Archivos en la Categoría 'personalidad'

03
dic
10

John Lennon: lo que nunca se dijo

No cabe duda de que los Beatles y su lider John Lennon han sido no sólo un fenomeno mediático de enorme interés en el siglo XX sino que además de eso -que parece un producto manufacturado o de laboratorio- consiguieron reunir en torno a su talento a más de una generación. El fenómeno a mi parecer, me refiero al éxito de los Beatles se encuentra aun poco estudiado: una extraña conjunción de marketing, talento musical, cuidado atractivo y buenos arreglos musicales nos hacen recordar que tanto Brian Epstein (manager del grupo) como el productor y arreglista George Martin (está por hacer una antología de sus solos, orquestaciones e intros) algo tuvieron que ver en aquel fenómeno que conocimos como Beatlemania  y que utilizó uno de los grandes dogmas del marketing, “no ofender a nadie”, pero sacudir las conciencias y llamar la atención.

Es por eso que seguramente los Beatles tuvieron más exito que los Rolling Stones provistos de una estética mucho mas agresiva y barriobajera. Los Beatles con sus baladas neorománticas, sus letras sin compromiso político o social de ningun tipo hablaban de la vida cotidiana y del amor lo que congregó a una multitud enfebrecida a su alrededor y a un fenómeno denominado Beatlemania que aun hoy es estudiado por expertos en marketing para seguir sus directrices en torno a la busqueda de éxito.

Lo cierto es que se juntaron el hambre y las ganas de comer porque el despegue del grupo de Liverpool se dio precisamente en aquellos 60 donde la juventud por primera vez en la historia del mundo tenia algo que decir y lo dijo entre las barricadas de Paris sin saber muy bien que es lo que querian decir, aunque los Beatles nunca se alinearon junto a aquellas asonadas y siguieron ganando dinero con sus versiones en torno a la idea que en aquel entonces teníamos del amor.

Pero John Lennon no era el angelito que todos creimos mientras aquel espejismo duró. Lennon era un tipo impulsivo, celoso, consumidor de drogas y alcohol, maltratador y promiscuo además de ser un gran poeta y un magnifico icono de rebeldia transgresora cuidada.

No es de extrañar conociendo un poco su biografia.

Pero en este post lo que pretendo es dar al lector una versión comprimida y rápida de lo que era su compleja personalidad a través de algunas de sus canciones.

Con su madre Julia, que le abandonó en brazos de su tia mantuvo toda su vida una relación comprensiblemente ambivalente.

Aqui teneis esta versión de Julia, en plan búsqueda del objeto materno, un tema de nostalgia, de Edén perdido:

Y aqui teneis el ajuste de cuentas que años más tarde hace con su madre -que nunca le tuvo- y con su padre -que le abandonó-. Aqui lo grita:

Aqui aparece una confesión en toda regla: Lennon nos habla de uno de los rasgos mas sobresalientes de su personalidad: sus celos patológicos, probablemente la causa de que en más de una ocasión se le fuera la mano tanto con su primera esposa Cynthia como con su segunda esposa Yoko Ono.

Probablemente una de las baladas más sentidas y bellas que escribió en la segunda parte de su vida, de las mas creibles, cuando ya habia abandonado por cansancio aquel papel edulcorado y postizo de su primeros años donde seguramente su personalidad independiente tuvo que sentirse tremendamente enjaulada en el proyecto comercial de los Beatles.

Incluso hizo una pequeña incursión en la canción-protesta con este “Working class hero” que fue hasta prohibida en algunos paises. El caso es que no insistió por ahi:

Naturalmente eso no significa que el primer Lennon fuera peor músico o poeta que el segundo, para probar esta afirmación el lector deberá visionar este video: una canción con una letra endiablada y llena de dobles sentidos, me refiero a “If I fell”, un tema complejo a pesar de su aparente simplicidad:

No es de extrañar que Lennon estuviera anhelante de amor, pues nunca lo tuvo de ese modo directo, sin condiciones y sin peajes que es condición humana fundamental para desarrollar la confianza básica en el mundo, tanto hablar del amor no nos debe extrañar que abrazara al fin la causa de aquel imposible -por inoportuno en plena guerra fría- amor universal que fue la consigna de los 70 con el advenimiento del hippysmo y la contracultura que murieron de una sobredosis de sí mismos.

A pesar de que “Imagine” tuvo un enorme éxito comercial creo que este tema es una obra menor, algo asi como hecho por encargo y es que lejos de la influencia de George Martin el genio de Lennon parecía naufragar en torno a sus propias contradicciones. Lennon no estaba para proponer utopías que ya habian ensayado los socialistas -con poco éxito- del siglo XIX sino para hacer algo más: crear belleza, esa fue la función que probablemente se agotó en él al encontrar a su amor cósmico Yoko Ono.

Porque casarse en Gibraltar y encerrarse desnudos en un hotel tiene mucho de propagandístico si uno se llama John Lennon pero poca sustancia política y cierta candidez por más que uno se encoja detrás de un cartel donde pone “Paz y/o Amor”.

El proximo dia 8 de Diciembre se cumplen 30 años de su asesinato. Hoy tendría, de vivir, 70 años, no sabemos si hubiera sobrevivido a su propio personaje, lo que es seguro es que animó nuestra vida con canciones y la decepcionó con ideas. Algunos de sus compañeros con un talento musical semejante pero probablemente con una personalidad más adaptada y no tan atormentada siguen haciéndolo y siguen el camino del sol.

08
ago
10

Oportunidades y limitaciones de la homeopatía

El poder de lo pequeño: alopatia y homeopatia condenadas a entenderse

Cuando me reuno con mis colegas homeópatas suelo decirles con reiteración que a la homeopatia le hace falta ponerse al dia en el tema de las indicaciones: construir una nueva materia medica o mejor un repertorio moderno que utilice la misma jerga que usamos en la medicina actual de tal modo que pueda ser utilizada por todos los médicos de una manera clara y precisa.

Ellos suelen ponerme ciertas objeciones respecto a esta cuestión sobre las que volveré más abajo.

Como todo el mundo sabe la homeopatia procede del campo del saber de la toxicología. Una determinada sustancia ejerce una acción tóxica determinada en múltiples sistemas u órganos y la homeopatía utiliza esta clínica de la intoxicación como guia para proponer medicamentos diluidos y homeopatizados para causar un efecto inverso.

Es la bien conocida fórmula del “simili similibus curantur”, es decir que dando dosis pequeñas o infinitesimales de una substancia -que en dosis ponderales sería tóxica- conseguimos curar una determinada sintomatologia, la que provocaria aquella en dosis ponderales.

Ahora bien, vale la pena señalar que las enfermedades humanas no se deben a intoxicaciones con sustancias tóxicas sino que se presentan de forma espontánea.

Lo que la homeopatia hace es operar por similitud: si la cantaridina levanta ampollas y es corrosiva para las vias urinarias, se utiliza el Cantharis vesicatoria tanto para las lesiones ampollosas como para las cistitis, prostatitis o uretritis. Si la estricnina provoca dolores estomacales la Nux vomica es un buen medicamento para las dispepsias, etc.

El problema es que las cosas no son tan sencillas -tal y como me cuentan los homeópatas- porque los efectos de la homeopatia no tienen tanto que ver con la enfermedad sino con la modalidad es decir con la forma en que un determinado paciente reaccione a la enfermedad y cómo construye el sintoma. Para entender mejor qué es una modalidad recomiendo al lector que visite este otro post donde explico la dificultad que existe a la hora de discriminar qué  es un rasgo de qué es es una modalidad.

Lo cierto es que nosotros los humanos tenemos una tendencia a oscilar entre polaridades a la hora de construir modalidades lo que añade una dificultad más a la hora de elegir un medicamento único que cubra la mayor parte de la patología que presenta el paciente tal y como propone la homeopatia unicista.Por ejemplo podemos tener deseos de alimentos que nos sienta mal, no tener sed y beber mucho, ser frioleros y buscar el frio, ser muy calurosos y empeorar con el frio o mejorar con el calor, etc.

Y es cierto que existen medicamentos- los llamados policrestos- que cubren una gran cantidad de síntomas y en casi todos los órganos y aparatos. Más allá de eso, son capaces de mejorar polaridades opuestas, Por ejemplo Natrum muriaticum es capaz de adaptarse bien a su propia patogenesia mental (persona que rechaza el consuelo, que empeora con los mimos o que busca la soledad y es reservada) con su polo opuesto: una persona alegre, gregaria, comunicativa, y sentimental. Una de sus polaridades consiste en su comportamiento a la orilla del mar, casi siempre el mar es nefasto para Natrum muriaticum que suele agravar despues de un dia de playa, pero no obstante es posible tambien lo contrario: que mejore en el mar.

Más aun: podemos encontranos en una misma persona una modalidad fisica tipicamente Pulsatilla y una mentalidad tipicamente Natrum Muriaticum. ¿Qué medicamento elegir entonces?

Lo cierto es que parece que los medicamentos homeopáticos gravitan entre ellos de tal manera que pareciera que una determinada patogenesia fuese a convertirse con el paso del tiempo en otra. No es infrecuente que Pulsatilla agrave hacia Silicea y que comparta similitudes con Natrum muriaticum, con Nux vomica y con otros semipolicrestos como Apis, Rhus Tox o Bryonia. Lo mismo sucede con Calcarea carbonica y Sulfur que parece ser un resultado evolutivo de la progresión de la patologia carbonica en otra epoca de la vida junto a Lycopodium que es el resultado quizá final de una larga evolucion a traves de transiciones gobernadas por otras patogenesias menores.

Algo que coincide con la idea psicológica de que en realidad la personalidad no es un constructo estable sino cambiante y que en cualquier caso no debe hacernos perder de vista que no existen “personalidades homeopáticas” sino fenotipos reaccionales inciertos que pueden llevarnos al error si tratamos de identificar un medicamento con un rasgo de personalidad concreto, que además oscilan entre patogenesias y que suelen sucederse unas a otras dependiendo de la edad, de los acontecimientos de la vida y quizá de la activación de otras diatesis (vulnerabilidades) ocultas.

Dicho de una manera más clara: los medicamentos homeopáticos no tienen alma, ni son entidades superponibles a los constructos sobre la personalidad sino patogenesias, es decir toxicidades que como toda toxicidad va desde un grado leve a uno más grave.

Con todo el problema que para mi limita y mucho el uso de la homeopatia es la inexistencia de modelos biológicos o experimentales para las enfermedades mentales algo que por cierto comparten con la investigación de psicofarmacos convencionales ¿donde encontrar una rata esquizofrénica, si la esquizofrenia es una enfermedad tipicamente humana?. No existe ninguna intoxicación que imite ni de lejos una esquizofrenia, por más que la psicosis atropínica por ejemplo (de Stramonium, Belladona o de Hyosciamus) se le parezcan. Las psicosis exógenas tienen ciertas similitudes con las psicosis desencadeadas por tóxicos pero la esquizofrenia no es en absoluto asimilable a ellas. Lo mismo sucede con la depresión humana: no es asimilable a las reacciones por perdida tipicas de Ignatia.

En realidad lo mismo sucede con la anorexia mental o la bulimia: no son enfermedades que puedan reducirse a “falta de apetito” o “vómitos despues de comer”, que por cierto son dos sintomas nada especificos y cubiertos por un sin fin de medicamentos. En las enfermedades mentales no tenemos más remedio que descomponer el cuadro clinico en sintomas aislados y ir de uno en uno tratando de socavarlos mejorando ciertos síntomas del sindrome total que pudieran contribuir a agravarlo, mantenerlo o desencadenarlo. Es precisamente por eso que en el post anterior hablé del tratamiento homeopático de la inanición y no del tratamiento de la anorexia que es algo más complejo que adelgazar por dejar de comer o por falta de apetito.

El mayor inventor de patogenesias es el hombre.

Asi por ejemplo nos encontramos con el caso de la adicción. Una adicción no es ni de lejos reducible a una intoxicación. En la adicción se suceden fenemoenos biológicos inconmensurables y que acompañan a la intoxicación misma: la dependencia, la tolerancia, el craving, la hegemonia o saliencia del deseo de una droga concreta no son sintomas catalogados en los repertorios y no tenemos más remedio que construir y experimentar nuevos o viejos fármacos que puedan remedar las enfermedades reales que presentan los enfermos reales, los de hoy.

Pongo el ejemplo del Opium homeopático. Todo el mundo sabe que una intoxicación por opio o sus derivados genera un cuadro llamado narcosis que se caracteriza por un estado de adormecimiento estúpido con indiferencia al dolor y a los estimulos del ambiente. En un grado más alto de intoxicación el opio puede terminar con la muerte por parada respiratoria.

De modo que en su versión homeopática el Opium puede resultar útil para tratar las apneas del lactante o ciertas apneas de los adultos. Pero para mi la indicación más importante es aquella que se dirigiera a una actualizada taxonomia del estupor.

¿Que formas de estupor pudieran ser susceptibles al tratamiento con Opium?

Existen tres formas clinicas de estupor:

  • La depresiva
  • La catatónica
  • La psicotraumática.

Una buena repertorizacion del Opium seria aquella que nos dijera en qué casos va a ser útil administrarlo y en cuales no. Es muy posible que el Opium sea un buen remedio agudo y que pueda revertir un cuadro de estupor subsiguiente a un ataque sexual, a un traumatismo psicológico importante con una crisis estuporosa por parte del paciente.Dicho de otra forma podria ser util en el TEP (trastorno por estrés postraumático) bien como tratamiento o bien como profilaxis siempre y cuando el paciente reaccione con congelación emocional pero no en los casos de activación (arousal).

¿Podria ser util en las depresiones inhibidas?

A eso me refiero cuando hablo de que está por escribir un repertorio que recoja las nuevas nomenclaturas médicas. Una puesta al dia no le vendría mal a la Homeopatia que debe entederse siempre como un complemento y no como una alternativa.

Es evidente que hoy por hoy existen limitaciones a su uso, al menos en psiquiatría.

01
ago
10

Tratamiento homeopático de la inanición

China oficinalis

Hace pocos dias he tenido ocasión de ver algunos casos de inanición de causa incierta que terminaron derivados a la Unidad de trastornos alimentarios que dirijo por sus médicos de familia. Lo cierto es que cuando nos enfrentamos con uno de esos casos en la consulta y es además una chica joven lo más probable es que el diagnóstico de sospecha vaya en la dirección de una anorexia mental.

Sobre este asunto ya he hablado en otros post, por lo que dirijo al lector interesado a estos titulos:

Anorexia sin anorexia

Caquexias de origen inexplicable

Sea como sea la inanición es el lugar de confluencia donde se dan cita multiples procesos de causa bien distinta, entre los que citaré:

  • La delgadez constitucional agravada por alguna circunstancia de la vida, como la nostalgia, la perdida amorosa, los cambios de dieta o el exceso intelectual.
  • La anorexia mental propiamente dicha donde existe un deseo consciente y voluntario de adelgazar y que conocemos con el nombre de cogniciones anoréxicas o pulsión hacia la delgadez.
  • El sindrome de PANDAS que es una infección crónica por el estreptococo beta hemolitico y que compromete según mi opinión la tensegridad de la matrix extracelular y da origen a cuadros indistinguibles de la anorexia mental salvo por el hecho de que no suelen haber cogniciones anoréxicas.
  • Cabe no olvidar las enfermedades caquectizantes como la tuberculosis y el sindrome de Simmonds-Seehan.

Con independencia de la causa lo cierto es que es posible llegar a una situación de inanición con mucha facilidad en ese segmento de tiempo que conocemos como adolescencia y lo que es peor: recuperar el peso y las condiciones premórbidas es bastante laborioso por las razones que mas abajo comentaré. Y que el tratamiento es muy parecido, tal y como realizamos en nuetsra Unidad de Tratornos alimentarios: se trata  de un tratamiento multdisciplinar que incluye:

  • Tratamiento psicológico cognitivo-conductual al uso dirigido a modificar las cogniciones erróneas sobre la alimentación, mejorar las relaciones interpersonales, dotar de recursos psicológicos a las jóvenes para enfrentar los frecuentes disconformidades con su cuerpo y propiciar el reconocimiento o conciencia de enfermedad.
  • Rehabilitación alimentaria que incluye la realimentación tutelada bien en régimen hospitalario, de dia o ambulatorio.
  • Tratamiento médico que tratará de atender tres niveles pricipales, el mental, el endocrinológico, el sanguineo o cualquiera otro que pudiera presentarse.

Voy a referirme en este post al tratamiento médico que realizo y que en muchas ocasiones derivo hacia tratamientos homeopáticos que he ido elaborando yo mismo con la ayuda de otros homeópatas a los que más abajo me referiré. Es precisamente esta experiencia la que pretendo transmitir en este post.

Gull y Lasègue son los descriptores clásicos de la anorexia mental, antes llamada melancolia erotica o tisica y quizá tambien anemia perniciosa. Fueron ellos los primeros en describir sus sintomas y ne proponer un tratamiento médico, al tiempo que formulaban su etiologia psicógena. Lo que proponian en sus articulos publicados en 1876 no es muy diferente de lo que hacemos hoy:

1.- Alimentación forzada.

2.- Prohibición del ejercicio.

3.- Calentamiento

De los tres consejos clásicos voy a referirme por su curiosidad al ultimo es decir a la observación clinica de que las anorexicas están siempre frias, lo que no observaron ni Gull ni Lasegue es que mejoraban con frio, una modalidad tipicamente homeopática y que rechacen el calor tanto como la comida.

En realidad la frialdad de las anoréxicas tiene que ver con la inanición, es decir por la falta de combustible biologico,  se trataria de un sintoma explicable a partir de la restricción calórica. Lo cierto es que la frialdad puede explicarse de este modo pero no que esa frialdad mejore con frio. Las anoréxicas no mejoran subjetivamente con el calor sino con el frio. Lo que nos lleva de cabeza hacia uno de los principales remedios de la inanición, me refiero al remedio homepático Secale cornutum (cornezuelo de centeno) que a diluciones de 15 CH tiene efectos beneficiosos sobre la hipoendocrinia o panhipopituitarismo junto con otro medicamentos homeopáticos que están en este post..

Lo realmente curioso de la inanición es que responde muy lentamente a los nutrientes alimentarios, existe como una disminución de la respuesta a esos mismos nutrientes, como si el organismo no pudiera aprovecharlos. Usualmente se trata de un sintoma que ha sido pasado por alto por los especialistas: las anoréxicas en situación de debilitamiento o inanición no pueden aprovecharse de los nutrientes aportados por la razón de que la digestión, transporte, absorción y aprovecahmiento celular de estos nutrientes es necesario un aporte de energia, una energía que anda en restricción y que se dedica a mantener por encima de todo la homeostasis. Las dietas sobrecargadas o hipercalóricas están destinadas al fracaso. Recuperar el peso premorbido puede resultar una tarea heroica y hacernos caer en el frecuente error de que la paciente nos está haciendo trampas.

Es conveniente recordar que en una situación de inanición el principal elemento u órgano alterado es la matriz extracelular, es decir la pelicula que conecta todas las células del cuerpo entre sí y que está compuesta quimicamente por cosas muy sencillas de recordar: agua, sales y oxigeno. Es precisamente esto lo que falla y lo que termina en alargar la recuperacion de estas niñas una vez han sido sometidas a un plan de rehabiltación alimentaria.

La forma más natural de lograr un mayor aporte de oxigeno a traves de la matriz es con la hematita 8DH es decir con el hierro oxidado de algunos minerales ricos en Fe, tambien vale el Ferrum metallicum a 7-9 o 15 CH. Otra forma mas directa es aportar el Oxigenium en su forma homeopatica a 30 o 200 CH . Y está por demostrar algo que va por mi cabeza desde hace un cierto tiempo: si la reoxigenación a través de la cámara hiperbárica será, en el futuro, un tratamiento alternativo de las inaniciones crónicas.

En la matriz extracelular existen además otras cosas que no son quimicas sino biológicas, como células inmnológicas que suelen estar en deficit tambien en estos casos de inanición y que afecta tanto a la serie roja como a la serie blanca y aunque en sangre periférica encontremos cifras normales de eritrocitos o casi normales (que no justifican una intervención médica convencional) lo cierto es que hay que sobreentender que en toda situación de inanicicón crónica existe un deficit de oxigeno y un déficit inmunológico a nivel extracelular que no necesariamente puede detectarse en sangre periferica. La China a 7 CH es un buen remedio para estas leucopenias a veces sin leucopenia demostrable. La China oficinalis  es uno de los mejores medicamentos de debilitamiento progresivo tanto como lo es la Ignatia para las perdidas afectivas recientes.

Simultáneamente con estas ideas hay que atender también el sistema endocrino de las pacientes detenido por la propia inanición, son solo se trata de la amenorrea de la que hablé en este post sino de atender a la hipófisis en general que tiene además funciones de activación tireotropas y adrenocorticotropas a traves de la TSH y la ACTH, lo que hay que hacer es dar HIpofisis entera en su forma homepática a 200 CH en dosis mensuales, no hay que olvidar que la inanición sea electiva o no es un sindrome de Simonds -Seehan experimental. Y sin olvidarnos de el eje Cortico-hipotalamico que a 7 CH equilibra el sistema autónomo.

He notado que muchas de mis pacientes anoréxicas se aproximan a un perfil Pulsatilla y se caracterizan por un sintoma muy concreto: la vergüenza de su cuerpo y el temor a exponerse desnudas incluso en las pesadas. No todas las anoréxicas presentan este sintoma que me parece diferencial con el perfil completo de Pulsatilla que es  además un buen medicamento para combatir los desequilibrios endocrinos de muchas de las muchachas que tienen este perfil. Si nuestra muchacha cumple con estas caracteristicas, es un buen candidato a tomar Pulsatilla como remedio de fondo a 30 o 200 CH.

Con respecto al sindrome de PANDAS y en muchachas que presentan altas cifras de ASLO o elevada VSG como resultado de una infección estreptocócica subclinica tal vez desencadenada por una extracción dental, una intervención de ortodoncia prolongada o infecciones repetidas en zona ORL me ha dado buenos resultados el kefir como suplemento alimentario, la Tonsilla compositum Heel que impide las reinfecciones (viene en ampollas que pueden beberse o inyectarse), la Echinacea a 7-9 o 15 CH que  es un antibiótico natural de acción parecida a la China al que recientemente he unido el Kresosotum a 6CH recomendado en esta web por el homeopata catalán- afincado en Berlin Dr Joan Riera que me ha animado a escribir este capitulo práctico.

Atender al eje cortico-talámico es necesario para acortar las largas convalecencias de estas pacientes y animar al ovario a ponerse en marcha: tanto las bajas dosis de Luteinum a 4CH como la cápsula suprarenal a la misma dilución son las claves para que la regla vuelva a presentarse sin necesidad de recurrir a las hormonas ponderales (alopáticas) que en cualquier caso no estimulan los circuitos implicados sino que se limitan a suplantar una función suprimida.

05
jul
10

Rompetechos y la ley de la atracción

Hasta hace relativamente poco, la mayor parte de la gente creíamos que los optimistas lo son simplemente porque todo les va bien, y los pesimistas porque todo les va mal. Estábamos imbuidos de una causalidad rectilínea, lineal, estática que tenía sus raíces en los últimos siglos de explicaciones mecanicistas del mundo.

Pero las cosas han cambiado desde que la cuántica dejó de parecer una disciplina exclusiva de licenciados de alto nivel y se mostró como la más generosa y sensible de todas las ciencias, germinando y desplegando su multitud de ramitas hacia prácticamente todos los campos del conocimiento. Algunos aún se resisten a admitir sus innumerables aplicaciones a casi todo, pero, del mismo modo que no es necesario ser micólogo para saber que hay setas venenosas, no es necesario ser físico cuántico para comprender –aunque sea a nivel intuitivo- que de sus principios básicos (complejos y simples a la vez) surge una nueva comprensión del mundo y un nuevo modo de pensar la vida, visión que arrasó la concepción secular de las cosas y nos puso en camino de concebir desde otro prisma desde la mente humana a la célula, pasando por la botánica o cualquier cosa que esté integrada por elementos que vibran y que constituyen sistemas autoorganizados.

Esta idea no es original. Muchos -y me adhiero- piensan que en un futuro que ya está aquí el desconocer las ideas elementales de la física cuántica será tan limitador como puede serlo en nuestros días no hablar inglés o no saber manejar un ordenador. Es por esta razón que desde hace unos años han surgido obras como la famosa película documental “Y tú qué sabes?” (What the bleep do you know?) e incluso libros divulgativos, aunque a nivel más popular, del tipo de “El Secreto”. Pero, sea en el nivel que sea, han dado sus frutos y es por ello que a casi todo el mundo le suena familiar eso que algunos conocen como la “Ley de la Atracción” y, a algunos menos, conceptos como la sincronicidad de Jung o los campos mórficos de Sheldrake. Pero esto no importa ahora.

Rompetechos era un gracioso ejemplo gráfico de un optimista (miope en su caso, para más inri) que, debido a su aplastante miopía, iba generando destrozos y catástrofes a su alrededor pero a quien jamás ocurría nada malo. La Ley de la Atracción se encarnaba en él a la perfección y hasta nos hace pensar en el solipsismo dado que, para él, lo que no alcanzaba a ver simplemente no ocurría, ejemplificando cómo el mundo nos devuelve, como en reflejo, la misma visión con la que lo percibimos, en un flujo contínuo de sucesos en vaivén que, curiosamente, se acoplan como un guante a nuestro modo de ir por él.

Uno de los regalos más conocidos que nos ha hecho la cuántica es el llamado entanglement (entrelazamiento), que viene a enseñarnos que dos partículas alejadas entre sí ya sea un metro o sea kilómetros (en realidad la distancia es irrelevante, según los experimentos llevados a cabo), reaccionan igual y al mismo tiempo al ser intervenida una de ellas. Como saben, un hecho así no tiene ninguna explicación “razonable” en base a las leyes que la física tradicional conocía hasta ahora. Y sin embargo, es así: parecen existir unos hilos invisibles, una malla de causalidades, que correlacionan dos cosas, individuos, o sucesos que –según la lógica lineal- no tienen relación.

Y es ese entanglement o entrelazamiento, esos hilos invisibles, los que vinculan, por ejemplo, a un optimista y lo que le devuelve el mundo. De modo análogo, a una persona pesimista las cosas le irán mal por algo que popularmente llamamos “atraer la desgracia” o lo que la psicología llama “patrones repetitivos”, el psicoanálisis deseos reprimidos y el lenguaje popular “gafes”.

Quizá recuerden la pelicula “Forrest Gump” como ejemplo de un botarate a quien todo le sale bien y parece atraer la buena suerte que a su alrededor se ceba con casi todos aquellos más inteligentes que él mismo.

Rompetechos no creía en el mal, todo lo veía desde un prisma ingenuo (y miope), y no hay duda de que por eso mismo las desgracias jamás le ocurrían a él. Vean cómo incluso a un amenazante león lo tomaba por un cariñoso perrito:

(im

En realidad, en el mundo hay muchos rompetechos y, análogamente, también muchos pesimistas a los cuales todo les irá mal hasta que tomen conciencia de que el mundo y uno mismo estamos conectados por un entrelazamiento que nada sabe de nuestra ya caduca lógica. Es por esta razón que numerosos neurocientíficos ya hablan abiertamente de que es el cerebro el que crea la realidad y no al revés(1), lo cual –estarán de acuerdo- habríamos tomado por una aberración unas décadas atrás(2).

Es posible que si Rompetechos hubiera tenido conocimientos de cuántica le hubiera ocurrido como al cienpiés del cuento oriental, el cual dejó de saber coordinar sus pies en cuanto alguien le preguntó cómo podía hacer algo tan complicado y hubo de pararse a pensarlo. Y esto se debe a que hay principalmente dos vías para llegar a lo mismo pero hemos divinizado y sobresaturado demasiado una de ellas, la del intelecto. Hay cualidades que operan de forma muy distinta según se traten de un don natural pero descontrolado, o bien sean tomadas desde la atalaya de la conciencia.

Es seguro que el intelecto sea un enorme bien, una valiosísima herramienta, pero también es posible que sea necesario pero no suficiente. Si fuéramos conscientes de todas las probabilidades que nos ofrece el mundo en vez de limitarnos a enfocar la que más se ajusta a nuestro modo de verlo(3), quizá entonces también dejaríamos de estar tan subyugados por la materia (ese viejo sueño) y, de paso y lo que es aún mejor, acaso también por el sufrimiento.

Si observan bien la expresión de Thich Quang Duc -un monje budista que eligió inmolarse hace varios años como protesta por la opresión del budismo en Vietnam- comprenderán mejor a qué se refiere este post. No parece creíble que sólo con el intelecto pueda lograrse trascender el sufrimiento, sino que, una vez pasado por él, podemos  ir más allá.

Y más allá posiblemente esté todo entrelazado, entangled.

.

(1) Entrevista a Deepak Chopra aquí

(2) Según Francisco J. Rubia (catedrático de Fisiología de la UCM y autor de diversos libros) está bien establecido que la percepción no es una copia fidedigna de la realidad exterior, sino que sólo una parte se compone de estímulos externos, el resto es aportado por el cerebro. Para más información, ver esta conferencia del Dr. F. Rubia.

(3) En este post de este mismo blog hablamos de probabilidades y enfoques.

02
jul
10

Síntomas homeopáticos: psicopatología sutil

No hay enfermedades sino enfermos

Proverbio médico repetido hasta la saciedad que todos proclaman y pocos practican

Flor acampanada de la Datura estramonium,planta tóxica de uso homeopático

Una de las razones por las que me gusta tanto la homeopatia es porque tambien me gusta mucho la psicopatologia y siempre he sido un enamorado de la vieja psiquiatría europea, aquella que describió los síntomas mentales en profundidad y detalle antes de que todo pereciera en el altar de la psiquiatría pragmática americana y la sucesiva edición de los DSMs.

Los genetistas en la actualidad vuelven a preocuparse por los síntomas recortados, los microsintomas o los sintomas únicos en lugar de atender a los síndromes o a los trastornos mentales completos: una de las razones por las que se vuelve al sintoma es por la razón de que las poblaciones psiquiátricas son heterogéneas es decir son genéticamente distintas aun en la misma enfermedad. En este post hablé precisamente de esta cuestión.

El homeópata es un médico que busca sintomas que identifiquen a un enfermo y no tanto su enfermedad, por ejemplo el rubro “ansiedad” no identifica a nadie (todos podemos tener anisedad) sin embargo el rubro “mejora con los baños calientes” reduce la lista de posibilidades a una minoria.

Es realmente curioso asistir a la confección de una anamnesis homeopática por la búsqueda precisa de ese síntoma que pueda identificar el sufrimiento de un paciente y disecarlo entre miles de otros similares.

Para entender mejor lo que es un sintoma homeopático describiré tres niveles o estratos de búsqueda: los rasgos constitucionales, las modalidades y los estados. Me detendré sobre los dos primeros por considerarlos los más especificos.

Rasgos constitucionales.-

Existen sintomas que pertenecen al primer nivel, son los más dificiles de encontrar, los rasgos constitucionales y son dificiles porque el individuo probablemente ya los ha olvidado y no los refiere sino contaminados por otros aprendizajes ulteriores. En sintomas “generales” es donde vamos a encontrar estos rasgos constitucionales, tambien en el capitulo de “deseos y aversiones”, “miedos” e “ilusiones”.

Exige que la persona se ponga en el nivel de su niño interior y conteste al interrogatorio con la inocencia de un niño. ¿A que tuvo usted miedo cuando era pequeño? ¿A la oscuridad, a los fantasmas, al abandono? Es muy poco probable que un adulto reconozca tener miedo a la oscuridad, pero si ese miedo puede detectarse es un ejemplo de un miedo constitucional, es decir de un rasgo que no ha sido compensado por otros aprendizajes  que los han modificado u oscurecido, es por ello que la busqueda de un sintoma homeopático asi es fundamental y probablemente representa la mayor dificultad en la tarea de un homeopata o un psicopatólogo sutil que en cualquier caso anda buscando la subjetividad individual profunda de su paciente.

Cuando se hace una historia clinica se buscan precisamente estos sintomas recortados, estos sintomas que están señalando hacia una individualidad. La homeopatia me recordó precisamente esta técnica de rebuscar entre este tipo de sintomas que mas que señalar una enfermedad están señalando un enfermo, una idiosincrasia tanto constitucional como reaccional.

Lo mismo sucede con la lateralidad: se trata de algo innato que puede tambien sufrir variaciones. Las personas tenemos una lateralidad definida y cuando nos dañamos tendemos a hacerlo casi siempre en un hemicuerpo y que no tiene nada que ver con la lateralidad neurologica que en cualquier caso es anisotropica (existen al menos tres planos de lateralidad, lo que hace que podamos ser zurdos de pierna pero diestros de mano o de oido). La lateralidad izquierda-derecha o la lateralidad cambiante de Lycopodium (de derecha a izquierda), nos dan una pista de los remedios a utilizar.

La mejor-peor hora del dia es también algo innato y relacionado con la psicocronologia de nuestro organismo: peor al despertar es tipico de Lachesis que duerme mal y el empeoramiento de Sulfur suele ser a media mañana. Arsenicum empeora de noche.

Los deseos alimentarios y las aversiones son tambien constitucionales de no ser por la enorme cantidad de condicionamientos culturales, familiares, étnicos o de simple moda que se dan cita en ellos. Cuando se hace una historia clinica a un adolescente casi todos contestan que sus alimentos preferidos son las pastas o las hamburguesas, es decir comida-basura de esa que por alguna razón tanto agrada a cierta edad. Este tipo de respuesta no está señalando nada y el médico hará bien en pasarla por alto. Otra cosa son determinados deseos o aversiones como el pescado o el marisco tipicos de Phosphorus.

He nombrado al citar a Phophorus el fenómeno de la polaridad (aversión-deseo) que se conceptualizan del mismo modo. La razón de la existencia de estas polaridades que son constantes en los humanos tiene para mi una explicación posible: la existencia de rasgos constitucionales que se han suprimido en favor de otros aprendidos, es bien sabido que los humanos junto con las ratas somos de los pocos animales que podemos construir neofobias, es decir desarrollar un miedo a los alimentos desconocidos o a las estereotipias y preferencias bizarras. Asi se explica que Phosphorus pueda tener deseo de pescado o aversión por el mismo, en realidad el deseo seria algo ligado a su naturaleza mientras la aversión seria algo ambiental que diseminaria en dos polos su preferencia  innata. Afortunadamente la homeopatía considera -como tambien hace el psicoanálisis- tanto la aversión como el deseo como pertenecientes a un mismo origen patogenésico en este caso.

Con todo lo importante es no detenerse demasiado en los alimentos concretos y anotar sobre todo las preferencias con los sabores, por ejemplo la preferencia por el dulce o el chocolate tipicos de Pulsatilla y Lycopodium discriminan mejor que el gusto por un alimento concreto que en cualquier caso puede haber sido condicionado por el hábito. El gusto por el alcohol tambien discrimina mejor (Nux vomica, Sulfur) que cualquier otra bebida, del mismo modo que la sed ardiente de Lycopodium o la ausencia de sed de Pulsatilla o la preferencia por el agua muy fria de Veratrum o Phosphorus o incluso el beber a pequeños tragos de Arsenicum pueden orientar hacia la busqueda del simillinum..

La reacción ante el enfado o el disgusto es tambien muy orientativa de un rasgo constitucional: algunas personas cuando se disgustan buscan activamente el consuelo (Pulsatilla) mientras otras se esconden para llorar amargamente y no buscan ni aceptan consuelo (Natrum muriaticum), son las mismas que prefieren los alimentos salados y el pan y mantienen relaciones ambivalentes con el sol y el agua del mar.

Del mismo modo hay personas que mejoran con el aire libre o el movimiento (Rhus Tox) mientras otras buscan la quietud (Bryonia), otras no toleran los ambientes cargados y se acaloran o enrojecen facilmente (Pulsatilla, Ignatia), otras son frioleras como Nux Vomica y otras muy calurosas (Sulfur)

Uno de los rasgos de personalidad que suele mantenerse tambien constante es la sensibilidad a la admonición: determinadas personas no pueden tolerar que las riñan o les den reprimendas (Phosphorus), incluso pueden llegar a enfermar por tal cosa. En mi opinión esta extrema sensibilidad junto con la sensibilidad a la música de Aurum que incluso llora cuando oye determinado tipo de música o la sensibilidad de Phosphorus son rasgos constitucionales. Algunas personas son muy sensibles a los olores y los ruidos como Sepia o a las picaduras de insectos (Apis, Ledum pallustre)

De todos los rasgos de personalidad conocidos en psicologia me parece que el rasgo “cooperación” es uno de las más independientes del condicionamiento posterior, junto con el “altruismo”,  la “clarividencia” y la “compasión” todos cubiertos por Phosphorus. Del mismo modo los remedios egoístas son tres, Sulfur, Nux Vomica y Lycopodium, es muy probable que el egoismo sea tambien un rasgo constitucional. Tambien considero los celos y la posesividad de Lachesis como constitucionales más allá de la experiencia personal o la exposición a situaciones de celos en la infancia, se trata  de niños que se enferman por celos al nacer un hermanito.

Modalidades.-

Tal y como dije más arriba resulta dificil discriminar un rasgo constitucional de un rasgo aprendido, tanta mas seguridad cuanto mas anclado en la infancia y el desarrollo se incruste el sintoma. Las modalidades se suponen rasgos pero no estoy seguro si responden a estrategias facilitadas genéticamente o bien a tareas aprendidas a posteriori. Por ejemplo es dificil saber si “la mejoria en la playa” de Medorrynum es constitucional o aprendida, tampoco podemos saber si ese sentimiento de culpa que apresa a este medicamento o a Veratrum es o no es constitucional.

En realidad llamamos modalidad a aquello que hace el paciente con su síntoma a fin de mejorarlo, neutralizarlo o derivarlo hacia un determinado esquema cognitivo que le permita experimentarlo desde una posición conocida, desde su patrón de reactividad habitual. El concepto de modalidad está relacionado con el concepto psicoanalitico de defensa y probablemente el uso de unas modalidades u otras participa tanto de factores constitucionales como de aprendizajes facilitados.

Por ejemplo Arsenicum y cualquiera de sus sintomas empeora de noche pero mejora con agua caliente bebida a pequeños sorbos, tambien mejora con los baños calientes. No sabemos si esto es constitucional pero un paciente que presente cualquier sintoma y trate de aliviarse a través de estas estrategias está usando la patogenesia de Arsenicum que provoca además una gran inquietud, sed y una tendencia a la hiperactividad.

El capitulo donde podemos ver mejor las modalidades de los pacientes es el de “trastornos por”, se trata de los trastornos o enfermedades que arrancan a partir de un estrés identificable.

Lo interesante de este capitulo es que nos permite observar de cerca las maniobras del paciente cuando sufre alguna adversidad y que constituye un amplio epígrafe en psicología conocido como trastornos adaptativos o trastornos secundarios a estrés.

La gracia de la homeopatia es que no se conforma con saber que existe una relación entre la injuria y la enfermedad sino que describe múltiples posibilidades que en sí mismas representan modalidades. Asi:

Suponga que asiste a la muerte de un familiar querido, su padre, madre o hermano. Esta perdida puede ser vivida de muchas maneras a pesar de que es sólo eso un acntecimiento estresante por ser una perdida significativa.Todos los sistemas psicológicos aceptan que este acontecimiento puede causar enfermedades tanto fisicas como mentales.

Pero no es sólo el acontecimiento lo que hace enfermar a las personas sino los mecanismos que ponemos en marcha para aliviar, entender o explicarnos esa perdida, asi como las consecuencias que sobre nuestra vida podemos anticipar.

Algunas personas la viven desde la cólera o la rabia, otras desde la indignación, otras desde la pena silenciosa. Puede ser vivido desde la decepción o desde el abandono, desde la traición o desde la perdida de confianza en Dios. cada cual va a hacer algo con ese sentimiento de perdida y es precisamente ese algo (su modalidad) lo que nos está mostrando la subjetividad más profunda del sujeto, es decir sus automatismos emocionales anclados en aprendizajes precoces.

En este caso tomaremos dos sintomas: uno el sintoma objetivo de la perdida y otro la modalidad del paciente en si. Esta modalidad nos va a dar en realidad muchos datos sobre el funcionamiento de su mente dado que esas estrategias emocionales son en realidad automatismos o condicionamientos aprendidos aunque quizá relacionados con su idiosincrasia constitucional. No debemos olvidar que el funcionamiento intrinseco del cerebro (memoria y anticipación) representan las formas de aprendizaje: esos emparejamientos que llamamos condicionamiento que es la forma mas primitiva de aprender que tienen las células, tambien las neuronas.

Esta es la razón por la que determinados patrones tienden a estabilizarse y a repetirse, no tanto porque la personalidad sea de una pieza, estable y para siempre sino porque la tendencia de los humanos es a reaccionar siempre de la misma manera, siguiendo surcos conocidos.

Vale la pena señalar que para este tipo de acontecimientos vamos a encontranos dos medicamentos de tropismo por el SNC, la Staphysagria y la Ignatia Amara.

Un sintoma homeopático es aquello que nos diferencia de los demás, algo perceptual o sensitivo, que casi nunca nadie nos preguntó y a lo que casi nunca prestamos atención y que sin embargo convive con nosotros desde siempre y para siempre en nuestra naturaleza más profunda.

17
jul
09

Impurezas cognitivas y homeopatía

Este blog recibe numerosas entradas de personas que buscan información sobre homeopatía y que dejan comentarios y preguntas en cada uno de los post dedicados a este menester.

Muchas veces no contesto estas consultas por dos razones, la primera de ellas es que este no es el lugar para hacer consultas especificas e individuales. La segunda razón es porque yo no soy homeópata sino un simple aficionado.

Lo que yo soy es psiquiatra y llegué a la homeopatía movido por mi insaciable curiosidad. Utilizo una docena de remedios homeopáticos para tratar síntomas inabordables por otros medios o que no responden a los tratamientos convencionales  o generan molestias  o efectos secundarios intolerables.

De manera que soy un heterodoxo y utilizo la homeopatía como si fuera alopatía, usando remedios de forma sintomática, algunas veces -cuando lo tengo muy claro- utilizo remedios constitucionales pero la mayor parte de las veces el uso que doy a estas alternativas terapéuticas es el síntoma raro, los síntomas reactivos a alguna emoción reciente, o aquellos microsíntomas que no están en el espectro de lo abordable de forma alopática. Un ejemplo de estos últimos síntomas que no merecen la atención de los médicos convencionales es éste: “dolores quemantes que mejoran con el frío”, una indicación para el Arsenicum album.

Es por eso que celebré los protocolos Banerji pues permitían una prescripción de la homeopatía mas acorde con el sentir médico que procede según esta secuencia: anamnesis-diagnóstico-tratamiento. Una secuencia que es mejorable seguramente pero que se encuentra tan incrustada entre la tradición médica que es imposible obviarla.

Hace algún tiempo subí en este mismo blog un post de algunas indicaciones poco conocidas sobre medicamentos homeopáticos que según mi experiencia me habían resultado útiles para tratar algunos síntomas psiquiátricos que presentaban mis pacientes. Se trata, efectivamente, de mi experiencia, en ningún caso de una especulación teórica, todo lo que digo aqui procede de mi experiencia y es por eso que no suelo contestar a los que me hacen preguntas que no se encuentran entre lo que llamo mi experiencia personal. Ellos sabrán disculparme.

La red está plagada de discusiones acerca de la homeopatía, desde aquellos que la defienden con unos u otros argumentos hasta los que piensan que no es más que un placebo. Yo quiero aportar aquí mi opinión:

Descocemos como funcionan esas microdosis de venenos que llamamos medicamentos homeopáticos, pero una cosa he aprendido: su relación con el efecto más duro del placebo es cuestionable. De ser efectiva por efecto-placebo o perjudicial por el efecto-nocebo la homeopatía se comporta de una forma muy rara.

La primera evidencia es que no son de esperar resultados con cualquier medicamento sino tan sólo con aquellos que han demostrado su eficacia contra un síntoma determinado. Y así y todo, con una buena elección de por medio podemos encontrarnos con que nuestro paciente no ha notado ninguna mejoría.

Dicho de otra manera la homeopatía es seguramente menos eficaz que el placebo en las patologías complejas, sus efectos no son aditivos, ni existen superposiciones como sucede con los medicamentos alopáticos que deben -al menos entre los antidepresivos- un 30% de su acción al efecto placebo y otro 25 % a factores inespecíficos.

¿Como es posible que la homeopatía sea tan efectiva en los animales, plantas, niños o dementes?

Una de las cosas que desde siempre me llamó la atención respecto a la homeopatía es que era mucho más eficaz en aquellas personas que no mantenían opiniones dogmáticas sobre su malestar. Ese tipo de personas que no se encuentran contaminados por la yatrogenia social y mantienen abierto un sistema de exploración de lo novedoso pero que tampoco militan contra la ciencia oficial. Poco a poco fuí objetivando que las personas que mantienen puntos de vista fuertemente cartesianos o mecanicistas, opiniones genéticas sobre su malestar o creencias contaminadas a partir del contagio social son resistentes a ella.

Las certezas sobre el malestar crean resistencias contra la salud.

Del mismo modo lo son aquellas patologías que implican recompensas cerebrales antagónicas con los propósitos de la salud. Es muy difícil tratar con homeopatía una adicción a drogas, una esquizofrenia o una anorexia mental y lo es porque el cerebro se encuentra ocupado con saliencias farmacológicas o con cogniciones tóxicas de tal modo que el medicamento homeopático no puede ejercer su función de poner en marcha la cascada curativa que es siempre paulatina, se produce a partir de pequeños cambios imperceptibles que poco a poco van sumando sus efectos hasta conseguir la curación.

Pondré un ejemplo:

Nadie puede dejar de fumar con homeopatía por una razón fundamental:

El que quiere dejar de fumar no lo hace por si solo porque teme los síntomas de la abstinencia, el malestar que seguirá necesariamente – según él-  al abandono del cigarrillo, un miedo que le disuade una y otra vez para hacerlo. Algunas personas son capaces de dejar de fumar con apoyo psicológico o con el concurso de ciertos fármacos (como el bupropion) que estimulan el sistema dopaminérgico y sitúan al ex-fumador en una continuo estado de hiperactividad o elación. El paciente no nota el ruido de su abstinencia pero si el ruido del bupropion -que se hace de notar- y sabe , por este ruido, que está haciendo algo para mitigar su estado de malestar. Con la homeopatia no lo logrará, pues la homeopatia no contiene ruido (estimulación dopaminérgica) por lo que deberá enfrentar su temor al abandono del tabaco sin ningún amuleto protector, es decir sin ningún efecto secundario sobreañadido.

Dicho de otro modo: los efectos secundarios de los fármacos tienen efecto-placebo.

Y aunque existen algunos medicamentos homeópaticos que son antídotos del tabaco (caladium seguinum o el tabacum) estos ni proporcionan placer ni por otra parte proporcionarán efecto secundario alguno por lo que el fumador quedará decepcionado y solo frente a su temor. Son, por esta razón, muy poco eficaces.

Dicho de otra manera ningún medicamento homeopático puede desplazar al tabaco ni a ninguna droga de síntesis del lugar que ocupa en el cerebro, más bien es de esperar el efecto contrario. Lo mismo sucede con algunas cogniciones que más arriba llamé impurezas.

El medicamento homeopático seguramente representa una información muy débil que en contacto con el cuerpo desencadena una tormenta -un vórtice- de reacciones que empujan al organismo hacia la restitutio ad integrum en algunos casos y en otros hacia la desaparición del síntoma a través del conocido mecanismo “simili similibus curantur“.

Pero esa pequeña información que viaja en un gránulo no puede empujar el ruido de las drogas de abuso o las creencias instaladas en forma de convicción o cuando el cerebro se encuentra recompensado por ayunos, exceso de ejercicio, vómitos autoprovocados, convicciones tóxicas u otro tipo de agresiones que realizamos contra nuestro cuerpo. A más ruido menos posibilidad de que la homeopatía funcione.

Como regla general hay que saber que un organismo sometido a un tratamiento con psicotropos muy difícilmente responderá a la homeopatía, sencillamente el sistema se encuentra paralizado.

Lo mismo sucede con organismos depauperados o inanes: la delgadez extrema, el agotamiento físico, la inanición o la caquexia no son los mejores terrenos para que la homeopatía despliegue su potencialidad restauradora del fluir vital, en estos casos -antes al contrario- podemos agravar la situación.

A este fenómeno de detención del fluir vital le llaman los homeópatas: bloqueo.

El bloqueo es el mismo fenómeno que como psiquiatra he evidenciado en numerosas ocasiones: el paciente es inabordable, bien porque está enfadado, estuporoso, inconsciente, demasiado perturbado para ser explorado o bien en esa situación que llamamos “estado precontemplativo”, es decir un estado donde el paciente ignora o niega que tenga una enfermedad.

Esa falta de conciencia de enfermedad es algo muy parecido al bloqueo, simplemente el paciente es refractario a cualquier abordaje y hay que esperar el momento propicio para prescribir cualquier cosa, también en el curso de una psicoterapia: decir la verdad al paciente no resuelve su problema, pues debe de haber una preparación, una tarea a realizar antes de enfrentar la verdad, una tarea de fortalecimiento. Antes de eso cualquier ayuda puede caer del lado opuesto al que pretendemos, hay un momento oportuno para saber y hay un momento oportuno para restablecerse, sucede también con la homeopatía: el remedio bien elegido que ayer fue ineficaz mañana puede ser muy reparador.

Todo medico y también todo psiquiatra debería al menos familiarizarse con dos medicamentos homeopáticos de amplio espectro en trastornos mentales, de primera linea, uno de ellos es la Ignatia Amara, un medicamento antihistérico que puede resolver desde un duelo reciente, hasta síntomas inexplicables médicamente. La Ignatia es el medicamento de las paradojas, de los síntomas que no encajan en las descripciones oficiales. Es probablemente el medicamento más prescrito por mi en ese tipo de situaciones donde los pacientes presentan estados subclínicos de depresión o de ansiedad, síntomas somáticos paradojales (tragan sólidos pero no líquidos, comen pero no engordan) o estados adaptativos a contrariedades de la vida de cariz emocional. Es ideal para tratar a muchachas en esa curva de la vida que llamamos adolescencia. A 30 CH tiene mas una acción antiansiosa y a 200 CH funciona mas como antidepresivo.

El segundo medicamento que vale la pena recordar es el Arsenicum album, lo uso para la agitación nocturna en ancianos que además presentan confusión mental, en este tipo de situaciones es milagroso y nos permite abandonar los psicofármacos que no hacen mas que empeorar la situación al oscurecer más la conciencia ya de por si estuporosa y fluctuante del anciano. A 30 CH en una dosis nocturna (6 gránulos) ese paciente que antes se pasaba toda la noche paseando y alucinando por la casa comenzará a dormir.

¿No me crees?

Pruébalo.

Eso es ciencia.

22
sep
08

Las claves de la felicidad

La vida es aquello que nos pasa mientras pensamos en otras cosas

John Lennon

Si descontamos la palabra “sexo” y sus derivados, una de las palabras que más buscan los internautas es la palabra “felicidad”. La gente hace un consumo de esta idea muy similar al de los placeres sexuales y es paralela también al gusto o la curiosidad por saber más sobre enfermedades o sobre maneras de adelgazar, en Google hay hasta una especie de top cien de este tipo de búsquedas que por sí mismas merecerían un post aparte por su frikismo ingenuo.

Lo cierto de todo este interés acerca de la felicidad es que existe por parte de los ciudadanos europeos opulentos una busqueda de “nosequé” entre lo material y lo espiritual que hace del budismo una religión en expansión en todo occidente.

Aunque el budismo es una religión no teista (sin Dios) a nuestros coetáneos lo que más les interesa del budismo es su aspecto religioso, su costado litúrgico, sus rituales y su folkclore y no tanto la tecnologia cognitiva ancestral que arrastra desde sus orígenes: una teoria de la mente propia.

Es precisamente esto lo que nosotros más nos interesa: su vertiente científica de exploración de una mente por si misma tomando como único instrumento la autoobservación y la corporalidad.

La felicidad es una abstracción a la que muchas personas le confieren un estatuto de cosa real en sí, de objeto o propiedad. Esta distorsión puede proceder del hecho de la publicidad que recibió Mathieu Ricard cuando de manera superficial alguien le proclamó “El hombre mas feliz del mundo”, al que dediqué un post entero hace ya algún tiempo.

El interés del personal sobre la felicidad procede más bien de la infelicidad, la gente no es feliz y no lo es por algunas razones que trataré de alumbrar en este post.

No cabe duda de que no vivimos en el mejor de los mundos posibles y me estoy refiriendo a eso que llamamos occidente, el mundo desarrollado y opulento, voy a referirme a la infelicidad que abruma a nuestros conciudadanos y no tanto a las que abruman al resto del mundo depauperado o abrumado por las deudas, el hambre o las guerras: los parias del mundo son infelices por otra clase de razones y son tan infelices que ni siquiera a veces pueden plantearse como nosotros qué es la felicidad o dónde buscarla.

¿Cómo es posible que en nuestro mundo de excedentes haya gente infeliz? ¿Es que hay algo en nuestro modelo de crecimiento, en nuestro modelo de progreso que lleva a la gente a la infelicidad?

¿Como es posible que el único progreso real proceda de los estados liberales y que no exista en todo el planeta ni un solo ejemplo de progreso que no esté basado en los principios de la economia liberal? ¿Es que no hay alternativas?

Naturalmente que si, lo que ocurre es que no han sido aun exploradas, vivimos en un mundo que más allá de las ideologías politicas o del integrismo religioso, más allá de la izquierda o la derecha, de la monarquía o la república tiene un sólo amo. Este amo no son los bancos, ni la globalización, ni Bush, ni el petróleo, este amo vive en sus creencias, anida en sus expectativas: es el Supremo Lucro. Todas las sociedades liberales están fundadas sobre él, sobre el beneficio, cuanto más rápido mejor, sobre el haber, sobre el pago y el cobro, sobre el comercio y cuando no en la rapiña. Piense usted en cuantos elementos de su vida giran en torno al lucro y se dará cuenta de que ni la izquierda ni la derecha, ni el rey o la religión tienen nada que ver en este paganismo liberal sobre el que se encuentra enroscada nuestra identidad, nuestro autoconcepto, nuestra visión del mundo, nuestras opiniones, nuestra moral y hasta nuestra sexualidad, todo gira en torno al beneficio, sin beneficio nadie haria nada. ¿Hace usted algo gratis?

No quiero decir que no debiera existir un pago por el trabajo, por los esfuerzos intelectuales o artisticos, por el trabajo en serie o por cuidar cabras en el monte. Tampoco estoy proponiendo un modelo socialista igualitario basado en el autoritarismo o en la persecución de las disidencias, lo que propongo es una via rabiosamente individual que supere la búsqueda del lucro y lo sustituya por una ética planetaria basada en el compromiso, el altruismo, la generosidad y la compasión, en una ética sin Fundamento, en una ética que proceda del hecho de saber que no existe Dios, ni hay que esperar premios o castigos más allá de nuestra vida y todo eso sin caer en el nihilismo. Propongo un estado de cosas en las que el hombre alcance su soberania personal y la sustitución de la apariencia y la depredación por la generosidad, la autenticidad y el desapego y que al mismo tiempo sea compatible con el progreso, con las carreteras y con la energia eléctrica, todo ello es posible.

Y es posible porque la idea liberal del lucro es sólo un sustituto de Dios. Es la consecuencia de la laicización. Paradójicamente – y tal y como ya profetizó Nietzsche- muerto y enterrado Dios surgió una especie de superhombre en busca de nuevos fundamentos, lo que encontró fue el ídolo del consumo, del poseer, del patrimonio, de las cosas que le pertenecen a uno, no es que antes de eso no existiera la Banca, el lucro personal o el comercio, la novedad en la actualidad es que ese estilo de vida ahora se ha generalizado y nos alcanza a todos, lo envenena todo y lo subvierte convirtiendo cualquier cosa en una mercancía que lleva adosada un precio desde las relaciones hasta la agricultura ecológica, todo lleva un impuesto sobreañadido a su propio valor: ese precio usualmente es la diferencia entre lo posible y lo imposible de pagar o sea la infelicidad de amplias capas de la población que se ven asi desposeídas de esos bienes que han de poseer obligatoriamente para ser felices. En realidad no hay cosa más estúpida si usted lo piensa bien que acumular riqueza, posesiones o dinero pero también es absurdo perseguir la fama, el poder o las hazañas. Por muy buena salud que usted disfrute, llegará un dia en que usted morirá y allá donde usted vaya no podrá llevarse consigo todos esos bienes, trofeos u honores que acumuló durante su vida. No somos inmortales pero vivimos como si lo fuerámos, su dinero será distribuido entre sus hijos y en dos generaciones no quedará nada de sus esfuerzos patrimoniales. ¿Por qué le gente malgasta su tiempo y su salud en acumular bienes materiales ? ¿De dónde procede esta manía acumuladora?

Se trata de una secuela religiosa sin duda, creemos ser inmortales y que los que nos heredan mantendrán viva nuestra obra o nuestro recuerdo. Es falso, lo que es cierto es que ellos reproducirán en si mismos y en sus hijos la misma lacra y perpetuarán ese karma del beneficio hasta el paroxismo , hasta el desfallecimiento, hasta la ruina. Y además nuestro autoconcepto se basa sobre todo en lo que tenemos, en lo que representamos, en lo que los demás creen que somos. Todo obedece a un juego de espejos de las apariencias y en ellas se encuentran los resortes de nuestras más intimas convicciones sobre nuestra identidad: nadie sabe quién es porque el Yo es una ilusión y cualquier identidad es falsa, pero todos nos aferramos con una codicia insaciable a ese culto que los demás nos profesan por “ser vos quien soís”. Tanto tengo tanto valgo: ese es el principio identitario en la que está enclavada nuestra sociedad ¿Como no van a existir bolsas de sufrimiento mental y de dislocaciones mentales viviendo en un mundo asi?

En realidad aquellos de nosotros que conservamos una cierta estabilidad mental lo hacemos porque tenemos un buen mapa de la realidad y nos mantenemos afines a una idea de la felicidad que tiene estos tres pilares:

  • La longevidad
  • El bienestar
  • El placer

Hemos llegado a soluciones de compromiso entre ese mundo que tenemos que sufrir y en el equilibrio hemos conseguido desvelar sus contradicciones. Una a una, estas son las piruetas que hacemos:

La longevidad.-

No podemos incidir sobre los accidentes del azar o sobre las enfermedades incurables que nos puedan sobrevenir, pero cualquier persona aspira o deberia aspirar a vivir mucho tiempo, el máximo posible. Cualquier muerte es siempre extemporánea como decia Marco Aurelio pero hay muertes que son más inesperadas y soprendentes que otras, una vida truncada en plena juventud es siempre una desgracia sobrevenida en una familia, un disparate del azar y de la suerte.

Pero si podemos aspirar y mantener un estado de forma compatible con una vida larga, hoy la medicina ha hecho progresos muy importantes que nos permiten sobrellevar la enfermedad crónica como una simple molestia. Sin longevidad no hay felicidad posible pues la sabiduria solo llega en el borde de la madurez, el jóven no llega a profundizar o a acumular la suficiente experiencia hasta que es capaz de liberarse de sus urgencias codiciosas o de distanciarse de sus ambiciones juveniles cuando ha madurado lo suficiente (o quizá nunca). Mientras acumula conocimientos el jóven no sabe sino que sólo conoce y compara sus datos, es cuando uno sabe que ya no necesita recordar, cuando se está fuera de la vorágine de los compromisos profesionales o lejos de las exigencias de ganar más dinero. Cuando a uno ya no le suena el móvil, y los amigos le han dejado solo, es entonces cuando puede comenzar a saber. Y a vivir.

Es por eso que el ideal romántico “vivir intensamente” pero poco tiempo es un absurdo semántico, pues nadie puede vivir plenamente antes de la cuarentena. Huir del exceso es una buena forma de decir más tarde “no” al consumo y a los caprichos generados artificialmente por el Gran Lucro,

El bienestar.-

La idea del bienestar es dificil de definir pero muy intuitiva, tiene que ver con lo que hacemos en la vida para sentirnos cómodos en ella: un matrimonio desgraciado, un trabajo inadecuado o gastar más dinero del que poseemos son los tres pecados mortales que cometemos para destruir nuestro bienestar y que nos lleva a la incertidumbre, nodriza de todas las angustias.

No hay que confundir bienestar con la felicidad, el bienestar es condición pero no la unica condición para ser feliz (o no ser infeliz), el bienestar abarca tanto lo material como lo emocional pasando por aquello que nos ocupa la mayor parte del tiempo: el trabajo, es decir lo que hacemos en sociedad para asegurar nuestro sustento y que a la vez es lo que devolvemos a la misma.

Al bienestar no hay que pedirle -sin embargo- demasiado, no se trata de buscar el bienestar perfecto sino el viable, no existe un bienestar que por si mismo asegure la plenitud, pero existe un umbral mínimo por debajo del cual ninguna felicidad puede desplegarse, ni madurez, lucidez o sabiduria. Dice un antiguo proverbio chino:

“Ocupate de la cítara pero vigila la olla”

Significa que la vida está compuesta de trabajo y de expansión y que del equilibrio entre ambos depende eso que llamamos bienestar que en cualquier caso siempre nos debe dejar con la sensación de que nos falta algo, pues sin falta no tendriamos motivación para buscar nada más y la felicidad efectivamente no debe alcanzarse nunca pues se encuentra precisamente al borde del camino que recorremos.

El vacío debe seguir estando vacío, esta es la cuestión.

El placer.-

Se trata probablemente de uno de las condiciones que más han sufrido el acoso de las religiones oficiales de caracter monoteista, la culpa, la angustia, el sentimiento de deuda, la vergüenza y la congelación del deseo proceden de sentimientos religiosos que han estorbado nuestra expansión placentera durante milenios. Paradójicamente la desaparición de las restricciones religiosas no ha aumentado la producción de placer o la creatividad (una forma de placer sutil). La laicizacion del mundo no ha llevado aparejada como nos prometieron los apóstoles del marxismo ni una vida sexual más sana, ni unas relaciones más intensas, duraderas o verdaderas. Todo ha sido corroído por los contratos mercantiles que parecen presidir los escenarios más íntimos de los seres humanos. Los matrimonios de conveniencia de la Edad media han dado lugar a brevisimos contactos sexuales por ambición, vampirismo o promoción de una carrera. Los divorcios se generalizan y los compromisos reproductivos se ven constreñidos a breves y fugaces aventuras con probetas desnaturalizadas. Todo parece haberse mineralizado y es burdo y ocasional: las relaciones entre personas se han convertido en elementos de estrategias comerciales, criterios de clase o guettos de marginados.

Y sin embargo el placer sigue siendo el motor de nuestra existencia, toda nuestra conducta se orienta en función de esa pulsión que busca el placer sin terminar de encontrarlo en parte alguna puesto que el mundo en el que vivimos sacrifica el placer por los rendimientos, es por eso que nuestro mundo es un mundo de obsesivos perfeccionistas o de hedonistas trasnochados. El placer que prometen las compras o las pertenencias, las drogas o paraisos artificiales, los viajes y las escapadas de fin de semana son un engaño y acaban provocando en los individuos un malestar que sólo cede cuando el objeto deseado ha sido sustituido por otro juguete nuevo.

Y asi y todo el ser humano sigue creando e inventando, produciendo ideas y tecnología, bien es cierto que los que viven de ello están capturados por intereses empresariales y provocando encontronazos entre los entornos de libertad como Internet donde el saber circula de forma gratuita y los intereses de los casposos lobbyes protectores de los derechos de autor. Los que venden libros no escriben en la red, están pillados por sus editoras, ni son libres ni escriben lo que quieren, solo aquello que vende. Carecen de generosidad.

Alguien puede pensar que la generosidad es un rasgo de carácter que habita en el cerebro de los humanos, los que asi piensan están equivocados, la generosidad o la avaricia no son caracteristicas psicológicas de los humanos sino interiorizaciones del modo de proceder de la sociedad.

Para escribir este post yo he perdido tiempo y he dedicado esfuerzo, pasión y tripas. He sufrido un desgaste que nadie me pagará. ¿Entonces por qué lo hace, podria preguntarme usted imbuido por las ideas de lucro cesante?

No negaré que en mi exista una cierta vanidad de lograr lectores para mis ideas, pero si existe esa vanidad al menos no me lleva a ocultar este post, lo exhibo para que cualquiera pueda leerlo gratis, eso es generosidad, y no es una virtud piadosa que opera desde mi inconsciente. Es mi posición politica sobre el Gran Lucro, mi posición de rebeldia frente al beneficio privado, al lado de las nuevas tecnologias que lo permiten y frente a los lobbyes que lo entorpecen.

Si hay una docena de personas que pueden beneficiarse de su lectura me doy por satisfecho y si encima me dejan un comentario, entraré en éxtasis.

Hay que desapegarse de todo incluyendo al desapego. Eso es la felicidad: ir viviendo, pero enterándose de qué va la vida, en este caso escribiendo por placer como si no costara nada de hacer, como si me fuera dictado por una voz sobrenatural y yo no hubiera dedicado un par de horas de mi tiempo.

12
ago
08

El Tao del placebo

Existen al menos dos acepciones sobre el efecto placebo, una de ellas, las más conocida y de la que hablé en el post anterior se refiere a su acepción débil. Hoy voy a centrarme en la acepción fuerte del susodicho efecto.

En su versión débil el efecto placebo depende de las creencias del paciente, de la fe del médico en su teoría, de la enfermedad del paciente, de la administración del fármaco, de la expectativa curativa por parte del paciente y de la interacción medico-paciente en esa conceptualización que conocemos con el nombre de sugestión.

Sin embargo damos demasiado pronto por sabida qué significa la palabra sugestión. Y no caemos en la cuenta de que la versión fuerte del efecto placebo se encuentra plegada en esa palabra. ¿Qué entendemos por sugestión?

Psicológicamente hablando podemos definir esta palabra como el grado de influencia que una persona tiene sobre otra para conseguir que esa persona haga, piense o sienta algo concreto sugerido directa o indirectamente por ella. Naturalmente no se trata de cualquier persona sino de alguien muy especial que frecuentemente tiene más poder y saber que el influenciado. Es impensable que el influyente sea una persona sin poder o sin un saber especial real o imaginario que el otro le atribuye, somos influidos por aquellos que nos superan en poder o en saber, o en las dos cosas, eso es lo que sucede en la interacción entre médico y enfermo pero no sólo en ella. Quizá el ejemplo más importante y potente de sugestión es el que ejercen padres sobre sus hijos, se trata de una interacción constante, repetida y no sólo basada en las sugerencias u ordenes directas sino mediada sobre todo por la imitación, la suplantación o la identificación. La sugestión en este sentido es algo muy parecido al aprendizaje y que se desarrolla simultáneamente con él: aprendemos mejor aquellas cosas que forman parte de la sugestión que esas figuras significativas nos imponen y en oposición nos resultan difíciles de aprender aquellas cosas que no han formado parte precoz de esas sugestiones parentales, bien entendido que los seres humanos podemos autosugestionarnos a no ser sugestionados (sobre lo que volveré más abajo) y a hacer todo lo contrario de lo que se espera de nosotros.

Sin embargo no nos debemos dar por satisfechos con esa explicación, si ésta fuera siempre cierta todos los médicos resultarían eficaces como curadores y expertos en el manejo del efecto-placebo y esto ya sabemos que no es verdad. La estadística está de la siguiente manera: de todos los pacientes que trata un terapeuta (el 33%) obtienen mejorias considerables, otro 33% algun tipo de mejoría, mientras que un 33% se muestran refractarios o incluso empeoran con la terapia (sea cual esta sea). Esta regla de los tres tercios parece que es universal con independencia de la tecnología empleada, me estoy refiriendo a lo que sucede en una psicoterapia sin fármacos.

Si las estadisticas son como son debemos de buscar otras explicaciones a la teoria de la influencia de unos sobre otros. Y debemos buscarla precisamente en la esencia de la palabra influencia. ¿Como influimos unos sobre otros? ¿A través de qué leyes? ¿Pueden modalizarse leyes fisicas para explicar este fenómeno de la sugestión?

Para responder esta pregunta es hora de decir que el efecto placebo no es sólo un efecto pseudofarmacológico que se obtiene con un fármaco que simula ser un fármaco verdadero cuando sólo es un sucedáneo. El efecto placebo es el efecto del cambio espontáneo que tiene lugar en nuestro cerebro y en nuestra mente a través de algo que hace de catalizador, de algún tipo de impresión inespecífica e indeterminada. Así podemos hablar de un libro-placebo, una amante-placebo, un amigo-placebo o una experiencia-placebo. ¿No es cierto que algunas de esas experiencias nos cambiaron la vida, a veces de forma lisa y otras veces de forma rugosa?

Hasta algunas enfermedades pueden operar como placebos de otras. ¿No es cierto que algunas personas solo se curan sus neurosis o sus migrañas cuando son diagnosticadas de un cáncer? ¿No es sólo entonces cuando algunas personas introducen cambios en su vision del mundo que les permiten mejorar emocionalmente y hasta encontrar sentido a lo que les queda de vida?

Hay un viejo axioma médico que dice: “La enfermedad grande se come a la pequeña”, ¿No es este fenómeno el resultado de un efecto placebo determinado por la enfermedad grave?

La acepción fuerte del efecto-placebo es aquella versión que identifica placebo con cambio. Lo que es lo mismo que decir que la permanencia es lo que se opone al placebo o consigue resultados contrarios (efecto nocebo). Dicen los teóricos de la teoría de sistemas que sobre los sistemas vivos operan dos tipos de fuerzas unas que tienden a la homeostasis o permanencia y otras que tienden al cambio, del equilibrio entre ambas se supone que depende la salud de una persona. Lo curioso de esta formulación es que se parece mucho a las leyes que gobiernan nuestro universo: efectivamente nuestro universo se encuentra en expansión desde el momento del big bang original que inauguró el espacio-tiempo tal y como lo observamos, pero si el universo se encuentra en expansión es porque la velocidad de esta expansión es superior a la velocidad critica necesaria para que no se colapse debido a la gravedad. Es decir la velocidad de expansión del universo es algo mayor que la gravedad de toda la materia del universo, es por eso que aun sigue expandiéndose y esperemos que por mucho tiempo.

Pongo este ejemplo de la física para rotular que la vida se basa en una supremacía de los mecanismos expansivos sobre los constrictivos: una ganancia de desorden, del mismo modo que los mecanismos termodinámicos señalan hacia el futuro (ganando entropia) y también los psicológicos y por eso recordamos el pasado y no el futuro: la flecha del tiempo señala hacia el futuro en la dirección de la expansión y la perdida de orden del universo . Lo que en fisica llamamos inercia de la explosión del big bang o constante cosmológica en psicologia recibe el nombre de cambio mientras que lo que en Fisica es gravedad de la materia en psicología se llama homeostasis.

Conciencia y cosmos se expanden d euna forma parecida, asi:

Cambio y homeostasis son estados de la materia que se alternan continuamente buscando la mejor relevancia de contexto, una especie de danza de retroalimentación que hace que cualquier ser vivo se autoregule a si mismo. En el nivel mental sucede lo mismo y si el efecto placebo fuerte según mi definición anterior es equivalente a cambio, para aprender algo más de él tendremos que observar qué sucede en aquellas personas que tienen enfermedades susceptibles de ser tratadas con placebos (banalmente psicosomáticas) y que sin embargo no responden o se muestran refractarias y que son las mismas que cambian poco a pesar de la edad y que solemos conocer como personas tercas o inflexibles. ¿Qué les sucede a este tipo de personas?

¿Qué hacen para resultar invulnerables a la sugestión inducida o espontánea?

¿Por qué no les cura la vida o el cariño o la simpatía ajenas?

¿Por qué siempre parecen estar detenidos en una especie de impasse?

Lo que hacen es parar, detener la danza de su mente por lo que se hacen impermeables a cualquier aprendizaje que entre en conflicto con sus áreas erróneas, por decirlo así. Lo que hacen es hacerse rígidos e inflexibles, inválidos para lo nuevo y temerosos del cambio, de la sorpresa o de la improvisación. Y es algo que hicieron precozmente: en un momento determinado de su vida “decidieron” que no podían ser sugestionadas o dirigidas por otros, con independencia de que esa decisión fuera bien porque sintieron esa “sugestión” como intromisiones o exigencias intolerables o bien porque no sufrieron ningún intento de sugestión por parte de otros, estas personas construyeron un esquema -una matriz- mental que consiste en haberse sugestionado a si mismos sobre determinadas certezas que incluyen su autoconcepto. Serían estas personas las que resultarían resistentes a la influencia ajena.

Este paradigma comportamental que acabo de describir se llama “control” , prefiero llamarlo así en lugar de llamarle perfeccionismo u obsesividad porque me parece más cercano a lo que estos individuos hacen con su mente y no prejuzgan otras categorías caracterológicas o patología determinada. Y eso es lo que hacen esta clase de personas hipercontrolan sus vidas (y las ajenas) y por eso son invulnerables a la sugestión y al aprendizaje.

Lo que entendemos como normalidad mental es difícil de definir pero es un concepto intuitivo: se trata de mantener abiertas las ventanas de la mente y someterla de vez en cuando a una refrigeración y ventilación adecuadas, así nos desprendemos de los viejos esquemas mentales y los reemplazamos por otros nuevos, así aprendemos sobre nosotros mismos: algo trascendental par adaptarnos un mundo cambiante, es esto precisamente lo que no pueden hacer estas personas enjauladas en su deseo de control. Pero además de no aprender nada nuevo estas personas sufren otras consecuencias directamente derivadas de su estrategia magna: se fatigan y también se contracturan en exceso. Lo que cuesta mantener la mente parada o al menos detenida en determinados aspectos locales -los que afectan a los que la autosugestión alcanzó- es un monto de energía colosal, mucho más elevado que lo que costaría mantener la represión que es un mecanismo mucho más ahorrativo y que solo afecta a determinados impulsos y no a otros (afecta sobre todo a aquellos impulsos que entran en litigio con nuestra parte moral), pero el “controlador” no reprime sus impulsos puesto que esos impulsos no entran en conflicto con nada moral, antes al contrario son rasgos o impulsos bien considerados por el medio ambiente (suele decirse de los tercos que son personas con criterio y personalidad)

Parar la mente es caro desde el punto de vista energético y lo es por una razón:

Imagínese que usted ha decidido hoy hacer limpieza general de su casa. Naturalmente usted se pone manos a la obra pues la basura, el desorden y la suciedad se acumulan en ella y le hace ya imposible vivir con comodidad. Usted hace un trabajo que tiene un costo energético X pero que a cambio consigue aumentar el orden (o reducir el desorden) de su casa. La energía que usted quema en forma de calor se desprende al universo y aumenta así el desorden del mismo. Lo que es orden en su casa, es desorden para su cuerpo y para el universo. La entropía ha aumentado aunque su piso se librara hoy de las ratas. Lo mismo sucede con el trabajo intelectual o con el trabajo mental de nuestro “controlador”, dedique usted solo una hora al día a detener su mente a impedir su burbujeo y observará usted como queda agotado. Esa fatiga o astenia acompaña siempre a los controladores crónicos junto con aquella incapacidad para aprender nada nuevo o sus rasgos de terquedad o perfeccionismo y una tendencia paradójica e incomprensible de mantenerse activos o hiperactivos.

Esta paradoja surge porque el orden obtenido con el control en una cierta localidad se manifiesta como desorden en otra. Es como si usted tuviera no una sino 10 casas que limpiar, cuando la ultima estaría lista la primera ya volvería a estar sucia.

La energía consumida es enorme si la comparamos con alguien sugestionable pero a cambio no consigue ninguna de las recompensas que si consigue otro tipo de persona que no utilice el control como paradigma conductual. No consigue aliviarse con las pequeñas sugestiones cotidianas, ni es respondedor al placebo ni cambia casi nada que tenga que ver con su complejo original y que suele ser este: “hay que mantenerse firme con las convicciones propias”.

La mente de una persona así parece la mente de un autómata y lo parece por lo siguiente:

Mente y cerebro no son la misma cosa pero una y otro se comunican ¿como lo hacen? Evidentemente para entender las relaciones entre mente y cuerpo (no vale con decir que son la misma cosa como hacen algunos, la mayoria) hay que recurrir a los modelos cuánticos de la fisica. La mente no tiene forma, ni materia, procede de la materia pero no es la materia, ¿entonces como hace para comunicarse con la materia, en este caso con el cerebro?

Pues lo hace de una manera muy parecida a cómo se comunica usted con su casa cuando anda de limpieza general, usted sigue siendo el mismo tanto cuando limpia como cuando descansa pero el orden/desorden se ha invertido termodinámicamente: cuando limpia el desorden está en usted y cuando descansa el desorden está en la casa. El orden que introduce usted en su hogar es desorden que aumenta su entropía y la del universo. Usted se cansa y tiene que parar, tomar fuerzas y continuar hasta quedar contento con su obra.

No cabe ninguna duda de que esa comunicación tiene que hacerse -físicamente hablando- a nivel de partículas elementales y no de moléculas grandes, pues son las partículas los únicos elementos de la materia que pueden estar en dos sitios a la vez. La serotonina no tiene ningún influjo sobre la mente pero algún electrón de algún átomo de carbono de alguna de estas moleculas si que tienen esta función. Es posible imaginarse la mente como un burbujeto caótico de particulas compartidas por mente y cerebro al mismo tiempo, que ahora son particula y después onda, que ahora están y después no están, no hay manera de saber si el gato de Schrodinger está vivo o muerto salvo abriendo la ventana.

Lo que es caos para la mente es orden en el cerebro o en otro lugar de la mente gracias a ese colapso de determinadas funciones de onda en lugar de otras, parece que el modelo de expansión-contracción es algo muy parecido a lo que sucede en la mente de este tipo de personas que priorizan este estado de cosas de “parada” en el movimiento de sus deseos y cuyo balance vital podría ser este: ganar afuera para perder dentro.

Y ahora responderé a la pregunta que más arriba hacía de cómo influimos unos sobre otros en la acepción fuerte del efecto-placebo:

Lo hacemos de inconsciente a inconsciente sin darnos apenas cuenta de ello, pero antes de influir en alguien tenemos que conseguir influir en nosotros mismos, de consciente a inconsciente: a través de eso que hemos llamado a veces causación descendente. No basta con convencerse de que algo es verdadero sino que tenemos que mandar ese mensaje a nuestro inconsciente para que sea útil para otros, donde podrá ser procesada como información que será tratada de forma cuántica: sin localidad ni linealidad: es así como podrá viajar de mente en mente e influir en otros. Pero no podrá ejercer esa función en cualquiera sino sólo en aquellos que hayan realizado un proceso simétrico consigo mismos y permitan al menos esa penetrancia o permeabilidad de su mente consciente y vigil.

09
jul
08

Placer y goce: las amistades peligrosas

Las amistades peligrosas es una novela escrita por Choderlos de Laclos en el siglo XVIII y una obra maestra del género epistolar. En ella el protagonista Valmont se escribe con la marquesa de Merteuil viuda, sofisticada y adinerada aristócrata pero maquiavélica y perversa mujer que reta e incita a Valmont a ese ir más allá libertino que caracteriza toda su correspondencia.

La novela, -bien conocida por el gran público a partir del estreno de una pelicula con su mismo nombre y protagonizada por Glenn Close, John Malkovich, Michelle Pfeiffer y Uma Thurman -narra las intrigas tramadas por Valmont y la marquesa -cuya relación se ignora aunque se supone que han sido amantes- a fin de seducir a una joven pura educada en un convento, Cecilia Volanges, una especie de Doña Inés tenoriana pero en versión francesa.

Decía Baudelaire que el supremo placer erótico era la convicción de estar haciendo el mal, lo que es otra manera de decir que hay algo en la sexualidad que va más allá del placer sexual puro y duro y que es precisamente ese plus de placer lo que hace falta regular, de eso se ocupan, la religión, la moral y el Estado .

Y de transgredir esa regulación se ocupa precisamente el sujeto individual. Hay algo pues en el deseo sexual que siempre se sitúa en un lugar de exceso, de subversión, de invención y de un ir más allá del simple placer: una rebeldía tan humana que nos resulta incluso familiar y a veces justa.

A ese ir más allá del placer le llamó Jacques Lacan, el goce, (la jouissance) y lo definió del siguiente modo: “placer es aquello que se añade a la vida y goce es aquello que se sustrae a la muerte”. El concepto de goce es algo facilmente reconocible en la conducta de nuestros semejantes y algo además imprescindible para entender el deseo humano, algo que va más allá del reflejo condicionado skinneriano y que situa a lo humano en una dimensión más poperiana que skinneriana, más epistémica que conductual.

Asi Velmont desea seducir a Cecilia Volanges, pero lo que le interesa de ella no es tanto su belleza sino su inocencia. Educada en la moral más rancia y convencional del momento Cecilia acapara en sí los dones que Valmont pretende socavar a través de sus engaños y su constancia en el acecho de la presa. De lo que se trata no es tanto de conseguir a Cecilia sino de retar su resistencia y someterla a la prueba del nueve de la seducción. Es la apuesta que Valmont y la marquesa mantienen y es algo que sólo puede llevar a cabo Valmont, puesto que la marquesa en virtud de su posición no puede acometer por sí misma tamaña heroicidad sin ponerse en entredicho aunque es precisamente ese el deseo que asoma en ella a través de la inducción constante que hace a Valmont acerca de esa posibilidad, asi es la marquesa la que induce, espolea y mantiene.

Y una vez conseguida de lo que se trata es de abandonarla pues el goce no está diseñado para acomodarse a una vida hogareña confortable y práctica, sino precisamente para eludir los compromisos del amor y escamotearle al deseo una cama doméstica aun siendo una cama confortable y acogedora. De eso va el deseo libertino, un deseo que se alimenta en ese recorrido del apetito, resistencia, engaño y consumación. Siempre es necesario el engaño puesto que el plan consiste en abandonar a la presa apenas rendida por amor y es precisamente esta rendición que se hace en nombre del amor lo que hace a la presa tan peligrosa y cuando se ha llegado a este punto lo que se impone es cambiar de victima y buscarse un nuevo reto, un más dificil todavia dejando a la anterior mancillada de por vida y enclaustrada en un convento.

Naturalmente ese arquetipo masculino de goce se encuentra en franco retroceso, no porque haya sido superado por los hombres modernos sino porque ya ninguna mujer resulta mancillada por un escarceo amoroso, todo lo más decepcionada. Es precisamente la actividad que los D. Juanes de hoy practican en un juego sin fin que ha perdido parte de sus condiciones trágicas, y que ha sustituido probablemente el convento por el suicidio o el gesto suicida de la victimizada. Para las mujeres -como en una maldición bíblica- sigue siendo la principal causa de sufrimiento mental y de tentativas de suicidio- me refiero al hecho de ser abandonada a pesar de que ya no exista lacra moral alguna en entregarse a un hombre y que la mayor parte de las veces se haga sin amor.

De manera que el deseo de Valmont es precisamente reiterar el mismo deseo, es el deseo del deseo, el deseo de estar siempre deseando algo dificil y complicado: monjas, doncellas, mujeres casadas de la alta sociedad y con recursos morales para resistirse, este es el goce de Valmont y el goce de D. Juan, otro de los arquetipos -este en versión española de Tirso de Molina- en este caso más democrático puesto que D. Juan no le hace ascos ni a las criadas ni a las campesinas. Queda claro que hay algo más en esta conducta que va va más allá de la consumación del placer, lo que señala en la dirección de que está por hacer una nosologia del goce, puesto que lo que nos interesa de las personas no es tanto como son -su manera de ser- de lo que se ocupan las caracterologias sino su forma de gozar, “dime como gozas y te diré quien eres”, en este sentido una nosología del goce o un mapeo del deseo nos daría a los psicólogos y psiquiatras actuales más datos de nuestros pacientes que eso que en algún lugar se ha llamado rasgo de personalidad, un constructo que aunque se considera cientificamente objetivo, en realidad es furtivo y dificil de atrapar.

Vale la pena recordar ahora otro de estos personajes inmortalizados, esta vez en la musica de Mozart, me refiero a D. Giovanni y a esta aria de la opera.

Como vemos en ese aria “Madamina, il catalogo è questo“, Leporello le enseña a una ex-amante de Don Giovanni, Donna Elvira, el catálogo donde están señaladas las conquistas de su señor: en Italia 640 mujeres, en Alemania 231, 100 en Francia y en Turquía 91, peeeeeeero… en España… en España son ya 1003… No hace distinción entre campesinas, criadas, condesas, baronesas, marquesas o princesas, mujeres de cualquier rango, cualquier tamaño o cualquier edad.

De lo que se trata es de engrosar la lista, es decir asegurarse que el deseo no para y que renace en cada nueva conquista eludiendo al mismo tiempo el amor y abandonando rapidamente a la seducida con objeto de no encariñarse con ella.

Lo cual nos lleva a una reflexión paralela: ¿por qué algunos hombres temen al amor?

El amor suele ser peligroso para los hombres por la misma razón que para las mujeres es la condición para que la rueda del deseo se despliegue. Trataré de hacerlo comprensible:

Los hombres no cambiamos de objeto, pasamos de la madre a la mujer sin solución de continuidad, en un momento determinado nos separamos de nuestra madre (fuente de amor y de dominio) y nos buscamos la vida con objetos sustitutivos, tambien mujeres como ella aunque diferentes en algunas cosas y similares en otras. Este tránsito tiene muchas dificultades, las vicisitudes del deseo masculino tropiezan una y otra vez en ese fantasma edipico: “esa es demasaido parecida a mi madre, esa se llama igual, aquella es demasiado dominante, esa otra seria mas amiga de ella que mia”, etc. La mayor parte de los hombres resuelven este dilema disociando a las mujeres, por una parte las idealizadas: la madre y de otraslas devaluadas “las putas” algo que se conoce como el complejo virgen-puta, es con ellas con quien fornican y solo con ellas, mantienen asi el universo de su deseo impermeable, hay madres y hay putas, “todas las mujeres son putas menos mi madre”, eso es lo que hacen la mayor parte de los hombres que conozco con distinta intensidad pero ese mecanismo por otra parte facilitado socialmente para que los varones no teman el sexo.

Las mujeres no necesitan devaluar o idealizar porque ellas abandonaron a su madre al comenzar su periplo edipico, la abandonaron por amor a su padre, por lealtad con la diferencia sexual y al deseo de tener un hijo con él. Por eso las mujeres no necesitan “putos”, pues no precisan disociar el mundo en putos y santos, es por eso que las mujeres no suelen disociar el sexo del amor y es por eso que las mujeres suelen tener más problemas con el sexo que con el amor que es siempre una reminiscencia de su amor por el padre. Y es por eso que los problemas que tienen las mujeres con el sexo se dan precisamente por el amor, tienen como condicion el amor, si no hay amor, no hay juego y el sexo y el deseo pueden establecerse, pero la dificultad está en que Eros y Afrodita vayan de la mano.

Asi hay diferencias respecto al sexo:

  • En los hombres se da más el miedo al amor si hay sexo.
  • En las mujeres más el miedo al sexo si hay amor.

Es por eso que existen Valmonts, paralelamente a la existencia de Cecilias.

Y más allá de eso porque existe una reglamentación social que trata de embalsamar el deseo individual haciéndolo imposible o regulándolo de tal modo que resulta irreconocible. Es por eso que Cecilia y Valmont juegan el mismo juego sin saber a qué juegan, un juego de subversión que pone el orden social patas arriba al mismo tiempo que sostiene al propio sistema sin cuestionarlo.

31
may
08

Filosofía y psiquiatría

La exclusión de la filosofía sería desastrosa para la Psiquiatría

Karl Jaspers

Kenneth Kendler en 2005 publicó un artículo titulado “Hacia una estructura filosófica de la psiquiatría”, un artículo de esos que pueden catalogarse como de culto, un hito en el pensamiento psiquiátrico. Lo hizo en American Journal of Psychiatry y en él el autor pretende definir un marco conceptual coherente para la psiquiatria. Plantea dos preguntas esenciales ¿como se interrelacionan la mente y el cerebro? y ¿como pueden integrarse las multiples perspectivas explicativas de la enfermedad mental?

Kendler argumenta y propone ocho propuestas verificables que son las que a continuación se relatan. He respetado los epígrafes y las ideas generales del propio Kendler pero he introducido aclaraciones y aportes de mi propia cosecha que no necesariamente se correponden con lo que Kendler declara en el citado articulo.

  1. La psiquiatria se basa en experiencias mentales vividas en primera persona.

El ámbito de nuestra disciplina es la mente y lo mental nuestro campo de conocimiento. El objetivo de nuestra especialidad es aliviar el sufrimiento humano que surge de las alteraciones disfuncionales en determinadas áreas de la experiencia personal subjetiva, como el estado de ánimo, la percepción o la cognición. Nuestros constructos nosológicos se componen en gran medidia de descripciones de experiencias personales. Este es nuestro objetivo y aunque no despreciamos en absoluto los avances de las neurociencias esto no puede ocurrir a expensas de abandonar nuestro compromiso con lo humano.

Significa que el investigador en neurociencias está tan alejado de los intereses de la psiquiatria como el estadístico o el dentista. No somos serotonina sino sentimientos y subjetividades. Una vez dicho esto es necesario aclarar que yo quiero saber todo lo que se sabe de la serotonina y del mismo modo quiero saber todo lo que la filosofía y otras disciplinas (antropologia, religión, arte, espiritualidad) pueden aportar al conocimiento del hombre.

2.-El dualismo cartesiano es falso.

Ha llegado el momento de que la psiquiatría declare la obsolescencia de las ideas de que somos dos esencias, cuerpo materia y alma o psique inmaterial. Existen pruebas más que suficientes para declarar que la experiencia humana depende completamente del funcionamiento cerebral. La mente no existe independientemente del cerebro, no hay espiritus descarnados. Rechazar el dualismo significa dejar de considerar que lo mental (lo funcional) es un aspecto diferente de lo biológico (lo orgánico). Lo mental y lo biológico son más bien dos puertas de entrada distintas para llegar a entender nuestro cerebro.

El rechazo del dualismo cartesiano tiene una consecuencia beneficiosa inmediata: la evidencia de una tautología: los trastornos psiquiátricos del mismo modo que cualquier hecho psicológico normal o patológico son biológicos del mismo modo que todo círculo es redondo. No hace falta afirmar ya que la patologia surge de un trasfondo biológico y no se encuentra provocado por miasmas cósmicos o por el capricho de los dioses.

Dicho esto, es tambien evidente que no todo malestar psicológico en su comienzo no precisa de una avería neurobiológica para producirse, sino que más bien parece que la avería se produciría como resultado de la persistencia de una combinación de inputs poco saludables (estrés continuado) que proceden del medio ambiente en combinación con una sensibilidad o vulnerabilidad individual. Esta idea entronca con la idea del estrés como causalidad inespecifica y con la evidencia de que las células y cicuitos neuronales tienen condiciones y propiedades adaptativas frente al medio en que viven. Y la tienen por una razón:: no todos los genes se expresan simultáneamente ni en todos los lugares sino tan sólo aquellos que han sido estimulados por el medio para hacerlo, los que precisa la célula para adaptarse. En este sentido y tal como ha señalado Llinás, el medio ambiente sería un modulador en la expresión génica y también resultaría que los inputs sensoriales del ambiente serian moduladores de la actividad intrinseca del cerebro.

O dicho de otra forma: lo cerebral no es sólo lo que compete a ese trozo de órgano instalado dentro del cráneo sino que alcanza a la mente como un subproducto del cerebro y al medio ambiente extendido como un producto de la mente. Nuestro cerebro no está dentro del cráneo tan sólo sino que se encuentra delimitado por lo que Martinez ha llamado horizontes.

Y parece que el horizonte interno, es decir lo propiamente biológico opera más como frontera de lo posible que como causa principal o inicial de la patología mental o del hecho psicológico. No podemos ser invisibles, ni volar, ni pesar una tonelada o ser tan pequeños como un insecto simplemente porque nuestro cerebro no está diseñado por la evolución sino para adaptarse al entorno en el que vivimos y en ese nivel de definición que llamamos realidad sensible.

3.-El epifenomenalismo es también falso.

El rechazo de la dualidad cartesiana nos lleva de cabeza a aceptar una nueva causalidad que puede escribirse asi: existe una causalidad mentecerebro que todavia no conocemos bien pero sabemos que funciona de este modo: lo mental afecta al cerebro y lo cerebral a lo mental, se trata de un camino de ida y vuelta y de mutua dependencia. Ahora bien esta idea de la mutua interdependencia parece que nos lleva de vuelta al dualismo cartesiano por la puerta de atrás, pero es evidente que lo psicológico (el hecho mental) en si mismo puede comportarse como un fenómeno causal puesto que acarrea información decisiva sobre el comportamiento humano que afecta de nuevo al cerebro en su expresión.

4.-Ambas causalidades cerebro y mente son reales y circulares.

La causalidad opera pues en dos direcciones opuestas: causalidad ascendente, de lo más simple (el hecho molecular) a lo más complejo y causalidad descendente: de lo más complejo (el hecho psicológico) a lo más simple. Sin embargo en estos caminos existen múltiples pasos intermedios aun mal conocidos y que en gran parte son constructos teóricos, como el concepto de endofenotipo de Cloninger que cité en el articulo “Creatividad y espectro depresivo“, el concepto de inconsciente y represión , etc . Suponemos hoy que una enfermedad mental es lo suficientemente compleja como para que no existan correspondencias univocas entre ellas (la enfermedad) y sus equivalentes moleculares o fisiopatológicos. Probablemente todas las enfermedades mentales son heterogéneas, es decir no existen similitudes causales entre los que padecen la misma enfermedad. Por eso la psicopatologia actual está investigando la posibilidad de reducir la enfermedad a hechos observables más simples como el fenotipo recortado (un síntoma observable de validez neurobiológica) o el ya señalado endofenotipo de Cloninger. Tambien algunos autores como Berrios propugnan una nueva psicopatología y una nueva jerga que sea capaz tanto de atrapar nuevos fenotipos recortados como de resignificar y adaptar la jerga psicopatológica a nuestros conocimientos actuales.

5.-Los trastornos psiquiatricos son enfermedades complejas y no cabe esperar descubrimientos “con mucho hueso” tipo esquiroqueta como explicación de la sífilis.

Los genetistas llevan mucho tiempo persiguiendo algun “hueso” que llevarse a la boca. Otros autores sin embargo se adhieren a la hipótesis de la cebolla, que vendría a decir que no hay nada que buscar, porque las enfermedades mentales serían como una cebolla cuyas hojas se distribuyen por capas y donde no hay ningún “hueso” que encontrar, entendiendo “hueso” como un hallazgo causal duro del tipo de la esquiroqueta y su relación con la sífilis cerebral. Es verdad y hacia ahi parecen dirigirse los hallazgos más importantes en genética de la esquizofrenia: todos los genes candidatos que se habian propuesto como firmes promesas para alcanzar alguna relación con ella han sido ya desechados. En esta página dedicada a la esquizofrenia y a su genética podemos rastrear cromosoma a cromosoma los genes candidatos y hojear distintos metaanalisis que aportan la evidencia de que muy probablemente la combinación de genes y polimorfismos que inducen la enfermedad es variable y compleja y sujeta a contingencias medio ambientales dificilmente medibles. ¿Es inútil seguir buscando?

Depende. Si lo que se busca es el gen de la esquizofrenia la respuesta es si.

6.- El pluralismo explicativo es preferible a las explicaciones monásticas tipo reduccionismo biológico.

Si lo anterior es cierto es tambien seguro que eso que llamamos hechos mentales y tambien psicopatología responden a distintos niveles de definición y tambien a distintas maneras de abordarlos. Sería absurdo tratar con fármacos un problema de pareja, la hipocondria con electrochoques o la esquizofrenia con psicoanálisis. Cada problema se inscribe en un nivel de definición distinto con distinta organización y jerarquía entre sus condiciones y sus abordajes. Como ejemplo de este nivel de definición señalaré la diferencia que existe entre el duelo y la depresión verdadera, el duelo es una adaptación, un proceso de reparación que lleva a un individuo a cambiar de nivel con respecto a sus pérdidas, no debe considerarse en ningún caso como algo patológico y no precisa tratamiento. La depresión verdadera sin embargo puede comenzar después de un proceso de duelo al que el individuo no puede hacer frente. No hay manera de distinguir qué sujetos llevarán a cabo un proceso de duelo completo y renacerán de él transformados y cuales no podrán superarlo y enfermarán. Esta realidad clinica ilumina la idea de que una pérdida no sucede en el vacío sino en un entorno neurobiológico concreto, en un individuo concreto que tiene que hacer algo con esa pérdida, y ese algo que tiene que hacer depende de su fortaleza para resolver pérdidas que seguramente correlaciona con multiples factores de su personalidad y tambien con una vulnerabilidad genética determinada.

Lo realmente curioso de estas diferencias de nivel explicativo es que determinados sistemas de información no pueden ser reducidos a sus aspectos más simples sin que pierdan en ese proceso su capacidad explicativa. Lo que significa que hallado el nivel de definición que abarca una comprensión de algo, lo mejor es no tratar de reducirlo a sus elementos más simples, pues el peligro está entonces en que pierda su capacidad explicativa. Un ejemplo a mi me gusta Mahler, pero si usted me pregunta por qué no le sabré contestar y si me pongo a pensarlo en terminos de neurotransmisores o de razones lo más seguro es que deje de interesarme Mahler, tal y como dijo Satie porque, “no hay nada más asqueroso que un La mirado al microscopio”.

7.- La psiquiatría debería evolucionar desde “una batalla de paradigmas” hacia un posicionamiento más maduro que acepte la complejidad y el pluralismo explicativo.

Si no existe un paradigma único que explique la psicopatología o el hecho mental a partir de una teoria que lo explique todo, lo honesto es ser humildes y aceptar una distinta visión entre los distintos paradigmas que han demostrado algun tipo de eficacia aun empirica en esto que llamamos la comprensión de lo mental. Con la excepción de aquellos que aplican su paradigma en todos los casos y que son más integristas que otra cosa. Efectivamente una de las dificultades más importantes con que se enfrenta esta guerra de paradigmas es que unos parecen haber surgido con virulencia de la preeminencia de otros. Por ejemplo se ha señalado que la hegemonia del paradigma neurobiológico es una reacción a los abusos del psicoanálisis durante el siglo XX. la razón es que este paradigma neurobiológico empasta mejor con la ideología y el discurso médico que el del psicoanálisis, muy especulativo, caro, dificilmente aplicable en entornos de sanidad publica y con pobres resultados cuando se emplea como paradigma radical.

8.- Aceptación del reduccionismo incompleto que ambicione una explicación gradual de lo complejo.

Mientras tanto encontramos una teoria nueva del hecho mental, algo tan complejo como lo que sucede en fisica para encontrar una teoria que explique tanto la fisica de lo enorme (teoria de la relatividad) como la teoria que impera en lo diminuto (teoria cuántica), lo mental tiene que hacer equilibrios entre los hallazgos con hueso y los hallagos etereos y lo que se impone es la aceptación parcial del paradigma neurobiológico por ser el más aceptado y mas trabajado de todos los paradigmas sobre la mente y el hecho mental dejando la puerta de arriba abierta a nuevos hallazgos de las ciencias cognitivas, sistémicas, dinámicas o incluso a las transpersonales.

Quizá también tengamos que dejar la puerta abierta a los conocimientos que otras disciplinas consideradas hasta ahora esotéricas han aportado en nuestro conocimiento de la causación descendente. En este sentido me gustaria citar este estudio con todos los avales científicos de la manera en que el yoga puede inducir estados de conciencia benéficos para los humanos.

A fin de cuentas tendremos que tomarnos más en serio algunas cosas que hasta el momento han estado en manos de no-profesionales y que contienen no pocas tecnologías para manejar nuestro cerebro desde arriba hasta abajo, desde afuera hasta adentro.




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