ejemplo, Opium es ideal cuando algo se ha vivido desde la vergüenza y se trata de ocultar, Staphysagria estará indicado cuando se ha ofendido el honor o el pudor y es la indignación evidente la emoción fundamental. Ignatia se adaptará a las pérdidas o desengaños que se viven desde la decepción o la pena silenciosa y Colocynthis es de elección frente a la ira suprimida que se somatiza en aparato digestivo o vísceras huecas.

Usualmente utilizo un preparado de los laboratorios Phynter- Heel llamado Ignatia homarcord, que además de Moschus, un medicamento antihistérico-antisomatización contiene un balanceo en acorde de la propia Ignatia y además se presenta en gotas que pueden diluirse (30 de ellas) en un litro de agua y consumirse a tragos durante un día.

4.-Indiferencia y estupor

Hay que recordar que Hipnos era el Dios del sueño, hermano gemelo de Tanatos, ambos hijos de la noche (Nix). La mitología griega les otorga la condición de necropompos, “los que acompañan al moribundo al Hades”. Existen cuatro personajes fundamentales para esta tarea, primero entra Hipnos en acción provocando un estado similar al sueño, la inmovilidad, luego Tanatos acompaña al moribundo a la tumba, allí le recoge Hermes-Mercurio que le baja al inframundo, Caronte le lleva en la barca hasta la otra orilla y es depositado al cuidado de Hades ya en el Tártaro. Hipnos a su vez tuvo un hijo incestuoso con su madre, Morfeo cuya función es disfrazarse para aparecer en los sueños de los hombres.

La indiferencia afectiva es un síntoma ubicuo en Psiquiatría, lo podemos encontrar en formas muy graves en patologías como la esquizofrenia o la melancolía. No conviene confundir la indiferencia que es un estado de no-dolor, con la anhedonia que es un estado de no-placer, aunque a veces las podemos encontrar mezcladas formando parte de un mismo síndrome psiquiátrico. En sus formas psiquiátricas más graves puede llegar al estupor catatónico y en sus formas somáticas más intensas casi siempre a la parada respiratoria, sin embargo lo más frecuente son esos conglomerados afectivos de embotamiento, desinterés, ausencia de dolor (cuando debería haberlo), un aspecto que se ha señalado como de congelamiento afectivo, anergia e hiporeactividad a los estímulos. En su extremo más intenso puede asimilarse al coma.

Hay que recordar ahora que este cuadro es precisamente la intoxicación hípnica atribuible al opio y a su “similinum” homeopático de Hipnos, el dios del sueño, que imita a la muerte, la inmovilidad y la falta de reacción incluso la más arcaica, de ellas, el dolor. Opium está indicado en este tipo de cuadros, más aun cuando su origen es un traumatismo craneoencefálico, un trauma mental o una pérdida vivida desde la vergüenza o el deshonor y que además trata de ocultarse.

5.- Dolor somatomorfo

El dolor somatomorfo es probablemente la enfermedad crónica por la que los pacientes somáticos son remitidos con más frecuencia a los psiquiatras. Se trata del conocido dilema que presentan los clínicos a la hora de etiquetar un síntoma invalidante que carece de justificación orgánica alguna. Es usual que cuando un médico convencional no encuentre razones para justificar un determinado dolor lo etiquete como histérico, es decir como falseado y lo remita al psiquiatra con intención de conceptualizarlo desde el punto de vista psicógeno. Algo así ha pasado con la entidad misteriosa conocida como fibromialgia, sospechosa en un principio de tratarse de una nueva enfermedad psiquiátrica, ha sido retomada por reumatólogos y rehabilitadores ante la presión de las asociaciones de enfermos por conseguir la depsiquiatrización de este malestar por otra parte muy común y en amplia extensión en las sociedades opulentas. En un principio se sospechó que la fibromialgia era una enfermedad mental, ante la falta de evidencias de lesiones objetivas, además existía otra causa de sospecha: las pacientes con fibromialgia respondían bien a la amitriptilina, un antidepresivo tricíclico y además eran en su mayoría mujeres solas con cargas familiares y en el umbral de la menopausia. Hoy, aunque la fibromialgia ha pasado a formar parte de la clientela de distintos especialistas, es evidente que se encuentra desubicada nosológicamente planteando dilemas a la división de la medicina en especialidades y refractaria a casi todos los tratamientos ensayados con la exclusión de la amitriptilina que mejora en parte el dolor al mejorar el estado de ánimo a expensas de introducir molestos efectos secundarios.

Mi opinión sobre la fibromialgia es que se trata de una enfermedad de origen desconocido, pero presumo que tiene más de orgánico que de puramente psiquiátrico. Estoy al tanto de los avances que sobre ella se van dando y me estimulan las teorías sobre el intestino permeable y la toxicidad muscular de determinados metabolitos del ciclo de Krebs (el ácido tartárico) quizá como consecuencia de una infección crónica del intestino grueso por Candida Albicans. En mi experiencia profesional he tratado a un sin numero de fibromiálgicas, tanto con alopatía (con pobres resultados) y últimamente con una combinación de medicamentos homeopáticos y homeotoxicologia. Concretamente estoy estudiando los resultados de una combinación de fármacos de los laboratorios Phinter en un grupo de 7 fibromiálgicas que siguen además diversos tratamientos rehabilitadores en mi Hospital. Dado que los resultados no están todavía cuantificados debido a que el ensayo no ha terminado, no voy a publicarlo aquí y ahora, pero me gustaría adelantar algunas cosas que han resultado parcialmente eficaces. Se trata de dos medicamentos del laboratorio nombrado más arriba: El Coenzyme Compositum , un medicamento homeotoxicológico que contiene varios enzimas involucrados en el ciclo de Krebs y que se presenta en ampollas, el Lymphomyosot, un drenador linfático de la matriz extracelular y el Spascupreel, un medicamento homeopático a base de acordes de Colocynthis que disminuye el dolor musculo-esquelético. La Chamomila, un medicamento de enorme interés en Pediatría es también aplicable en aquellas personas que reaccionan exageradamente al dolor.

En mi opinión sea cual sea la etiología de la fibromialgia existe un estado de hipereactividad al dolor por probables lesiones difusas de la matriz extracelular que envuelve todo el organismo, es posible imaginarse que esa matriz se haya vuelto rígida por depósitos de sustancias inertes en ella que impidan el normal trasiego de sustancias y detritus. Hay que recordar que en esa matriz extracelular existen fibras nerviosas tanto simpáticas como parasimpáticas que podrían estar microscópicamente comprometidas a partir de estos depósitos (usualmente glicoproteinas). He observado que el drenaje linfático que se consigue de muchas formas pero también mediante el remedio homeopático Lymphomyosot prepara al organismo frente a otros remedios como el Spascupreel que probablemente administrado sin el previo drenaje no mostraría su actividad. Espero más adelante publicar los resultados de mi investigación en algún lugar, pero mientras tanto quiero decir que la homeotoxicología y la homeopatía pueden resultar de un extraordinario interés para tratar esta patología tanto si en su origen se encuentra un factor psicógeno desencadenante, usualmente un divorcio o una mortificación crónica, como un enfriamiento o un tratamiento con antibióticos, tres de los grandes estresores que podemos encontrar como precipitantes.

En cuanto a la personalidad de la fibromiálgica y su relación con el síndrome de fatiga crónica, véase el epígrafe sobre agotamiento y fatigabilidad.

6.- Paranoia y rencor.-

La paranoia es una enfermedad psiquiátrica afortunadamente poco frecuente en sus formas más graves y que carece en la actualidad de tratamiento alguno más allá de la administración crónica de antipsicóticos que la mayor parte de las veces resultan ineficaces en la transformación del delirio de los sujetos. La diferencia que existe entre una paranoia y una esquizofrenia paranoide es que los paranoides conservan una cierta estructura en su personalidad, deliran sobre cosas posibles (engaños, amores, inventos, enfermedades o persecuciones) en comparación con los esquizofrénicos cuyos delirios son fragmentarios, cambiantes, fantásticos o francamente bizarros. Además los paranoides por lo general pueden llevar una vida más adaptada y suelen enquistar su delirio, de manera que pueden aparecer como personas normales siempre y cuando no se hable de la temática concreta que es la base del delirio.

La Psiquiatria ha perdido mucho tiempo clasificando los delirios paranoides según su temática y muy poco tiempo estudiando las actitudes profundas de la personalidad con respecto al propio delirio. La medicina china por ejemplo propone que la paranoia procede del riñón (miedo) y más concretamente de la viscera yang del riñón: la vejiga de la orina, según su fisiopatología podemos encontrarnos con dos formas de paranoia, una por un defecto de yin del riñón que se vería incapaz de controlar el fuego del corazón y otra por el “fuego de agua” es decir por un incendio energético de los excesos yang de riñón. Hablando en términos psicopatológicos es verdad que la paranoia puede desarrollarse en personas que han vivido en ambientes aterradores, en este sentido el miedo podría enfermar al riñón tal y como lo conceptualizan los médicos chinos, pero también existe otra vía de entrada la paranoia: las vivencias de humillación que provocarían excesos yang en el riñón. Siguiendo la ley madre-hijo existiría aun otra posibilidad que la pena (metal) enfermara al riñón (miedo). Dicho de una manera más ortodoxamente psiquiátrica a la paranoia se puede llegar de tres maneras, mediante la repetición de vivencias de terror, de humillación o de pena, sin contar con las desarmonías de Qi innatas.

Naturalmente los síndromes paranoides que corresponderían a estas tres etiologías sería distinta, el primer caso, aquellas causadas por el terror es seguro que se traduciría en una personalidad desconfiada y hostil, pero también con un comportamiento activo, querulante, peleador y malicioso. En el segundo caso podríamos encontrarnos casos de paranoia donde el miedo, la reacción de huida y evitación, la “atmósfera de persecución” o la “atmósfera de evitación o escape social” representarían extremos entre la menos y la más adaptada de las formas. El tercer caso, por fin serían aquellas vivencias paranoides que acompañan a la melancolía o a la depresión, una enfermedad donde lo paranoide puede aparecer entremezclando el sindrome paranoide y el depresivo.

Nitricum acidum es el ácido nítrico (NO3H) y representa a uno de esos medicamentos homeopáticos dirigidos al miasma sifilítico. Para Hahneman la psora, la sicosys, la sífilis y la tuberculosis no eran simplemente enfermedades individuales, sino improntas genéticas que se transmitían al linaje de los humanos mediante la impregnación del material genético , esta idea que en parte contradice la teoría darwinista de que sólo podemos heredar de nuestros padres los caracteres heredables, parece que vuelve a poner de moda el modelo de herencia lamarckiano, que sostenía que los caracteres adquiridos también pueden heredarse. Lo cierto es que existen niños que contraen el SIDA en el útero de sus madres, por no hablar del síndrome alcohólico fetal o de los estigmas dentarios de la sífilis connatal, bien es cierto que en estos casos el feto se infecta en el útero si la madre también es portadora de sífilis, SIDA o es una alcohólica crónica. No está por tanto demostrado que el padre pueda introducir en el código genético de sus hijos mensajes que reproduzcan su alcoholismo, blenorragia, sífilis o tuberculosis directamente. Algunos homeópatas no toman las ideas de Hahneman al pie de la letra y se conforman con admitir la herencia de estas tendencias, algo que por otra parte no necesita demostración alguna y sostienen que en los tiempos del maestro no se sabía lo suficiente de genética para conocer las leyes de la herencia, así que Hahnneman echó mano de una metáfora, el miasma.

Con metáfora o sin ella, lo cierto es que Nitricum acidum es un medicamento a tener en cuenta por los psiquiatras que trabajan con este tipo de personas, paranoides, con antecedentes de alcoholismo en alguno de sus padres, querulantes, hostiles, vengativos, maliciosos y donde el rencor da lugar a fenómenos sociopáticos y conductas disadaptadas. Nitricum acidum tiene una indicación no psiquiátrica que justamente aparece con mucha frecuencia en este tipo de personas: me refiero a la patología rectal o anal, se trata de un magnifico medicamento de los orificios, sobre todo cuando existen grietas, erosiones, sangrados, condilomas, ulceras, neoformaciones o verrugas perianales.

Desde el punto de vista psiquiátrico Nitricum acidum se adapta al síntoma paranoide activo, querulante, donde el sujeto se siente víctima de una injusticia y que no duda en mantener pleitos diversos con todas las instituciones a las que culpa de su desgracia.

7.- Perfeccionismo.-

El perfeccionismo es uno de esos síntomas con que los psiquiatras nos encontramos desvalidos a la hora de dar un remedio para aliviarlo. Nosotros lo conceptualizamos como un rasgo de carácter y no como un síntoma, lo cual le hace, si cabe, aun más refractario a cualquier tratamiento. El perfeccionismo es sin duda uno de esos síntomas que más hacen sufrir a la humanidad, se trata de uno de los grandes enemigos de la felicidad y del bienestar cuando se convierte en una compañía intensa y común de la personalidad, algo demasiado frecuente como acompañamiento de las anorexias restrictivas, una de las enfermedades más comunes de nuestros adolescentes opulentos.

El perfeccionismo es probablemente una solución de compromiso que no tiene un único origen: por una parte existe un modelo social que presiona en una determinada dirección y que consigue abrumar a muchas chicas responsables, que buscan la excelencia y que tienen buenos rendimientos académicos. La paradoja es que estas chicas realizan un esfuerzo extraordinario para mantener estos rendimientos a la vez que intentan responder a las expectativas que sus padres y sobre todo, la sociedad entera pone hoy sobre las mujeres, una tarea heroica, porque conjugar la belleza con los roles tradicionales de la mujer y al mismo tiempo encajar los valores emergentes como la competencia masculina en un mundo fascinado por el dinero, los resultados y las demostraciones de brillo, es una tarea frecuentemente imposible.

Además existe otro factor psicológico y personal: la muchacha debe realizar este esfuerzo en un momento de cambio, donde aun no ha integrado los cambios hormonales, ni las modificaciones de su cuerpo, mientras intenta construir una identidad que dé cabida a las exigencias anteriores, mientras simultáneamente pone a prueba su capacidad de seducción ante merodeadores masculinos y mientras se compara con sus iguales. Semejante tarea precisa de un apoyo similar en intensidad del padre y aquí viene precisamente el conflicto, muchos padres apoyarán a sus hijas si estas se muestran dóciles, obedientes, son cariñosas y extravertidas, es decir si coinciden con los modelos femeninos del padre, pero negarán este apoyo a aquellas muchachas ambiciosas, independientes e introvertidas que son precisamente las que tienen más riesgo de enfermar de perfeccionismo, de excelencia, sin olvidar tampoco a las madres que pueden sentirse humilladas por los rendimientos o voluntad férrea de sus hijas.

Usualmente lo que hacen estas muchachas, es llegar a una situación de negación de lo que de femenino hay en ellas mediante un retroceso de la formula hormonal prepuberal, utilizando una estrategia de retardo del crecimiento a través de la inanición, al mismo tiempo este estado de emaciación electiva favorece la aparición de fenómenos obsesivos, al tiempo que provoca modificaciones del estado de conciencia aumentando la percepción de autoeficacia en la joven que es así incluida en un torbellino o bucle sin fin de ayunos, inanición y perfeccionismo aumentado.

Los médicos chinos conceptualizan los fenómenos obsesivos de tres maneras fundamentales: el exceso de reflexión procede de las energías Tierra cuya función es establecer vínculos, y la Tierra puede enfermar a su vez por un exceso de reflexión u obsesividad. Además, la Tierra nutre el metal, la transformación de los vínculos, el perfeccionismo es un fenómeno obsesivo que procede del metal, que puede enfermar tanto de pena, como de un déficit de las energías Tierra. Por último existe otra estirpe obsesiva en el Agua (miedo), lo que nosotros conceptualizamos como fobias impulsivas y que se produciría a través de una disfunción primaria del riñón o bien de un defecto de las energías del metal que se verían comprometidas a la hora de nutrir el Agua del mismo, este cuadro sería más fóbico que compulsivo, usualmente representado por el miedo a dañar.

Nosotros conceptualizamos el perfeccionismo como un fenómeno obsesivo pero sabemos que existen ciertas diferencias con el trastorno obsesivo-compulsivo verdadero (que estaría ligado a las energías Tierra), y la obsesividad entendida genéricamente. Siguiendo el modelo tradicional chino, el perfeccionismo metálico de las anoréxicas de nuestro tiempo representaría un exceso Yang del metal al que se llegaría mediante una insuficiencia de la Tierra para expandir los vínculos del Metal (o para separarse de él) y que corresponde psicológicamente con las transiciones de las lealtades y afectos desde los padres hacia los iguales, frecuentemente incluyendo los primeros escarceos sexuales y sus ansiedades consiguientes. En este sentido considero la anorexia como una estrategía de evitación de la muchacha por identificarse con la función materna o al menos para retardarla, en esta constelación el perfeccionismo representaría los esfuerzos de la niña para recuperar los apoyos del padre (o de la madre) perdidos en su batalla por lograr emanciparse al mismo tiempo que precisa apoyarse en figuras a veces ausentes, insuficientes o distantes.

Otras muchachas ante este mismo problema optan por estrategias diferentes aun manteniendo su mascarada núbil de inanición, se posicionan hipertrofiando su pasividad femenina, su indolencia, o su dependencia, dando a entender que carecen de deseos y simplemente esperando a que algo suceda, como Perséfone parecen esperar que alguien las rapte o las rescate de si mismas. Otras por el contrario optan por la rebeldía, la insumisión o el desafío social.

Sepia es el medicamento homeopático que mejores resultados da con el perfeccionismo extremo de las muchachas del primer grupo aquellas que optan por la autoexigencia, la excelencia, suprimen su sexualidad y sus reglas y presentan rituales compulsivos como síntoma central. En realidad estos rituales obsesivos, tanto como el perfeccionismo representan la dificultad de estas muchachas para conjugar su sexualidad, con las soluciones que en un determinado momento resultaron adaptativas para asegurarse el apoyo del padre ( o la madre). Hay que señalar que ninguna muchacha puede progresar afectivamente ni desplegará toda su potencialidad sin ese efectivo apoyo paterno, algo que suele ser fácilmente detectable, aunque posteriormente este mecanismo se libera porque provoca una percepción de autoeficacia que resulta en una universalización del mismo para toda situación.

Si Sepia resulta un buen medicamento para reducir el perfeccionismo de las muchachas autoexigentes que buscan la excelencia, Silicea es ideal para aquellas otras que como Perséfone simplemente aguardan, disminuyen sus rendimientos académicos debido a su incapacidad para resultar competentes en esa vorágine y se abandonan pasivamente a su destino. Tanto uno como otro son remedios constitucionales que deben emplearse a altas diluciones para aliviar los síntomas mentales. Silicea es más lento de acción que Sepia.

8.- Agotamiento y fatiga.-

Probablemente la fatigabilidad es una de las demandas médicas más frecuentes en medicina de familia y que usualmente se resuelve mediante la administración de vitaminas, complejos energéticos y con determinada frecuencia mediante antidepresivos.

Nuestra conceptualización acerca del agotamiento está huérfana de teorizaciones y también de ubicación nosológica. Todo pareciera indicar que el agotamiento no puede existir si hay una buena alimentación y en consecuencia una avitaminosis o una carencia, algo que los médicos dan por supuesto con demasiada facilidad. Como decía en el epígrafe anterior la inanición de la anoréxica debería manifestarse en un síndrome de agotamiento, sin embargo las pacientes nos aparecen como vivaces, bien despiertas y en absoluto cansadas, se trata de una consecuencia bien conocida de la inanición por si misma. La hiperactividad de la persona inane es consecuencia de la misma inanición, sin embargo tanto esta hiperactividad como la postración del enfermo febril deben tener el mismo tratamiento médico. Hay que considerar el agotamiento tanto si se encuentra disfrazado de hiperactividad como si es evidente en la postración.

Los acidum son medicamentos homeopáticos extraordinarios para todas las condiciones del agotamiento o la fatigabilidad. Disponemos de dos medicamentos fundamentales, el Phosphoricum acidum (ácido fosfórico) y el Muriaticum acidum (acido clorhidrico).

Muriaticum acidum está indicado cuando el agotamiento está referido a la función materna, tanto en sentido literal como alegórico. Funcionará tanto cuando el agotamiento esté relacionado con partos, lactancias y crianzas prolongadas tanto como si este agotamiento se debe a la “función de cuidado”, algo que ha venido en llamarse el síndrome del cuidador. Es bastante frecuente que aquellas personas que tienen la responsabilidad de cuidar de otros, tanto parientes como enfermeras quiebren su salud durante el tiempo en que ejercen sus cuidados y a veces que inmediatamente después de cesar en estos cuidados inicien ellos a su vez un estado mórbido que muchas veces se confunde con un duelo. He visto casos donde el cuidador ha muerto repentinamente mientras cuidaba de un enfermo que más tarde se recuperaba, este tipo de circunstancias nos obligan a pensar en las energías que se consumen durante el cuidado de un enfermo, sobre todo cuando el pariente se niega a apartarse de él, cosa que es posible observar con madres que cuidan de un hijo grave.

Algunas personas tienen un riesgo más elevado de sucumbir a este tipo de experiencias: se trata de aquellas personas que tienen según la medicina tradicional china, un déficit de Yin de hígado. El elemento madera es el responsable de la agresión de defensa, pero también de la asertividad, la planificación y la decisión. Energéticamente hablando pueden enfermar de dos maneras, o bien por la incapacidad de retirarse o bien por la incapacidad de implicarse o de rendirse o desanimarse fácilmente. La incapacidad de retirada es la que ahora nos interesa conocer para vincularla al tema del agotamiento, se trata de personas que son incapaces de dejar algo a medias, si son amas de casa no serán capaces de aplazar una determinada tarea, si han sido humillados en alguna cosa, no cesarán de acosar al humillador hasta obtener una compensación, si discuten por algo trataran de llevar la discusión hasta el esperpento. Nunca se retiran, se rinden o abandonan. Este tipo de personas son incapaces de descansar, de sobreponerse o de reponer energías, su sueño es además de mala calidad y no reparador. Para ellas no existe la palabra ceder, convalecer o apartarse, si ceden será por un accidente, un colapso nervioso o una enfermedad grave.

El elemento madera (sistema energético del hígado) tiene entre otras funciones la nutrición de músculos y tendones, es usual que este tipo de personas asimilables a lo que nosotros clasificamos como personalidad masoquista o pasivo-agresiva, planteen problemas de agarrotamiento muscular, pinzamientos, protusiones, hernias y contracturas musculares. En relación con la fibromialgia que antes nombré, existen muchas evidencias de que el síndrome de fatiga crónica y la propia fibromialgia participen de un cuadro clínico común y que dinámicamente exista una supresión de la agresividad que a veces puede alcanzar incluso a la autoafirmación de cualquier área del ser que puede estar inhibida, algo que podría explicar la acción benefactora de Colocynthis.

El agotamiento de la función materna como cualquier otra ansiedad puede llegar a traspasar los limites del individuo y contagiarse a otros, usualmente a los hijos. Es frecuente que un niño pueda responder a Muriaticum acidum cuando su madre se encuentre en una situación de agotamiento debido a los cuidados que pueda estar brindando a otra persona, usualmente a un anciano.

Phosphoricum acidum es un magnifico medicamento de agotamiento físico y psíquico, por ejemplo el que encontramos en jóvenes que se someten a dietas excesivas, ejercicio o planes de estudios devoradores. En este sentido Phosphoricum acidum es un buen medicamento coadyudante de la anorexia, adelgazamiento, y de primera elección en la fatigabilidad y agotamiento psico-fisico.

9.-Deficits cognitivos ligados a la edad.-

Los especialistas estamos tan acostumbrados a trabajar con diagnósticos operativos que cuando vemos a un paciente que presenta un problema de memoria lo primero que hacemos es iniciar una larga tarea de diagnóstico para demostrar un cuadro demencial – de base orgánica- que siempre sospechamos ante un paciente de edad que inicia problemas de memoria.

Esta actitud es seguramente adecuada, pero la mayor parte de las veces no encontramos ninguna prueba de neuroimagen (costosísimas), ni de neuropsicologia que demuestre nada más allá de una cierta perdida cognitiva sin filiación alguna. Es decir nos encontramos lo normal, lo esperable: un sufrimiento casi siempre sin filiación que deja al paciente sin ningún remedio que pudiera mitigar sus déficits subjetivos. Además de eso nos podemos encontrar un paciente abotargado, excesivamente sedado y multitratado con medicamentos que tienen en el hígado la primera barrera de detoxificación, múltiples malestares tratados crónicamente con antihipertensivos, antidepresivos, sedantes, por nombrar tan sólo algunos de los más utilizados y que en los pacientes de edad avanzada debido a la ralentización de su metabolismo operan como auténticos venenos.

En este contexto es muy característico que los pacientes mejoren después de suprimir o de redefinir la toma de fármacos. En Psiquiatría es muy frecuente observar que un paciente que nos ha sido remitido por una sospecha psiquiátrica mejore después de suspender alguna de estas explosivas mezclas que representan la dispersión del saber médico en especialidades sin que nadie ponga un cierto orden o priorice qué fármacos son necesarios y cuales son prescindibles. Es realmente curioso que seamos los psiquiatras que hemos sido con frecuencia acusados de utilizar fármacos peligrosos los que con frecuencia pongamos un cierto sentido común en las multiprescripciones.

Cuando me llega un paciente así, usualmente me dedico a descargar el sistema hepático de tanta agresión externa, a veces simplemente retirando fármacos convencionales y utilizando fármacos homeotoxicológicos. Para el drenaje y limpieza de un organismo sobrecargado de este modo utilizo, la solución detoxificante de Phinter-Heel, un combinado de tres frascos, uno lleva Lymphomyosot, ya nombrado, otro Berberis, un mágnifico drenador del riñón y el tercero Nux vomica el drenador digestivo universal. 30 gotas de cada frasco en 1 litro de agua y día. También son útiles el Chelidonium Homarcord, y Galium heel, ambos existen en forma de gotas

El déficit de memoria suele responder a dos medicamentos, uno de ellos es el Plumbum y el otro la Ambra grisea. El Plumbum (plomo metálico) es un medicamento asombroso, cuando está indicado mejora notablemente las capacidades cognitivas y afectivas de los sujetos que lo toman, se trata de un metal que está indicado en aquellas personas que derivan hacia la esclerosis desde una posición de rigidez o dureza emocionales, también en el Parkinson y en realidad en cualquier enfermedad neurodegenerativa, sin embargo mi experiencia con él no pasa de algunos casos tratados con éxito de pacientes que presentan déficits cognitivos, usualmente la dificultad para recordar nombres, fechas, citas o quehaceres.

Los metales pesados como se sabe no se deben encontrar en el organismo humano pero también sabemos que se encuentran con frecuencia debido al problema de la contaminación de la cadena alimentaria. Una fuente común de contaminación con el plomo son las industrias de esmaltes y cerámica y también en linotipistas o los que trabajan en imprentas con materiales tóxicos que contienen el metal. La intoxicación crónica con plomo provoca una enfermedad llamada saturnismo que probablemente ha desaparecido de nuestro ambiente, desde que las conducciones de agua fueron sustituidas por cobre, sin embargo mi opinión es que es posible presuponer que existan reacciones de hipersensibilidad al plomo (y al resto de metales pesados) que sean idiosincrásicas para determinadas personas. Cuando sospecho un paciente “Plumbum metallicum” suelo pedir una determinación en sangre y siempre me encuentro con algún que otro picogramo de plomo, que no permite por supuesto diagnosticar una intoxicación (un saturnismo), pero si permite especular con una especial sensibilidad al metal sobre todo cuando el paciente responde al plomo homeopático. Eludir los metales pesados es probablemente imposible en una sociedad contaminada e industrializada como la nuestra y donde nadie parece decidido a renunciar al bienestar que esta industrialización y gran consumo nos depara, pero al menos el médico debe saber que determinados contaminantes pueden resultar mórbidos en ausencia de intoxicación franca o letal, algo que en el futuro nos vamos a encontrar cada vez con más frecuencia, en los plásticos, el mercurio y otros contaminantes, incluyendo a lo que ya se conoce con el nombre de disruptores hormonales, sustancias químicas que funcionan como estrogenos-like y que pueden estar implicados en la baja fertilidad masculina de determinadas zonas geográficas.

Plumbum como Silicea en la infancia-adolescencia se adapta a la constitución fluórica, melancólica, lenta y simpática que se manifiesta por asimetrías, implantación dental incorrecta, paladar ojival e hiperlaxitud ligamentosa que se corresponde con el miasma sifilítico de Hahneman.

La Ambra grisea es un medicamento de senilidad pero también de transiciones, retardo en la dentición o retardo en abandonar “el paquete”, está indicada en la vejez prematura y en todas las situaciones ligadas a la senilidad. Uso un preparado llamado Cerebrum compositum en ampollas, que lleva todos los principios homeopáticos ligados al envejecimiento.

10.- Terrores nocturnos

El miedo es una emoción universal en el ser humano y probablemente una señal de alarma arcaica e innata. Al margen de que algunos pacientes tienen motivos más que sobrados para ser miedosos, debido a que han sido expuestos a condiciones de terror durante su crianza, bien por proceder de entornos aterradores como aquellos que tienen padres maltratadores o abusivos, la verdad es que existen personas más miedosas que otras. La constitución cárbónica que en homeopatía se describe como gordos y fofos, pero que pueden ser conceptualizados como parasimpáticos y lentos son las constituciones más vulnerables al miedo y a desarrollar estructuras fóbicas o evitativas en la época de adultos.

La manifestación más común del miedo en los niños, son sin duda tres: el miedo a estar solo, el miedo a la oscuridad y el terror nocturno. Los tres síntomas suelen ir unidos y suelen responder a medicamentos de la serie carbónica como Calcarea carbonica o Kali carbonicum, ambos como tratamientos de fondo, pero quiero referirme sobre todo a los terrores nocturnos que se manifiestan con pesadillas.

La pesadilla es un ensueño de carácter terrorífico que suele despertar al soñante que no recupera el estado de vigilia hasta después de haber pasado un cierto tiempo y haber despertado del todo, a veces es necesario ser despertado, de tan vividos que son los contenidos de la pesadilla, de manera que en cierto modo la pesadilla supone la irrupción de material inconsciente en la interfase de sueño-vigilia. Los materiales que suelen componer estas pesadillas son mágicos y primitivos, contenidos del inconsciente que aun se encuentran activos entre los infantes, a veces monstruos, fantasmas, vampiros o seres mitológicos alimentados por películas o narraciones a las que los niños se exponen demasiado precozmente debido a la ubicuidad de la televisión y a la sobrecarga de imágenes a las que se ven sometidos.

Este tipo de niños suelen poseer una intensa vida imaginativa y presentar alucinaciones hipnopómpicas (al despertar) e hipnagógicas (al dormirse) muy vividas y que suelen recordar estando despiertos confundiéndolas con experiencias reales en estado de vigilia.

Los terrores nocturnos suelen desaparecer con la edad a veces dejando ciertas secuelas de evitación, rasgos de personalidad temerosa o ansiedad o hipersensibilidad sociales. Por el contrario los adultos también pueden tener pesadillas después de haber sido afectados por alguna clase de estrés, destacan sobre todo las pesadillas recurrentes sobre un hecho traumático que acaecen en un trastorno por estrés agudo o postraumatico, quizá el síndrome clínico que con más frecuencia involucra a las pesadillas en el adulto.

El Estramonium es el mejor medicamento homeopático antipesadilla, se trata de una solanácea (datura estramonium) cuyos principios activos (como en el beleño y la belladona) son alcaloides bien conocidos por los médicos, ya que todos ellos contienen atropina. La atropina es un agente anticolinérgico que tiene la capacidad de inducir una intoxicación del SNC con hipertermia que puede ir desde una psicosis con delirio alucinatorio visual, hasta la muerte. Las psicosis atropínicas han sido bien estudiadas a partir de la intoxicación accidental de pacientes que la ingerían y también a través de ciertas practicas psicodislépticas comunes en la cuenca mediterránea con el uso folcklórico de los extractos secos de estas tres plantas, que se utilizaban para inducir trances místicos, midriasis y visiones en el contexto de ceremonias rituales. La atropina sigue utilizándose en medicina como midriatico y sus derivados como la Buscapina como antiespásmodicos, sin embargo el beleño y la belladona han dejado de utilizarse debido a su toxicidad.

Sus formas homeopáticas – sin embargo- poseen enormes indicaciones en psiquiatría homeopática como antipsicóticos homeopáticos, de ellos el estramonio posee indicaciones en los delirios de tipo religioso y el Hyosciamus (beleño) en los celos delirantes o delirios eróticos (erotomania de Clerambault). Mi experiencia sin embargo con estos fármacos se limita al tratamiento de algunos casos de estrés postraumático con pesadillas terroríficas y en las pesadillas infantiles. El estramonio homeopático (Estramonium Injeel Forte) junto con el Aconitum son los medicamentos de elección con estos pacientes infantes que en ningún caso deberían ser tratados con psicofármacos.

27
Sep
08

Medicina tradicional china y anorexia mental

Tenemos evidencias de que la anorexia mental es una enfermedad que ha existido siempre, bien es cierto que no vinculada a los mismos motivos que hoy se le atribuyen. Nuestras primeras noticias fidedignas datan de las descripciones de Morton en el siglo XVI. Morton la conceptualizó como una enfermedad consuntiva y la llamó tisis nerviosa o melancolía tísica. Es bueno recordar que desde el punto de vista clásico melancolía era toda forma de psicosis sin fiebre, el término tísica puede relacionarse con el parecido con la consunción tuberculosa que era -en esa época- más importante y frecuente que la propia anorexia y que como sabemos cursaba con fiebre. Más tarde ya en el siglo XIX Gull y Lasègue casi simultáneamente publican dos casos de anorexia mental restrictiva y la asimilan a las formas histéricas ya descritas desde la antigüedad y bien conocidas y proponen una causalidad psicógena, un paradigma que ha llegado hasta nuestros días. Un paradigma dual.

Casi a mitad del siglo XX y después de las descripciones -también simultáneas- de Simmonds y Seehan respecto a la caquexia hipofisaria vuelven a ponerse de moda las concepciones biológicas, la anorexia vuelve a ser vista como una enfermedad física y frecuentemente tratada por endocrinólogos hasta que se demuestra que la caquexia hipofisaria y la anorexia mental no tienen nada en común entre si salvo la inanición. Son los años de la medicina psicosomática, concepciones hoy caídas en desgracia debido a la presión de la Psiquiatría biológica y más concretamente neokraepeliniana que tiene en los manuales operativos tipo DSM su pretexto fundamental: aquello que no se encuentra codificado en un diagnóstico operativo simplemente no existe.

Alexander no incluye a la anorexia mental entre las enfermedades psicosomáticas clásicas: hipertensión, asma, ulcus gastroduodenal, dermatitis, artritis reumatoide, colitis ulcerosa, etc, pero la tendencia durante las décadas de los 60 y 70 era considerar a la anorexia mental como un trastorno psicofisiológico, es decir un trastorno psicosomático donde los factores psíquicos influirían de manera decisiva en la presentación de una enfermedad -con mascarada- aunque sin explicación física.

El prestigio de la medicina psicosomática fue decayendo poco a poco fundamentalmente por carecer de una teoría general que explicara la enfermedad a partir de una causalidad mental. Saber cómo los eventos mentales y a través de qué mecanismos operan en la génesis de la enfermedad física es hoy tan desconocido como innegable, aunque ninguna teorización ha logrado ir más allá de constructos teóricos vacíos con vocación de descripción como enfermedad funcional o somatización, este último el único término que ha logrado sobrevivir a la marea organicista consecutiva a la implantación de diagnósticos operativos.

La carencia de un modelo explicativo de cómo los eventos mentales se transforman en estados físicos ha sido la ruina de la medicina psicosomática, tan solo el psicoanálisis ha brindado alguna explicación con los conocidos constructos “agresión reprimida” somatizada en aparato digestivo o “rechazo del rol femenino” atribuido a la anorexia, constructos que aunque no desmentidos han sido duramente criticados por la medicina biológica que aspira a deshacerse del todo y para siempre de cualquier subjetividad.

Falta por saber cómo la “agresividad reprimida” o el “rechazo del rol femenino” pueden llegar a provocar síntomas físicos siendo como son constelaciones psíquicas inconscientes, pensamientos o sentimientos. Evidentemente debemos hipotetizar un mecanismo intermedio que “transforme” lo psíquico en algo físico, bien a nivel de lesión o bien a nivel de disturbio funcional, bien de la motilidad en el caso de tratarse de un víscera hueca o bien de estasis si estamos imaginando una víscera como el hígado compacta y material.

Si descartamos a las hormonas, la medicina convencional tiene muy pocos candidatos para explicar la “neurosis de órgano” por una parte y la elección de órgano por las emociones disruptivas o los mecanismos de “mensajería” entre lo psíquico y lo físico. El sistema nervioso vegetativo ha sido olvidado sistemáticamente a la hora de correlacionar emociones con estados físicos a pesar de la evidencia de que todas las vísceras se hallan inervadas por nervios que transmiten sus señales a través de mecanismos simpáticos y parasimpáticos, y a través de los mismos neurotransmisores que utiliza el cerebro.

Dicho de un modo más claro: cuando utilizamos un ISRS (inhibidor de la recaptación de serotonina) estamos aumentando la disponibilidad de serotonina en el cerebro tanto como en aquellos lugares donde la serotonina se comporta como un neurotransmisor, fundamentalmente en este caso en el sistema digestivo de donde proceden precisamente los efectos secundarios más importantes de este medicamento. Es realmente curioso que la psicofarmacologia actual no haya reparado en el dato de que los neurotransmisores existen en casi todo el organismo más allá del cerebro. Que el intestino dispone de neurotransmisores para “informar” a otros órganos de cómo anda su función y nombro el intestino por nombrar tan sólo un órgano, en realidad todos los órganos están interconectados entre si bien por hormonas (como la leptina) o bien por verdaderos neurotransmisores como los neuropéptidos.

La medicina china, miles de años antes de conocer la anatomía exacta de los órganos y la fisiopatología de las enfermedades erigió un sistema comprensivo holístico que correlacionaba las emociones y los órganos, explicando además la “elección de órgano”, teorizando que tanto las emociones morbosas como las toxicidades o los elementos climáticos mórbidos pasaban por un sistema de cribado donde el hígado era junto con el SNC el primer filtro de defensa, Para la medicina china cuando existe un ataque exógeno el primer afectado será el sistema nervioso central pero si el SNC es lo suficientemente fuerte (o carece de daños mínimos) la energía Qi estancada se moverá hacia abajo buscando el órgano más débil o desequilibrado en sus energías Yin o Yang para instalarse definitivamente en él y desde el que iniciar una labor de debilitamiento del resto de los sistemas. El concepto de debilidad o fortaleza del SNC es heurístico y se realiza mediante la anamnesis, por ejemplo si un individuo ha tenido un padre alcohólico y ha vivido aterrorizado durante toda su infancia y consulta por una jaqueca, bien podemos afirmar que su SNC es fuerte, la energía Qi nociva de este individuo irá hacia abajo buscando la debilidad de otro órgano cualquiera. Por el contrario si una persona hace un cuadro psicótico después de fumar un “porro” bien podemos afirmar que su SNC era débil (vulnerable) y poseía lesiones sutiles (daño cerebral mínimo) que no fueron detectadas, su energía Qi nociva ascenderá, explicando al mismo tiempo el por qué los individuos psicóticos no suelen enfermar de afecciones psicosomáticas, en aplicación de la economía del Qi que puede representarse en el siguiente esquema donde se categoriza la dirección del Qi:

1.- El sistema nervioso central

2,- Después la superficie o capas superficiales de los órganos. Primero abajo, después arriba, primero el lado izquierdo (hemisferio no dominante) luego el derecho (hemisferio dominante). El hígado es la primera barrera de defensa orgánica en un SNC integro.

3.- Más tarde las capas más profundas incluyendo las fases celulares de las enfermedades.

La medicina china comprende y sabe qué hacer ante un constructo como “agresión reprimida” si bien sustituiría el termino reprimida por suprimida. La ira suprimida repetidamente terminaría afectando al sistema energético de la madera (que se ocupa de la asertividad) que a su vez controla el sistema tierra (estomago, bazo, páncreas). La energía madera suprimida encargada de controlar al sistema tierra fracasaría en esa labor de mediación y el estomago se resentiría de esa falta de control de la madera sobre la tierra ¿Cómo explicar este fenómeno con nuestros actuales conocimientos? Bien, el estomago se halla inervado por el vago, un nervio parasimpático cuya función homeostática consiste en regular sobre todo la motilidad del estomago y la génesis de ácido. Un estomago en hiperfunción sintetizaría un exceso de ácido que resultaría a la larga en una lesión estructural de la mucosa, un estomago en hipofunción no trabajaría armónicamente en relación a la motilidad de acuerdo con las necesidades de la energía necesaria para la digestión. Lo usual es que una emoción como la agresión suprimida, pueda a la larga conformar un desequilibrio Yin-yang en el estomago, es decir un desequilibrio entre las funciones simpáticas y parasimpáticas de la inervación del estomago. En cualquier caso, aun aceptando que una vez establecida la lesión (la ulcera) el estomago pudiera ser infectado secundariamente, la génesis de la ulcera sería un desequilibrio entre las condiciones Yin y las condiciones Yang de las energías tierra.

La fisiopatología china considera a la anorexia mental una enfermedad del sistema Tierra. Las puertas de entrada a esta enfermedad son bien conocidas y podemos afirmar que no existe anorexia mental sin dieta restrictiva. Más allá de las razones – fundamentalmente psicológicas- para someterse a dieta, el resultado final es una inanición por deprivación que en cualquier caso sobrepasa las capacidades energéticas individuales para mantener los sistemas energéticos fluyendo armónicamente

Las razones por las que la anorexia mental es hoy considerada una enfermedad mental mientras que otras enfermedades psicosomáticas han sufrido distinta suerte son políticas. La fibromialgia, por ejemplo, es hoy considerada una enfermedad reumática y la ulcera gastroduodenal una enfermedad digestiva a pesar de ser igualmente enfermedades donde los factores psicológicos y los físicos se encuentran entremezclados entre sí de un modo tan intenso como en la anorexia. Como he dicho las razones hay que ir a buscarlas en las coyunturas políticas y a razones de hecho cuando no de tradición. Por ejemplo las asociaciones de fibromiálgicas – muy combativas- se opusieron a que esta enfermedad fuera considerada una enfermedad mental y se movilizaron contra los ponentes que redactaban la última versión del conocido DSM, hay que decir que lograron su propósito, el ulcus gastroduodenal ha sido una enfermedad quirúrgica hasta que se inventaron los antagonistas H1 y recientemente recibió un cierto bautizo de prestigio cuando se asoció con una infección por Helicobacter pylori, algo que hoy se pone de nuevo en tela de juicio porque no explica todos los casos. La anorexia ha sido una enfermedad muy poco frecuente hasta su definitiva eclosión en los años 70 y ha pasado a engrosar el listado de enfermedades mentales, a pesar de una larga tradición en medicina psicosomática, desde donde fue arrancada y agregada como enfermedad mental poniendo en tela de juicio el propio paradigma de lo mental y su eterno bucle de desunión con lo somático.

Mi practica clínica con trastornos alimentarios incluye tres modalidades, una parte de ella se desarrolla en un Hospital, otra en ambulatorio y la tercera en Hospital de día. Las pacientes ingresadas en un régimen hospitalario y en 1 año representan el 10% del total de pacientes atendidas, significa que personalmente veo a las pacientes más graves de esta patología a las que posteriormente sigo en tratamiento ambulatorio y en Hospital de día. Cuando empecé a tratar anoréxicas me di cuenta de un curioso fenómeno sobre el que no he encontrado ningún dato en la bibliografía: las pacientes sometidas a una dieta adecuada, suficiente y variada no adquirían el peso que era de prever en el tiempo en que se consideraba suficiente. Este dato me hizo pensar al principio en maniobras eméticas negadas o en trampas diversas que estimularon en mi el conocido síndrome de desconfianza del tratante dado que no podía comprender este fenómeno, hasta que me di cuenta de que esta misma observación ya había sido hecha por los médicos aliados que trataron a los supervivientes de los campos de concentración nazis, es decir había algo en la inanición que hacía que la recuperación de un organismo desnutrido o caquéxico fuera extremadamente dificultosa, como si no pudieran aprovechar parte de las energías que ingerían con la dieta. Del mismo modo, es sabido la dificultad que tienen para adelgazar aquellas personas que padecen una obesidad mórbida a pesar de las dietas bien planteadas por profesionales competentes o al menos la facilidad que tienen para volver al peso premórbido a la mínima indiscreción en la dieta. Me planteé si estos fenómenos eran paralelos y busqué en la bibliografía sin encontrar ninguna ayuda, del mismo modo los compañeros psiquiatras que consulté, parecían adherirse al principio bien conocido ” si no se engorda es porque sale más de lo que entra” o bien “si no se adelgaza es porque entra más de lo que sale”, principios que aunque genéricamente son ciertos no respondían a mis casos y a la pregunta más genérica que me solía hacer ¿Hay algo que impida la correcta asimilación de los alimentos más allá del simple contaje de calorías?

Un día cayó en mis manos un libro de Medicina tradicional china y Psicología escrito por un psiquiatra . El libro me cautivó y me abrió puertas a ciertas intuiciones que se encontraban agazapadas en mi inconsciente, parecía tratarse – al leer ese libro- de un déjà vu, de algo ya pensado, que no había sido debidamente intelectualizado. Hammer plantea en ese magnifico libro que el trabajo de la digestión tiene una parte absolutamente mecánica que no por ello debe contemplarse como pasiva. Nada en la digestión es pasivo sino que precisa un enorme derroche de energías, el trabajo de digestión, asimilación, transporte y excreción precisan de una enorme inversión de trabajo, la digestión en si misma representa un gasto de energía y mucho más en los carnívoros que en los herbiboros dotados de un sistema digestivo más largo. Evolutivamente hablando, se supone que “el sacrificio” de un tubo digestivo más corto correlaciona en los carnívoros con una inteligencia y una perfusión sanguínea cerebral más alta . La evolución sacrificó la sangre que retiraba de un sistema digestivo largo diseñado para asimilar toda clase de vegetales incluyendo los más duros (silicatos), por un tubo digestivo más corto que precisaba una digestión más rápida y alimentos necesariamente cocinados que resultaran asimilables en esa condición. Se supone que esta condición de tubo digestivo corto como resultado de la invención del fuego y el alimento cocinado correlaciona con nuestra más aguda inteligencia y nuestra vulnerabilidad digestiva.

Para la medicina china los órganos no solamente tienen una parte fisiológica (función) y otra estructural (una matriz anatómica) sino que además constan de un apartado energético, por ejemplo el páncreas (en el caso de un páncreas sano) tiene una parte endocrina (secreción de la insulina), una parte exocrina (secreción de enzimas digestivos) y una parte energética que comparte con las energías Tierra. Las energías Tierra (estomago, bazo y páncreas) tienen como el resto de los órganos un correlato mental y este correlato mental es la reflexión, que se corresponde con la función digestiva: triturar, tragar, desmenuzar y absorber, una función a cuya alteración nosotros llamamos obsesividad en el caso de un “exceso” y confusión en el caso de “defecto”. Eso es precisamente a lo que se refiere el termino “reflexión”, la cavilación o preocupación que “devuelve” a la conciencia aquello que no ha sido debidamente desmigado, desmenuzado y asimilado.

El sistema energético Tierra puede enfermar por varias razones, una de esta razones es a causa de un exceso de obsesividad primaria (búsqueda de la excelencia o exceso de preocupaciones), de tal manera que la obsesividad -un fenómeno yin- que es un hecho mental que procede del SNC (aunque alimentado energéticamente por energías diversas) termina por averiar el sistema energético Tierra y desde ahí a sus órganos relacionados. También puede suceder el proceso inverso y una persona puede enfermar mentalmente a partir de una avería primaria del estómago bien a partir de una disminución de su motilidad o bien a partir de un exceso o defecto de ácido. Dicho de otra manera el órgano diana y el SNC a través del sistema energético se influyen entre si, algo que ya conocemos desde que supimos que la inanición por sí misma favorece la obsesividad y la hiperquinesia.

Otra manera de enfermar la Tierra es a través de un escaso aporte calórico y otra manera podría ser el exceso de comilonas o de bebidas alcohólicas (yang). Como también debemos contemplar la posibilidad de una disminución constitucional de estas energías Tierra, algo que más bien correlacionaría con un defecto en la construcción de vínculos es decir con las enfermedades más graves o defectos del neurodesarrollo. Las anoréxicas por lo general no presentan defectos constitucionales de las energías Tierra salvo quizá aquellas de entre ellas más psicóticas o con un trastorno border-line de la personalidad. Dicho de otra manera, la manera de enfermar el sistema energético Tierra de una anoréxica es algo exógeno, adquirido, una situación o constelación vivencial que lesiona gravemente el sistema energético Tierra. Sin embargo en cada individuo vamos a encontrarnos con una constelación distinta que correlacionará con el estado energético del resto de órganos.

En este orden de reflexiones otra de las cuestiones que me preocuparon en mi trabajo diario con anoréxicas es que algunas veces no existía una pulsión anoréxica de delgadez en las enfermas que trataba, algo que contradecía la causalidad mental de la enfermedad, en casi la mitad de casos todo parecía indicar que la muchacha había llegado a aquella situación de desnutrición a partir de una alimentación irregular, unos hábitos de estudio o trabajo infernales o un exceso de ejercicio, cuando no todas ellas juntas. ¿Si no había motivación anoréxica dónde quedaba pues la supuesta causalidad mental de la anorexia? ¿Podríamos hablar en este caso de una anorexia secundaria? ¿Por qué no llamarla inanición por estrés, volviendo a las viejas ideas de Morton? Comencé a especular sobre eso y a tabular mis casos en clave de encontrar cuantas y cuales pacientes habían enfermado a causa de una búsqueda de un físico particular y cuantas y cuales habían enfermado a causa de cualquier otra razón. De 23 anoréxicas restrictivas que estudié tan solo 6 reunían el criterio clásico de pulsión hacia la delgadez o miedo a engordar, las otras 17 simplemente no tenían ningún interés en mantenerse delgadas aunque no eran capaces de ganar un solo gramo si realizaban sus actividades normales y bastantes dificultades para ganar peso incluso en el Hospital, en un ambiente protegido y con una dieta supervisada constantemente. Si habláramos del conocido y sobrevalorado síntoma “distorsión del esquema corporal” es decir seguir viéndose gorda a pesar de la extrema delgadez he de decir que de ese grupo tan solo 2 muchachas tenían esta distorsión. La búsqueda de excelencia o perfeccionismo sin embargo estaba presente en 15 de las 23 pacientes estudiadas aunque este síntoma no estaba presente en ninguna de las pacientes anoréxicas vomitadoras y en prácticamente ninguna bulímica.

Una vez que me hube planteado como hipótesis y en clave de fisiopatología china la probable hiperfunción energética pancreática en las anoréxicas comencé a entender mucho mejor algunos de los síntomas comunes que presentan casi todas las anoréxicas y que no han merecido -inmerecidamente- la atención de los clínicos, me refiero al estreñimiento y a la epigastralgia postpandrial. Estos síntomas siempre han sido catalogados como síntomas derivados de la escasa alimentación, pero no creo que sea cierto, más bien me parece un epifenómeno de la escasa energía disponible en el tubo digestivo para realizar la tarea de la digestión. Por la misma razón la amenorrea es una detención de las energías fuego de la sangre o dicho de una manera más occidental debido a la ralentización de la producción de hormonas sexuales (Tierra controla Agua), en cualquier caso el organismo se defiende de la inanición de dos maneras fundamentales: retirando las energías del sistema digestivo y retirando las perdidas menstruales a fin de asegurar la perfusión del SNC. En mi opinión las energías Tierra de las anoréxicas se encuentran consumidas, bien por la propia inanición o bien por otros motivos, en este sentido considero la anorexia como una hiperfunción pancreática (Yin) y una hipofunción gástrica (Yang) y a la bulimia como una hipofunción Yin y una hiperfunción Yang, naturalmente pueden existir también fenómenos de oscilación entre uno y otro polo lo que nosotros conceptualizamos como bulimarexia.

EVIDENCIA DE LA EXISTENCIA DE MECANISMOS DE ENTRADA NO PSIQUIATRICOS EN LA ANOREXIA MENTAL

Más allá de las razones psiquiátricas para mantenerse en un bajo peso o de las condiciones psicológicas que sustentan el deseo de ponerse a dieta ¿existen otros motivos que induzcan una anorexia mental? En primer lugar debemos mencionar claro está, la dieta y sus carencias. ¿Cómo es la dieta de una persona que llega a enfermar de anorexia? ¿Qué y qué no comen? ¿Es sólo la restricción la responsable de la perdida de peso?

Tan importante como el aporte calórico global es la forma de consumo, el estilo alimentario. La alimentación se encuentra regulada por hormonas y señales periféricas cuya secreción es pulsátil, esta secreción se encuentra regulada por factores climáticos, bioquímicos, hormonales e individuales, incluyendo los hábitos sociales. La alimentación debe ser periódica cada 4-6 horas (dependiendo de la edad) y suficiente para “aguantar” la restricción hasta la próxima ingesta y parece redundante decir que una mañana debe comenzar con un buen desayuno después de 8 horas de reposo. Si una de esas ingestas no es suficiente, la señal de hambre que en realidad en un organismo sano se encarga de regular el aporte alimentario se adelantará, si se vuelve a inhibir poco a poco esta señal enmudecerá. El hambre, señal biológica que nos informa que debemos comer ya no representará señal alguna y el individuo quedará a merced de la intelectualización del comer. Dicho de otra manera, sí come lo hará porque sabe que debe comer pero lo hará sin hambre y por tanto sin placer, habrá transformado una señal biológica de cuya satisfacción se obtiene una sensación voluptuosa en un “exceso de reflexión” que hace del acto de comer una tarea obligada, una preocupación.

Además de la discontinuidad aperiódica del aporte alimentario es también muy importante el equilibrio entre alimentos relacionándolos con los 5 sabores y la temperatura. El exceso de alimentos crudos y fríos altera el sistema tierra humano que está diseñado evolutivamente – como dije más atrás- para digerir alimentos cocinados fundamentalmente, lo que ahorra consumo de energía al sistema digestivo. Todos sabemos que existen alimentos pesados (yin) que cuestan mucho de digerir y otros alimentos livianos (yang) que no cuestan casi nada digerir y que cuentan además con mucho prestigio entre los regímenes dietéticos, como por ejemplo sucede con las ensaladas, pero alimentarse sólo de ensaladas no es recomendable, no sólo porque no contienen las suficientes proteínas sino porque desequilibran el sistema energético Tierra relativo a la temperatura. Consumir platos fríos es la mejor manera de desequilibrar este sistema, que gasta parte de su energía en calentar los alimentos ingeridos por no nombrar los refrescos o los helados o la práctica ausencia de sopas y platos calientes en la alimentación de nuestros adolescentes actuales. En ese sentido la comida rápida, aquella que se consume apresuradamente y de pie es el paradigma actual de una alimentación desequilibrada que afecta la digestión.

Cuando la comida se ha convertido en el eje de las preocupaciones de una persona deja de tener interés voluptuoso alguno y cualquier cosa que esté relacionada con ella deja de ser un placer, como por ejemplo la compañía. Comer es además de un acto alimentario un acto social donde se conversa y se comparte (comer significa compartir). El que ha inhibido el hambre, se ha autoprovocado sin saberlo una derivación energética que “asciende” – aprovechando las energías del bazo- hacia el exceso de reflexión, por lo que la comida ha dejado de ser una necesidad placentera y se ha convertido en una obsesión. El caso contrario también es frecuente, he conocido anoréxicas, que enferman precisamente a través de una indebida intelectualización del acto de comer. Sucede cuando la alimentación se ha convertido en una especie de religión con tabúes y prescripciones, la alimentación ha dejado de ser un acto placentero y automático, un instinto socializado y se ha convertido en una forma de penitencia donde sobre todo hay que evitar la contaminación de la carne (el pecado).

Comer como respirar son actos automáticos que se afectan si se piensa demasiado en ellos, también la defecación o la temperatura corporal se afectan si nos tomamos demasiado frecuentemente la temperatura o nos preocupamos por el aspecto de nuestras heces. Es evidente que pensar en la comida, como pensar en la defecación, medir u observar su contenido, frecuencia o consistencia representan estados comunes en todas las personas que por una u otra razón se han visto obligadas a focalizar su atención sobre estas funciones alimentarias sean de aporte o de excreción, pero lo usual es que no estemos pensando en estas cosas escatológicas. La defecación es el primer aspecto de la digestión que se afecta por un exceso de reflexión, la razón es bien obvia, el mecanismo de la defecación es activo y precisa de una cierta voluntad por parte del sujeto, no así la micción que es imposible de detener más allá de la flexibilidad fisiológica de la vejiga de la orina. Detener el flujo de una vejiga de orina llena es imposible, pero detener el flujo de las heces es relativamente fácil y un aprendizaje mórbido bastante común en la población occidental por razones que van desde lo anatómico hasta lo social.

Pero también son estados muy frecuentes en aquellas personas que han derivado sus energías tierra – función del bazo- hacia “arriba” hacia un exceso de reflexión. Este exceso de reflexión sin embargo puede ser primario, es decir se puede entrar en la anorexia a partir de la obsesividad. No es necesaria la pulsión anoréxica clásica para llegar a un estado de inanición, a veces este llega precisamente en el contexto de una forma de ser vinculada a determinados hábitos alimentarios que se han identificado como una ideología, me refiero al vegetarianismo u ortorexia, una nueva forma de culto religioso que ha sustituido en las sociedades opulentas a una espiritualidad elevada y vinculada a la propia tradición, el vegetarianismo en nuestra sociedad carece de sentido cultural y hacia él son arrastradas muchas personas pusilánimes que temen su propia asertividad, suprimen su agresividad hasta el punto de negarse a dañar ninguna clase de vida animal y sacrificándose a si mismas en el altar de una religión sin propósito.

Aunque he conocido vegetarianos que siguen una dieta correcta, es decir suficiente y bastante completa es evidente que ser vegetariano sin guía y asistencia representa un factor de riesgo para un desequilibrio energético mucho más si la paciente presenta además estereotipias alimentarias, he de decir que las anemias megaloblásticas (por deficiencia de vitamina B12) más graves y crónicas con las que me encontrado en pacientes anoréxicas proceden de este grupo.

Al margen del vegetarianismo existen otras condiciones para llegar a estados de desnutrición o carenciales. El primero son las aversiones alimentarias más frecuentes entre los jóvenes y el segundo es la perdida de apetito ligada a un trastorno orgánico como sucede entre los ancianos que pierden simultáneamente el olfato y el gusto, una condición que es observable en la enfermedad de Alzheimer. Los seres humanos son el único animal que presenta aversiones especificas y deseos o preferencias alimentarias, con la excepción de las ratas que también presentan aversiones alimentarias sobre todo neofobias, es decir una precaución innata hacia lo nuevo. Los seres humanos – animales de costumbres y pitiáticos (imitativos)- presentan numerosas aversiones alimentarias, neofobias y estereotipias que en ocasiones pueden llevar inopinadamente a restricciones de alimentos que tienen como consecuencia déficits vitamínícos, minerales o de principios activos determinados. He conocido estereotipias extremas, pacientes que sólo consumen hidratos de carbono, un caso que sólo se alimentaba de aceitunas y tomate con queso y un enorme grupo de personas que nunca prueban la fruta, la verdura, el pescado, la leche o los huevos o que desconocen el sabor de determinados alimentos a los que incluyen en listados de aversivos. Aunque un grupo concreto de alimentos es prescindible y puede ser sustituido por otros, las estereotipias extremas que he visto en ciertos casos de vegetarianismo o “alimentación natural” constituyen grupos de riesgo, tan o más frecuentes que las que llegan a ser anoréxicas por motivos clásicos, la búsqueda de atractivo sexual vinculada a la delgadez.

He de decir a continuación que las mujeres – aunque resisten mejor la inanición- son más vulnerables que los hombres a los desequilibrios energéticos relacionados con la ausencia de determinados nutrientes y disbalances en la temperatura de los alimentos, no sólo en lo que refiere a trastornos alimentarios sino también a desordenes menstruales, incluyendo la dismenorrea, el síndrome premenstrual y la menstruación irregular, disfunciones que tiene correlatos mentales muy importantes, en forma de disforia y ansiedad y que se encuentran en prácticamente todas las anoréxicas. La amenorrea de la anoréxica no debe ser forzada hormonalmente bajo ninguna circunstancia, un organismo debilitado debe contener los dispendios de hierro (Fe) que ahorra precisamente con la supresión de la menstruación.

Por el contrario, los hombres son más vulnerables que las mujeres a los excesos sexuales incluyendo la masturbación. Es francamente cómico que en ningún tratado de medicina actual se haga referencia a la perdida de energía consecutiva a la masturbación excesiva. Probablemente este olvido se deba a un mecanismo de péndulo, en el sentido de que hemos pasado de considerar a la masturbación como algo pecaminoso y vinculado a la ceguera, con algo que no se nombra ni siquiera de pasada en ningún manual dedicado a la anorexia masculina, es como si los médicos hubiéramos escotomizado el hecho de que la masturbación (junto con el uso de drogas) es probablemente en los adolescentes masculinos uno de los mecanismo de entrada más frecuentes en cualquier disfunción energética incluyendo la anorexia mental. El Qi que se pierde en la masturbación a través de la eyaculación es necesaria en esta edad para contener el Fuego del corazón, uno de los mecanismos energéticos que la medicina china atribuye a las disfunciones de todos los sistemas y que termina por afectar al órgano más débil.

Las mujeres y los hombres son vulnerables también al exceso de ejercicio y probablemente los hombres son más vulnerables a dejar de hacer ejercicio, sobre todo cuando se pierde entrenamiento y se retoma el deporte en un contexto de estrés y excesos sexuales. El vinculo entre hiperactividad, dieta y anorexia está ya admitido e incluso correlacionado con la obsesividad, la razón es la misma que ponerse a dieta: el deporte está diseñado para la salud, es incluso necesario para mantenerla pero hacer deporte para perder peso, ser más atractivo o contener el hambre no es una buena motivación, porque nos hará ir a través de la previa intelectualización más allá de las propias fuerzas. El mecanismo por el que pensamos demasiado y nos hacemos incluso adictos al deporte es el mismo por el que pensamos en la comida y hacemos dieta: a través de la inhibición de una señal biológica, el hambre o el cansancio. El ser humano puede ir más allá del cansancio a través de su motivación y esta motivación puede incluir desde la superación personal hasta el deseo de perder peso, en mi opinión el deporte que no se hace por motivos higiénicos o médicos, y mucho más si es un deporte que se practica a solas se convierte rápidamente en una obsesión cuyo resultado es el desequilibrio del sistema tierra, tanto más si actúa sinérgicamente con los demás factores algo que está ya suficientemente demostrado.

CAUSAS PSICOLóGICAS DE LA ANOREXIA MENTAL: LA FUNCIÓN DÉMETER.

Es verdad que existen constelaciones causales de orden psicológico en la anorexia mental, algo que por razones de su ubicación nosológica ha sido más estudiado que en el resto de las enfermedades psicosomáticas, este algo debe entenderse como una ventaja que tiene la anorexia por haber sido considerada una enfermedad mental. De entre ellas la más significativa es la relación entre la madre y la hija y a ella voy a referirme ahora desde el punto de vista de la medicina china y su integración en nuestro modelo occidental.

La relación entre una madre y su hijo es de entre todos los vínculos humanos el más intenso, profundo, duradero y también – por el contrario- el más potencialmente dañino de entre ellos cuando existe una perturbación del mismo. Un vinculo se define por el apego es decir el grado de adhesión o “pegamento” que se encuentra presente en los finísimos hilos invisibles que unen a unas personas con otras y que cualitativamente hablando se manifiesta bien en un defecto (privación) o bien en un exceso (toxicidad). La función de los vínculos – sin embargo- no es permanecer sino transformarse. Desde un vinculo madre-hijo, el apego suficiente que se da entre una madre sana (lo suficientemente buena) y un hijo sano (sin deficiencias innatas del Qi) va a derivar en una expansión de vínculos – una tarea antientrópica que se hace por disipación hasta la muerte del individuo. Lo paradójico del vinculo entre madre e hijo es que su función es expandirse o dicho desde el punto de vista de la díada madre-hijo, desaparecer, aun manteniendo lazos sutiles y flexibles. La función de estos lazos es permitir que el hijo se socialice a través de la expansión de estos mismos vínculos inevitablemente a través de transformaciones del apego original que deberá sustraerse de las figuras de referencia. Según la medicina tradicional china las energías Tierra son las que construyen los vínculos y las energías Metal las que los transforman y expanden. Las energías Fuego son las que los dirigen hacia objetivos, mientras las energías Madera son las responsables de resguardar la integridad del individuo. Por fin, de las energías Agua (Qi del riñón) emerge la fuerza, o la intensidad del vinculo.

No existe anorexia sin una forma u otra de perturbación del vinculo, bien de forma primaria o secundaria a la enfermedad consuntiva. Casi todas las anoréxicas que he examinado tenían rasgos de dependencia (excesivos vínculos originales sin transformar bien a partir de una toxicidad o bien a partir de una privación) o evitativos (excesivo miedo a transformar los vínculos sin la seguridad de ser aceptada incondicionalmente) y en casi todas las madres que he tenido ocasión de observar he encontrado fuertes sentimientos de afectación y culpabilidad por la enfermedad de la hija. Algo que no es extraño porque la anorexia pone en tela de juicio la función materna, es decir la calidad de los cuidados alimentarios dispensados por la madre.

La razón de esta afectación de la díada y la persistencia de estos rasgos de personalidad en la hija es la deficiente cualidad de los vínculos entre la madre y la hija, algo que la paciente resuelve reforzando los vínculos con la madre en lugar de arriesgarse (energías madera) a romperlos como podríamos suponer en una relación presidida por la ambivalencia. A veces, incluso, algunas pacientes identificadas con una madre suficiente narcisista llegan a situaciones de compromiso que más bien parecen operaciones de ingeniería vincular, pasan el día discutiendo, peleando o compitiendo con sus madres sin llegar a un “impasse” o tregua que permita a ambas descansar de sus funciones vinculares.

Este tipo de constelación no puede darse en cualquier tipo de díada madre-hija, es necesaria una relación especial, una relación que tiene que ver con aspectos femeninos profundos y que usualmente es inaccesible al padre y por tanto al Logos. Este tipo de relaciones que excluyen a los hombres y que resultan impenetrables para los varones, incluyendo a los terapeutas remiten al mito de Démeter- Persefone.

Démeter era la diosa griega de la agricultura, la diosa de los cereales y el pan, es decir una función desagregada de la madre- tierra. Perséfone era su hija, que tiene dos aspectos: uno de ellos es el aspecto Koré (la doncella) y otro es la diosa del infierno, casada con Hades (Plutón) por quien fue raptada y violada. El vinculo entre Démeter y Perséfone es un vinculo victimizado por los hombres (en este caso por Hades), pero persistente y que se encuentra más allá del varón. La pena y la cólera de Démeter por la perdida de Persefone es un paradigma mítico de la pena y cólera de las madres que asisten al espectáculo del crecimiento y maduración de sus hijas y observan con horror como estas cada día las necesitan menos y expanden sus intereses hacia otras personas dejándolas de lado solas con su función Démeter activada e irrelevante, por no hablar del espectáculo de duelo eterno que puede alcanzar a una Démeter que efectivamente pierde a su hija por una repentina muerte.

Los griegos adoraban a ambas diosas y su culto conjunto y misterios iniciáticos han sido motivo de estudios y especulación, lo cierto es que el culto en Eleusis estaba destinado a descifrar el misterio de Démeter y Persefone, algo en que participaban miles de personas que buscaban ser iniciados en el secreto de las diosas a fin de obtener bienaventuranzas en la vida y perder el miedo a la muerte, a través precisamente de la redención periódica que se obtiene de la renovación de los vínculos.

Sin entrar en la mecánica del culto a Eleusis para lo que dirijo al lector a la bibliografia especializada (2), todo parece indicar que los ritos iniciáticos de las diosas estaban destinados a exorcizar los fantasmas recurrentes de las mujeres, la vejez de la madre que encuentra en la belleza de su hija un testigo viviente de su decrepitud y la inevitable cercanía de la muerte donde Perséfone servirá de guía debido precisamente a su matrimonio forzado con Hades. Las diosas representan la díada madre-hija y sus conflictos continuos de rivalidad, miedo al abandono, muerte y resurrección en cada expansión del vinculo y su relación con las estaciones y las hambrunas. Por ultimo la necesaria ruptura del vinculo por fuerza mayor. Con todo, el mito de Démeter y Persefone en su acepción psicológica principal me parece que remite a la pena de la madre por la perdida de su hija, una perdida (la perdida de la Koré, es decir de la doncella que hay en Perséfone) que la encoleriza de tal modo que amenaza con secar toda la tierra si Perséfone no le es devuelta. Al final y mediante la mediación de Zeus, logra que Perséfone vuelva al mundo de los vivos al menos durante tres partes del año, razón por la cual, la tierra permanece estéril durante el invierno.

Todo parece indicar que los griegos disponían de rituales destinados a dramatizar el estado de perdida de la doncellez y el duelo consecutivo, algo que está vinculado a la función Démeter, protectora de las cosechas, y que representa junto a su hija una dualidad, una dualidad de la que están excluidos los hombres, algo que nos es familiar a los que tratamos con anoréxicas. Efectivamente, gran parte de nuestra muestra de pacientes presenta una configuración similar de la díada Demeter-Persefone. De los 23 casos nombrados, 6 eran padres divorciados, en 12 casos el padre era periférico, declaraba no entender nada de la enfermedad de su hija, se mostraba hostil o era un alcohólico (2 casos de los 12). En los otros 5 casos restantes no se logró establecer ninguna correlación que permitiera interpretar que el padre estaba ausente o era desplazado de la relación madre-hija. Concretamente en un caso existía la evidencia de que el padre realizaba las funciones Démeter debido a una enfermedad mental de la madre o a un trastorno de personalidad grave sin filiar.

Se ha escrito mucho acerca de la constelación familiar de las anoréxicas para lo que remito al lector a la obra de Selvini-Palazzoli citada en la bibliografía, donde la celebre escuela de Milán hace un repaso del estado actual de la investigación sobre el tema. Mi opinión sobre este asunto es que el error consiste en tomar la anorexia como si fuera una entidad viva. El frecuente error de la ciencia actual consiste precisamente en estudiar enfermedades y no enfermos y desde esa teorización generalizar sus hallazgos, usualmente esta generalización nos lleva de bruces a un callejón sin salida. Probablemente no existe ninguna configuración psicológica, familiar o psicobiológica común entre las anoréxicas y que sea patognomónica de las mismas. Todo lo que he dicho en este articulo podría ser igualmente relacionado con cualquier otra patología, porque lo importante no es la patología sino el terreno en que esta se presenta y la reactividad individual. Personalmente me encuentro más cerca de pensar que las enfermedades que afectan a una misma persona son más parecidas entre si que las enfermedades que tienen un mismo nombre y que afectan a distintas personas.

Por ejemplo, el mito Demeter-Persefone lo podemos encontrar en la anorexia y en otro tipo de constelaciones distintas, incluso sin la presencia de sintomatología psiquiátrica de por medio y por supuesto no todas las anoréxicas representan una personificación del mito, buscar algo así sería presumir que las entidades morbosas son especies botánicas y aunque gran parte del pensamiento occidental se asienta sobre esta suposición, cada vez más se acumulan evidencias de que no son sino constructos teóricos alrededor de los cuales cuaja la sintomatología sobre todo la mental en busca de sentido cultural. Esta es una de las razones por las que los trastornos alimentarios están creciendo en todo el mundo opulento: nuestra conceptualización se comporta como un atractor alrededor del cual se dan cita múltiples malestares del ser humano, usualmente malestares relacionados con la emancipación entre padres e hijos, una tarea llena de riesgos y donde -paradójicamente- se estimula cada vez más la independencia de los jóvenes a la vez que crece la distancia entre la pubertad y la posibilidad fáctica de emancipación completa.

Sin embargo, no siempre la anorexia remite a una relación del tipo Demeter-Perséfone. Mi opinión es que a veces lo que nos encontramos es a una hija rechazada por un padre descalificador, sociópata o paternalista que no duda en fomentar en su hija el perfil Perséfone de docilidad, dependencia y extraversión que los hombres sienten como más apropiados con el rol femenino ahogando así las expectativas razonables de sus hijas que terminan por sentirse confusas, esperando que algo suceda, que alguien las rescate de si mismas (o las rapte como Hades) asistiendo pasivamente a su inmolación en la pira paterna. Una niña va a tener muchas dificultades de expansión si el padre no apoya sus expectativas en la vida, pero la tentación de instalarse en una función Perséfone va a ser demasiado fuerte de por vida si esta niña no logra desenterrar (sus energías metal) de sus energías Tierra, algo que la medicina china ha descrito como “metal enterrado”, que supone una incompetencia del metal para expandir los vínculos de las energías Tierra y que se traduce en síntomas como ansiedad de separación en los niños, pero también por dificultades para identificarse con los iguales a través de relaciones significativas, donde también la madera tiene alguna función a través del equilibrio entre preservación y asertividad.

El perfeccionismo es también para la medicina china responsabilidad del Metal, se trata de una insuficiencia o un exceso de las energías metálicas que como ya he dicho se ocupan de transformar los vínculos. Desde el punto de vista dinámico una niña alrededor de la pubertad tiene que poner a prueba simultáneamente habilidades diversas como la capacidad de seducción comparativa, es decir discriminar qué capacidad de seducción posee comparándose con sus iguales, al mismo tiempo tiene que ser competente en sus rendimientos mientras trata de restablecer continuamente sus vínculos con sus padres que pueden suponer una seria amenaza para sus deseos de emancipación, una tarea que debe compatibilizar con su autoestima o autoconcepto (funciones de la madera) en un momento en que la eclosión hormonal pone a prueba su adaptación al duelo de la Koré. Si a ello unimos los modelos femeninos que se encuentran en crisis debido a razones sociales entenderemos que la tarea de nuestras adolescentes es demasiado heroica y que muchas veces se salda con una enfermedad.

Un padre descalificador obstruye los espontáneos vínculos que surgen de la niña hacia los hombres cuyo género el padre representa. Esta niña no podrá desplegar toda su abundancia de hilos vinculares hacia las figuras masculinas y volverá su mirada hacia la madre. Si la madre es lo suficientemente madura hallará en ella la necesaria fuerza para apoyarse en busca de ese despliegue pero si la madre es una Démeter despechada, victimizada o depresiva no logrará el suficiente impulso ni la suficiente complicidad para escapar de la simbiosis original con la madre y quedará apresada en ella como el Metal en la Tierra.

CONSTELACIONES PSICO-FISICAS EN LA ANOREXIA SEGÚN LA MEDICINA TRADICIONAL CHINA.

De entre las emociones que pueden estar presentes en las pacientes anoréxicas me referiré en primer lugar a la pena inexpresada. Es interesante perfilar los distintos matices que para la medicina occidental se resumen en una palabra: depresión. La depresión como diagnóstico operativo no es usual en la anorexia por una razón fundamental: la anorexia no es una situación clínica de derrota sino de autoafirmación. En este sentido la anorexia es una condición clínica que favorece el autoconcepto y puede comportarse como un antidepresivo al favorecer la restitución. Es usual que se enfatice sobre el estado de ánimo de las anoréxicas y se las catalogue como despiertas, vivaces y laboriosas, aspectos que nada tienen que ver con la depresión tal y como la conocemos en la tradición clínica.

Sin embargo, la condición “pena inexpresada” no prejuzga una depresión clínica y probablemente es el desencadenante más frecuente en la anorexia mental restrictiva. Se trata de una pena que no ha llegado a ser ni formulada ni verbalizada y que frecuentemente tiene que ver con el desengaño sentimental o el divorcio de los padres, el antecedente más frecuente entre los precipitantes de una anorexia mental.

El divorcio de los padres, es de entre todos, el más común de los antecedentes que se han relacionado con la eclosión de un trastorno alimentario y lo es porque divide la lealtad de la niña en una edad en que ni siquiera es capaz de intelectualizarlo adecuadamente. Una niña sometida a este dilema responderá de un modo distinto al que sucede cuando se pierde un padre. En cualquier caso se trata de un accidente menor y que dependiendo de la edad se simbolizará de un modo más o menos adecuado, teniendo en cuenta también el traumatismo familiar que supongan la perdida o el divorcio. El divorcio es también una pérdida pero una pérdida menor por así decir desde el punto de vista simbólico, mientras que la muerte de un progenitor será seguida de un periodo de duelo destinado a restituir la perdida (cuando sucede a una edad suficiente), la perdida de un progenitor en el divorcio supone de hecho una alineación con una de las partes contendientes en el proceso. Usualmente la niña se alienará con la madre y romperá los vínculos con el padre imitando el propio proceso de la madre, mucho mas si el divorcio viene precedido de una fuerte trama jurídica y de confrontaciones, usualmente económicas. Esta alineación supone de hecho una inexpresión de la pena derivada de la pérdida por un lado y de “la traición” por otro al cónyuge perdedor de la reyerta.

Esta pena se instala además de forma crónica y permite la suficiente adaptación para que no se transforme en un episodio depresivo a diferencia de lo que sucede con las penas súbitas consecutivas a accidentes en los que se pierde un progenitor de forma inesperada. El resultado morboso de esta instalación crónica es un estado de angustia muy similar al miedo crónico mezclado con preocupación y que conocemos con el nombre de culpabilidad. En esta situación las energías del riñón, que son las que nutren el SNC sufren un enorme menoscabo, en realidad una profunda sequedad si utilizamos la terminología china que se caracteriza por la imposibilidad de llorar por la pérdida. Esta sequedad, en realidad una energía Yang o Fuego va a dar como resultado después de sucesivas combinaciones derivadas de la fragilidad o vulnerabilidad fisiológicas a distintos cuadros sintomáticos, donde el agotamiento de las energías Agua es el común denominador y que solemos observar en forma de disfunciones tiroideas.

Los venenos emocionales no afectan irremediablemente a un elemento sino usualmente a aquel más vulnerable, una vulnerabilidad que además tiene que ver con la edad. En la adolescencia es común que se entremezclen varias circunstancias que deriven en trastornos energéticos del sistema Tierra y que este sea el más afectado. He nombrado las dietas irregulares, el exceso de ejercicio, la preocupación cultural por la delgadez y la búsqueda de excelencia por parte de las muchachas más competitivas y eficaces a los que hay que sumar las carencias o excesos constitucionales. El estómago que digiere y transforma los alimentos, el páncreas responsable de las energías que tienen que ver con la transformación de la glucosa y el bazo que es un órgano que hace ascender la energía para nutrir el SNC se ven implicados primariamente a la vez que secundariamente afectan las energías del riñón ya de por si menoscabadas quizá a consecuencia de la pena u otra emoción derivada. Hay que recordar que la Tierra controla el Agua, lo que debe entenderse clínicamente de la siguiente manera: pequeños estímulos excitan y grandes estímulos deprimen. Significa que un exceso de energías Tierra puede inhibir las energías Agua. Hay que recordar también que las energías Fuego son las que nutren las energías Tierra, lo que nos da una clave terapéutica para reforzar el sistema Tierra

Otras energías comprometidas son las energías de la madera que pueden verse afectadas a través de la ira suprimida que puede estar involucrada como factor coadyudante y que pueden traducirse en una elevación de las transaminasas sin hepatitis detectable. También las energías fuego que son las que “expresan” la perdida a través del habla. La alexitimia de las anoréxicas es bien conocida y traduce la incompetencia de las energías Fuego para restituirse a través de la expresión verbal, algo que se persigue en toda logoterapia y que es inútil esperar en el tratamiento de una anoréxica.

Las energías Tierra que son las que se ocupan de construir vínculos y de trazar limites entre los objetos de apego y son las que se hallan mayormente comprometidas tal y como he podido explicar en el articulo a pesar de que como el lector ya habrá adivinado el modelo chino es circular (ver figura).

Tanto el sistema digestivo como los venenos mentales dependientes del sistema Tierra se encuentran comprometidos por un exceso de reflexión que se traduce clínicamente en obsesividad, confusión o una excesiva docilidad que representan insuficiencias o excesos Yin o Yang de las energías Tierra.

A veces no es la pena inexpresada la responsable del desequilibrio del sistema sino el desengaño. El desengaño es una forma menor de pena que erosiona la fe y por tanto el Qi del riñón, una puerta de entrada que comparte con la pena, aunque en cada persona dependiendo de su estilo cognitivo el precipitante psicológico operará de un modo bien distinto en función de su idiosincrasia reactiva es decir de sus vulnerabilidades constitucionales que teñirán el acabado del sentimiento haciéndolo caer del lado de su percepción más o menos sesgada. Así por ejemplo la ira tiene muchos matices según intervenga el Metal (ira fría, venganza) el Fuego (ira furiosa) el Agua (ira con temblor y miedo) o la Tierra (ira con llanto).

El metal por fin, transformador de los vínculos está relacionado con el perfeccionismo compulsivo, tan común entre las anoréxicas restrictivas y que va a expresarse en enfermedades broncopulmonares, desde el asma hasta la TBC y del colón (colón espástico) patología comórbida con la anorexia mental. La dependencia como rasgo de carácter responde a un constructo chino especial “el metal enterrado en la Tierra” es decir la incompetencia del metal para transformar los vínculos más allá de los seguros vínculos familiares, algo también que responde a nuestra conceptualización occidental acerca de la anorexia. El perfeccionismo compulsivo es una medida restitutiva de aseguramiento del amor por parte de los progenitores, una solución muy común entre las pacientes restrictivas mientras que en otras más histéricas optan por asegurarse sobre todo la aprobación. Otras más desorganizadas como las limites pugnan por mantener sus objetos internos a salvo de la confusión del discontrol de su propio Qi dando lugar a fenómenos oscilantes entre devaluación, excesivo apego e idealización, algo que procede de la confusión entre lo que está dentro y lo que está afuera.

CONSECUENCIAS PARA EL TRATAMIENTO

De todas estas consideraciones derivadas de la aplicación del modelo chino de enfermedad se desprenden algunas consecuencias importantes para el tratamiento de las pacientes anoréxicas y en general de los desordenes alimentarios.

En primer lugar hay que señalar que en la medicina actual y también en la psiquiatría damos muy poca importancia a los factores nutritivos que proceden de la intervención médica. En mi opinión toda terapia debe asentarse en una profunda consideración de los aspectos nutritivos y no me refiero tan sólo desde el punto de vista físico sino sobre todo emocional. La herramienta más potente de que disponemos para el tratamiento de una anorexia restrictiva es la hospitalización y sin embargo nos limitamos a usarla solo en casos desesperados. Mi experiencia es que la hospitalización, es decir el encuadre en un lugar cerrado, contenedor, de presencia de 24 horas al día, con tutela de las ingestas y excreciones en un ambiente comprensivo y firme resuelve gran parte de la patologías alimentarias, al menos en sus periodos más comprometidos. La anorexia mental es una enfermedad crónica y como tal debe abordarse en un programa que contemple todas las variedades asistenciales y que se prolongue en el tiempo todo lo necesario para cubrir las necesidades de nuestras pacientes que en cualquier momento pueden volver a recaer, una posibilidad que siempre hay que tener en cuenta, no importa el tiempo transcurrido.

Los médicos y con menos razón los psiquiatras están persuadidos de que las necesidades de nutrición de los pacientes son infantiles y casi siempre debidas a sus tendencias manipuladoras, una idea que procede de Freud y el psicoanálisis que enfatizaron sobre todo en el insight. Quiere decir que Freud suponía de un modo erróneo que después de saber ” el por qué de las cosas” el individuo iba a curarse poniendo en marcha sus capacidades restitutivas hacia la salud. Esto que es verdad en aquellas personas dotadas de una cierta comprensión del hecho mental y que además tienen una buena expresión verbal es una mentira en el resto de los pacientes. Las anoréxicas no se beneficiarán casi nunca de una terapia de insight, pero son muy sensibles a las terapias nutritivas, al apoyo y a la firmeza tanto del médico como del equipo responsable de su tratamiento.

Es cierto que las personas pueden ir más allá de lo razonable y poner en peligro su vida o su Ego llevando un síntoma hacia el esperpento y haciéndolo además voluntariamente, “como si” quisieran suicidarse. Sin embargo no existe contradicción: la anoréxica podría dejarse morir de inanición y no porque quiera suicidarse sino porque no sabe cuidar de si misma, su insuficiencia procede de no haber interiorizado la función materna (la función Démeter). No se trata de una maniobra de manipulación, se trata de una llamada de atención acerca de una carencia, una incapacidad que puede restituirse sólo con la presencia de un médico y de un equipo, la naturaleza por si misma no puede hacer sola el trabajo, precisa de una energía complementaria.

Este defecto de interiorización se ha relacionado con la dualidad Demeter-Perséfone y procede precisamente de no haberse identificado suficientemente con lo que la madre tiene en exceso o en defecto – cuidados maternales-. Estos excesos (o defectos) de la madre pueden llegar a ser extremadamente sutiles y en mi opinión se caracterizan frecuentemente por un calor frío e impersonal cuando no invasivo más que por una “maldad intrínseca” o una “perversión del instinto materno”, tal y como acostumbran a conceptualizar los psicoanalistas. Es probable que estos “excesos ” de cuidados maternales por parte de la madre – que no hay que confundir con la sobreprotección que trata de preservar a la niña de daños -, estén relacionados con la invasión de determinados espacios de subjetividad que son para un adolescente equivalentes a la territorialidad que ejercen los adultos en sus maniobras para alcanzar poder o competencia. En este sentido la dualidad Démeter-Perséfone puede ser “un conflicto de intereses” entre la madre y la hija que desde la dualidad de los opuestos – en este caso incompatibles- ejercen fricción la una contra la otra generando sufrimiento por ambas partes: la madre puede sentir que la alimentación de su hija es competencia suya y la hija puede sentir que los autocuidados son un derecho suyo. Ambas tienen razón pero se encuentran compitiendo en el mismo terreno de juego, el cuerpo de la hija. ¿La solución?: que Démeter cuide de si misma y que Perséfone aprenda a hacerlo después de que entienda que la madre ya no estará más para suplir esa u otras carencias.

El médico debe aportar pues dos energías complementarias, una que se llama maternaje y otra que tiene que ver con la separación (desenterrar el metal de la Tierra), ambas son las mejores medicinas para una anoréxica mental y que supone además – en la práctica- la separación de su vinculo primitivo con la madre original. Maternaje no sólo significa alimentación como suponía Freud, sino sobre todo contacto y que paradójicamente implica la separación de la madre, algo necesario para que además de contacto el paciente quede intacto. Y contacto es algo ligado a la predictibilidad, a las sincronías y también si es necesario a la restricciones y además debe tratarse de un contacto imperfecto aquel que deja un espacio a la subjetividad. Este es el contacto que deja intacta a la personalidad intacta y el que necesitan las muchachas afectadas de anorexia mental. Contacto es cariño, charla, compañía, ternura e información personalizada. Con- tacto significa andarse con cuidado en no invadir el espacio emocional de la muchacha y respetar la sintomatología de la paciente habiéndose librado previamente de la mitología que subyace en las concepciones actuales acerca de esta enfermedad; pacientes que son vistas con mucha frecuencia como manipuladoras, malcriadas e histéricas, un mito que hay que combatir casi constantemente con uno mismo y con el personal de enfermeria.

CONCLUSIONES

La anorexia mental restrictiva nos ofrece un modelo de enfermedad psicosomática clásica. De ella conocemos más y mejor los mecanismos mentales que intervienen y cronifican el hecho somático de la inanición por su encuadre psiquiátrico. Aunque la medicina psicosomática carece de un modelo explicativo para los mecanismos fisiopatológicos que gobiernan las transformaciones entre lo mental y lo somático, la medicina china de un modo empírico elaboró un modelo tradicional que nos permite a los médicos occidentales contemplar el hecho de enfermar de una manera holística a poco que hagamos el esfuerzo de cambiar una jerga por otra.

La medicina china es una medicina psicosomática y sistémica que parece trabajar con “agencias” que se interponen unas con otras influyéndose entre si y proporcionando un modelo que puede resultarnos provechoso para comprender que una enfermedad catalogada como mental puede tener su origen en disfunciones energéticas que proceden del sistema digestivo y como determinadas emociones pueden a su vez influir sobre el sistema Tierra y el SNC, primera barrera de defensa del organismo vivo y el sistema más vulnerable por su enorme dependencia del resto del sistema (básicamente de la sangre) para sobrevivir.

En este sentido se ha conceptualizado a la anorexia mental como una enfermedad del sistema energético Tierra que incluye vísceras huecas Yang (estómago) y vísceras compactas Yin (páncreas y bazo). Las enfermedades o perturbaciones energéticas – no psiquiátricas- que afecten este sistema pueden conducir a una anorexia mental del mismo modo en que es posible ingresar en ella desde una perturbación mental (un veneno emocional) que afecte al sistema Tierra y que en la medicina china se conoce con el nombre de exceso de reflexión, también se han examinado otros tipos de ingreso a partir de la pena inexpresada y el desengaño, se ha señalado el divorcio de los padres como el acontecimiento traumático más frecuentemente relacionado con la anorexia mental.

La consideración de medicina energética ni excluye ni presupone lesiones estructurales o funcionales en un sistema determinado. Energía tiene la consideración de “trabajo” algo que va más allá de la estructura y la función y que se transmite a través de la sangre, el sistema que comunica todo con el todo y donde navegan desde mediadores químicos hasta nutrientes y hormonas. En este sentido la anorexia mental podría considerarse como un equivalente energético de la diabetes tipo 1, y la bulimia de la diabetes tipo 2, enfermedades paradigmáticas del páncreas, función Tierra en el nivel de disfunción estructural y que se encuentran relacionadas evolutivamente con la disposición de alimentos y la adaptación del sapiens a las hambrunas.

Si esta analogía resultara cierta podría explicar la resistencia de las pacientes a engordar o adelgazar en una y otra patología, hay que recordar en este momento que la insulina es una hormona anabolizante que se utilizó hace tiempo como medicamento de engorde en casos de desnutrición con buenos resultados aunque hoy en día ya no se use debido a sus riesgos. Sin embargo en la bulimia (diabetes tipo 2 like) el aporte de insulina sería irrelevante porque en este caso se habría desarrollado una resistencia tisular a la hormona que la haría ineficaz. La participación del estomago podría explicar los vómitos como mecanismo restitutivo, la hipotonia y por ende el estreñimiento del tubo digestivo secundario. El bazo, un órgano que en medicina china está conceptualizado como portador de una energia (Qi) ascendente sería el responsable junto a la sangre de la transformación de las disfunciones del sistema Tierra en obsesividad, exceso de preocupación o perfeccionismo.

De esta consideración se desprenden consecuencias preventivas, conceptuales y terapéuticas que pueden abrir una brecha en nuestra medicina dual y en nuestra comprensión del ser humano como una totalidad. Mejorar la funcionalidad del sistema Tierra y sus elementos relacionados, mediante dietas adecuadas, suficientes y completas, hierbas, acupuntura, homeopatía u homeotoxicología pueden ser en el futuro el tratamiento de elección de la anorexia mental, junto con la obligatoriedad médica de mantener como objetivo la adquisición de un peso adecuado con la constitución y liberarse del exceso de preocupación y del estrés. Al mismo tiempo, esta consideración nos permite rechazar las psicoterapias de insight cuando sirven de pretexto para mantener el statu quo, que casi siempre en este tipo de pacientes es el bajo peso, por el efecto perpetuador que la inanición tiene en el sistema nervioso central.

Este articulo es original de Francisco Traver y fue publicado en psiquiatria.com en este enlace.

20
Ago
08

La rueda kármica

Lo que fue, eso será;

lo que se hizo, eso se hará.

Nada nuevo bajo el sol.

Si algo hay de que se diga:

“Mira, eso sí que es nuevo”, aun eso ya sucedía en los siglos que nos precedieron

Eclesiastés

La suposición de que los eventos físicos se suceden con una periodicidad cíclica ya se encuentra entre las ideas que los filósofos griegos nos legaron, desde Heráclito hasta Spengler, pasando por Avicena, Shopenhauer y sobre todo por Nietzsche; la doctrina de la repetición ha sido abordada por numerosos pensadores y hasta hoy no existe en occidente una doctrina cognitiva explicativa acerca de ese misterio que tiene también correlatos en lo psíquico, los desastres ecológicos, la guerra, la economia e incluso en eso que se ha venido en llamar el progreso que para algunos es lineal mientras que para otros sigue dependiendo de las leyes de la repetición y de lo que Nietzsche llamaba el retorno de lo idéntico.

Hay algo de siniestro -de diabólico decía Freud- en esta repetición puesto que el concepto de retorno de lo idéntico puede definirse como la vuelta de lo mismo, de lo propio disfrazado con los ropajes de la alteridad, de lo otro. Lo que vuelve no es pues lo mismo sino algo íntimo que aparece en la realidad como si fuera un otro, algo que se le parece mucho sin ser exactamente lo mismo, algo asi como un fractal, algo que se presenta de forma autosimilar pero en distinta escala.

Para la psicología la eterna manía de la repetición ha representado y representa aún uno de esos enigmas que se constituyen en verdaderas “patatas calientes” para los investigadores, si descontamos a Freud que elaboró una doctrina explicativa sobre lo que el llamó la compulsión repetitiva el resto de investigadores han ignorado el problema de manera muy parecida lo que ha sucedido con los sueños: sencillamente nadie se interesa por ellos en la neurociencia actual.

La tendencia a equivocarse siempre en la misma dirección, la elección de objetos amorosos inadecuados, la tendencia compulsiva al fracaso o la ruina, la adicción al trauma, los hábitos nocivos, la tendencia a hacer algo a sabiendas que nos perjudica son los representantes conductuales de la compulsión repetitiva, algo de lo que cualquiera de nosotros podemos ser testigos puesto que todos de una manera u otra nos vemos afectados por ese misterio psicológico de la repetición.

Freud desarrolló a lo largo de su vida dos teorías para explicar la repetición de patrones de conducta que tendían a ser -en sus pacientes- destructivas para sus intereses y su salud, la psicología se ocupa pues de los efectos perversos de la repetición aunque veremos más abajo como la repetición es la condición de la causalidad psíquica y que solo cuando lo que repite son contenidos poco saludables es cuando hablamos de compulsión repetitiva. La primera teoría que Freud desarrolló fue la teoría de la represión, en “Recordar, repetir y elaborar” manifiesta que aquellos contenidos que escapaban al flujo psíquico y eludían su descarga en la realidad tendían a constituirse en cuerpos extraños que pugnaban por emerger, la compulsión repetitiva sería como la presentificación en la realidad de aquello que había escapado a la simbolización. Más tarde Lacan postuló la celebre máxima que reza así: “Aquello que no ha sido adecuadamente simbolizado vuelve a aparecer en lo real”. Más tarde Freud volvió sobre el problema en “Más allá del principio del placer”, en ese artículo Freud reconoce que no está todo dicho sobre el asunto contando sólo con la represión y es entonces cuando apela a una instancia psíquica misteriosa y diabólica que para él es constitutiva de lo humano, le llamo instinto o pulsión de muerte. Para el último Freud la compulsión repetitiva era pues un delegado de una pulsión destructiva, tanática que acompaña al deseo y lo envuelve enmascarado detrás del placer, algo estructural en el psiquismo humano e irreductible.

Una de las ideas que conviene recordar acerca de la compulsión repetitiva es que se trata de una instancia antiempirica que se opone a cualquier aprendizaje, es como si el sujeto que se viera apresado por ella estuviera enjaulado por una ignorancia ontológica fundacional acerca de su propia cautividad. Es decir que se vivencia como algo ajeno al propio Yo, algo alienado que viene de afuera y que deja al sujeto en un permanente desvalimiento con respecto a esa fuerza que parece operar al margen de la autonomía que se le supone al Yo. La mujer maltratada que elige a sus parejas precisamente por serlo no es capaz de concienciar que esa clave repetitiva está en algo suyo y no en una confluencia de factores externos debidos a la casualidad, dado que no hay acto volitivo sin intencionalidad es posible afirmar que la mujer maltratada repetidamente no es que sea masoquista como dicen algunos o tenga una “adicción al trauma” que dicen otros sino que hay algo en sus elecciones que siguen un patrón determinado y siniestro: a esa elección es a lo que Freud llamó compulsión repetitiva, en este caso de efectos funestos para la salud o la integridad de la víctima.

Y es ahora cuando conviene salir al encuentro de un concepto que no procede de nuestra tradición psicológica o filosófica sino de la tradición oriental, del budismo más concretamente. me refiero al concepto de karma.

El karma es una de esas palabras que los occidentales hemos adoptado y a la que hemos despojado de su acepción original, como sucede con la palabra yoga (yugo) u otras. Para la mayor parte de la gente karma significa destino o predestinación, una especie de sustituto de nuestras Moiras griegas o del fatum latino. Sin embargo el karma alude a las leyes de la causalidad psicológica y que los budistas imaginan como una rueda, es decir bajo una concepción cíclica como en nuestra tradición occidental.

El karma explica como nuestros hábitos se perpetuan con el tiempo y la Rueda (samsara) nos ofrece un esquema visual para entender y mostrar como opera la causalidad kármica, sin embargo a diferencia de las tradiciones occidentales la rueda kármica puede sortearse (más abajo veremos cómo) lo que de alguna manera se opone a la fatalidad de la idea del destino y tambien a las ideas filosóficas y psicoanaliticas que descansaban en la idea de la pulsion de muerte o de retorno inexorable de lo idéntico.

En el circulo más externo existen doce nidanas dispuestos como las horas del reloj y si se utiliza la estructura del circulo es para señalar acontecimientos de cualquier duración, un momento o una vida entera y desde la perspectiva budista sucesivas vidas, metafóricamente podemos decir que cada uno de estos doce motivos tienen un carácter fractal: los mismo modelos se repiten aunque modifiquemos la escala de observación, se trata de doce eslabones que ruedan constantemente y donde cada uno de ellos es causa del que le precede y no podría darse sin él. Otro motivo geométrico muy utilizado para ilustrar esta ciclicidad es la espiral que es probablemente una imagen relacionada con el acto de parar la rueda kármica o de alcanzar la sabiduría por la razón de que la espiral es una curva que se aleja paulatinamente del centro lo que es lo mismo decir que elude la causalidad.

Los doce nidanas de la rueda de la causalidad.-

  1. La ignorancia es el fundamento de toda acción causal kármica, nosotros la llamamos más psicológicamente como ese estado deficitario que nos hace depender de nuestros cuidadores, nuestra indefensión ignorante con la que venimos al mundo y nos condena a la dependencia, en el psicoanálisis se considera que es precisamente este estado de déficit el que causa el segundo eslabón.
  2. El acto volitivo o apetitos, es precisamente por ignorancia (por la necesidad de nuestra condición) por lo que comenzamos a operar en términos volitivos e intencionales: asi tenemos hambre y recibimos leche, dolor y consuelo, etc. El acto volitivo intencional dejará rastros de por vida en nuestra mente, tal y como sugirió Brentano y Husserl, la intencionalidad es la matriz de todo acto mental por más que muchas veces nos resulte difícil de aprehender precisamente porque determinados actos volitivos se transforman en compulsiones. El concepto de Bowlby, “apego” (attachment, descrito en este post) también se correspondería con este nidana, pero ya veremos como el apego psicoanalitico no tiene nada que ver con el concepto budista que más bien podría traducirse como aferramiento.

Los nidanas 1 y 2 descritos hasta ahora nos determinan sobre todo a través de la ignorancia y la intencionalidad: se trata de los primeros rastros del karma pero por pertenecer al pasado no son susceptibles de poderse modificar.

3.- Los actos volitivos intencionales conducen a la conciencia entendida como conciencia sintiente.

4.- La conciencia sintetiza y organiza las informaciones intencionales y rastros de los primeros estadios que proceden de los sentidos y dota a la experiencia de un sentido psicofisico fluctuando desde los sensorial hacia lo mental pues para los budistas el pensamiento es un sexto sentido. Cuerpo y mente quedan unidos en una unidad.

5.- Los seis sentidos, cuerpo y mente juntos significa poseer seis sentidos y seis conciencias sensoriales con sus respectivos canales.

6.- Contacto o dicho más picológicamente: las relaciones objetales proceden y son causa de los contactos sensoriales que cada uno de los seis sentidos establecen con objetos del entorno. Toda conciencia sensorial tiene su objeto.

7.- La sensación, surge naturalmente del contacto y genera tres tipos de estados, placer, aversión o indiferencia, en la sensación somos -desde el punto de vista cognitivo- arrojados al mundo. La sensación es equivalente al impulso y es la causa del deseo.

8.- El deseo o como dicen los budistas el afán o anhelo, es el eslabón de empalme de la rueda kármica y de la cadena causal, es equivalente a los que nosotros llamamos recompensa- placer o al principio del placer freudiano que divide el mundo en dos partes: lo agradable y lo desagradable. Es en este eslabón donde el individuo puede romper la cadena causal, desde aqui puede cortar la cadena bien mediante la satisfacción o el rechazo o bien puede dejarse llevar hacia el próximo eslabón de la cadena, tambien es posible retroceder en la cadena causal hasta el tercer eslabón: el afán de placer requiere sensaciones sensoriales, para tener sensaciones debe haber contacto con los objetos de los sentidos, para lo que es necesario la integridad de los seis canales sensoriales, para lo que es necesario el organismo psicofisico y la conciencia.

9.- Apego-aferramiento, el apego alude no solo a lo que se desea, a veces un objeto, a veces pertenencias y otras veces al propio Yo, también se refiere cuando el rechazo es el deseo causal al apego de desprenderse de algo. El exceso de apego es la causa -según el budismo- de todos los sufrimientos mentales, de la enfermedad y probablemente también la causa de esa tendencia tan humana a repetir aquello que ya fracasó en otro tiempo u otro instante que pasó sin posibilidad de transformación, en este sentido lo que impulsa a la rueda a girar es la propia causalidad kármica que rueda independiente a partir de nuestra imposibilidad de pararla dando la impresión ilusoria de que se mueve por sí misma. La compulsión repetitiva freudiana se explica en este modelo por un exceso de apego a algo, ese algo es usualmente nuestro propio modelo cognitivo, nuestros condicionamientos, ese rastro que aprendimos en eslabones anteriores y que es en rigor el karma. En este sentido la única manera de librarse de la repetición es deshacerse del apego.

10.- El apego desarrolla inmediatamente una reacción frente al devenir, el apego propone planes, una forma de estar en el mundo que se proyecta en el futuro mientras se vive aun en el presente. El apego propone la ilusión y mueve la rueda hacia adelante por la acumulación de actos volitivos impulsados en primer lugar por la intencionalidad. El devenir es el apego proyectado en el futuro.

Los nidanas 11 y 12 pertenecen al futuro y tampoco podemos hacer nada con ellos tal y como sucedía con los nidanas 1 y 2. La rueda kármica no puede detenerse cuando está situada encima del nidana 11.

11.- Nacimiento, en el sentido de nacer algo nuevo no importa qué, en cualquier caso algo que procede del deseo, que recorrió el apego y se proyectó en el porvenir. Es precisamente en este eslabón cuando algunas personas precisan hacer algo con su cadena causal y es precisamente en este nivel donde la voluntad no puede hacer nada. El individuo tendrá que aprender algo y no volver a “tropezar en la misma piedra”, pero habrá que esperar la próxima vuelta de la rueda, el Kairós de los griegos, la oportunidad.

12.- Porque todo lo que nace muere. Muerte en este sentido puede ser tomada literalmente o como la finalización de una ilusión, como un desencanto o una decepción pero tambien puede ser utilizada en su vertiente de renacimiento, de una nueva oportunidad. Efectivamente sabemos que para que cualquier empresa psicológica tenga éxito antes hay que liquidar las empresas anteriores que fracasaron, retirar nuestros esfuerzos por mantener vivas algunas relaciones con el pasado es la condición -por ejemplo- de establecer relaciones nuevas que vuelven a nacer en la ignorancia. El ciclo ha terminado y comienza otra vuelta iniciada en la ignorancia, en la necesidad y en la dependencia.

En este sentido podemos asegurar que la próxima vuelta de la rueda será tan autosimilar a la anterior como menos presencia consciente haya tenido el sujeto en cada uno de esos nidanas. En este sentido la repetición es la condición de haberse mantenido en la ignorancia mientras la rueda da vueltas y vueltas. Lo que se repite son aquellos contenidos mentales que dirigidos por la ignorancia, la intencionalidad y los distintos aprendizajes derivados de ella hayan conducido inevitablemente a establecer un excesivo apego por los propios condicionamientos. En este sentido adquiere relevancia la frase apolínea del “Conócete a ti mismo” una de las formas de eludir la inexorabilidad de la rueda kármica sin embargo los budistas reniegan tambien de la introspección, no se trataría tanto de conocerse a uno mismo (cualquier forma de Yo es ilusoria) sino de estar presente en todas y cada una de las decisiones que tomamos en las bifurcaciones.

Lo que nos lleva a una de las acepciones fuertes del karma: :aquello que vuelve es el resultado de nuestras acciones en el mundo, no somos demasiado conscientes de ello porque la mayor parte de decisiones que tomamos se producen de una forma acelerada sin darnos tiempo a pensar o sea de forma compulsiva o impulsiva. Pero los responsables de nuestros actos, incluso de aquellos más alineados, somos nosotros mismos. Y estas acciones retornan tanto las buenas como las malas.

Naturalmente este concepto choca con nuestras concepciones asistenciales paternalistas donde suponemos que los sujetos no son responsables de su propia conducta, siempre hay alguna justificación psicológica para cualquier tipo de conducta lo que aliena a los sujetos de forma doble: no es suficiente con su propia no-presencia sino que además el discurso científico le libera de cualquier responsabilidad, algo que sucede usualmente en todos los delitos o faltas. La locura por ejemplo es una elección, algo que hacemos en el nidana 6 a nivel de nuestras relaciones objetales, algo que no queremos ver, algo que obturamos con nuestro apego-aferramiento a nuestro propio karma, no hay pues nada fatalista en ella, los individuos toman decisiones erróneas o no en cada nidana, y en este sentido me gustaría aprovechar este ultimo suspiro del post para ilustrar por ejemplo lo que le sucede a un individuo cuando tiene que enfrentarse a una emoción frustrante en el nidana 7 por ejemplo. Supongamos que es la ira la sensación que predomina, el sujeto puede hacer dos cosas y de hecho la mayor parte de la gente no se dejan envenenar por esta emoción, no la pasan al acto, sin embargo hay otros que deciden lo contrario para liberarse de esa sensación desagradable y a veces intolerable. Uno puede elegir si tiene presencia y además existe otra opción: el individuo enfrentado a esa bifurcación puede transformar la envidia o la codicia en generosidad, la agresión o la rabia en compasión.

El libre albedrío existe en todos los eslabones de la rueda kármica exceptuando aquellos que están en el futuro o en el pasado y somos por lo tanto responsables de lo que nos pasa hoy pues fuimos responsables de lo que hicimos ayer, aunque saliéramos bien parados.

14
Jul
08

Un saber sobre la ignorancia

La ignorancia es muy atrevida

Dicho popular

En realidad la ignorancia es muy miedosa y por eso se comporta con temeridad, una forma de compensar una minusvalía. La ignorancia aparece como atrevida para disimularse a sí misma y aparecer como una plenitud en menoscabo de la verdad.

Los médicos la llamamos de muchas formas atendiendo siempre a esa cualidad de déficit que se intuye a veces en su emoción correlativa, la desesperación. La llamamos con una curiosa denominación: la nula o escasa conciencia de enfermedad, otros consideran que el enfermo aun no ha llegado a saber que está enfermo y que se encuentra en una especie de limbo o fase precontemplativa, pero ¿es posible estar enfermo y no saberlo?

Los que hayan leido el post anterior ya habrán comprendido que la “enfermedad mental” no es equiparable a la enfermedad fisica. Dificilmente un enfermo fisico puede ignorar su enfermedad a no ser que concurran patrones de ignorancia mentales. Es cierto, lo que caracteriza la enfermedad fisica es la “infirmitas“, la falta de firmeza, es por ello que el enfermo se sabe enfermo y acude al médico en busca de ayuda. Es su incapacidad, su dolor o la disfunción de algun órgano lo que le lleva directamente al Hospital. Sin embargo esto no suele suceder asi con los enfermos mentales, ¿por qué?

Pues porque los enfermos mentales lo ignoran todo sobre su propio malestar, no saben que beben demasiado o que deliran o que están inanes, o que han quedado a merced de un impulso intolerable. Los enfermos mentales son por definición ignorantes: ostentan un bizarro saber sobre si mismos o el mundo que se encuentra anclado en una ignorancia activa, acaparadora de recursos.

Naturalmente no me refiero a ese tipo de ignorancia que tiene que ver con la escasa instrucción o con esa especie de analfabetismo de quien nunca ha leido un libro o ha reflexionado sobre el mundo en el que vive , la ignorancia del enfermo mental no es sólo un no-saber sino que -más allá de eso- es un saber extraviado que se apoya sobre la base de sus propios prejuicios y la defensa numantina de su posición de salida que añade a la torpeza una cualidad de resistencia patética contra corriente.

Y es aqui donde la ignorancia exhibe precisamente su atrevimiento delatando su cualidad alienada, pues todo saber es por definición provisional y sometido a los vaivenes de los aprendizajes eternos a los que el hombre -Sisifo de la cultura- está condenado de por vida.

La ignorancia a la que me refiero es una pulsión antiepistemofílica tal y como la llamó Wilfred Bion, es decir no se trata de algo pasivo, de una renuncia o de un déficit innato sino de un posicionamiento tanático sobre el saber del otro. Un saber que siempre se vive con recelo y con temor pues lo que el paciente quiere en realidad es desconocer -una posición activa de no-saber- lo que conoce de sí mismo en algun otro lugar. El saber-del-otro es siempre un saber amenazante en tanto puede acudir a desvelar lo que el sujeto sospecha en algun oscuro lugar de su lucidez inconsciente, ese lugar donde todo se sabe. El paciente no quiere saber y es por eso que ignora la totalidad en esa forma de “negación de enfermedad” tan curiosa para lo que nos dedicamos a tratar enfermos mentales.

Curiosa y fascinante habilidad para ignorar aquello que los demás ven porque lo saben de otra manera. Aunque para entender bien la cualidad de esta ignorancia deberiamos antes de nada saber dos cosas sobre como discurre el proceso primario, es decir cómo sabe nuestro inconsciente y como guarda ese saber en su memoria.

Todo lo que sabemos inconscientemente, es decir todo lo que sabemos sin necesidad de estar todo el tiempo “sabiéndolo”en la conciencia y sometido a la critica racional de nuestro cerebro reciente (el frontal), se encuentra guardado en forma de patrones de acción fija (PAF), en nuestro cerebro subcortical, en lo que llamamos memoria procedimental y memoria declarativa tal y como apareció en este post. Nótese que el término PAF presupone un movimiento, una acción, un hacer algo, un saber sobre la conducta.

Sin embargo todo lo que allí se guarda no se encuentra archivado en cajones bien etiquetados sino sometido a ciertas leyes de ese archivo general que hemos llamado cerebro subcortical. Estas leyes son:

  • Ley de atemporalidad
  • Ley de no-contradicción

En el inconsciente ni existe el tiempo ni funciona el Sr Hegel, eso solamente sucede en nuestro cerebro racional, alli -en ese oscuro lugar que en otro lado he llamado infierno- nuestros deseos siempre se cumplen siguiendo el principio del placer y son además atemporales es decir siempre se encuentran renacidos como de sus propias cenizas como bien señala el mito del Ave Fenix, activos podriamos decir aunque muy alejados de la conciencia donde tienden a descargarse en forma de cognición o emoción, sueño o conducta.

Deben seguir -hasta llegar a la conciencia- un camino de transformación, un camino donde el deseo se encuentra legislado y sometido a controles remotos, sociales y personales. En esa transformación los deseos llegan a hacerse irreconocibles, hasta establecerse como fenotipo, en este caso estamos hablando de la ignorancia.

En términos simples significa que un deseo de venganza histórico inscrito en ese lugar permanecería activo durante toda la vida del individuo pues se guardó tal cual era, como un patrón de defensa (huida o lucha) y por tanto de gran interés para la supervivencia. Y es aqui donde podemos encontrar precisamente las raices de la ignorancia, ese deseo de no saber. Lo que el paciente no quiere saber es el enlace que existe entre aquel deseo de venganza remoto y su situación actual, algo que de alguna manera le remueve aquel saber insoportable sobre la venganza.

Ahora bien ¿Qué tiene que ver la ignorancia con el deseo de venganza?¿Por qué aquel deseo de venganza precisa ignorarse en todo el trayecto de subida hasta la conciencia?

Porque el sujeto seguramente no ha sabido hacer otra cosa para transformarlo. Carente de capacidad de sublimación o de formaciones reactivas suficientes o de fortaleza para la represión el sujeto optó en un determinado momento por denegar ciertos saberes que por otra parte intuye en sí mismo.

Y más que intuirse a veces se ostentan en esa forma patológica de rasgo de la personalidad que llamamos perfeccionismo, una solución que a veces puede resultar incluso adaptativa en un mundo donde los altos rendimientos son bien valorados, pero que tiene la desventaja de que impide aprender, impide rectificar e impide saber sobre la propia ignorancia. En un cierto grado el perfeccionismo aunque agotador para el individuo puede ser deseable desde el punto de vista social.

Sin embargo el perfeccionismo patologico es un perfeccionismo que lejos de la excelencia invoca la pusilanimidad, la procrastinación y la destructividad. Pues el perfeccionismo solo puede subsistir mediante la abolición de cualquier deseo, exceptuando el deseo de si mismo, el deseo de perfección, y lo hace mediante el embalsamamiento del deseo propio o del otro, cercana a la estrategia del melancólico el obsesivo en este caso se diferencia de aquel en que el obsesivo teme llevar a cabo su venganza mientras que el melancólico es ya reo de la misma, como si la sentencia se hubiera llevado a cabo.

Es en este sentido que la ignorancia es un temor en un lugar y un atrevimiento, una osadia en otro, lo que hace que los perfeccionistas aparezcan a ojos de los demás como personas cargantes y autosuficientes soberbios, y que al mismo tiempo se delanten como ignorantes casi analfabetos a la hora de lidiar con emociones simples y banales. Es ese instalarse en la rutina la mejor forma de alejar la sorpresa y de exorcizar la novedad, verdaderos demonios de la perfección, pues es lo nuevo precisamente lo que puede poner en jaque a la ignorancia siempre atenta de que nada nuevo amenace ese saber del otro lado.

“Mis certezas proceden de mi ignorancia”. O “es tan dificil decir la verdad como ocultarla”, o “El primer paso de la ignorancia es la presunción de saber”, pertenecen a Gracian, que en su “Arte de la prudencia” nos brindó las recetas para sobrevivir en el mundo público. Ignorar y saber deben hallar su justa proporción.

Baltasar Gracian

Lo que viene a señalar de que la certeza es un constructo de que procede la ignorancia y que la ignorancia es un saber activo sobre la verdad que pretende desconocerse.

Mas proverbios sobre la ignorancia

30
Jun
08

El largo y tortuoso camino del deseo

The long and winding road
That leads to your door
Will never disappear
Ive seen that road before
It always leads me here
Lead me to your door

(Paul Mc Cartney)

Tal y como dice Mc Cartney el largo y sinuoso camino conduce a su puerta, y nunca desaparece y es además siempre el mismo, porque siempre conduce al mismo lugar. Lo que es una manera de decir que el deseo discurre sobre un surco como un rio y que ese rio a pesar de parecer siempre el mismo tal y como sostenía Heráclito siempre es diferente y sólo se detiene frente a una puerta, es decir frente al objeto del deseo. Pues el deseo tal y como decía Jacques Lacan es siempre el deseo del otro, de lo otro.

Efectivamente el deseo se recicla sobre sí mismo después de pasar a través del objeto que lo suscita y su tendencia es antagónica a la identidad: deseamos lo diferente, deseamos lo que no poseemos, deseamos al otro en tanto posee algo que nos falta. Lo que deseamos es al otro en su Falta.

En este sentido el deseo es la operación inversa a la conservadora identidad que siempre tiende a establecerse cerca de las similitudes, a enroscarse en la repetición de lo idéntico. Igualdad y diferencia, persistencia y cambio establecen entre si una dialéctica que dirige e impulsa el deseo hasta su consumación: un dificil equilibrio que nos implica de por vida y cuyo compañero eterno de viaje es la repetición, la vieja diosa Ananké o tal y como aparece en la mitologia griega las tareas eternas de Sisifo.

El deseo es -tal y como sostiene Fernando Colina- curvilineo y discurre entre tres ejes, comienza en X, y asciende hasta Y y desde alli comienza un descenso que se caracteriza por la refractariedad del propio deseo que parece agotarse en Y. hay algo en Y, en la consecución del deseo que opera como un relé meláncolico. Hay algo en la satisfacción de melancolico hartazgo sin la cual -paradojicamente- el deseo permaneceria abotargado y no podria reciclarse ni renacer de sus propias cenizas, el goce del deseo está pues en desear más que en conseguir lo que se desea, tal y como Ovidio y Plutarco dejaron escrito siguiendo siempre la flecha del placer. Asi y todo el deseo ocupa un campo donde aparece un tercer eje y un punto: el Z que conocemos con el nombre de amor, es ahí donde el apego, el temor a la pérdida y el duelo se establecen como guardianes y convidados de piedra del deseo. Otros como Shopenhauer llamaron aburrimiento a este punto Z donde el deseo se renueva y a través del cual escapa de nuevo hacia un punto donde la excitación de un nuevo deseo le aparta del tedio.

El campo del deseo se establece y oscila periodicamente entre esos tres puntos, apetencia, satisfacción y apego.

Decia Freud que la salud mental consiste en amar lo que se desea y desear lo que se ama. Una tarea complicada que requiere la integridad de ese oscilador que llamamos deseo y que se comporta como una curva de Lissajous. Que Afrodita y Eros se lleven bien entre sí es una tarea que tiene sus dificultades y las tiene porque en cada coordenada el deseo sufre o puede sufrir accidentes, inundaciones, atascos, rozaduras e “impasses”. Y tiene dificultades porque los intereses de Afrodita son distintos a los de Eros, para ella lo que interesa es la satisfacción, el exceso, la voluptuosidad o la creación en si mismas, para él la dependencia, el largo plazo y todas las condiciones que alejen los temores de abandono, pérdida o soledad. Pessoa dijo “amar es cansarse de estar solo”, y define con esta frase de manera magistral los intereses de Eros.

Ese lugar basal que hemos definido como X es el lugar de partida que no de nacimiento del deseo que como puede observarse en esta curva se comporta como un oscilador con un punto bajo y un punto alto, pero siempre reciclado y representando al movimiento armónico complejo.

El campo sinuoso del deseo

Pero el deseo discurre siempre entre prohibiciones, no viene dado por la naturaleza como sucede en el instinto (en este post puede consultarse la diferencia entre instinto, pulsión y deseo). El deseo puede asomarse de vez en cuando a la pulsión parcializadora del instinto humano pero debe ponerse a distancia de ella a través de la funda del lenguaje y el simbolo. Asi debe sortear distintos obstáculos: transformándose, disfrazándose o decodificándose a sí mismo y si viene al caso saltando por encima de peligros y riesgos diversos. A veces el deseo puede ser aniquilado o paralizado por algunas de las instancias que intervienen en su modulación, algo que sucede en la neurosis obsesiva y de forma protocolaria en las psicosis.

Pues el deseo se encuentra propiciado por la vida y tasado por la realidad, regulado por la imaginación, censurado por instancias psicológicas y sociales, vigilado por las leyes justas o injustas, intervenido por los otros y es además de todo eso: centinela de la salud.

Pues una persona sana es sobre todo una persona deseante y amorosa.

El ajuste entre el deseo y su satisfacción es pues algo dificil y a veces una tarea heroica. La culpa, la angustia, el vacio, la soberbia, la codicia, la destructividad o la ira son sus consecuencias derivadas de conflictos internos, hablamos entonces de impulsividad o de trastornos pasionales. Por el contrario puede aparecer disminuido, agotado, empobrecido, embrutecido, entonces le llamamos melancolía o depresión.

Por ultimo el deseo necesita la protección del lenguaje, de lo contrario la pulsión amenaza con corromper lo que de humano hay en el deseo, una pulsión siempre adosada a la destrucción, la parcialización o la fragmentacion, hablamos entonces de psicosis, donde solo la pulsión se manifiesta circunscrita por el delirio, una de las formas de defensa que los humanos hemos inventado para guarecernos del deseo desnudo de significación.

De aquello que no pudimos resignificar.

Pues el deseo mana del amor , de la acción civilizadora de la palabra en manos de los padres, el deseo precisa de esta elevación, si no la alcanza simplemente agoniza en la pulsión y muere.

Para aquellos de ustedes que aun lo duden les recomiendo no se pierdan la interpretación del rio de Heraclito en boca de Paul Mc Cartney:

Bibliografia: Fernando Colina: “Deseo sobre deseo”. Ediciones 4.

12
May
08

El amor es cosa de tres

Recordar es ver lo que se sabe.

Saber es recordar lo que se vio.

Ver es saber sin recordar.

Orham Pamuk (Me llamo Rojo)

Es verdad: en nuestro mundo hay tres mundos aunque la mayor parte de la gente -por escaso entrenamiento- vive tan sólo en dos de ellos, son de hecho seres bidimensionales encerrados en la continua dialéctica de los contrarios, empujados por la contradicción de los opuestos, dia-noche, amor-odio, perdida-ganancia, pena-alegria, etc:

En términos de lógica formal se comportan asi:

Si A no B

Si B no A

Luego si ahora A no B, si luego B no A

De modo que no tienen más recurso cuando A que omitir o suprimir B y al contrario. Obsérvense en ustedes mismos qué es lo que les sucede cuando sienten simpatía por alguien. Inmediatamente suprimen todas las antipatias, todas las cautelas, apagan sus sistemas de alarma y se dedican a amplificar esa simpatía hasta los limites que cada cual tenga en su paleta de acción. Después viene -necesariamente- la decepción y ocurre el fenómeno contrario: se amplifica la antipatía, el rencor y se suprime todo lo bueno que seguramente aún es propiedad objetiva del otrora simpático. El ser bidimensional vive en un continuo vaivén emocional, en una oscilación constante que Freud llamó compulsión repetitiva, una especie de maldición donde lo reprimido acaba por retornar de nuevo a la conciencia: ahora estoy en la simpatia y después en la antipatia, algo muy parecido les sucede a los enfermos bipolares, ahora estoy contento, eufórico y después más tarde quizá como consecuencia de algo banal me vengo abajo, me deprimo.

Otros le han llamado las leyes del karma y Hegel leyes de la dialéctica a algo muy parecido: esa cualidad de eterno retorno de nuestros actos. En un mundo presidido por los opuestos el mayor esfuerzo mental que realizamos los humanos es controlar efectivamente nuestros actos, nuestra conducta pues toda conducta es el resultado de un par de emociones en pugna. Tratamos en lo cognitivo de encontrar espacios de sintesis, que en realidad son espacios de ambivalencia y tolerar la ambivalencia es la unica solución cuando habitamos ese mundo bifurcado que emerge de las categorias. Un mundo que hemos partido en dos debido precisamente a la manera de trabajar de nuestro cerebro.

Sucede asi por una razón de orden filosófico fundamental: los opuestos son un invento de nuestra mente, no existen ahi afuera, son solo Ideas en el sentido platónico de esta palabra. Y nuestra mente lo que hace es categorizar y lo hace para simplificar el mundo. La realidad externa seria absolutamente inaccesible si nuestro cerebro no fuera capaz de construir categorias, abstracciones, representaciones del ahi afuera y del aqui adentro. Categorizamos para hacer el mundo transitable, pero ese mapa – nuestra categorización- no es el mundo sino las etiquetas, los letreros que pusimos, las señales que dejamos para que el cerebro sepa hacia donde dirigirse en un momento dado, qué rutas tomar y qué decisiones adoptar.

Imagínense por un momento que nuestro cerebro en lugar de trabajar de un modo basado en la categorización lo hiciera de un modo dimensional. No habria simpatías ni antipatías, ni euforia o tristeza, sino estados intermedios tanto a nivel cognitivo como emocional, viviriamos en un magma de indiferencia, de neutralidad afectiva, sin valencias de prioridad, careceriamos de motivación, de capacidad de tranquilización, de estimulación interna. Si carecieramos de poiesis, es decir si nuestro cerebro no tuviera capacidad intrínseca alguna para crear lo nuevo y fuera un ente pasivo que se limita a reaccionar a su medio ambiente, nuestra vida estaría en peligro porque un cerebro asi careceria de actividad adaptativa y sucumbiría a cualquier cambio ambiental por mínimo que este fuera.

Nuestra especie no existiría y no estariamos aqui escribiendo ahora este post. Lo realmente excepcional desde el punto de vista adaptativo de nuestro cerebro es su plasticidad es decir su capacidad de modularse por si mismo sin necesidad de depender del todo del medio ambiente. Su capacidad de repararse a través de los contrarios.

Es porque no hay dos sin tres que existe la autoconciencia, ese tertium inter pares que observa desde un lugar elevado -privilegiado- las peleas entre opuestos que presiden el mundo bidimensional y que cuando toma el mando introduce con su observación algo nuevo, una especie de emergencia que es a su vez una superación de las antinomias, de las contradicciones y de las paradojas del mundo de dos dimensiones.

Estoy hablando del cerebro. La idea de que en nuestro cerebro hay en realidad tres cerebros es ya antigua y se la debemos a Mc Lean. Hay un cerebro reptiliano (ganglios basales, hipotálamo y tronco encefálico), un cerebro mamífero (sistema límbico y amigdala) y un cerebro Sapiens (corteza cerebral). Esa delgada capa de algunos milimetros de espesor y que llamamos corteza o tercer cerebro, el más reciente desde el punto de vista evolutivo es la residencia de la autoconciencia. Si sabemos que sabemos es precisamente debido al desarrollo de esta zona anatómica, nuestra recursividad consciente, el saber no sólo acerca de nuestros apetitos sino ese ir más allá que hace que nos preguntemos por qué deseamos lo que deseamos es una función cerebral cortical, la autoconciencia trabajando para nosotros.

Y que desde el punto de vista lógico podemos formalizar asi:

A ◊ B

Que significa que A contiene y excluye a la vez a B.

El agua de la nube sigue siendo agua pero en distinto estado a la del agua del mar, se condensó, es decir cambio su estado, por lo tanto y aunque el número de moléculas de agua que contiene el universo sigue siendo el mismo en cualquier estado fisico, el agua de la nube tiene propiedades que no tiene el agua del mar, alimenta por ejemplo el agua de la lluvia que a su vez interviene en el ciclo del agua de toda la tierra, algo que es imposible para el agua marina.

Lo que en términos lógicos supera el antagonismo de los contrarios. Una vez entra en juego esa nueva emergencia Sapiens que llamamos autoconciencia, el observador sagaz, el mundo ya no puede ser considerado como un forcejeo entre contrarios, pues los contrarios ya no se encuentran en oposición, han sido transformados por la autoconciencia en algo nuevo, en una estructura nueva que comanda la percepción, ese ver trasciende al conocer y el recordar de la cita de Orhan Pamuk.

El ejemplo que me viene a la memoria es el del amor.

El amor es el empuje del Yo hacia el Tu, del sujeto hacia el objeto, pero el objeto es inaccesible, hay algo en el amor que no puede atrapar en el otro, y del mismo modo el amor por sí sólo es incapaz de saltar por encima de lo imposible, ¿qué hacer pues? ¿Cómo explicar esta contradicción? El Yo y el Tu son opuestos, contrarios que no pueden complementarse de ninguna manera, pues ambos estan en contradicción con el otro, hay una grieta de discontinuidad entre el Yo y el Tu tal y como señaló Bataille y como la pasión amorosa es usualmente destructiva precisamente por esta razón.

El tercero en liza en al amor es precisamente la relación, el vinculo, al que llamaremos desde ahora Lo Otro.

Lo Otro es el tercero intangible que observa desde su perspectiva al Yo y el Tu y el que contiene el poder de transportarse en el tiempo y el espacio. Toda negociación amorosa no debe realizarse entre el Yo y el Tu sino entre el sujeto y lo Otro. Asi se superan los contrarios, es asi como el cerebro toma el mando y se suprimen las desdichas. Y las oscilaciones.

Una relativización de las luchas intestinas de la pasión.

Pues lo Otro es el que puede ver sin necesidad de recordar y tiene este poder porque es un ente abstracto sin representación, sin culto y sin estatuas. Es el Espiritu Santo que supera el dilema del padre y del hijo y es la inspiración pentescostal que baja en forma de lenguas de fuego sobre los apóstoles, una metáfora de la iluminación, de la sabiduría, del carisma.

El Espiritu Santo es pues la versión cristiana de la autoconciencia, la superación de los contrarios, la emergencia de un nuevo cerebro que aún no sabemos manejar y en el futuro -a través de su expansión- la medicina tendrá que contar con élla para llevar a los enfermos hacia la autocuración a través de la causación descendente, es decir curarse a través de la mente,a través de la autonciencia de sí.

Que no es Yo ni es Tu, ni siquiera una fusión o sintesis entre ambos. Es en todo caso una sustracción, una reducción, una resta. En la trasnformación del dos al tres hay una pérdida como la hubo del uno al dos. El uno pierde la mismidad a cambio de la alteridad, y la alteridad queda reducida por la autoconciencia de sí que supera la dialéctica entre el uno y el dos, entre sujeto y objeto.

¿Pero entonces qué es, de qué está hecha?

Pregúntenle a la nube cual es su contenido. Pregúntenle al mar cual es su contenido. Pregúntenle al hielo su contenido y los tres responderán lo mismo: agua.

Tres estados.

Tres mundos.

Tres cerebros (inglés, Paul Mc Lean)

Tres cerebros (español)

Ver también:

El simbolismo de los números

La historia de la triquetra

La trinidad celta

Recordando el mito de Demeter: la tripleta femenina

Recordando a Las Erinias, heroínas por triplicado

05
May
08

Musas y psicopompos

Antes de que los humanos inventáramos el Yo, hubo otros repliegues en la subjetividad humana, lo que los investigadores llaman el periodo urobórico, mágico o tifónico de la humanidad que puede resumirse en que fue una época arcaica de la evolución de la mente humana que duró eones de tiempo donde el hombre no sabia que el pasado existía, tampoco el futuro ni por supuesto un registro interior o subjetivo de los acontecimientos excepto -claro está- aquellos vinculados a la simple supervivencia. No había para el hombre tifónico separación alguna entre mente y cuerpo. El hombre tifónico era un hombre atemporal.

Hasta que:

Descubrió la ausencia, la muerte y la pérdida. Fue entonces cuando el hombre inventó la aflicción, la pena y la nostalgia.

Y la aflicción dividió el mundo sensible en dos partes: una cognoscible y otra incognoscible.

Naturalmente para que emerja tristeza o aflicción por una pérdida esta debe de ser lo suficientemente significativa y además debe ser reconocida, debe ser dolorosa, de otro modo la pérdida de un congénere o pariente pasaria inadvertida. Significa que la emergencia de esta emoción tuvo que estar ligada a una cierta maduración de los procesos cognitivos, no deberiamos llamarle sino amor, sin amor no es posible hablar de pérdida. ¿Quien sufriría por una pérdida si no es de alguien querido?, alguien por lo menos necesario, util para la supervivencia del otro. Es muy posible que el amor en sus comienzos fuera una simple emoción instrumental al servicio de la supervivencia aunque neurobiológicamente vinculada al apego. Es muy probable además que el amor de la madre por sus crias operara como un atractor y dimensionara en su comparación al resto de posibilidades que tiene el amor de manifestarse.

Pero el que inventó la aflicción por reconocimento de la desaparición del otro no sabía que estaba inventando además el tiempo y dividiendo su universo sensible en “aquello que sucedió y que ya no está” de aquello “que es ahora” y el porvenir, “aquello que será o podrá ser”, introduciendo lo probable como modulador de lo imposible y precursor de lo imaginario. La primitiva escisión en la conciencia humana tuvo que venir de la mano del reconocimiento de una perdida dolorosa para un Sapiens, un hijo quizá una pareja, alguien que partió a un lugar desconocido pero donde la reunión será posible, quizá en ese futuro, es por eso que los cadáveres pasaron a formar parte de lo sagrado y el enterramiento ritual una costumbre que distingue lo humano de lo animal.

Desde entonces el mundo ya no pudo ser igual, habia una suprema e irreversible separación entre lo que se perdió y lo que se podrá recuperar. El hombre tifónico inventó así lo imposible y necesitaba de otros inventos para explicarse ese mundo bifurcado que en realidad habia emergido de su peripecia psicológica que transfirió lo imposible al campo de lo incognoscible y lo posible a su imaginación.

Fue asi como el hombre inventó a Dios y secundariamente al alma, inventó una cosmogonia y de paso se protegió de lo inesperado y de la incertidumbre con las primeras leyes que gobernaron su mundo en constante crecimiento y con constantes formas de mantener excedentes alimentarios, inventó la agricultura y apareció el culto a lo sagrado, encarnado en los procesos de fertilidad de la tierra, probablemente las deidades primitivas fueron diosas de la fertilidad, protectoras de las cosechas y más concretamente de los cereales.

Apareció así el hombre mítico de donde proceden esas figuras que han llegado hasta nosotros con el nombre de psicopompos, es decir mediadores entre el hombre y Dios, que es lo mismo que decir los mediadores entre lo humano y lo imposible, lo incognoscible o lo desconocido.

La función psicopómpica es pues una función de mediación entre lo humano y lo sagrado.

Y fueron necesarios muchos mediadores, uno para cada función, para cada tarea.

Asi:

Hermes (Mercurio), es el principal psicopompo, un Dios hijo de Zeus y de Maya, a el le toca la tarea desagradable de acompañar a los muertos hasta el mundo de abajo, aunque para hacer bien de su función precisa de otros tres compañeros: Hipnos, Morfeo y tanatos, los tres hermanos intervienen previamente a Hermes. Hipnos prepara al sujeto para el sueño y le inmoviliza, Morfeo que le sumerje en un profundo sueño y Tanatos que separa el alma del cuerpo, es entonces completada la secuencia cuando Hermes sale al paso en su función de transporte del alma al Hades.

Como puede observarse en esta imagen de Hermes el psicopompo tiene alas, en este caso en las sandalias.

Hoy ya no usamos de estos hibridos psicopómpicos sino que describimos las fases del sueño segun nos ha enseñado la neurociencia: fase REM y no REM, sueño profundo, sueño paradójico, etc, los humanos nos quedamos sin mediadores el dia en que la ciencia inventó para ellos nuevos nombres: autoestima, autoconciencia, mente, asertividad, decisión, etc,

El hombre quedó solo frente a los sagrado con la unica ayuda de su razón.

Recomiendo ahora la lectura de este post:

Sueños: las buenas preguntas

Porque ya no estamos en el pensamiento mitico sino en el pensamiento egoico o racional, todo lo hemos fiado a nuestras posibilidades fácticas, dependemos demasiado de nuestro Ego pues ya nadie cree en los mediadores, en las hadas, las ninfas, los sátiros, los demonios, los ángeles, de todos estos personajes ya solo nos quedan si acaso unos pocos a los que seguimos adorando y cuyos designios nos resultan implacables, me refiero al Amor (Eros) siempre irracional y a las Musas, esas mediadoras entre la creatividad, el talento individual y la creación, un proceso que hasta ahora se ha mostrado esquivo para la ciencia, aun hoy no sabemos en qué consiste la creatividad como tampoco sabemos por qué amamos.

En estos post intenté anaizar esta cuestión:

Arte, ideales y cerebro

Neuroarte y neuromusica

Eros es tambien un psicopompo tal y como describi en el post anterior a propósito del mito de Poros y Penia y quiero referirme ahora a las Musas, los otros psicopompos que aun sobreviven a nuestra conceptualización del mundo gracias al concepto de “inspiración“, en el que cree una gran parte de la población que sigue pensando en que el trabajo del artista, del cientifico o del reformador le viene revelado desde algún lejano y desconocido lugar por un duende, un Dios en cualquier caso un numen, algo relacionado con lo sagrado.

Los hombres de talento creador han corporeizado esa mediación en alguien concreto, a la que han convertido en su musa particular, una especie de amante, enfermera, gestora, marchante o mujer fatal benefactora, cada cual la ha elegido entre sus potenciales admiradoras, pues la Musa es precisamente eso una persona que comparte,acompaña, impulsa y gestiona o administra el talento de su admirado artista y comparte con él ese vuelo en busca de la verdad que sólo el arte o las ideas pueden transitar.

Hay que diferenciar a las musas de otro tipo de asistencias terrenales y pongo el caso de Verdi, viudo desde su juventud, se emparejó muy pronto con Giuseppina, una soprano con una oscura vida anterior que a la sazón se convirtió en su esposa. Giuseppina no era la musa de Verdi sino su compañera sentimental pues carecia de ese talento propio de las hadas que la impulsara a seguir la estela creadora del maestro, asi y todo Giuseppina desempeñó perfectamente el papel de esposa y de gestora de sus bienes y obra.

Giuseppe Verdi escribió precisamente una obra acerca de la nostalgia. Me refiero al “Coro de los esclavos” de Nabucco, en esta pieza Verdi habla de la pérdida , en este caso de la pérdida de la patria por los esclavos hebreos cautivos en Egipto, habla Verdi de los psicopompos que rescatan a través de la nostalgia un pasado que se perdió pero que mantiene su vigencia como referente de todo un pueblo. Y lo hacen posible a través del pensamiento: “Va pensiero, sur ali dorate“. Para oir después de entender que para Verdi los pensamientos vuelan y recorren el mundo en busca de su consumación.

Ejemplos de Musas, 9 como las canónicas:

Clio

La musa de Lewis Carroll fue esta pequeña Alicia inspiradora de toda su obra “Alicia en el pais de las maravillas y “Alicia a través del espejo”. Una obra maestra para estimular la imaginación y la lógica de los niños de todos los tiempos.

Urania

Marlene Dietrich no fue solo una Musa entregada a una unica pasión, más bien fue un mito, una musa fetiche para toda una generación, aunque merece ocupar uno de estos lugares por su relación epistolar con Hemingway, una relación que duró años aunque parece que nunca llegaron a conocerse.

Polimnia

Y esta es Gala dicen que la inventora del surrealismo, nunca escribió una sola linea ni dibujó ningún lienzo, sin embargo convirtió en oro aquello que estaba cerca de ella, si ese algo era Dali como antes fue Paul Elouard.

Euterpe

Grace Kelly pertenece a una saga de musas-fetiche ignorantes de que lo eran, cuento tambien a Hipi Tredden y a Ingrid Bergman entre ellas, lo que significa que no hace falta ser consciente de que se es musa para serlo. Lo fueron de Hitchkock, aficionado a las rubias, si alguien quiere saber qué unia al maestro con Grace kelly le recomiendo que vea “La ventana indiscreta”, un verdadero tratado de voyeurismo cinematografico a propósito de una belleza natural e ingenua cuya imagen en el cine bordea lo divino y dobla las cualidades de la propia modelo: la mirada de Hitchcock la transformó.

Melpomene

Georges Sand (Aurora Dudevant) fue una escritora disfrazada de hombre con poco éxito en la literatura que ha pasado a la historia por ser la musa-enfermera de Chopin. Escandalizó a toda Mallorca por sus modales masculinos cuando aterrizó en Valldemosa aquel invierno para que Federico se recuperara de su tuberculosis. No logró evitar la muerte del gran pianista pero consiguió que compusiera alli en aquel convento frío y humedo lo mejor de su obra, al menos lo más intimo y lírico: los nocturnos. Ella nos lo recuerda en su obra “Un invierno en Mallorca” de la que tambien existe una versión cinematográfica.

Caliope

Catherine Deneuve está en este lugar de honor por haber sido una musa precoz y múltiple de varios cineastas geniales. Pero el lugar de honor se le ha reservado por haber sido la musa de Luis Buñuel en varias peliculas de la que citaré la inquietante y genial “Belle de jour“, donde Buñuel se retrata en sus obsesiones y Catherine se deja llevar.

Erato

Adela Bloch, la eterna y repetida modelo de Klimt.

Terpsicore

Marilyn Monroe símbolo sexual y musa de toda una generación de artistas a pesar suyo, papel del que no supo escapar y que la llevó probablemente al suicidio. Una obsesión para Andy Warhol.

Talia

Diane Keaton, asertiva y Mia farrow, necesitada de amor fueron para Woody Allen musas al estilo de Grace Kelly o Ingrid Bergman para Hitchcock, un estilo de mujer mas intelectual, más al gusto del mundo actual, neurótica e indecisa, pero que se hace preguntas y se encuentra prisionera de su propia madeja mental. Citaré a la Diane Keaton que aparece en Manhattan y en Annie Hall, dos de sus películas más introspectivas y reflexivas acerca de la pareja humana y sus desencuentros.

Hay quien piensa no obstante que esto de las musas no es más que un mito y que todo puede reducirse a conexiones cerebrales, pero ¿cómo explicar ese plus de deseo que es capaz de transformar a una mujer vulgar y corriente en un mensajero alado?

Yo creo en las hadas como esta de Griffith, la musa que falta:

La nodriza de todas las hadas, la Reina Mat

29
Abr
08

Poros y Penia: amor de transferencia

El deseo es el deseo del otro

Jacques Lacan

Poros se encontraba pletórico de facultades, sobrado como diriamos hoy y seguramente borracho aquel dia durante la boda de Afrodita a la que fue invitado por ser una de las divinidades del Olimpo. Poros era hijo -segun Platón- de Zeus y de Metis. Pero hay que decir algo de su madre Metis. Probablemente Metis era una deidad preolimpica, una deidad primigenia, sin culto y sin estatuas, sin representación, una deidad abstracta. Tan abstracta que Metis probablemente tiene alter egos diversos, como Tetis, una deidad marina conocida por haber sido madre de Aquiles.

Lo que interesa, sin embargo, más allá de su genealogía es que Metis fue tragada por Zeus dando asi a luz a un hijo en común: Poros. Este episodio que señala las tragaderas de Zeus se repite varias veces en la Teogonia. Al parecer los dioses varones siempre recelaron y envidiaron de las mujeres su poder genésico y las deidades femeninas siempre envidiaron de los hombres su poder. Esta parece ser una constante en toda la cosmogénesis clásica, hombres y mujeres, Zeus y Hera se pasan la vida discutiendo y sospechando que el otro tiene más poder, más placer o más autonomia, como ahora sucede entre los sexos pero proyectado en el cielo.

El asunto es que esta teoria del embarazo digestivo de Zeus es según el psicoanálisis una teoria primigenia del embarazo, efectivamente los niños pequeños -segun Freud- y casi seguro los pueblos primitivos que aun no habian alcanzado un saber acerca de la fertilización por parte de los hombres deberian pensar que el embarazo era un misterio, un misterio vinculado a lo femenino, seguramente el embarazo en un primer momento del desarrollo humano se atribuyó a algo que se comió o a la picadura de un insecto.

En el mito aparece pues el deseo de Zeus de ser padre sin mediación de la mujer, tal y como mucho tiempo después repitió dando a luz a Atenea -la reina de las hilanderas- después de un violento ataque de migraña. De su primera intentona con Metis nació pues Poros, un tipo pagado de si mismo, un Narciso bienhechor que representa la disponibilidad, el recurso, la posibilidad. Efectivamente Poros era un tipo lleno de recursos y poder, un factotum diriamos hoy, un conseguidor, esa persona con influencia a la que nos dirigimos para pedir un favor.

Sucedió que en la boda de Afrodita una mendiga llamó a la puerta muerta de hambre, venia a por las sobras de la comida, se llamaba Penia y después de conseguir entrar en el banquete y acceder a los alimentos que allí sobraban y de hartarse de comer y beber, se propuso seducir a Poros. No le fue dificil pues acudió a aquello a lo que Poros era mas sensible: la adulación. Poros y Penia se refugiaron en el jardín huyendo de las miradas del resto de los invitados y alli copularon una y otra vez.

De esa unión nació Eros: el amor que no debe confundirse con el deseo, hijo del recurso y la necesidad, del exceso y la pobreza. Eros es metafísicamente y metafóricamente aquello que une el hambre y las ganas de comer, el queso y el ratón, el botín y el pirata, el amante y al amado. Es por eso que Eros es un dios alado pues representa un salto, un viaje psicopómpico entre una subjetividad y su contraria.

Es interesante ver en este mito el nacimiento de una nueva subjetividad que va o se sitúa en un lugar que está más allá de la necesidad pura y dura de su madre y más acá de la vanidad de su padre. Se situa justo en medio inventando un registro nuevo: el deseo de la Falta en el otro pues solamente podemos amar o desear algo aquellos que estamos en Falta, amamos pues la falta del otro impulsados por la Falta en nosotros mismos: una falta-en-el-ser, una carencia de algo, no en el mismo sentido de Penia que se encuentra poseida por la necesidad material sino por algo que está más allá de esa necesidad, de algo metafisico, fundacional, que no depende del aprovisionamiento externo. Desde entonces los seres humanos una vez que hemos cubierto nuestras necesidades más perentorias desarrollamos deseos. Somos seres deseantes, erotizados, amorosos y sometidos a una falta que es estructural en nuestra personalidad.

Se simboliza asi, $ como una S barrada que nos divide entre sujetos y objetos.

Lo que entronca con una tradición griega muy interesante -la del Eromenos y el Erastés- y qué nos lleva a la siguiente pregunta ¿Quién ama en el amor? ¿A quien besamos cuando besamos?

Eso mismo se pregunta Magritte.

Los griegos no creian en la mutualidad amorosa y los psicoanalistas tampoco: ellos -los griegos-tenian una nomeclatura muy clara para discriminar al eromenos (el amado) del erastés (el amante) y aunque este termino fue adoptado por la tradición pederástica de aquella sociedad lo cierto es que es posible generalizar su uso con independencia del sexo que ocupe cada uno de los actores de la pareja. El eromenos suele ser más joven y displicente, es pasivo y por decirlo de alguna manera se deja querer, seducir, galantear, adular, regalar. Su compromiso con Eros es menor e instrumental, pues Eromenos cae del lado del objeto, es un sujeto objetalizado por el deseo del Erastés que suele ser mayor, adulto ya y en mejor posición social y que toma al Eromenos bien como discipulo, bien como confidente y casi siempre como amante. El Erastés se situa en el terreno del sujeto, sabe que tiene una falta y de él emerge el deseo mientras que Eromenos no sabe lo que tiene y se conforma con ser deseado.

Erastés está en Falta y Eromenos flota en el vacio. Falta y vacio desde entonces son distintas posiciones, distintos topos, de este dilema entre sujeto y objeto que atrapa al humano, uno del lado del objeto y otro del lado del sujeto.

Tenemos tambien una palabra gracias al mito de Poros, y es “aporía“.

Una aporía es algo que no puede ser, que no puede imaginarse, una especie de paradoja como la idea de “la nada”. Pero la acepción que nos interesa en este momento es la relativa al saber. Una aporía es un saber falso, algo que ha llegado hasta nosotros gracias a la mayéutica platónica.

Platón pone en “El Banquete”, en boca de Sócrates, una frase que resume esta tensión entre Poros y Penia, entre Eromenos y Erastés, entre sujeto y objeto. Y lo hace a proposito de un diálogo entre Alcibiades y Sócrates: en él puede percibirse como Alcibiades ambicioso de saber y celoso de Sócrates se propone llevarlo a un callejón sin salida a través de la mayéutica. Para ello dispone un plan de seducción y se propone como amante de Sócrates, a lo que éste responde:

- Tu quieres cambiar el oro de tu saber por el cobre de mi ignorancia.

Dicho de otra manera Alcibiades pretende situarse como Erastés ubicando a Sócrates como Eromenos, se trata de la tópica de la Falta, de la lógica de la suspensión del vacío. Alcibiades atribuye a Socrates todo el saber y pretende apropiarse de él, Socrates le dice la verdad: “que el saber está en él”, pero probablemente no lo sabe aún. Renunciando a esa ubicación Socrates le da a Alcibiades una suprema lección moral, ética y metafisica, también psicológica.

Una lección que cualquier psicólogo actual debiera saber.

Se llama transferencia, amor de transferencia y en ella el terapeuta jamás debe quedar objetalizado, jamás debe quedar a merced del deseo del otro, jamás debe llenar la falta del otro, porque en realidad al otro -aunque no lo crea- no le falta nada. Pues todo lo que necesita está en su interior, en su saberse a sí mismo.

Es el secreto que hay dentro del secreto.

Para desvelarlo sólo hace falta situarse en un lugar apórico.

La transferencia no debe ser confundida con la alianza terapéutica: ese contrato que dos adultos firman para llegar a un fin terapeutico entre médico y paciente por ejemplo. Transferencia no es el cariño entre dos hermanos, o la simpatía entre dos amigos, ni es el amor de pareja aunque probablemente la mayor parte de los desencuentros amorosos procedan de la transferencia, otros de la realidad. Transferencia es aquello que procede de otro tiempo o lugar y que como su nombre indica se reactualiza (transfiere) a otro objeto del aqui y ahora siempre que ese objeto se caracterize por la neutralidad, la no participación emocional y la escucha activa. La transferencia es motor y al mismo obstáculo terapéutico en el psicoanálisis donde la cura siempre ha de pasar por encima de la transferencia.

La transferencia casi siempre se contempla en términos de sentimientos antiguos reeditados por el tratamiento pero este punto de vista es superficial: en realidad la transferencia es un lugar, una posición, lo que se reactualiza es la posición que el sujeto adoptó con sus figuras de dependencia infantil, es decir su relación con el saber del otro.

La transferencia es una metáfora del amor, un simulacro, una ficción y enseguida aclararé que ficción no es lo opuesto de mentira. Lo transferencial es verdadero pero no es actual, es la repetición de un recuerdo, de una secuencia de hechos que pertenecen al pasado, más una tópica que un evento. Representa la actividad intrinseca del cerebro despojado de objetividad y de objetalidad, el terapeuta en este sentido no es un sujeto ni un objeto sino sólo un espejo en el que el paciente proyecta su necesidad de saber y le atribuye a este sujeto al que ni siquiera conoce un saber, si ubica al terapeuta en este lugar de sujeto-supuesto-saber. Aunque caben otras estrategias que sólo nombraré de pasada:

  • Negarle todo saber al terapeuta como hacen algunos psicóticos o personalidades narcisistas.
  • Ponerse en el lugar de desvelar la falsedad del saber del terapeuta, como hacen los obsesivos, los paranoides y algunas histéricas.
  • La indiferencia frente a cualquier tipo de saber que no esté incluido en el goce propio y actual, como hacen los perversos o los psicópatas.
  • Y atribuirle al terapeuta un saber omnipotente que es lo que hacen el resto de neuróticos, un saber pórico, o mejor el lugar de Poros.

Esto es al menos la teoria psicoanalítica clásica.

Para profundizar en este tema os propongo leer este articulo

Y es necesario leer el Banquete de Platón, lo más profundo que jamás se ha escrito sobre el amor.

El Banquete segun Lacan

Sobre el amor de transferencia




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