Archivos para la Categoría 'narrativa'

15
Feb
09

La desdicha

ADVERTENCIA AL LECTOR DE ESTE POST (¡CONTIENE SPOILEERS!)

Este post versa sobre una pelicula titulada “Revolutionary road” y contiene interpretaciones de su trama asi como revelaciones acerca del final de la historia. Si usted pretende verla en directo ahórrese la lectrura de este post.

revolutionary-road

¿Puede existir la felicidad de espaldas a los planes de la vida?

Si Virginia Woolf se levantara de su tumba y pudiera ir al cine seguro que hubiera elegido este fin de semana ir a ver “Revolutionary road“, una pelicula protagonizada por Kate Winslet y Leonardo di Caprio que vuelven a encontrarse después de su éxito parejil en Titanic. Debe ser por eso que en la pelicula encarnan a una de esas parejitas ideales que todo el mundo envidia pero que en realidad esconden un martirologio oculto entre los deseos y planes que ambos mantienen a costa de alcanzar esa quimera individual que llamamos felicidad.

La verdad es que la asociación con Virgina Woolf me ha venido por que esta pelicula me recuerda y mucho a aquella protagonizada por Nicole Kidman y que se llamaba “Las horas“, una pelicula a medio camino entre la vida real de Virgina Woolf y algunas escenas de sus novelas entremezcladas como si de un sueño se tratara. Tambien la época en que discurre (1955) tiene algo que ver con la vida real de la Woolf como también de otra sucicida emérita Silvia Plath, una poetisa desdichada por las mismas razones que lo son todos los bipolares: sus deseos excesivos y extremos dificilmente hallan acomodo en la vida real ni caben apenas en la contención de la literatura. April el personaje atormentado que encarna Kate Winslet en “Revolutionary road” no es una bipolar o al menos este diagnóstico tiene poca importancia en la narración y no es el propósito de su director -Sam Mendes marido real de la Winslet- hacer una tesis sobre las oscilaciones afectivas que se producen en el mismo. Pues no es una pelicula clinica sino una pelicula sobre el deseo.

¿Qué es el deseo?

Muchas personas creen que el deseo consiste en hacer o conseguir aquello que queremos hacer o tener. Las personas que asi piensan suelen ser bastante desgraciadas en su vida porque lo cierto es que el deseo humano es un resto de la pulsión biológica -instintiva- puesta en palabras, es decir traducida al lenguaje de esos simbolos que llamamos palabras y es por definición insaciable, repetitivo e intercambiable. Asi cualquier deseo que pueda ser puesto en palabras es de hecho verosímil. Y llamamos angustia precisamente a esos deseos que no han logrado vestirse por el ropaje de las palabras, la angustia es un deseo que no puede decirse, un deseo que no ha llegado por tanto  a nacer al campo de lo nombrable.

Y no, el deseo- al menos el deseo bueno, útil, justo y digerible- no es hacer lo que queremos hacer sino desear aquello que ya estamos haciendo, aquello que es posible, verosimil, posible y moral.

Los seres humanos inventamos la moral para no tener que darnos de bruces con lo imposible pues vivimos en un mundo con limites fisicos que no podemos traspasar con nuestra voluntad y aun: nuestra mente es omnipotente y es capaz de imaginar escenarios donde la realidad queda sujeta al deseo, nada hay pues imaginable que no pueda ser llevado a cabo puesto que lo humano se debate en una disonancia: la capacidad de poder imaginar cualquier cosa a pesar de resultar imposible, poco práctico o estúpido. Es por eso que inventamos las prohibiciones culturales, no para fastidiarles la vida a nuestros semejantes sino para facilitarles el tránsito a la felicidad en esos limites que llamamos realidad o aquello que es justamente posible.

La moral no es pues una forma de coerción sino una facilitación para la felicidad, el bienestar y la prosperidad personal.

En realidad este tema de una moral eficiente ha preocupado siempre a los hombres, Kant se devanó los sesos para tratar de encontrar razones por las que los hombres entendieran que es bueno portarse bien y que es malo portarse mal. Que más allá del castigo divino o de la justicia o castigos de los hombres y las instituciones, más allá de la culpa, del remordimiento o del miedo hay otras razones para ser moral y que la moralidad en los humanos es algo tan necesario como la felicidad. Kant encontró al fin una respuesta a este dilema y le llamó imperativo categórico: venia a decir que toda conducta moral es intercambiable y universal y que puede reconocerse porque eleva la elección individual a doctrina moral: hacer y obrar siempre como si nuestras obras pudieran ser extrapoladas a toda la humanidad, a todos los individuos.

En realidad si saco a relucir este asunto de la moral es porque encuentro muchas relaciones entre la moral -la falta de ella- y la desdicha particular de April y porque además es imposible entender o enjuiciar las conductas que alli se proponen sin un juicio moral. Ella sufre porque tiene un sueño: irse a Paris a vivir una vida bohemia y sofisticada. Pero en realidad ella es quien es  y no alberga nigun talento especial salvo la de ser una vulgar ama de casa y ser madre de dos hijos, ha fracasado como actriz y es lo suficientemente inteligente para saber que ha fracasado, sin embargo no puede abandonar su sueño obsesivo de vivir en Paris y es por eso que trata de convencer a su marido (Leonardo di Caprio) para que abandone el estúpido y detestable trabajo que lo mantiene atado de por vida a una mesa de escritorio y la acompañe a realizar su sueño parisino. Ella trabajará de secretaria y él mientras tanto no hará nada salvo pensar qué quiere hacer el resto de su vida, ella se ofrece a mantenerle con el fin de que encuentre su misión en el mundo mientras que ella ya conoce cual es la suya: Paris.

Naturalmente el plan es por asi decir, poco pragmático, dado que la pareja tiene dos hijos en edad escolar y mal que bien el tiene un trabajo y una casa en uno de esos barrios residenciales para clases medias que existian en USA en esa época bastante diferentes de los lugubres domicilios que habitábamos los españoles de los 50. Sin embargo acepta la propuesta de su mujer, en realidad su trabajo no le gusta y siempre deseó no acabar como su padre, empleado tambien de la misma compañia, aspiraba a algo más, él como ella tambien se ha sentido toda la vida un ser especial sólo que…no sabe aun en que consiste esa especialidad, Paris es una buena oportunidad para averiguarlo. Pero a diferencia de April, él tiene un mito: su padre, él no quiere ser como su padre, es algo que tiene claro, el quiere superar a su padre sólo que cuanto más lo intenta más se parece a él, terminando incluso trabajando en su misma empresa.

Al salir del cine me pasó algo muy curioso: no sabia a qué carta quedarme, me quedé dudando sobre los dilemas que planteaba la pelicula que eran dilemas muy razonables, eran estos:

El dilema que plantea April a su marido es realmente dicifil de contrariar sin apelar a la moral. ¿En realidad no es mejor romper las ataduras con nuestros aburridos trabajos e intentar vivir de acuerdo con nuestras preferencias? ¿No es el sistema quien termina corrompiendo nuestra vida atándonos a las casas compradas a plazos, a los gastos inútiles y a las convenciones sociales? ¿No es una locura malgastar nuestra vida yendo de la urbanización al trabajo cada dia sólo para pagar las facturas que genera el vivir tan lejos del trabajo? ¿No es normal y deseable que las personas dejemos nuestros cautiverios y nos dediquemos a irnos a Paris a vivir una vida bohemia?

Es indiscutible que la decisión de ir a Paris es una de esas decisiones que parecen apuntar hacia la heroicidad, romper con las ataduras, atreverse a hacer algo riesgoso, el espiritu de la aventura. Para apuntalar este argumento en la película aparece un enfermo mental, un matemático loco que siempre dice la verdad, una especie de Diógenes, un cínico que practica la sinceridad radical y que ejerce de abogado del diablo ante las dudas que se plantean en el desarrollo del relato. Quiero remarcar aqui que el discurso sin concesiones del loco -que es paralelo al discurso interno de April- es dificilmente rebatible desde una concepcion naturalista de la vida, evidentemente es mejor irse a Paris a vivir un sueño que morir de infarto viajando a una oficina aburrida, ¿quien podria dicutirlo?

Pero el loco sincero es revestido precisamente con el papel de loco porque no sabe que la libertad radical no existe (por eso está loco) y que la conducta humana tiene límites, límites que él mismo traspasa cuando agrede a sus familiares o cuando insulta a sus vecinos lanzándoles a la cara la verdad que no quieren oir. En realidad el loco está loco porque no sabe que algunas cosas no se pueden hacer como por ejemplo lanzarle una radio a su madre y que si uno hace eso tiene muchas posibilidades de acabar en un manicomio o en la cárcel. A diferencia del delincuente el loco no sabe que existen límites para sus deseos y que por más furioso que uno esté con su madre no se le pueden lanzar objetos, no se puede dañar a otros.

Y es precisamente eso lo que April a pesar de su aparente altruismo hace tambien: daña en principio a sus hijos pequeños que como es natural no quieren moverse de su entorno habitual y se confronta con los intereses de su marido quien sólo fanfarroneba cuando le prometió de novios que la llevaria a Paris. En realidad él no puede costear ese viaje, aunque está dispuesto a gastar todos sus ahorros en la aventura.

Pero la principal prueba de la inmoralidad y el egoísmo de April es la pretensión de tratar de imponer una quimera, una fantasia particular a las vidas de tres personas que cuelgan de la suya, una obsesión que bien pudiera interpretarse como la compensación de sus fracasos como actriz y la pretensión de conquistar una nueva identidad “artistica” lejos de alli donde fracasó la primera vez.

Y es precisamente esta ambigüedad lo que da tanto valor a la pelicula, en ningun momento se le impone al espectador una visión de las cosas sino que la narración continua hasta el final dejando que sea precisamente el espectador quien se posicione con respecto a los temas éticos que el film va planteando, es tanto asi que la sensación que uno tiene al terminar la pelicula es de confusión ¿qué es lo bueno, qué es lo malo? ¿Que diria Kant antes este problema?

Antes de contestar esta preguna avancemos un poco más en el relato: lo que viene a suceder después de la decisión de la pareja de irse a Paris y de anunciarlo a todos sus sorprendidos vecinos, es un imponderable, April queda embarazada casi al mismo tiempo que él es promovido en su trabajo y con un importante aumento de sueldo y de modificaciones en su puesto de trabajo, más responsabilidad, más poder, más dinero. Cuando esto sucede el espectador tiene la sensación de que el sentido comun se impondrá y que las razones para permanecer en aquel “detestable” lugar parecen acumularse. En realidad la situación ha cambiado y los hombres hacemos constantes actualizaciones de nuestras intenciones como los programas que instalamos en nuestro ordenador, simplemente cambiamos de opinión cuando las circunstancias cambian.

Pero este no es el caso de April quien no dejará de ver su embarazo como un obstáculo a los planes ya perfilados con su marido. Es él quien duda, y no sabe a qué carta quedarse y mientras él duda ella hace planes para provocarse un aborto, primero a espaldas de su marido y luego llevando estos mismos planes en secreto.

Y aqui se plantea de refilón otro de los dilemas morales de nuestro tiempo, el tema de si es o no licito deshacerse de una vida humana que ya late en el interior de su madre, un tema delicado sobre el que hay posiciones encontradas y que ha pasado de ser un problema moral a convertirse en un problema sanitario, son las semanas de gestación o las indicaciones médicas el motivo del debate postmoderno y no ya tanto las implicaciones morales del hecho.

A estas horas de la pelicula yo ya estaba absolutamente perplejo y no sabia si lo que estaba viendo era uno de esos dramones banales o si estaba asistiendo a una obra de arte de esas que remueven conciencias y expectativas en el espectador sensible. Asi que decidi preguntarle al Sr Kant que estaba justo en la fila de detras mio y él me dijo:

- A veces los dilemas morales no tienen solución desde dentro de la moral.

- ¿Entonces desde donde?

- Desde la estética, desde la belleza, desde la razón.

-¿Y que seria lo razonable? -pregunté yo al maestro.

- ¿Es razonable el plan de ir Paris?, pregunto Emmanuel.

- No demasiado -añadi.

Entonces se trata de la lucha de un deseo frente a la realidad, de una quimera, de una fantasia infantil que se bate en duelo a través de una pataleta de una niña malcriada que cree que su deseo es la ley que debe imperar por encima de las leyes de la vida y que se argumenta desde una verdad compartida por la mayoria, nuestra vida es desdichada porque no elegimos bien, porque no hicimos lo que quisimos, porque la aspiradora de la vida se nos tragó. April está tambien loca porque como el matemático no sabe ni conoce los limites que enmarcan la vida y decidió pasar por encima de ellos. Ella hizo su elección y la hizo desde su concepto de lo verosimil porque ignoraba los limites que la moral señala. La moral es la salvación, la guia, el carril de las decisiones humanas, más aun de los que no tienen limites claros y tienden a traspasarlos.

-¿Pero entonces estamos condenados a seguir al abanderado , no hay espacio para los sueños?

- Sueña pero no hagas daño a nadie, que tu sueño no sea un pretexto para dañar y si no estás seguro cambia tu sueño.

Y Kant desapareció de la butaca que ocupó durante esos ultimos minutos donde ella muere a consecuencia de un aborto realizado como era costumbre en aquella epoca: en condiciones de enorme riesgo para la salud de la embarazada. Al terminar la pelicula pensé: “menos mal hoy esta mujer no hubiera muerto gracias a los avances de la ginecologia”. Y me senti confortado.

Pero Kant aun no habia dicho la ultima palabra porque en la salida del cine me lo volví a encontrar encendiéndose un cigarrillo:

-No te sientas confortado, sientete tambien atribulado.

- ¿Por qué? ¿No es bueno que hoy ya no mueran las mujeres en un aborto clandestino?

- No es bueno porque eso no tiene que ver con la moral, es higienico, pulcro pero tiene un efecto secundario: nos obliga a tener menos en cuenta las decisiones morales y sin juicio moral tendreis muchas enfermedades mentales los de vuestra época, enfermedades mentales y disfunciones sociales, violencia y sufrimiento sin sentido . No os envidio.

Y desapareció entre la multitud que se dirigia hacia la cola del restaurante donde servian hamburguesas repletas de colesterol.

Nota liminar.-

La actuación de Kate Winslet madura, magistral e inolvidable.

Leonardo Di Caprio se ha hecho mayor y ya no despierta ternura alguna.

Sam Mendes se supera  si mismo desde aquella inolvidable “American beauty”

15
May
08

Creatividad y espectro depresivo

¿Existe alguna relación entre la creatividad -artística o científica- y la enfermedad mental?

Para contestar a esta pregunta tenemos que afinar un poco más en la definición de enfermedad y plantearnos las preguntas inteligentes y comprobables. Vamos a constreñir la pregunta y no hacerla tan genérica. Donde dice enfermedad mental digamos trastornos afectivos incluyendo el trastorno bipolar.

En esta suposición, la pregunta inicial habría que desglosarla en estas dos:

¿Son más creativos los individuos que padecen esta enfermedad que la población general?

¿Tienen más riesgo de desarrollar una enfermedad del espectro depresivo los creadores que el resto de población?

Y si además queremos saber si existe un parentesco genético entre la creatividad y los trastornos afectivos tendremos que plantear la pregunta en estos términos:

¿Son los familiares de los pacientes bipolares más creativos que la población general? o ¿Existe una acumulación de talento creador por familias?

La herramienta de investigación en este caso es trabajar con una población de individuos creadores en los que hay un diagnóstico de certeza de esta enfermedad como por ejemplo Virgina Wolf o Silvia Plath. En esta web hay una relación de literatos (y artistas en general) famosos que padecieron distintas formas de patologia afectiva.

Nancy Andreasen es una de las psiquiatras más conocidas, importantes e influyentes del mundo, ex-presidenta de la APA fue profesora de literatura antes de hacerse médico y psiquiatra, de manera que une a su bagaje humanístico una fuerte formación biológica y neurocientifica. Es la perfecta síntesis entre neurociencia y neurocultura. A ella debemos el articulo citado más abajo en la bibliografia donde estudió a una muestra de literatos y novelistas intentando contestar a esa pregunta, una investigación que extendió a sus parientes de primer grado para tratar de contestar la pregunta que hice más arriba acerca de la acumulación de casos en una misma familia.

Una de las dificultades de estos estudios es que hace falta una definición operativa de “talento creador”, cosa que no es nada fácil, pero hoy se ha llegado a un cierto consenso sobre el asunto, destacaré una serie de rasgos de carácter que son admitidos por la comunidad cientifica:

  • originalidad
  • fuerte sentimiento de identidad
  • pensamiento divergente
  • Intuición
  • curiosidad
  • tendencia a la desobediencia y a la transgresión

Una vez definidos estos rasgos es útil decir que es posible hablar de una “personalidad creativa” y que podrá manifestarse o no en presencia o ausencia de determinados estímulos medioambientales, es evidente que de existir tal personalidad no podría manifestarse en un ambiente empobrecido o en ausencia de determinados estímulos, efectivamente la personalidad creadora nace y se hace. Tal personalidad en si misma no sería patológica pero según las investigaciones de Andreasen y sus conclusiones correlaciona con las enfermedades del espectro afectivo, entendiendo a estas sobre todo al trastorno bipolar y al trastorno afectivo mayor. Y existe además un acúmulo familiar -estadísticamente significativo- importante en estos rasgos y tambien en esos riesgos.

Otra mujer Kay R. Jamison una de las más reputadas expertas mundiales en trastorno bipolar extendió el estudio de Andreasen pero lo circunscribió a los poetas. Sus conclusiones son las mismas, existe una relación entre la creatividad poética y la posibilidad de padecer una enfermedad de este tipo y además existe un acúmulo familiar que indica que la creatividad y la enfermedad comparten algo en el fenotipo, hoy sabemos que se transmiten a través de distintos genes pero que existe un segmento de encuentro o solapamiento entre ambos fenómenos en el fenotipo.

Algo parecido se ha replicado con musicos de Jazz.

Y además de todo eso existe la impresión de que la creatividad artistica (plástica, poetica o literaria) no es el mismo fenómeno ni acontece en el mismo tipo de personalidades que ostentan niveles de excelencia cientifica. Probablemente el pensamiento lateral y el aspecto transgresor del artista -necesario para ir contra corriente e inventar algo nuevo- es negativo para la mente cientifica que debe apoyarse siempre en lo comprobable. Probablemente ambos ámbitos de creatividad tengan rasgos en común como la curiosidad, el fuerte sentido de identidad o la intuición, pero los buenos poetas resultan malos cientificos y probablemente tambien es cierto lo contrario excepto en contados casos de combinaciones de polimorfismos poco frecuentes.

La conclusión entonces es:

La creatividad y las enfermedades del espectro afectivo comparten algo, ¿pero qué es?

Podemos verlo mejor en este esquema donde podemos observar que ambas poblaciones se solapan, es decir existen bipolares creativos y no creativos mientras que existe una población de creadores que tienen una enfermedad afectiva y otros que no la tienen.:

Para entender qué es lo que comparten ambas poblaciones tenemos que recurrir a otro constructo , a algo que podamos medir con nuestros instrumentos actuales de medida, me refiero al modelo de Susan Cloninger que cuenta con la inestimable ayuda de un instrumento el TCI-R (temperament and character inventory), un cuestionario de temperamento y carácter que mide 4 dimensiones temperamentales y 3 caracteriales y descritas por el autor.

Para aquellos interesados en profundizar en este instrumento pueden visitar la pagina web del autor.

De un modo resumido el modelo de Cloninger permite identicar 4 rasgos temperamentales, más bien dimensiones, Cloninger los bautizó como endofenotipos, es decir un constructo teórico a medio camino entre lo genético y lo fenotipico y que equivaldria a un polimorfismo genetico, es decir a una de las múltiples formas que tienen los genes de expresarse en el cerebro, estos endofenotipos son:

  • La busqueda de novedades (BN), en inglés sensation seeking.
  • La evitación del daño (EN)
  • La dependencia de la recompensa (DR)
  • Persistencia (P)

Estos endofenotipos serian temperamentales es decir heredados, y en si mismos no son patológicos ni discriminan a la población sana de la población enferma.

Los rasgos de caracter que mide el test de Cloninger son estos 3:

  • Autodirección
  • Cooperación
  • Autotrascendencia

Y representan lo aprendido, es decir lo modificable por la experiencia, la vida o las vivencias personales. De la combinación de endofenotipos y rasgos emerge la personalidad de cada cual pero los rasgos de carácter por si mismos tampoco son patológicos o sanos sino que miden estados idiosincrásicos de las personas (la variabilidad) exceptuando quizá el rasgo “Autodirección” que es la capacidad de los sujetos de dirigir su propia vida, algo asi como fortaleza del Yo y que evidentemente es bajo en todos aquellos que presentan patrones de personalidad patológica o enfermedades mentales graves.

Las conclusiones sobre el tema son las siguientes:

  • El espectro afectivo y la personalidad creativa comparten un endofenotipo que en el modelo de Cloninger conocemos como “busqueda de novedad” (BN) y en otros modelos (big five) se conoce como “apertura a la experiencia”. Como su nombre indica que la BN identifica a individuos con altas puntuaciones en impulsividad, curiosidad, acercamiento o pasión por lo nuevo, intolerantes a la monotonia, exposición al riesgo e insumisos en relación a la autoridad o a las ideas imperantes en cada momento histórico.
  • Este solapamiento entre puntuaciones acaece de forma familiar de manera que parece existir un agrupamiento familiar de riesgo, tanto para la enfermedad como de la creatividad, sin embargo parece que la transmisión de ambas se realiza a través de genes distintos como puede observarse en el solapamiento gráfico más arriba descrito.
  • Las puntuaciones altas en BN no predicen un trastorno afectivo ni siquiera un trastorno de personalidad cuando son evaluadas de forma aislada. Se trata de un rasgo temperamental que se encuentra distribuido entre la población normal y entre la población afecta de un trastorno psiquiátrico lo que le concede un estatuto de rasgo compartido útil en la investigación de las dimensiones que comparten los individuos normales y los pacientes psiquiátricos.
  • En el futuro las lineas de investigación irán destinadas a conocer que rasgos operan como protectores de un trastorno afectivo del mismo modo que podremos llegar a conocer qué eventos del entorno o genéticos pueden llegar a ser enfermizos en la población estudiada.

¿Angeles o demonios?

Y seguramente llegaremos a una conclusión: en los genes no hay nada fatal, al menos en la herencia poligénica que impera en la psiquiatría encontraremos que todo depende del medio ambiente y que en determinadas situaciones lo que ahora es protector, mañana puede resultar destructivo o dicho de otra manera: existen rasgos de la personalidad que tanto pueden proteger como hacer desarrollar un trastorno psiquiátrico, algo que abunda en la idea de que probablemente las enfermedades mentales, al menos las de origen afectivo sean el precio que la humanidad ha tenido que pagar por tener una paleta de emociones tan sofisticada y variada, con tanto color y tanta modalidad de respuesta.

El hombre enferma mentalmente por la misma razón que puede llegar a ser sublime en su creatividad.

Bibliografia.-

Andreasen, N.C.: “Creativity and mental illness: Prevalence rates in writers and their first degree relatives”. American Journal of Psychiatry, 144: 1288-1292 (1987)

Jamison, R. J.: Marcados con fuego: La enfermedad maníaco-depresiva y el temperamento artístico (Título original: Touched with Fire: Manic-Depressive Illness and the Artistic Temperament, New York: The Free Press, Division of Macmillan, Inc., 1993). México: Fondo de Cultura Económica (1998)

17
Abr
08

Sueños: las buenas preguntas

La vida es sueño

Calderón de la barca

Una de las diferencias que existen entre la filosofia y la ciencia es que esta última se dedica a responder preguntas y a demostrar y poner a prueba las hipótesis que formula para contestarlas. La buena filosofia es aquella que nos obliga a pensar y a plantear las preguntas pertinentes. No es obligación de la filosofia la demostracion de cada una de ellas pero la ciencia está obligada a ello de oficio, sin embargo es poco común que la ciencia se haga a sí misma buenas preguntas y ese es precisamente el problema epistemológico que tiene que enfrentar la ciencia: contestar preguntas mal formuladas en una jerga que seguramente está desfasada.

Como ésta:

¿Qué significan los sueños?

Es efectivamente una pregunta mal formulada que podría ser sustituida por estas otras mucho mejores: ¿Por qué dormimos? ¿Para qué soñamos? ¿Por qué estamos inmoviles al dormir? ¿Qué sucede si no soñamos?¿Por qué hay personas que no recuerdan sus sueños?

Una de las razones por las que la ciencia no ha podido contestar a la mala pregunta es por la ambigüedad misma del verbo significar. ¿Qué significa significar? ¿Qué queremos decir con la idea de que los sueños significan algo?

Primero consultaremos el diccionario de Maria Moliner, alli dice que significar es:

  • Representar un signo cierta cosa, por ejemplo un cartel colgando de un balcón significa que aquel piso puede estár en venta o en alquiler. El cartel es un signo ambigüo en si mismo porque puede “significar” muchas otras cosas pero tendemos a asociar un cartel con un anuncio de venta.
  • Equivaler a cierta cosa. “Eso significaria la ruina”.
  • Tener mas o menos importancia. “Esa mujer no significa nada para mi”.
  • Hacerse notar una persona, llamar la atención, hacerse visible o llamativo.
  • Mostrarse claramente partidario de algo, “se significó como anticomunista”

Reduciendo un poco todas estos significados del verbo significar podemos concluir que “significar” alude a representar, mostrar algo, equivaler a algo o dotar de sentido o importancia algo.

En este contexto explicativo ¿qué significaría que un sueño signifique alguna cosa? Es evidente que esta acepción de significado apela a todas esas condiciones: el sueño sería un signo (un suceso) que representaría cierta cosa de modo ambigüo como el cartel colgado del balcón.

En este sentido es cierto que los sueños representan algo: la vida consciente y vigil y probablemente tambien aquello que nunca fue vida vigil pero que está relacionado con el deseo vigil: con aquello que aun no es con independencia de si es o no posible.

Los sueños reproducen un estado de cosas que le hacen parecer al durmiente que están realmente ocurriendo en un realismo a veces extremo tal y como si los estuvieramos viviendo despiertos. Es evidente que los sueños reproducen y evocan la vida diaria, cotidiana, ese andar despiertos, solo que nosotros estamos en ese momento inmóviles y desconectados de las influencias externas durante ese periodo que llamamos periodo REM, (rapid eyes movement) los sueños representan pues (el sueño REM) la actividad intrínseca del cerebro en estado puro, sin influencia externa actual. Pero la evocan aportando una novedad sobre la vida consciente y vigil: no se encuentran sometidos al principio de realidad ni a los parámetros del mundo fisico, tiempo, espacio, gravedad, etc.

Todo parece indicar que la actividad intrínseca del cerebro es autónoma respecto las condiciones fisicas del mundo real.

Es decir, los sueños equivalen a la realidad, pero a una realidad plus. Equivalen a la realidad en el sentido que son realísticos, pero además contienen otras posibilidades que no se encuentran entre el repertorio de posibilidades fácticas de la vida consciente y real, por ejemplo podemos volar, ser invisibles o viajar en el tiempo.

Luego el tiempo, el espacio o la gravedad se manejan de un forma distinta en la actividad intrinseca del cerebro si la comparamos con la actividad vigil, es como si la actividad vigil fuera en realidad un modulador que obligara al cerebro a adaptarse a unas condiciones de vida bien distintas a las que el cerebro imagina cuando duerme. En este sentido tal y como ha señalado Llinás, la percepción sensorial del ahi afuera sería una especie de modulador respecto a una actividad que es independiente del ambiente y que además funciona a 40 Hz igual en el sueño REM que en la actividad vigil.

En efecto, los sueños equivalen a la realidad, y puesto que son vividos de forma tan realista podemos afirmar que a menos que el durmiente se despierte, el sueño equivale a la realidad aunque no todo lo que aparece en un sueño sea posible en el mundo sensible que llamamos realidad. El sueño tiene condiciones dramáticas de realidad, tanto que nadie sabe que está soñando salvo después de despertar. Otra posibilidad son los sueños lucidos, en los que esa especie de piloto automático (la autoconciencia) observa el desarrollo del sueño y a veces puede modificar su curso a placer o al menos tranquilizar al durmiente haciéndole ver que está realmente soñando.

Lo que nos llevaria a otra pregunta de calado ¿Qué necesidad evolutiva llevó a determinados mamiferos a soñar? . Con lo que cuesta dormirse en términos fisicos: desincronizando la actividad electrica cerebral de rostro a cola (rostro-caudal) y reduciendo la actividad de 40 Hz y llevándola hasta 4 o 5 Hz del sueño profundo, ¿para qué necesitamos esas salvas de sueño REM cada 90 minutos? Mientras dormimos ¿qué necesidad tenemos de hacer trabajar a nuestro cerebro a ese ritmo endiablado de la vigilia, a 40 Hz? ¿Es que nuestro cerebro no descansa nunca?

No, al menos durante la fase REM nuestro cerebro no descansa y tiene además un fuerte desgaste de estrés, medible a través de las hormonas de estrés, los corticosteroides. Está demostrado que soñar en exceso es tan estresante o insalubre como no soñar (no recordar) nunca un sueño. Es por eso por lo que existe un ritmo de 90 minutos, el cerebro se las apañó para descansar entre fase REM y fase REM.

Es evidente que los sueños se significan, “quieren hacerse notar”, resaltan, subrayan y dan sentido e importancia a cosas. Se trata del resto de acepciones del verbo significar segun Maria Moliner. Soñamos para hacer conscientes determinadas actividades de la conciencia basal (conciencia animal o instintiva) que de no soñar pasarían inadvertidas para la conciencia consciente, eso parece sucederles a las personas que no recuerdan sus sueños con facilidad. Está demostrado que este tipo de personas mantienen fuertes represiones sobre los contenidos de su conciencia basal y que sufren de una ansiedad subumbral muy poderosa en relación con la ansiedad consciente que es muy baja. Este tipo de personas sufren trastornos psicosomáticos y aunque no suelen padecer ansiedad o depresión conscientes mantienen niveles de ansiedad detectables sobre todo a nivel del mantenimiento de sus represiones que suelen manifestarse en sueños primigenios de animales, plantas o fenómenos de la naturaleza de contenido amenazante: son personas -por decirlo más claramente- que tienen poco contacto con su mundo instintivo y se defienden con la represión, la racionalización y el hipercontrol de su entorno y de sus emociones.

Todo parece indicar que en el cómputo general del sueño lo que importa es el sueño REM, es decir esas salvas de sueño rápido donde movemos los ojos y donde desarrollamos mioclonias (contracciones musculares bruscas, breves e involuntarias). De hecho está demostrado que la privación de sueño REM provoca en los humanos una psicosis onírica, una especie de psicosis experimental que cursa con alucinaciones. Lo que importa no es pues el sueño total sino el sueño REM, ese segmento de sueño rápido a 40Hz durante el cual tenemos ensueños, dormimos pues para soñar. No sabemos por qué pero esos son los datos desnudos de interpretación. Es como si el sueño REM y los ensueños fueran una especie de compensación a la vida cotidiana o una especie de aprendizaje acerca de determinados contenidos de nuestro psiquismo que pugnan por hacerse conscientes para poder ser utilizados en nuestra vida vigil.

Los sueños son otra forma de obtener recompensa cerebral.

Otra cosa muy distinta es que los sueños signifiquen algo. Y ahora estoy utilizando el verbo significar en su acepción más coloquial. Cuando estamos en el extranjero y nos hablan en un idioma que no conocemos solemos preguntar ¿qué significa tal palabra? Nos hablan con signos que no entendemos, es preciso por tanto pedir aclaraciones o bien consultar los diccionarios, o bien utilizar un idioma intermedio que conozcamos los interlocutores. Significar en el sentido de un idioma desconocido es probablemente la acepción con que más frecuencia nos remitimos a los sueños, como si los sueños nos estuvieran mandando un mensaje en un idioma desconocido para nosotros y que es necesario traducir.

Se trata de la archiconocida interpretación de lo sueños como premonitorios, como mensajes de otro mundo, como mediadores entre lo desconocido o lo incognoscible y el mundo real, como señales o como indicios o presagios de algo que inevitablemente sucederá. Es la versión precientifica de los sueños y la interpretación magica del verbo significar.

Ningun sueño significa esto si este “significar” pretende adivinar el futuro, conocer los planes o mensajes divinos o dotar de sentido al sin sentido, pues los mimbres con los que se forja un sueño son los recuerdos, lo vivido y lo deseado, lo posible y lo imposible, lo que ocurrió realmente y lo que pudo ocurrir, la ficción y la realidad, lo pensado y nunca recordado o admitido. Dicho de otra manera los sueños traducen el funcionamiento de la memoria con sus emparejamientos por contiguidad temporal o espacial, los enlaces que señalan contingencias y sobre todo la experiencia vigil del dia, ese es el cemento que une los contenidos de los sueños y que hace de abrazadera.

Los sueños no nos hablan en un idioma extranjero que es necesario traducir pero es cierto que sus contenidos son absurdos. ¿A qué se debe pues esta absurdidad?

Se debe a la manera en que se construye el argumento onírico.

Imagínate que en lugar de leer este post en el sentido lineal desde arriba hacia la derecha y luego bajando de linea lo hicieras saltando de párrafo a párrafo, mezclando palabras de la primera linea y de la última, leyendio de derecha a izquierda o aleatoriamente. Ningun discurso podria ser construido desde esa perspectiva no lineal y es precisamente eso lo que hace la gramática del sueño y siendo asi sin embargo los sueños tienen cierta lógica: y la tienen porque aunque mezclados y fragmentados sus contenidos son reconocibles por el sujeto -le aluden-, si yo sueño que estoy de viaje es evidente que lo relacionaré con mi ultimo viaje, es cierto que mi ultimo viaje fue a Estambul y que lo que he soñado es en Finlandia, pero es cierto que durante ese viaje a Estambul hablamos de Finlandia, en él aparecer además mis acompañantes al viaje de Estambul, un ascensor que era necesario para subir a la torre Galata y un restorán donde fuimos a cenar. En mi sueño los cambié de lugar y los situé en Finlandia pero es evidente que estoy soñando en mi viaje a Estambul mezclándolo con conversaciones mantenidas alli junto con elementos sensoriales que proceden tanto de ese viaje como de mis recuerdos relativos a los amigos que viajaron conmigo.

¿Qué significa un sueño asi?

Nada, más allá de hacer conscientes una serie de enlaces mnésicos que precisaban defragmentarse para ser accesibles a la coiciencia. Un sueño placentero, banal que tiene que ver con el deseo y que reproduce la recompensa placentera que el cerebro reactualiza combinándolo con otros recuerdos placenteros.

En conclusión: lo importante en la gramatica onírica no es tanto ¿qué significan los sueños?, sino esta otra pregunta ¿como se construyen los sueños?

Y es obvio que los sueños se construyen de una forma muy parecida al arte: mediante una tecnica no lineal y no causal sino estocástica (una mezcla de determinismo y caos) con enlaces arbitrarios de tipo caótico entre distintos contenidos y que tienen como proposito informar al Yo acerca de como anda nuestra coniciencia basal, es decir por dónde anda nuestra busqueda de placer, cual es nuestro balance de desamor asi como ofrecernos pistas para recuperar las huellas de todo aquello que conocemos como placer o evitar aquello que conocemos como displacer.

Es evidente que necesitamos el simulacro de los sueños.

¿Pero qué es ficción, el sueño o la realidad?

Pues tal y como dijo Calderón , “nada es verdad o mentira sino sólo el color del cristal con que se mira”

12
Ene
08

Héroes y mensajeros

atenea2.jpgMitad hombre y mitad Dios el mensajero o psicopompo es una de la posibilidades de ser que se encuentra en la mitología universal, como las Ménades, los Gigantes, los Titanes, las ninfas, los gnomos, las brujas o Hermes, Eros, Tanatos o Hipnos. Se trata de dioses completos o semidioses, en otras ocasiones tan sólo de principios abstractos cuya función es ayudar al héroe en su epopeya individual, en otras obstaculizarle. El héroe es cualquiera de nosotros o más concretamente la humanidad entera la que recorre a tientas la rueda de la vida internándose en los umbrales y sometiéndose a dolorosas pruebas. El héroe es un iniciado que acata desde joven la llamada que se le hace y que le obliga a separarse de todo lo femenino que hay en él: que abandona a su madre y hermanas y se separa de su padre, buscando una metáfora, a veces la condición masculina, otras la inmortalidad, casi siempre la gloria. Cuenta con poco más que su coraje y su intuición para lanzarse al camino, quizá con las sabias recomendaciones de algún maestro, aunque es aun demasiado joven para reconocer la sabiduría que no encontrará sino en la segunda mitad de su vida cuando inicie su camino ascendente hacia el origen, el retorno hacia lo que se dejó atrás, el hogar.

el-viaje-del-heroe.gif

Sus primeras pruebas son ensayos generales frente a la Gran Prueba que le pondrá cara a cara frente a sus limitaciones mortales, la ignorancia, la impulsividad, la lujuria, el poder. Dotado de un cierto sentido de misión el héroe alcanzará el pórtico y no se detendrá salvo si es aniquilado o atemorizado por los monstruos que vigilan el umbral, pero si penetra en él pronto o tarde dará con el Guardián quien le someterá a una gran prueba que es a veces física (Hercules) de astucia (Jasón o Ulises) o de ganancia de conocimiento (Edipo o Parsifal). Guiado por deidades emisarias, cuenta con el apoyo de deidades femeninas (Atenea) que le socorren en momentos de confusión o estupor, o con los dioses mensajeros como Mercurio el dios de los ladrones y de los viajeros, obtiene la recompensa a veces en forma de amor incondicional y otras veces en forma de fortuna y poder, casi siempre de prosperidad, pero la tarea del héroe no termina aquí porque su destino no está ligado a los poderes terrenales sino a los premios que una vida-viaje garantiza por si misma. El destino del héroe es interior: una ganancia de subjetividad que transmitirá a toda la humanidad, un fuego que -como Prometeo- robó en el Olimpo y que transferirá a los humanos, ganándose así la censura de los dioses cuya misión es mantener a la humanidad en un estado de necesidad, de privación. Puesto decididamente de parte de los hombres, sin embargo los dioses le odian aunque le tengan respeto, y le permitirán envejecer mientras conserve la prudencia y la renuncia sea la base de su conducta. Después de todo ellos saben que regresar es la única forma de llegar en ese viaje circular que es la vida.

De fracasar le esperan tormentos sin fin en el infierno (Hades), en ese lugar llamado “Los campos eliseos”, una zona vip donde se realizan tormentos refinados, como el que le sucedió a Sisifo.

sisifo.jpg

01
Ene
08

¿Divinidad o neurosis?

Teresa de Cepeda y Ahumada era hija del segundo matrimonio de D. Alonso de Cepeda que tuvo otros ocho hijos de la mujer que moriría a los 12 años de edad de Teresa. Tuvo otros dos hijos de un matrimonio anterior y era hijo de un judio converso que llevó el sambenito en Toledo en procesión, la vida de la santa estuvo pues determinada por esta circunstancia de la “impureza de la sangre”, un estribillo que vuelve una y otra vez en su obra a través de la constante mención que realiza sobre la “honra”.

Hay que situarse pues en el contexto medieval (siglo XVI) y en plena efervescencia de la reforma luterana y la contrareforma católica vigilada de cerca por los tribunales de la Inquisición en una España dominada por la miseria, la ignorancia y la superstición. En el momento en que Santa Teresa anduvo escribiendo “El libro de la vida”, una especie de confesión general sobre sus experiencias visionarias, andaba la Inquisición ocupada en perseguir a “las alumbradas” una expansiva epidemia de monjas histéricas iluminadas.

Hay que señalar que en aquel entonces “la honra”, es decir la opinión que los demás tuvieran sobre nosotros era más importante que la propia esencia de nuestros actos, lo que confería valor social a nuestra existencia no era tanto nuestra obra sino la legitimación publica: lo que los demás opinaran sobre nosotros. Era imposible vivir en Avila en el siglo XVI sin gozar de una reputación a prueba de maledicencia, esta acogida social, en definitiva, es la honra atribuida que incluye naturalmente no solamente la limpieza de sangre sino también otras faltas que no he de nombrar necesariamente para que el lector entienda a qué me refiero.

La juventud de Teresa debió fluctuar entre el miedo a provocar la deshonra de su familia ya sospechosamente observada por sus conciudadanos sino en no despertar más comentarios de los necesarios con las continuas idas y venidas de una hermana mayor de la santa -descarada- a juzgar de diversos autores que ponían en la boca del vecindario sus continuos devaneos y juegos que junto a la obsesión de Teresa por los libros de caballerías y a una cierta omnipotencia mesiánica por parte de la misma hicieron que ya de niña intentara una escapada de su hogar junto con su hermano Rodrigo, a tierra de moros para merecer el martirio.

Hay que hacer notar que en aquel entonces el 90% de las mujeres españolas eran analfabetas y la lectura no era considerada como una virtud en sí misma sino una intrusión en el mundo de los hombres y más allá de eso: en el mundo eclesiástico, cerca de las 3/4 partes de los libros que se editaban en aquel entonces estaban escritos en latín, pues la Iglesia siempre consideró determinados saberes como peligrosos para la feligresía.

Si a la firmeza de su carácter, añadimos sus aficiones intelectuales, la muerte temprana de su madre y su consiguiente desvalimiento puberal y la búsqueda de una nueva figura femenina protectora (la Virgen) asi como su necesidad de ir más allá en lo que se le demandaba en cuanto a la vigilancia de “su honra” podemos entender su entrada en religión, en el convento de la Encarnación de la orden de las carmelitas calzadas. Pero no podemos dejar de señalar una circunstancia más: las únicas dos identidades que una mujer del siglo XVI podía adquirir eran , la de ser monja o bien la de ser madre. Es evidente que la paleta de elecciones no iba más allá en una “doña”. Teresa eligió ser monja porque para una mujer de su condición intelectual y de su época era un destino tan común como hoy puede ser el trabajo fuera de casa para una mujer profesional.

Pero a estas motivaciones hay que añadir su motivación fundamental: a Teresa no le gustaba el mundo en que vivía, ni el dinero o el lujo a los que despreciaba. No es de extrañar si entendemos su calidad de paria social, su calidad de excluida y su vivencia culpable relativa a la “mácula” de su linaje. Teresa necesitaba demostrar al mundo la pureza de su sangre y no se detuvo o conformó con el hecho de entrar en religión, hubo que transformar la realidad en que vivía, al menos en la medida de sus fuerzas y habilidades le permitieron.

Su entrada en el convento coincidió con una enfermedad que la acompañaría media vida, comenzó con fiebre, vómitos, anorexia, dolor cardiaco, etc. Se trataba sin duda de una brucelosis (Avila era una zona endémica de fiebres de malta) que se desarrolló en varias etapas siendo la pericarditis su primera manifestación (Senra-Varela). A los 19 años la santa tuvo un coma de tres días de duración secundario a una meningoencefalitis brucelósica que le dejó múltiples secuelas neurológicas: contracturas, debilidad, parálisis y una epilepsia secundaria y que disparó los rumores acerca de su santidad pues sus coetáneos ya la daban por muerta.

Sin embargo y a pesar de lo mucho que se ha escrito sobre las enfermedades de Santa Teresa esta enfermedad orgánica nada tiene que ver con la evolución de sus visiones o de sus arrobamientos como ella solía llamar a sus estados extáticos. Tampoco parece demostrado que su epilepsia secundaria tuviera nada que ver con estos estados a juzgar por la evolución de ambas enfermedades: es evidente que Santa Teresa abandonó sus alucinaciones cuando comenzó su vida pública propiamente dicha y se dedicó a fundar conventos de la orden que ella misma había transformado apelando a los antiguos votos de pobreza, obediencia y abandono de todo boato social. Fue así como fundó las carmelitas descalzas que vinieron a sustituir a su antigua orden donde la separación entre monjas según el linaje, los escarceos nocturnos de los galanes y las corruptelas derivadas de dotes económicas de escándalo contribuían a agrandar aún más las diferencias sociales entre monjas doñas y criadas que entraban en religión siguiendo a su señora.

Teresa tardó cierto tiempo en entender cual era su misión, un tiempo lleno de desgarros, de búsqueda espiritual, de dudas y de certezas sobre lo que veía y sentía. Hasta que no conoció a S. Pedro de Alcantara y a S. Francisco de Borja sus protectores frente al tribunal del Santo Oficio, es muy probable que su búsqueda derivara en un ejercicio histérico de demostraciones místicas: en una escalada que tuvo que legitimar precisamente a través de la escritura de su obra maestra: “El libro de su vida”, su confesor le sugirió que escribiera este libro precisamente para servir de testimonio frente a la Inquisición. De lo que se trataba era de discriminar si sus visiones eran obra de Dios o del demonio. La pregunta que nos hacemos hoy precisamente ha cambiado de lugar pero sigue siendo la misma, ¿era Santa Teresa una iluminada o una histérica?

Pues adelantaré mi posición: yo creo que la una no excluye a la otra.

santateresa.jpgSon muchos los que se preguntan qué relación tiene el éxtasis con el orgasmo y son aun demasiados los que piensan que son la misma cosa. No, el éxtasis es el éxtasis y el orgasmo es el orgasmo, lo cual no significa que en el éxtasis no haya un elemento sexual. Todo en la mente es libidinal, y cualquier deseo emerge de la condición de ser faltante que es el sujeto, de nuestra condición de seres inconclusos y a medio hacer.

Pero tal y como decía ella misma: “no se contenta el alma con menos que Dios”

Siguiendo con la tradición sufí Teresa busca a Dios a través “del vino”, es decir a través del mundo sensible de los sentidos, Teresa no habla con Dios simplemente le ve y se ve atravesada precisamente de aquello que no puede proceder sino de la divinidad: el encantamiento ante la contemplación, algo que se sitúa más allá del orgasmo genital y que no por ello deja de participar en las sensaciones del mismo. No en vano la tradición sufí utiliza precisamente el sexo como puente entre los humano y material y lo divino o etérico, esa es precisamente la función de Eros, de otro modo ¿por qué imaginarlo con alas.

Eros es un psicopompo, es decir una intermediario entre el deseo y el objeto, en este caso el objeto es Dios, que es un sustituto del padre ( o del hombre en general), pero es también algo que está más allá de lo genital mientras que no puede evitar darse de bruces con lo fálico. Parece evidente a raíz de esta confesión propia que Teresa no estaba por el sexo puramente práctico y reproductivo sino que más allá de eso:

“Veíale en sus manos un dardo de oro largo y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces y que me llegaba a las entrañas; al sacarle me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. Era tan grande el dolor, que me parecía dar aquellos quejidos, y tan excesiva la suavidad que me pone este grandísimo dolor, que no hay que desear que se quite ni se contenta el alma con menos que Dios. No es dolor corporal, sino espiritual, aunque no deja de participar el cuerpo algo y aun harto. Es un requiebro tan suave que pasa entre el alma y Dios, que suplico a su Bondad lo dé a gustar a quien pensare que miento”.

 

extasis.jpg

Lo que prueba que no estamos hablando de una experiencia intelectual sino de algo más allá de eso: de una experiencia sensorial captada magistralmente por Bernini en esta obra. Una experiencia en la que el cuerpo participa tal y como dice Teresa porque:

“En estos arrobamientos parece no anima el alma en el cuerpo”

Se trata de un cuerpo vapuleado, que es gozado de manera intensa y dolorosa por un otro que lo utiliza sin piedad:

“Acá las más veces ningún remedio hay, sino que muchas veces sin prevenir el pensamiento ni ayuda alguna viene un ímpetu tan acelerado y fuerte, que veis y sentís levantarse esa nube o esa águila caudalosa y cogeros con sus alas”

Es, pues, inútil la resistencia. Nótese además el simbolo del águila, representante de los dioses desde Zeus para acá.

El gran Charcot ya incluyó una de sus sesiones en la Salpetrière hablando precisamente del caso de Teresa como “une grand hystérique” , desde entonces todos los estudiosos de la santa se han dividido entre aquellos exégetas de la tradición espiritual de este tipo de experiencias y que niegan toda causalidad psíquica y aquellos que en el extremo contrario suponen que los arrobamientos de Santa Teresa no son más que orgasmos sublimados o disfrazados de una experiencia mística. Los que asi piensan no han visto en su vida un enfermo mental, ni una crisis extática, ni han conocido una experiencia espiritual en su propia vida. Yo he conocido y visto muchas y nunca me he encontrado con una experiencia así a pesar de haber tratado con muchas histéricas. Significa que al menos Teresa era una histérica extraordinaria porque fue capaz de trascender su desgarro y intelectualizarlo dando una forma diferente y práctica a su búsqueda.

El éxtasis de Teresa era pues la condición anímica de una persona desgarrada en la búsqueda de una misión que se le resiste y que necesariamente debe encajarse en los límites de lo real y lo posible. Una condición sólo al alcance de unos pocos, con histeria o sin ella.

Al final lo encontró cuando una tarde halló en el jardín de su convento una vieja campana extraviada entre el follaje. Entendió el mensaje de aquella sincronicidad y comenzó entonces su reforma.

Nunca más volvió a alucinar, aunque sus fiebres recurrentes la acompañaron de por vida. Murió a los 69 años de un cáncer de útero.

 

 

16
Nov
07

La Venus del espejo

Cuando Zeus ganó su particular guerra civil contra los Titanes e instituyó el nuevo orden olímpico llamó a capítulo a su madre Gea y le anunció que necesariamente debería renunciar a parte de su poder. Con este gesto político Zeus y el orden patriarcal que instituyó ponía limites al poder omnímodo de las deidades femeninas anteriores a él en el gobierno de los cielos. Asi y todo su madre Gea logró conservar para sí el destino de los hombres que no es poca cosa, un destino de hilandera.

Afrodita (Venus) es una deidad primitiva anterior al propio Zeus y a la que nunca logró domesticar ni siquiera al casarla con su tosco hermano Ares (Marte). Afrodita, la diosa de la belleza no logró serle fiel porque las leyes patriarcales no la afectaban en absoluto, por eso su vida sólo tuvo un dueño: la belleza y el placer sin restricciones, sin el sometimiento a las leyes patriarcales que ordenan y sojuzgan el goce. Afrodita representa el goce más allá del falo, más allá del poder paterno .

venusespejo.jpg

En este cuadro de Velazquez podemos ver a la diosa como se contempla en el espejo. Un espejo que sostiene Eros (Cupido), para unos su hijo, para otros una deidad que como ella preexistió antes del orden Olimpico, se trata de una divinidad concreta -nada abstracta- como su madre y que en este caso representa el deseo o el amor. Como puede observarse en el cuadro de Velazquez, Eros sostiene el espejo de Venus pero además de eso se encuentra atado al mismo. Significa que Eros está solamente sojuzgado -solo atiende- a la belleza y además de eso es como un espejo. El amor es un espejo.

¿Y qué es un espejo?

Un espejo es desde luego un artefacto reflectivo donde uno puede observarse para peinarse, pero además de eso un espejo es una persona pues son las personas aquellos lugares donde habita lo Otro con lo que nos identificamos, donde nos reconocemos y donde a la vez somos reconocidos. Identificar es sinónimo de reconocer pero el reflexivo identificarse va un poco más allá: identificarse es apropiarse de algo del objeto amado, esa es la función de Eros, capturar corazones y por eso aparece con su carcaj y sus flechas pues su función es abrir heridas, grietas desde donde capturar algo de ese otro, un salto que damos con el amor, la única manera de que goce y deseo se fundan.

Y quizá por eso Eros es un Dios alado y algo pueril, algo infantil que juguetea con sus dardos al azar. No es de extrañar pues que Freud identificara a los niños que aparecen en nuestros sueños como los genitales masculinos (los pequeños), el hecho de que Eros lleve alas da crédito a esta idea pues es el pene el único órgano que puede “volar” o vencer la gravedad como acredita este falo volador del neolitico, aqui podemos ver un falo junto a un gallo y una mano.

faloalado.jpg

De manera que el dios Eros es asimilable al falo como representación del pene y es de alguna manera una inversión de la imagen de Afrodita (Venus) con la que está emparentado, si Afrodita representa la sexualidad femenina sin las coacciones de la moral paterna, Eros representa el deseo masculino siempre caprichoso y volátil como el de un niño, además su representacion sosteniendo el espejo donde se admira Afrodita -la vanidad femenina- nos hace entender que el destino del uno y del otro se encuentran enlazados, se trata en cualquier caso de algo que escapó a la represión original del olimpico, el erotismo cercano a lo sagrado, a lo numénico, a lo incognoscible y que la subjetividad humano precisó de representar a través de estos mitos. La transgresión.

Pero no solo Eros epresenta el amor fálico sino tambien muchos animales alados como el cisne. No es de extrañar pues que el propio Zeus adquiriera este disfraz para seducir a Leda, pues una de las tareas que Zeus se impuso para impulsar su poder por todo el mundo fue la de copular con las diosas anteriores a él, con sus hermanas, con mortales y con reinas a fin de perpetuar su linaje divino. Con Leda tuvo dos hijos Helena y Polux. En este cuadro de Dalí -Leda atomica- podemos ver como precisamente Leda-Gala es casi abducida por Zeus-cisne, mientras unas cáscaras de huevo flotan en el paisaje, cáscaras de huevo de donde saldrán de nuevo recicladas nuevas versiones de Afrodita, cosas del cisne.

ledaatomica.jpg

Helena es una reencarnación de la propia Afrodita y es precisamente esta diosa la que protege a Paris y a Troya cuando se enfrentan a los griegos en la celebre guerra. Una guerra donde se dilucidaba algo más que la propiedad de Helena o el honor mancillado de Agamenon. En esa guerra: la última en que los dioses intervinieron, se jugó el destino de los hombres, venció el orden patriarcal y desde entonces los goces sexuales hubieron necesariamente que restringirse.

Pero las Afroditas siguen apareciendo e inventando nuevas subjetividades movidas por la vanidad narcisista y la amplificación que logran por parte de los medios de comunicación, sirva como ejemplo este nuevo icono andrógino de la postmodernidad que bien podria decirse es una reencarnación de la diosa Afrodita: aquella que nunca se sometió al falo y que utilizó a Eros para sostenerle el espejo donde se admira y desde donde la admiran pues sin espejo no puede Venus sobrevivir.

¿Transgresión o culto disfrazado al falo?

madonna.jpg

15
Ago
07

Narciso

pianomujer.jpgAntes de Narciso hubo el autoerotismo, la autosuficiencia erótica alrededor de esos botones y esos ojales que son los orificios: boca, ano, ojos, uretra, oídos y fosas nasales. Allí quedó aprisionada la primera sensación placentera de la que tenemos recuerdo aunque no conciencia. Un resto del Edén al que algunos vuelven atemorizados por las leyes del lenguaje que vivencian como algo aterrador, algo que desmembra el cuerpo y lo pone patas arriba.
Algunos se niegan a nacer, otros a sonreir, algunos a hablar, otros a crecer y los más a envejecer. La historia ontológica del hombre es la crónica de una negativa, de una oposición a algo, una transgresión, una cancelación o una caducidad, hay algo en el lenguaje que resulta insoportable y ese algo es el otro.
Por eso Narciso se pone en lugar del otro inventando una nueva agencia de si mismo, una nueva posición, una nueva tópica, el Ego en oposición al Yo, es el Ego de Narciso el que se opone al Yo, el que le permite refugiarse en un mundo dirigido hacia la autocontemplación, hacia el egocentrismo, vuelto hacia dentro como un guante del revés. Pues en el centro del otro se sitúa precisamente Narciso desengañando a todos aquellos que le convocan al goce fálico. Todas las ninfas del bosque, de las fuentes y de las cavernas serán decepcionadas y rechazadas a pesar de sus encantos, también ellos los sátiros serán evitados pues Narciso no es en esencia homoerótico sino tan solo narcisista, devoto de sí mismo. Y aun no se ha decidido por uno u otro sexo pues él mismo no está sexuado, se mantiene en la ambigüedad que le presta precisamente para ellas ese encanto de lo no accesible pues es la inaccesibilidad el misterio que las ninfas tratan de atrapar a través del coito. O los sátiros a través de la negación de la castración. Ellos y ellas se sitúan como híbridos que son entre los hombres y los dioses y se encuentran a salvo de las leyes del lenguaje pero no permitirán una ofensa de esa naturaleza, para ello cuentan con la inestimable ayuda de la diosa Afrodita diosa del Amor y de la belleza que no consentirá este tipo de desaires en un mortal. El pecado de ellas es mirar lo que no deben como Psiqué o Persefone, como Euridice, el pecado de ellos es desconocer o disimular que el falo está en ellos y que el destino del falo es penetrar la materia hueca de aquellas que no lo poseen y ser asi uno solo como Salmacia y Hermafrodito.
Y mortal es Narciso aunque él no lo sabe y como mortal debe asumir las leyes no escritas de la sexuación que irremediablemente dividen al hombre entre lo que es y lo que le falta, entre lo que es y lo que desaria ser, entre lo que es y lo que el otro piensa que es. Esta disociación esencial, la Spaltung original y condición del hombre hablante no puede silenciarse o borrarse, no puede renegarse de ella al menos sin efectos secundarios.

narciso-caravaggio.jpg

La muerte de Narciso ahogado mientras contemplaba su propia imagen en el espejo de la laguna es precisamente el castigo proporcional y simbólico que los dioses perpetrarán en su contra, mientras Eco languidece melancólica y queda en nada, sin cuerpo material que sustente a una voz que se limita a repetir lo que los demás declaman, exhibiendo su falta de subjetividad, prisionera del rechazo, mártir de la separación, Narciso se ahoga cuando atraviesa su fantasma que no era un espejo sino el agua: el marco donde se contemplaba.

Desde entonces Narciso es una flor con una corola brillante y roja, los dioses le otorgaron el privilegio de ser contemplado por toda la eternidad. Le otorgaron el goce de la naturaleza después de que él renegara de la cultura, del ser-que-habla y que es hablado por el lenguaje.

05
Jun
07

¿Clones o ayatolás?

Un extracto de mi novela “De lo oculto y lo sutil“, se trata de una reflexión que hace la protagonista sobre la femineidad, para pensar.

La gran paradoja de la libertad que las mujeres nos hemos propuesto alcanzar es que es una libertad que nos lleva de cabeza al desamparo.

Hay dos clases de libertad: una libertad jurídica y una individual que junto con la dignidad humana, se constituye como un eje de torsión desde el determinismo de la animalidad hasta lo más sublime de la humanidad. Un camino – sin embargo- lleno de obstáculos que hace aparecer a esa libertad como un valor deseable, un valor democrático, aun sabiendo que la otra libertad, la libertad metafísica, es imposible.

Otra: la libertad individual llevada al límite nos aboca a todos al vacío pero a nosotras las mujeres mucho más. Como si pudiéramos intuir con más facilidad que los hombres, que dejadas a nuestro albedrío, nos encontraremos de bruces, inevitablemente, con esa otra realidad de la que –precisamente- por constituirse en conciencias individuales, no pueden sino pensarse a sí mismas y no pueden abarcar esa conciencia de totalidad de la que hablan los místicos y cuya herramienta no es otra que el amor.

Una realidad ahora lejana y de la que hemos logrado escapar después de siglos de combate feroz contra la dominación masculina pero que propiciaba desde el sometimiento un orden de certidumbre que ahora ha desaparecido.

No podemos sino profundizar en la libertad metafísica aun sabiendo que es imposible de alcanzar. En esa libertad fusional de la que hablan los místicos desde la óptica de cualquier religión. Porque hemos sido arrojadas de bruces frente a la determinación y el azar, vuelvo ahora mis ojos frente una realidad supraindividual que me permita sobrevivirme en otro, en un otro no-contingente.

Las religiones, en este sentido, proveen al hombre de respuestas frente a sus necesidades fundamentales porque relativizan su subjetividad, pesada y siniestra frente a un orden divino de causación.

De las religiones sólo me interesa aquella parte que no tiene nada que ver con el dogma o el precepto, sino con el proceso de iluminación. Lo usual es que el peso doctrinario de una religión repose en la revelación. Revelación que aporta un indiscutible manual de uso para andar por la vida. Contiene dogmas, moral, cosmogonía y recomendaciones prácticas para gestionar la vida de los hombres por los propios hombres a través de una casta de intermediarios: los sacerdotes que transitan el designio desde lo oculto hasta lo práctico. Ahí está contenido, pues, el germen de atropello de cualquier religión.

Cuanto más política es una religión, es decir, cuanta más confusión exista entre el manual práctico y su nivel metafísico, más se implica el Estado en la tutela de su doctrina dando lugar a los estados integristas, verdaderas versiones religiosas de otros ensayos totalitarios que confluyeron en Europa en el siglo XX.

En algún sentido, este tipo de religiones son muy protectoras, porque proveen al hombre de una iconografía que atraviesa de parte a parte su vida y le brindan soluciones prácticas y sobre todo inapelables a todos los dilemas que se le pueden plantear en el más acá. Creo que la religión católica tiene perdida la partida de antemano frente a este tipo de religiones integristas donde el poder del Estado resulta proveedor y protector. Este tipo de religiones, sin embargo, no tienen redención para el Mal, a diferencia del cristianismo. No hay más remedio pues, que someterse al plan divino, que hace coincidir los contrarios en distintas criaturas a través de su multiplicidad y aceptar como una fatalidad el crimen o la maldad, aunque imponiéndose legalmente a ellos mediante la venganza del Estado y la ejecución de duras sentencias por delitos que a los occidentales nos harían morir de risa, como el adulterio.

Paradójicamente, la libertad de la mujer arrancada a dentelladas en los últimos años en todo occidente, nos lleva de cabeza a enfrentarnos con una baja natalidad que deja lugar para la expansión de una religión que nos amenaza en nuestros derechos consolidados. ¿Quién tendrá niños una vez todas las mujeres seamos libres? ¿Es esta una nueva versión del mal, que deja libres las manos a aquellos que no participan en nuestros ideales de libertad?

¿Habrá en el futuro una casta de mujeres que dispondrá de bebés a la carta mientras otras cargan con el peso de la reproducción convencional?

¿En un Estado de ese tipo, quien nos gobernará? ¿Clones o ayatolás?

28
Abr
07

¿Quién sueña cuando soñamos?

No conozco una manera mejor que decirlo sino a través de este monólogo de “Romeo y Julieta” de Shakespeare en la boca de Mercucio. Aquello que sueña en nosotros es el deseo, si esa reina Mab representa el deseo -nodriza de las hadas-, o ¿se trata de Maab, la diosa egipcia que después de la muerte pesa nuestras buenas obras y las somete a escrutinio?

¿Deseo de capturar aquello “que no es” o deseo de muerte? ¿Posesión o destino? Un reflejo especular del narcisimo infantil, en cualquier caso realización de deseos tal y como Freud sostuvo.

 

MERCUCIO.- Sin duda te ha visitado la reina Mab, nodriza de las hadas. Es tan pequeña como el ágata que brilla en el anillo de un regidor. Su carroza va arrastrada por caballos leves como átomos y sus radios son patas de tarántula, las correas son de gusano de seda, los frenos de rayos de luna: huesos de grillo e hilo de araña forman el látigo; y un mosquito de oscura librea, dos veces más pequeño que el insecto que la aguja sutil extrae del dedo de ociosa dama, guía el espléndido equipaje. Una cáscara de avellana forma el coche elaborado por la ardilla, eterna carpintera de las hadas. En ese carro discurre de noche y día por cabezas enamoradas, y les hace concebir vanos deseos, y anda por las cabezas de los cortesanos, y les inspira vanas cortesías. Corre por los dedos de los abogados, y sueñan con procesos. Recorre los labios de las damas, y sueñan con besos. Anda por las narices de los pretendientes, y sueñan que han alcanzado un empleo. Azota con la punta de un rabo de puerco las orejas del cura, produciendo en ellas sabroso cosquilleo, indicio cierto de beneficio o canonjía cercana. Se adhiere al cuello del soldado y le hace soñar que vence y triunfa de sus enemigos y los degüella con su truculento acero toledano, hasta que oyendo los sones del cercano tambor se despierta sobresaltado, reza un padre nuestro, y vuelve a dormirse. La reina Mab es quien enreda de noche las crines de los caballos, y enmaraña el pelo de los duendes, e infecta el lecho de la cándida virgen, y despierta en ella por primera vez impuros pensamientos .

07
Abr
07

Cuentos para sobrevivir

La resiliencia puede definirse como lo contrario de la vulnerabilidad, es algo que el sujeto herido hace con su sufrimiento que le permite trascender al dolor, supone el hallazgo de determinados senderos de desarrollo para personas que han sufrido en su vida un revés importante, un traumatismo psicológico o una pérdida devastadora. Así, en la Cenicienta, la huérfana sometida a la esclavitud doméstica de una cruel madrastra y de unas envidiosas hermanas será al fin la que merced a una metamorfosis mágica logre escapar de aquel antro de explotación gracias a la seducción de un príncipe que recorrerá el reino tratando de buscar a la doncella cuyo pie encaje a la perfección con el zapatito extraviado en el baile al que acudió nuestra menesterosa heroína, gracias a un sortilegio, a un encantamiento que derivaba de su propio deseo de escapar de su situación de sufrimiento y humillación vital. Los niños huérfanos fueron protagonistas de cuentos populares durante el siglo XIX precisamente porque en aquella época los niños abandonados eran legión en nuestra pulcra Europa sometida a los vaivenes de la industrialización. Oliver Twist, el Patito feo, Caperucita Roja, Blancanieves y casi todos los cuentos infantiles con los que estamos familiarizados son relatos acerca de niños abandonados que soñaron para sí mismos con un mundo mejor y que lograron merced a esta esperanza unas guías de resiliencia, de una resistencia interior que les marcó al camino para escapar de las condiciones de vida a las que parecían condenados en función de su humilde y renegado origen. No es de extrañar que tanto Hans Christian Andersen, Perrault o el propio Charles Dickens, autores de los más famosos cuentos infantiles en aquella época fueran a su vez niños huérfanos, maltratados, abandonados y explotados en su infancia. Significa que el relato, el cuento que construyeron, fue para esos autores una guía de resiliencia por sí misma; la creatividad que desarrollaron fue la propiedad psicológica que les alejó de un destino probablemente nefasto en relación con las condiciones insufribles de su vida, al tiempo que les proporcionó éxito y fortuna personales. Ellos mediante su testimonio señalaron a legiones de niños que, por mayor que pueda parecer nuestra desgracia individual, siempre existe un atisbo de esperanza y que el amor puede llegar a prender la brasa de cualquier existencia por inane que parezca cuando aparece.




Blog Stats

  • 57,648 hits

 

Diciembre 2009
L M X J V S D
« Nov    
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

Comentarios recientes

Juan Sebastián en Lateralidad, especiación y…
Isabel Palanco Barón en El karma de Althusser
Isabel Palanco Barón en Los twitts del año
Francisca en Los twitts del año
pacotraver en Carl Sagan

Greguerias