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Psiquiatría y homeopatía

La psiquiatría y la homeopatía son dos disciplinas desconocidas entre si y lo son por una razón fundamental: ambas prácticas proceden de una concepción distinta de la naturaleza humana. Mientras la Psiquiatría es una especialidad médica que se ocupa de “lo mental” en una concepción dual de la naturaleza humana como resultado de la fragmentación que el saber médico impuso en la parcelación del vasto conocimiento sobre el ser humano, la homeopatía -del mismo modo que la Medicina tradicional china- no confiere a lo mental un estatuto distinto a “lo corporal”, sino que lo asimila, de manera que -aunque para la homeopatía- lo mental es muy importante a la hora de prescribir un fármaco determinado, no le confiere- a lo mental- un estatuto aparte a las manifestaciones sistémicas de la enfermedad.

Mi interés hacia la homeopatía surgió por varias razones:

La primera razón es que los fármacos homeopáticos carecen de toxicidad, de efectos secundarios y aun de efectos adversos, lo que la hace muy útil para tratar aquellos casos, donde el tratamiento farmacológico convencional pudiera ser una herramienta demasiado comprometida debido a la escasa intensidad de los síntomas. Me refiero a esos casos ambulatorios donde no es posible establecer un diagnóstico psiquiátrico reglado y en los que el sufrimiento del enfermo hace necesaria cualquier tipo de intervención. Estos casos por comunes serán perfectamente identificados por cualquier clínico y no precisan de una mayor explicación. Me refiero a lo que los psiquiatras entendemos como “casos psiquiátricos menores” (Goldberg), los más frecuentes -por otra parte- en nuestro quehacer diario.

La segunda razón procede de la propia semiología homeopática, un intento de búsqueda rigurosa del desencadenante y de la reactividad individual de cada sujeto. Acostumbrados como estamos, los psiquiatras a operar desde -cada vez más- un punto de vista “de manual”, interesados en encajar los sufrimientos individuales en categorías diagnósticas cada vez más pobres y más consensuadas, los psiquiatras estamos olvidando la anamnesis, las preguntas hipocráticas clásicas y la búsqueda de signos físicos y formas reactivas, que en cualquier caso, para las terapéuticas convencionales resultan redundantes.

La tercera razón y la que creo fue más importante en mi búsqueda fue, lo que los homeópatas llaman el alma del medicamento. La especificidad concreta de un determinado medicamento para un tipo reaccional algo más relacionado con el concepto hipocrático de physis que con nuestro concepto de carácter.

En realidad la homeopatía no clasifica tipologías constitucionales, sino el resultado de la interacción de una determinada constitución con una determinada reactividad. Esta unión entre el miasma heredado y la reactividad individual constituye el “similinum”, que en realidad es un intento más exacto y aproximado de clasificar lo que sucede en la realidad biológica. Aunque en homeopatía los remedios son asimilados a las tipologías, en realidad no es sino un exceso del lenguaje: no hay personas Lycopodium o personas Sulphur sino un determinada constitución que en equilibrio dinámico con la reactividad individual confiere al individuo una característica idiosincrásica que a veces somos capaces de reconocer en el alma del remedio.

Es sabido que en homeopatía no existen las indicaciones sintomáticas o sindrómicas, sino las idiosincrásicas, las indicaciones que encajan en la personalidad total reactiva de un determinado paciente. Este hallazgo entronca con algo que siempre e idealmente los psiquiatras habíamos buscado: encontrar medicamentos con perfiles individualizados para distintos sufrimientos sindrómicos. Lo realmente curioso de la homeopatia es que los medicamentos homeopáticos sólo funcionan cuando damos con esa sinergia entre la patogenesia de ese mismo medicamento y la patogenesia total del individuo a quien se le prescribe.

Esta convicción me animó en el sentido de ir más allá en la exploración de mis pacientes. Más allá del diagnóstico de manual (operativo) o del diagnóstico fenomenológico. Me impulsó a escarbar entre las distintas sensibilidades individuales y de algún modo me enriqueció como psiquiatra y como terapeuta.

Como ejemplo de lo que quiero decir:

En homeopatia existe un síntoma mental repertorizable que se llama egoísmo, para un psiquiatra, este síntoma en sí, no significa nada y de significar algo estaría relacionado con un diagnóstico de trastorno de personalidad del cluster del narcisismo. Para un homeópata decir narcisismo, sin embargo, no le dirá nada, sino que más bien se interesará en conocer más profundamente las razones de ese egoísmo.

¿Es un egoísmo por inferioridad? ¿Se trata de un egoísmo en una persona indolente? o ¿se trata más bien de un egoísmo en una persona con ambición de empresa?.

En el primer caso prescribirá Lycopodium, en el segundo Sulphur y en el tercero Nux Vomica.

Profundizando en este asunto, me ocupé de averiguar si en psiquiatria teníamos alguna nomeclatura que arrojara alguna luz sobre ello- Encontré el libro “Caracter y Neurosis” de Claudio Naranjo, un texto de integración entre diversos saberes empíricos y experimentales relativos al carácter y me encontré con la sorpresa de que el autor ya había correlacionado aquellos tipos homeopáticos con los más conocidos para nosotros “Trastornos de la personalidad”, que aunque sin corresponderse perfectamente, podrían equivaler al paranoide, narcisista y antisocial.

Otra consideración interesante de la homeopatía y que entronca con la psicología profunda es el manejo que hace de los conflictos entre opuestos, Así en Lycopodium podemos encontrar una lucha entre el sentimiento de minusvalía y el afán de poder, mientras en Silicea este mismo conflicto se dará entre el sentimiento de misnusvalía y el amor propio. Lycopodium es dominante porque quiere ser más, mientras que Silicea se muestra inflexible porque no quiere ser menos. Nux vomica es un glotón, mujeriego, trasnochador y sexualmente vigoroso, que aspira al poder impulsado por un sentimiento interno de misión, mientras que Sulphur que es también dominante y egoísta, es perezoso e indolente y se preocupa más por los aspectos puramente intelectuales de las cosas. Veratrum por el contrario “es un trepa” que además esconde un fanatismo, casi siempre religioso, entre sus motivaciones profundas o que busca el atractivo del glamour.

En suma, estas ricas descripciones coinciden -o al menos no se contradicen- con las clasificaciones categoriales que estamos acostumbrados a recorrer a fin de parcelar el infinito de posibilidades que los seres humanos comunes o trastornados mentalmente nos muestran en sus interacciones interpersonales. La diferencia entre la psiquiatría y la homeopatía es que mientras aquella es una ciencia observacional que se ocupa de agrupar entidades nosográficas a la espera de poder entender por qué algunas constelaciones se dan con más frecuencia que otras en la clínica y a esperar que esa nosografía que construye, pueda ser algún día utilizada de forma terapéuticamente eficaz al identificar los “targets psicobiológicos” implicados en tales estructuras, la homeopatia parte de un supuesto diferente: se ocupa de establecer correlaciones entre la toxicidad de una determinada droga y aplicarla despues diluida infinitesimalmente a los pacientes que presenten un “similinum” es decir una sintomatología parecida.

En este sentido me gustaría describir el alma o esencia de distintos medicamentos de interés psiquiátrico:

Medicamento Alma o Esencia
Sulphur Filósofo indolente
Nux vomica Dominante excitable
Lycopodium Cobarde dictador
Lachesis Suspicacia posesiva
Sepia Indiferencia resentida
Phosphorus Indefensión hipersensible
Natrum muriaticum Vulnerable por idealización
Hyosciamus Delirio erótico
Stramonium Delirio religioso
Ignatia Vulnerable mortificado
Pulsatilla Abandónica necesitada de amor
Aurum metallicum Exclusión autopunitiva
Kali carbonicum Minusvalía rebelde
Medorrhinum Desapego culpable
Baryta carbonica Pequeñez y retraso
Argentum nitricum Abandono expansivo
Arsenicum album Desesperanza culpable
Calcarea carbónica Miedoso impresionable
Silícea Sumiso con amor propio
Mercurius solubilis Agresión culpable
Nitricum acidum Desesperanza resentida
Causticum Fatalismo rebelde o mesianismo
Thuja Occidentalis Perversión culpable
Anacardium Orientale Ambivalencia insensible
Staphysagria Dignidad herida
Veratrum album Ambición megalómana o narcisismo
China Hipersensibilidad abandónica
Platina Soberbia hipererótica
Lilium Tigrinum Excitación sexual reprimida
Conium maculatum Frustración sexual culpable

Una vez enunciadas las esencias de estos medicamentos que los puedan hacer reconocibles de cara al terapeuta que los ha de aplicar, pasaremos en el siguiente post a profundizar en los distintos remedios, de cara a integrarlos en un saber comun entre la Psiquiatria y la Homeopatia.

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12 Responses to “Psiquiatría y homeopatía”


  1. octubre 6, 2008 en 8:58 pm

    Wowwwww…
    PS: me encantan sus definiciones de algunos remedios :)

  2. 2 acupuntura25
    agosto 14, 2009 en 3:20 pm

    Es interesante acceder a una “sintesis” de la llamada “alma” del remedio.En medicina china traadicional existe el concepto del “shen” de cada organo cuyas caracteristicas especificas son modificadas con la enfermedad. Resulta apasionante trabajar a un tiempo con la medicina homeopatica y la oriental. Acupuntura 25.

  3. 3 Lourdes
    noviembre 4, 2009 en 9:34 pm

    Hola mi mamá padece desde hace 7 años esquizofrenia, los médicos nos han dicho que esto no se cura, sin embargo hemos estado probando con medicina alternativa y ellos nos dicen que sí es posible que se cure, lo que nos ha abierto la esperanza de que quizás con tratamientos alternativos pueda salir adelante. Quisiera saber si puede haber algún tratamiento homeopático que acompañe el tratamiento de medicina alternativa para la esquizofrenia.
    Gracias
    L.

  4. 4 María
    enero 9, 2010 en 9:23 pm

    Felicidades y gracias, La verdad es que me ha encantado esta página, expresa claramente lo que para los que confiamos en la homeopatia nos gusta leer y creer. Ahora lo que me sería de mucha ayuda es saber si me podrías recomendar un homeópata en Barcelona(España) de confianza ya que no hemos elegido bien y estamoss un poco perdidos.
    Gracias
    María

  5. 5 ernesto osorio
    marzo 28, 2010 en 6:58 am

    YO ESTOY POR ENTRAR A LA ENMH EN EL IPN, PARA DESPUES HACER EL POSGRADO DE PSIQUIATRIA EN LA UNAM, Y ECONTRE ESTA “SINTESIS” BASTANATE INTERESANTE Y LO TENDRE EN CUENTA
    SALUDOS!

  6. 6 german acosta
    junio 18, 2010 en 8:22 am

    Estoy particularmente interesado en integrar los conocimientos derivados de la indagacion neurocientifica con la sabiduria budista, para una aplicacion practica en la clinica psiquiatrica de las llamadas esquizofrenias en una poblacion de menores de edad con derechos vulnerados y bajo proteccion del estado para el departamento de Cundinamarca, Colombia.

    Convencido del enorme valor terapeutico de la homeopatia sobre los tratamientos farmacologicos de la medicina halopatica y del deficit del enfoque reduccionista de la psiquiatria contemporanea,quedo expectante a una mayor ilustracion sobre los aportes que el “neurobudismo” pueda ofrecer para una mejor comprension de la naturaleza humana, su delicado equilibrio en la relacion cerebro/mente y en el encuentro de formulas terapeuticas que beneficien la calidad de vida del ser, desde una perspectiva mas inclusiva a partir de una redifinicion mas amplia del concepto de “realidad” no ya derivado de una constelacion de referentes legitimados a partir de una comunidad de sentido, sino desde la configuracion de realidad a partir de mundos posibles referenciados desde bases cuanticas, moleculares y de redes neurales fundamentalmente plasticas.

  7. 7 Liske
    junio 18, 2010 en 4:41 pm

    colocynthis 200c en psiquiatriá que simbología tiene? para que casos y fenotipos se usa?
    Gracias

  8. junio 18, 2010 en 4:42 pm

    Colocinthis e sun medicamento antiespasmodico digestivo, ese es su tropismo.

  9. 9 helio
    julio 17, 2010 en 10:02 pm

    Que belleza de articulo,da gusto ver como poco a poco se está integrando la Medicina en una sala,y que Psiquiatras tab valeintes como el autor,no se nieguen a ver la realidad da la Homeopatia,considerada por la alopatia,como una mentira.El orgullo del hombre lo hace ciego,y esto lo que no deja ver mas alla de la frente. Algun dia,la Homepatia será la reina del tto,y sera la luz para muecha gente que de otra manera no hallara la cura.

    Quisera preguntar por el Autor del articulo y como contactarme con El,de donde es, y demas datos
    Gracias

  10. julio 18, 2010 en 2:40 pm

    El que firma el articulo soy yo y pinchando sobre mi nombre (en la cabecera del articulo) puedes comunicarte conmigo.

  11. agosto 5, 2012 en 10:37 pm

    Hola Paco,

    soy una joven de 20 años diagnosticada de trastorno bipolar y estoy empezando con el tratamiento de litio. Me interesaria hablar contigo sobre otras posibles terapias alternativas que pueda llevar a cabo junto a mi tratamiento. Espero una contestación. Gracias

  12. septiembre 20, 2012 en 1:46 pm

    Buenas,
    Acoabo de leer el articulo y me parece muy interesante ¿Podría contactar con usted para hacerle una consullta homeopatica?
    Gracias


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